<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479</id><updated>2011-11-30T09:39:14.239-05:00</updated><category term='La canción de la luna - Juan Carlos Garay'/><category term='Bufo y Spallanzani - Rubem Fonseca'/><category term='Cuentan: relatos de escritoras contemporáneas - Luz Mary Giraldo'/><category term='La multitud errante - Laura Restrepo'/><category term='Mohan XI'/><category term='Poesía completa - Alejandra Pizárnik'/><category term='Las Andariegas - Albalucía Ángel'/><category term='Esperanto - Rodrigo Fresán'/><category term='Siempre fue invierno - Piedad Bonnett'/><category term='El ruido de las cosas al caer - Juan Gabriel Vásquez'/><category term='Diario de Golondrina - Amélie Nothomb'/><category term='Paradiso - José Lezama Lima'/><category term='Mohan I'/><category term='Angosta - Héctor Abad Faciolince'/><category term='Mortajas Cruzadas- Lina María Pérez'/><category term='Sombra de nubes rojas y otros escritos divagantes - Alexander Gómez Díaz'/><category term='haiku pintado a cuatro manos'/><category term='Artículos propios - Julio Paredes'/><category term='El bienestar - Carolina Sborovsky'/><category term='Ella que todo lo tuvo - Ángela Becerra'/><category term='Danilo Moreno - Entrevista'/><category term='Diario 1968-1971 - Elisa Mújica'/><category term='Mohan IV'/><category term='Deseo de noche - Alonso Cueto'/><category term='Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón - Albalucía Ángel'/><category term='Los detectives salvajes - Roberto Bolaño'/><category term='Mohan VII'/><category term='Los recuerdos del porvenir - Elena Garro'/><category term='Julio Paredes - Entrevista'/><category term='Rayuela - Julio Cortazar'/><category term='Noticias de la Niebla - Triunfo Arciniegas'/><category term='Era Lunes Cuando Cayó del Cielo - Juan Diego Mejía'/><category term='Roberto Burgos Cantor'/><category term='El árbol imaginado - Carlos Flaminio Rivera'/><category term='Mohan VIII'/><category term='La región más transparente - Carlos Fuentes'/><category term='Patricia Melo'/><category term='El demoledor de Babel - Larry Mejía'/><category term='Basura - Hector Abad Faciolince'/><category term='Prosa completa - Alejandra Pizarnik'/><category term='Cincuenta agujeros negros - Roberto Rubiano'/><category term='Un soplo de vida (pulsaciones) - Clarice Lispector'/><category term='Muñecas - Ariel Magnus'/><category term='Pequeños crímenes de amor - Alfonso carvajal'/><category term='James no está en casa - Constanza Martínez'/><category term='Los vigilantes - Diamela Eltit'/><category term='Carlos Flaminio Rivera - Entrevista'/><category term='El Libro de mis Primos - Cristina Peri Rossi'/><category term='Alfabeto de infancia - Lucía Donadío'/><category term='Traiciones de la memoria - Héctor Abad Faciolince'/><category term='Memorias de un hidalgo disoluto - Héctor Abado Faciolince'/><category term='Larry Mejía - Entrevista'/><category term='Yellow taxi... o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim - Víctor Viviescas'/><category term='Constanza Martínez - Entrevista'/><category term='Mala Onda - Alberto Fuguet'/><category term='Wasabi - Alan Pauls'/><category term='Opio en las Nubes - Rafael Chaparro Madiedo'/><category term='Mohan IX'/><category term='Ponqué y otros cuentos - Carolina Sanín'/><category term='Lumpérica - Diamela Eltit'/><category term='Los adioses de José - Víctor Viviescas'/><category term='El hechizo de la isla del Pavo Real - Joao Ubaldo Ribeiro'/><category term='La ciudad y los perros - Mario Vargas Llosa'/><category term='Diario de un libertino - Rubem Fonseca'/><category term='Demasiados héroes - Laura Restrepo'/><category term='Ondas Expansivas - Julián Isaza'/><category term='El dock - Matilde Sánchez'/><category term='Oh gloria inmarcesible - Albalucía Ángel'/><category term='Cien años de soledad de Gabriel Garcia Márquez'/><category term='La Ceiba de la Memoria - Roberto Burgos Cantor'/><category term='El infinito en la palma de la mano - Gioconda Belli'/><category term='Duermevela - Melba Escobar'/><category term='Ana María Machado'/><category term='Mohan X'/><category term='Pasión según G. H. - Clarice Lispector'/><category term='Grande Sertão: Veredas - João Guimarães Rosa'/><category term='Mohan V'/><category term='Mohan III'/><category term='La casa Grande - Álvaro Cepeda Samudio'/><category term='Relanzamiento Mohan'/><category term='Llanto - Carmen Boullosa'/><category term='Todos se van - Wendy Guerra'/><category term='Muerte de un murciano en La Habana - Teresa Dovalpage'/><category term='Ese silencio - Roberto Burgos Cantor'/><category term='El teatro de la memoria - Pablo de Santis'/><category term='Una y cincuenta y un puertas - Lucía Estrada'/><category term='Julián Isaza - Entrevista'/><category term='Mohan II (Especial &quot;Boom&quot;)'/><category term='Tú la oscuridad - Mayra Montero'/><category term='Pétalos y otras historias incómodas - Guadalupe Nettel'/><category term='El coronel no tiene quién le escriba - Gabriel García Márquez'/><category term='La terquedad. Heptalogía de Hieronymus Bosch VII - Rafael Spregelburd'/><category term='La condesa sangrienta - alejandra Pizarnik'/><category term='Esposa fugada y otros cuentos - Helena Araújo'/><title type='text'>MOHAN-CRÍTICA LITERARIA</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>124</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2575635581236670419</id><published>2011-11-30T09:28:00.001-05:00</published><updated>2011-11-30T09:39:14.259-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yellow taxi... o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim - Víctor Viviescas'/><title type='text'>El infierno de reconocerse: Yellow taxi… o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim, de Víctor Viviescas</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Yellow taxi… o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim. &lt;/i&gt;Dramaturgia y dirección: Víctor Viviescas. Actuación: Fernando Pautt, Leonardo Lozano, Giancarlo Mendoza, Sandra Camacho, Luis Eduardo Montaña, Milton Lopezarrubla. Director asistente y productor de campo: Javier Giraldo. Diseño sonoro: Federico Viviescas. Ejecución musical: Julián Restrepo. Diseño del espacio escénico y la iluminación: Javier Giraldo. Estreno: Teatro de Garaje. Bogotá, Colombia. 16 de noviembre de 2011. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota crítica escrita por Gabriel Rudas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La compañía Teatro Vreve acaba de estrenar en Bogotá &lt;i&gt;Yellow taxi… o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim&lt;/i&gt;, obra de teatro escrita y dirigida por Victor Viviescas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como suele ocurrir con las obras de Viviescas, en &lt;i&gt;Yellow Taxi &lt;/i&gt;(escrita en 1993) la trama es relativamente sencilla: cinco hombres, tal vez  pandilleros, esperan en la esquina de un barrio marginal. Alguien va a matarlos para vengar a  Karim, un travesti que ellos asesinaron hace tiempo. Pero esta trama, que podría desembocar en una historia más de pandillas, drogas y miseria, se convierte en una frenética experiencia escénica en la que las pesadillas de la mente y del lenguaje se vuelven el centro de una intensa reflexión estética. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los personajes, muchachos sin nombre, dicen estar preparados para  enfrentar y ganar la pelea que se avecina. La esquina del barrio, dicen una y otra vez, es un laberinto donde se perderán sus enemigos. Pero entre más se repiten  que tienen un plan perfecto, que arrasarán a los vengadores, que sus delirios son solo efecto de las drogas, más sabe el espectador que intentan ocultar la vulnerabilidad y el horror que los consume. Entre más reiteran sus gestos de hombría, de celebración y de agresividad, más se evidencia que son ellos los atrapados en un laberinto y que la esquina donde esperan no es una fortaleza sino una tumba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo es, de hecho, uno de los temas centrales de &lt;i&gt;Yellow taxi.&lt;/i&gt; Primero, el miedo causado por la certeza de morir, pero sobre todo por la incertidumbre de no saber cuándo. La espera se apodera de los personajes socavando poco a poco su mente. Un farol que alguien apagará en señal de alerta, cuando llegue el taxi amarillo en donde viajan quienes vendrán a matarlos, se vuelve el símbolo de ese miedo. A medida que la espera se prolonga sin que se apague el farol o llegue el taxi, se hace cada vez más difícil sostener la ilusión de que tienen el control y mantener la frágil unión del grupo. Porque, además del horror a morir, a los personajes los consume el miedo que se tienen unos a otros. Cada uno ve en los demás un traidor, un Judas (las referencias bíblicas son constantes en la obra) que los besa para traicionarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta paranoia, que es más fuerte a medida que se incrementa la conciencia de su encierro y fragilidad, parece ser la única expresión sincera del grupo. Uno (Leonardo Lozano), el personaje más frenético, el que siempre parece estar en el delirio de la droga, es también el más lúcido. Como un Tiresias al que no le creen sus predicciones, parece ser el único que entiende lo que va a pasar, pero también es el único que puede enfrentar el pasado. En medio de sus delirios se encuentra periódicamente con la imagen (¿fantasma, ilusión, recuerdo?) del travesti Karim (Fernando Pautt). En un interesante juego, sonido y luces y video, Karim aparece como la conciencia de Uno. A través de sus diálogos con Karim, cada vez más pesadillescos, el espectador se entera de lo que oculta el asesinato del travesti y la espera de la venganza: tras la máscara de la masculinidad y de la intolerancia que los llevó a cometer el crimen, se esconde un verdadero temor quizá más fuerte que el de la muerte. Es el horror que les produce reconocer la atracción erótica que generaba Karim en todos ellos. Mientras se pierden en el laberinto en el que se han atrincherado, se enfrentan a las fisuras de su propia identidad. Así, mientras su mente se diluye, se desdibujan en cada segundo de espera sin acción. Tal vez esa es la razón de que, aunque hablen, se increpen, peleen y rían, los personajes de &lt;i&gt;Yellow taxi  &lt;/i&gt;nunca se comunican realmente entre ellos. En medio del ruido y de la velocidad, el espectador presencia un espectáculo de soledad e incomunicación, un infierno donde el reconocerse es la perdición. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puesta en escena del estreno, en el espacio alternativo Teatro de Garaje (que en efecto es un parqueadero adaptado), está conformada por un escenario prácticamente vacío pero cubierto de polvo de ladrillo. A esto se le suma la presencia constante del sonido de batería, de las luces, los videos de Karim y la hosquedad de las actuaciones. Este ambiente logra unir el estilo abstracto e interior de los diálogos con la crudeza del referente concreto social, presente siempre en la obra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Yellow taxi &lt;/i&gt;es una obra reflexiva en la que el lenguaje metafórico y la exploración interior son más importantes que la acción. Pero es a la vez  una obra que propone una experiencia sensorial vertiginosa. La marginalidad y la violencia social se materializan en un espectáculo donde la destrucción es, sin embargo, interior.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2575635581236670419?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2575635581236670419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2575635581236670419' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2575635581236670419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2575635581236670419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/11/el-infierno-de-reconocerse-yellow-taxi.html' title='El infierno de reconocerse: Yellow taxi… o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim, de Víctor Viviescas'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1742172725189163372</id><published>2011-11-02T12:51:00.000-05:00</published><updated>2011-11-02T12:51:30.508-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los adioses de José - Víctor Viviescas'/><title type='text'>Colombia.  La memoria de un hombre despojado: Los adioses de José, de Víctor Viviescas</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;i&gt;Los adioses de José. &lt;/i&gt;Autor, director y diseñador del espacio escénico: Víctor Viviescas. Actuación de Fernando Pautt. Asistencia de dirección, producción y diseño de iluminación: Javier Giraldo.&amp;nbsp;Diseño sonoro y música original: Federico Viviescas.&amp;nbsp;Estreno: Bogotá, Casa Ensamble, julio de 2009. R&lt;o:p&gt;eestreno: Bogotá,&amp;nbsp;&lt;span class="il"&gt;Teatro&lt;/span&gt;&amp;nbsp;De&amp;nbsp;&lt;span class="il"&gt;Garaje,&lt;/span&gt;&amp;nbsp;junio de 2011.&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;o:p&gt;Por&lt;/o:p&gt;&amp;nbsp;Gabriel Rudas&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Luego de su reestreno en Bogotá, &lt;i&gt;Los Adioses de José&lt;/i&gt;, obradel dramaturgo y director colombiano Víctor Viviescas, acaba de terminar su girapor Colombia y Venezuela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La obra de Viviescas aborda un tema difícil: explorar cómola miseria, la injusticia y la violencia configuran, o mejor, desfiguran lavida de un sujeto. La obra, un monólogo interpretado brillantemente por FernandoPautt, alterna las reflexiones más abstractas con el recuerdo de lo cotidiano yde la miseria que lo va destruyendo. Sin caer en un panfleto político o unaalegoría filosófica, y sin dejarse llevar por sentimentalismos, Viviescasexplora las huellas&amp;nbsp;que la soledad, el paso del tiempo, el dolor mental y un drama social pueden dejar en la vida de unindividuo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En un escenario prácticamente vacío (sólo se ven unassábanas gastadas y una silla maltrecha), hay un hombre viejo, José (FernandoPautt). Él entra, camina en silencio. No puede respirar. El espacio esprobablemente un lugar pobre, pero también puede ser un lugar abstracto. Lo quedice José puede ser lo que se repite a sí mismo constantemente, o unas palabrasque dirige al público. No se sabe dónde está José ni qué va a hacer, pero pocoa poco se hace evidente que no importa, que lo importante es quién ha sido elpersonaje, cual es su consciencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La historia de José se puede resumir con facilidad. Unobrero de provincia ha emigrado a la gran ciudad huyendo de la pobreza y de laviolencia. Pero también es la historia de un padre que ve cómo esa violencia,ahora urbana, le quita lentamente todos sus seres queridos y todo lo que ama.Al final, José no tiene a nadie y todo lo que amaba en su vida le ha sido arrebatado.Sin embargo, el espectador se entera de esto lentamente, siempre a partir de pequeñaspinceladas incompletas que van formando el rompecabezas de la vida de José, unavida de la que sólo quedan unos objetos viejos, unas palabras y unos gestosinterrumpidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La obra es, pues, un monólogo entrecortado en el queJosé&amp;nbsp;alterna su discurso con largossilencios. De unas maletas, el personaje saca objetos que enumera y vuelve aguardar: su ropa de trabajo, unas fotos, unos muñecos. Cada objeto lo llevarelatar un momento de su vida, un momento de felicidad o de tristeza que se haperdido y del cual sólo queda ese objeto viejo que ahora lo tortura. Así, prontoel espectador se da cuenta de que esos objetos representan los recuerdos delpersonaje y que el inventario de cosas es un inventario de su vida. Pero, másque una recapitulación de hechos, lo que se le presenta al espectador es unaexistencia fragmentada, una sucesión de derrotas. José es incapaz de contar suvida completa, y siempre tiene que truncar su relato, pues no puede entender loque le ha pasado ni soportar lo que ahora queda de él. Por eso el lenguaje también es fragmentado e inconcluso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La puesta en escena hace que toda la vida de José, o másbien, toda la ausencia de esa vida, confluya en ese lugar casi vacío. Laambigüedad de la obra está en que ese lugar puede ser lo más concreto o lo másfantasmal. Así, el escenario puede ser su última morada de mendigo y dedesplazado, puede ser la ciudad que le quitó todo y de la que se despideconstantemente, harto de una vida ya completamente despojada. Pero tambiénpuede ser que José esté en un limbo fuera del tiempo, condenado para siempre acargar con sus recuerdos en una maleta y unas cajas, un lugar donde el lenguajemismo lo asfixia y no puede respirar. Por eso, cada tanto grita “¡Adiós!”, comopara separarse de ese pasado. También puede ser simplemente un escenario. En elcaso de la representación que se hizo en Bogotá, se trata de un garaje que hasido convertido en espacio artístico. Entonces la otra faceta del texto deViviescas cobra sentido: José es un actor que reflexiona sobre el tiempo, lahistoria y la muerte en un individuo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Este ir y venir, de lo reflexivo y lo alegórico a larepresentación de una vida, es el gran valor de la &lt;i&gt;Los adioses de José. &lt;/i&gt;A través de ese juego aparece el testimonio deun hombre destruido por la injusticia y la guerra, y a la vez la representaciónde lo que todos podemos ser una vez pase el tiempo sobre nosotros.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1742172725189163372?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1742172725189163372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1742172725189163372' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1742172725189163372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1742172725189163372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/11/colombia-la-memoria-de-un-hombre.html' title='Colombia.  La memoria de un hombre despojado: Los adioses de José, de Víctor Viviescas'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-5582784371292123428</id><published>2011-07-20T11:27:00.000-05:00</published><updated>2011-11-30T09:38:25.421-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mohan XI'/><title type='text'>De otros lugares.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ztIDxPRngCI/Tib8JaVBivI/AAAAAAAADfs/wiQN56oF53s/s1600/libros.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-ztIDxPRngCI/Tib8JaVBivI/AAAAAAAADfs/wiQN56oF53s/s1600/libros.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;En esta entrega de Mohan, en donde colaboran varios egresados de la carrera de Literatura de la Universidad Nacional, incluimos algunas reseñas de distintos libros y autores, correspondientes a los intereses y afinidades de los reseñistas y, por tanto, apasionadas recomendaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/11/colombia-la-memoria-de-un-hombre.html"&gt;Los adioses de José - Víctor Viviescas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/una-novela-que-tenia-muchas-ganas-de.html"&gt;El ruido de las cosas al caer - Juan Gabriel Vásquez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/razones-para-leer-una-excelente-novela.html"&gt;Muñecas - Ariel Magnus&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/una-desmesurada-aventura-del-lenguaje.html"&gt;La terquedad - Rafael Spregelburd&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/una-historia-en-torno-everything-in-its.html"&gt;Diario de Golondrina - Amélie Nothomb&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/11/el-infierno-de-reconocerse-yellow-taxi.html"&gt;Yellow taxi o La esquina o Cómo murieron los futbolistas que mataron a Karim - Víctor Viviescas &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-5582784371292123428?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/5582784371292123428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=5582784371292123428' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5582784371292123428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5582784371292123428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/de-otros-lugares.html' title='De otros lugares.'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ztIDxPRngCI/Tib8JaVBivI/AAAAAAAADfs/wiQN56oF53s/s72-c/libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-6263743264151482327</id><published>2011-07-20T11:26:00.000-05:00</published><updated>2011-07-20T11:26:33.743-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de Golondrina - Amélie Nothomb'/><title type='text'>Una historia en torno a Everything In Its Right Place</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-v4zLViOodH8/TicBfMpO7UI/AAAAAAAADf0/_PM40ZbYaJk/s1600/golondrina_med.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-v4zLViOodH8/TicBfMpO7UI/AAAAAAAADf0/_PM40ZbYaJk/s320/golondrina_med.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Nothomb, Amélie.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Diario de Golondrina&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Trad. Sergi Pàmies, Anagrama,&amp;nbsp;2008.&amp;nbsp;112 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Manuel Osorio&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Gótica, incisiva y misteriosa, así se define a  Amélie Nothomb, pero  más bien puede ser un personaje sacado de película de Tim Burton cruzado con David Cronenberg, un ser único y excepcional. Una mujer provocativa que escribe extrañas historias. Historias de amor que, a su vez, son historias de muerte. Una escritora del siglo XXI que hurga con personajes marginales y un humor macabro, en los sentimientos menos luminosos y a menudo vergonzosos o perversos de la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Diario de Golondrina &lt;/i&gt;es la inquietante historia de un hombre de identidad cambiante -antes se llama a sí mismo Urbano, después se vuelve Inocencio- que descubre que la única manera de recuperar el placer es con experiencias radicalmente nuevas. Esto lo hará a través de la música de Radiohead y convirtiéndose en un asesino a sueldo. Nuestro héroe mata por encargo, y cada bala trae consigo un goce que Urbano consuma oyendo&lt;i&gt; &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=VrpGhEVyrk0"&gt;Everything In Its Right Place&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; en su cama después de cada asesinato. Y cuando las víctimas que le son asignadas no son suficientes para calmar su ansia, la satisface en las calles, matando desconocidos elegidos al azar. Hasta que un día se enamora de una de sus victimas y transgrede el único tabú de los asesinos a sueldo: cruza las fronteras de la intimidad con la lectura del diario de su victima. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Diario de Golondrina&lt;/i&gt; es un libro que está cargado de pólvora, de provocación, humor y tristeza. Así son las novelas de Amélie: pequeñas bombas que actúan en silencio, que espantan, conmueven y generan adicción.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-6263743264151482327?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/6263743264151482327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=6263743264151482327' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/6263743264151482327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/6263743264151482327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/una-historia-en-torno-everything-in-its.html' title='Una historia en torno a Everything In Its Right Place'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-v4zLViOodH8/TicBfMpO7UI/AAAAAAAADf0/_PM40ZbYaJk/s72-c/golondrina_med.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7655832347160791608</id><published>2011-07-20T11:18:00.000-05:00</published><updated>2011-07-20T11:18:38.766-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La terquedad. Heptalogía de Hieronymus Bosch VII - Rafael Spregelburd'/><title type='text'>Una desmesurada aventura del lenguaje en escena.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-mjHHsNDLzyM/Tib_wGUna1I/AAAAAAAADfw/cGVx9Zan2lM/s1600/La+terquedad.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-mjHHsNDLzyM/Tib_wGUna1I/AAAAAAAADfw/cGVx9Zan2lM/s320/La+terquedad.jpg" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Spregelburd, Rafael. 2009. &lt;i&gt;La terquedad. Heptalogía de Hieronymus Bosch VII.&lt;/i&gt; Apéndice documental y edición al cuidado de Jorge Dubatti. Buenos Aires: Atuel. 202 págs.&amp;nbsp;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por Juan Sebastián Cruz Camacho &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Rafael Spregelburd (Buenos Aires, 1970), uno de los más destacados y seguramente el más prolífico dramaturgo latinoamericano de los últimos tiempos, tenemos contadas noticias en nuestro país: en 2006 el siempre cálido y circunstancial público del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá ovacionó &lt;i&gt;La estupidez&lt;/i&gt;, montada por El Patrón Vásquez, hecho que fue reseñado por la revista cultural de mayor difusión en el país; a partir de ese éxito, y para el gusto de, esta vez, un escaso público, la Fundación Teatro Nacional de Colombia puso en escena&lt;i&gt; Remanente de invierno &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;El pánico&lt;/i&gt;; hace unos cuantos años fue profesor invitado a la maestría en dramaturgia y dirección de la Universidad de Antioquia; “Procedimientos”, un sucinto pero revelador ensayo del autor, en donde expone algunos lineamientos de su intrincada poética, fue reeditado por &lt;i&gt;Educación Estética&lt;/i&gt;, una colección de ensayos perteneciente al Departamento de Literatura de la Universidad Nacional de Colombia. Sin embargo, ovaciones, montajes, clases y publicaciones no han sido suficientes motivos para que Spregelburd deje de ser casi un desconocido para el público colombiano en general y, salvo escasas excepciones, para el académico en particular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Spregelburd es el autor de uno de los proyectos teatrales más ambiciosos e innovadores de los que tenga noticia: la &lt;i&gt;Heptalogía de Hieronymus Bosch&lt;/i&gt;, que comprende en orden cronológico, como su nombre lo indica, siete obras: &lt;i&gt;La inapetencia, La extravagancia, La modestia, La estupidez, El pánico, La paranoia&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;La terquedad&lt;/i&gt;. A lo largo de 12 años, desde 1996 hasta 2008, y mientras escribía, dirigía, actuaba y traducía otras cuantas piezas de su autoría, el argentino compuso este monumental fresco dramático que suma casi 700 páginas. Por fortuna, y como si la suerte se emparentara con la desmesura que entraña su poética, la &lt;i&gt;Heptalogía &lt;/i&gt;desbordó al autor: sus piezas han sido montadas desde Morelia hasta Bratislava. Lo que empezó con un montaje de no más de 30 minutos (en &lt;i&gt;La inapetencia&lt;/i&gt;) llegó a casi cuatro horas frenéticas (en&lt;i&gt; La estupidez&lt;/i&gt;). Vinieron comisiones y becas de creación desde Alemania e Inglaterra, así como múltiples premios, entre los que se destacan el Tirso de Molina en 2003 y el Casa de las Américas en 2007. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según cuenta el autor en su nota a la primera edición, la &lt;i&gt;Heptalogía &lt;/i&gt;surgió de su encuentro con la “Mesa de los pecados capitales”, uno de los óleos más famosos de El Bosco. A la manera del pintor neerlandés, que en esta obra retrató la angustia generada por la crisis de la cosmovisión medieval a finales del siglo XV, el dramaturgo argentino se propuso “dar testimonio de la caída de otro orden –el Moderno, un orden que creíamos como el nuestro– formulando las preguntas que acompañan a nuestra propia turbulencia”. Para cumplir este objetivo, siguiendo de el ejemplo de El Bosco, Spregelburd diseñó un procedimiento formal para cada obra, estableció siete rasgos morales que caracterizan la época contemporánea, concibió el público como un agente dinámico en el proceso de significación dramática, y en su imaginario aunó la creación teatral con las tendencias científicas y humanísticas recientes (teoría del caos, fractal, entropía, pensamiento complejo y filosofía del lenguaje). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno se fija en la distribución y algunas especificidades de&lt;i&gt; La terquedad&lt;/i&gt;, pareciera la menos arriesgada de la saga: 3 actos, cada uno dividido entre 19 y 23 escenas continuas; unidad de espacio, pues la acción transcurre sucesivamente en la sala, una habitación y el jardín de la casa del comisionario de policía Jaume Planc, situada en Turís a las afueras de Valencia, España; marco cronológico histórico, que corresponde al 31 de marzo de 1939, es decir, el día anterior a que oficialmente culmine la Guerra Civil Española. Con estos datos, el lector podría suponer que la obra es un drama de época que expone de manera ordenada las sucesivas acciones trágicas que llevaron a Jaume Planc y su familia hacia la muerte en el fragor de la guerra. Sin embargo, hay otros detalles que pronto anulan esta intuición: el comisario de policía es además un filólogo que ha creado una lengua artificial, llamada katak; aparecen en escena unos cavernícolas, de movimientos simiescos, con pieles y garrotes, pero que hablan perfecto valenciano; Fermina, cuya didascalia informa que se trata de la “hija virtuosa”, acaba siendo una figura espectral republicana que intriga contra su padre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contar “la acción” o “la fábula” de &lt;i&gt;La terquedad &lt;/i&gt;no solo sería trabajoso, sino que además implicaría traicionar la apuesta estética de Spregelburd, que se opone a la transmisión de contenidos. En lugar de un resumen, me arriesgaré a decir que se trata de un drama lingüístico. Esta afirmación la hago no solamente porque en la pieza se entremezclen expresiones en español, inglés, francés, valenciano, katak y tupal, ni porque en el texto haya fragmentos en diálogo, prosa, verso, fábula y canción. Estas particularidades idiomáticas y textuales cuentan, pero están subordinadas a la única cuestión que atraviesa los tres actos y define casi todo lo que presenta la escena: Jaume Planc, como ya he dicho, ha creado el katak, un lenguaje numérico-artificial que es la raíz natural de todas las lenguas existentes; esta invención, supone el personaje, le devuelve al hombre la facultad divina de comprenderse verbalmente a cabalidad y sería la clave para un mundo mejor. Como si esto no fuera suficientemente descabellado, el diccionario de katak que ha compuesto Planc no es un libro, como uno podría suponer, sino un “prototipo” idéntico a un computador como los que usamos actualmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La creación del katak funciona como un agujero negro que con su poderosa fuerza atrae hasta ahogar las demás líneas narrativas de la obra: la posible suerte de unos supuestos traidores republicanos cuyos nombres están en una lista entregada a Planc, los delirios inexplicables de Alfonsa y sus lamentos por la aparente muerte de una hermana, la insospechada conspiración orquestada por Fermina y un miliciano inglés para detonar una bomba en casa del comisario, entre otras múltiples líneas de acción que no llegan a realizarse. Nada de esto puede cumplirse porque, y este es uno de los mayores méritos de la pieza, los tres actos narran lo que ocurre en tres espacios distintos pero cercanos (sala, habitación y jardín de la misma casa) durante el mismo lapso de tiempo (de las 16:59 a las 18:14 del 31 de marzo de 1939). Por lo tanto, la aparente unidad de lugar encubre la simultaneidad de espacios en donde se llevan a cabo las acciones y conversaciones cuyo tiempo no fluye continuamente hacia la resolución, sino que se retrotrae al mismo principio cada vez que empieza un nuevo acto. La imprevisible catástrofe final cae en manos de quien menos ha hablado en la obra, Natalie, la anodina criada francesa, que sin motivo alguno dispara contra todos los personajes y luego de matarlos, como si nada, se tumba en la silla del jardín a tomar el sol mientras revisa unos papeles dedicados al katak, que están desparramados en el suelo luego de que Dmitri, un traductor ruso enviado por Stalin, ha sido asesinado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decirlo: Spregelburd hace que los surrealistas resulten unos cartesianos convencionales. Su imaginación desbordada y aparentemente absurda responde a una estricta lógica cuyo objetivo es potenciar al infinito las capacidades del escenario como instancia ficcional. El lector que se encuentre con sus textos o el espectador que acuda a sus espectáculos con el ánimo de organizar las obras según el sentido común o los mandatos de la realidad fáctica, se sentirá defraudado o profundamente impresionado. La apuesta artística de Spregelburd es una manera de desafiar nuestra realidad cotidiana actual, reducida al esquema del &lt;i&gt;reality, &lt;/i&gt;amodorrada en el supuesto “tiempo real” de las redes sociales en Internet, confiada en el autoritarismo ignorante de Wikipedia, basada aún en los supuestos causales de la Razón. Así, la poética de&lt;i&gt; La terquedad&lt;/i&gt; y todas sus demás hermanas que conforman la &lt;i&gt;Heptalogía&lt;/i&gt; se propone colisionar dos lógicas autoreferenciales (la del mundo de que llamamos de ficción y la del mundo que llamamos real) con miras a que relativicemos todo aquello que, de alguna manera, todavía tenga un aire de certeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Dubatti, responsable de la edición de &lt;i&gt;La terquedad&lt;/i&gt;, es uno de los mayores conocedores y más reconocidos impulsadores de Spregelburd, y seguramente por eso tiene presentes las dificultades intelectuales que implica acercarse a cualquier obra de la&lt;i&gt; Heptalogía.&lt;/i&gt; Por ese motivo, la edición de Atuel incluye una entrevista con el autor, complica 22 de sus columnas publicadas originalmente en el suplemento cultural del diario&lt;i&gt; Perfil&lt;/i&gt; entre septiembre de 2008 y febrero de 2009, y cierra con un breve estudio crítico de Guillermo Pisani, académico que ha sido traductor de Spregelburd al francés. Estos textos adicionales puede que agreguen detalles a la obra, sugieran rasgos de personalidad del autor y sirvan como guía para algunos lectores, pero si lo que uno quiere es participar en una de las experiencias de lectura más desafiantes y ricas en la actualidad, lo que debe hacer es retrotraerse a la página en donde aparece la inscripción &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;ACTO I&lt;/span&gt; y comenzar la función. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7655832347160791608?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7655832347160791608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7655832347160791608' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7655832347160791608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7655832347160791608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/una-desmesurada-aventura-del-lenguaje.html' title='Una desmesurada aventura del lenguaje en escena.'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-mjHHsNDLzyM/Tib_wGUna1I/AAAAAAAADfw/cGVx9Zan2lM/s72-c/La+terquedad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1441802723850310227</id><published>2011-07-20T10:48:00.001-05:00</published><updated>2011-07-20T10:52:41.852-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Muñecas - Ariel Magnus'/><title type='text'>Razones para leer una excelente novela breve.</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ZlhFM4JlUxA/Tib40V_At0I/AAAAAAAADfo/2AlEEWdxso8/s1600/Mu%25C3%25B1ecas+Ariel+Magnus%257D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-ZlhFM4JlUxA/Tib40V_At0I/AAAAAAAADfo/2AlEEWdxso8/s320/Mu%25C3%25B1ecas+Ariel+Magnus%257D.jpg" width="184" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption"&gt;Esta portada corresponde a la&amp;nbsp;edición &lt;br /&gt;de Emecé. Buenos Aires, 2008&amp;nbsp;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Magnus, Ariel. &lt;i&gt;Muñecas&lt;/i&gt;. Bogotá, Alcaldía Mayor de Bogotá; Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte; Consejería de Cultura de Andalucía; Fundación Cajasol, 2009. 99 págs. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Oscar Daniel Campo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En el 2007, con ocasión de la designación de Bogotá como Capital Mundial del Libro, fue creado el Premio Internacional de Novela Breve Juan de Castellanos. El premio no ha vuelto realizarse y su legado singular (en las dos acepciones del término) ha sido la novela &lt;i&gt;Muñecas &lt;/i&gt;del argentino Ariel Magnus. El jurado afirmó que la obra de Magnus se eligió de manera unánime, al parecer no solo porque es lo que siempre debe decir un jurado, sino porque la calidad de esta novela se impuso de forma contundente entre los 290 trabajos recibidos. Me lo puedo imaginar. ¿En qué consiste la efectividad de esta novela que se lee de un tirón y a la que no siente uno la necesidad de objetarle nada, fascinado como se está por el embrujo de la ficción? ¿Cómo está construido tal embrujo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras trata de devolver un libro, Selin convida a su fiesta de cumpleaños a un bibliotecario que de forma accidental ha visto (y se ha quedado viendo con cara de lelo) la tarjeta de invitación diseñada por ella. El árbol que contiene el diseño se parece al que el bibliotecario ha visto en un sueño suyo recurrente desde la infancia. Esto lo sabemos porque la primera parte de la novela, titulada “Ella”, está contada en la primera persona del bibliotecario, cuando la acción ya ha ocurrido. La afinidad entre sueño y tarjeta de invitación justifica el que el bibliotecario acepte ir a la fiesta, aun cuando se nos presenta como un ser extremadamente solitario. No es un misántropo. No es exactamente un fracasado. Es un argentino que vive en Heidelberg, trabaja hace tiempo en la biblioteca, no tiene amigos porque no ha querido tenerlos y nos enteramos al final de la novela que en realidad ha solucionado el problema del sexo. Como si supiera que hay una fiesta y decidiera no asistir a ella, nos dice el bibliotecario en el diálogo del final del libro, una sucesión de definiciones sobre su filosofía personal del arte de estar solo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta tiene lugar en un pueblito cercano. La anécdota desarrollada en “Ella” está permanentemente interrumpida por la voz interna del bibliotecario, interrupciones que versan sobre sus opiniones de las personas que lo rodean, sobre él mismo o las dudas interminables que le genera moverse en el mundo (aunque por momento también adquieren un matiz inventivo: propuestas para dispositivos tecnológicos que alivien el problema de las gafas empañadas, cómo usar el sistema de transporte público para incumplir la cita sin que parezca a propósito, entre otros). Por fin, llega a la dirección, timbra, es el primero, también el último: la fiesta de cumpleaños de Selin es un fracaso: los condones inflados, la música, la comida, cifras todas de la soledad (en este caso, no deliberada) de la saboteada Selin. La primera parte acaba con el bibliotecario borracho (en contra de su voluntad, ha tomado licor de frutas), dormido en el baño de la casa de Selin, vomitado. Ben, el desagradable casero y vecino de Selin, es el otro asistente que también se ha quedado dormido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Más sola que una mujer entre dos hombres borrachos &lt;/i&gt;es la primera frase de “Él”, segundo apartado de esta novela. Vemos entrar ahora el registro verbal de Selin, quien releva al bibliotecario y lleva la narración hasta el final. El bibliotecario se despierta y encuentra los despojos intactos de la fiesta frustrada. También los despojos de Selin, quien no hace más que burlarse en su fuero interno del hombrecito miserable que es el bibliotecario. Selin insiste en llevarlo hasta su casa. Él no quiere pero no logra evitarlo. Usan el auto de ella. Al entrar en la ciudad, los detiene la policía. No cualquier agente: uno que protagoniza un programa de televisión sobre policías que vigilan la noche de la ciudad. Cuando todo parece perdido para Selin (por conducir borracha), vemos al bibliotecario salvarla con una perfecta actuación de ebrio fastidioso que saca de quicio al policía – actor: el bibliotecario recibe un golpe en el estómago por fuera de cámaras, queda adolorido y tirado en el suelo, pero no hay multa. Siguen su rumbo. Llegan al apartamento diminuto del bibliotecario. Durante el camino hemos visto flotar en la mente de Selin la imagen de su ex novio, quien la dejó al descubrir su homosexualidad. La voz de Selin interrumpe el curso de la acción para contarnos pedazos de esta historia. También para darnos su opinión siempre confusa acerca de la personalidad huidiza del bibliotecario. Por ella nos enteramos de características imprevisibles de este hombrecito solitario: le falta un dedo, perdido en un escabroso episodio de violencia de su infancia; sus momentos mentales de duda se traducen en largas pausas a lo largo de la conversación, que lo hacen lucir como un idiota; sus fascinaciones por los comentarios de Selin son apreciados por ésta con un tono de burla. La voz de Selin es directa, trivial, no aspira a la metafísica constante del bibliotecario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la parte final de la segunda parte, Selin descubre el apartamento estrecho del bibliotecario atestado de muñecas, sofisticados androides que son acumulados con fines sexuales y por una extraña práctica con la que el bibliotecario se ocupa en sus amplios espacios de soledad. Es decir, también es importante el tiempo que éste dedica a coleccionarlas, cuidarlas, mantenerse al tanto de los avances tecnológicos en el campo. Las sesudas reflexiones sobre su ser solitario se desprenden de este descubrimiento: Selin quiere entender el origen de tal aberración y la naturaleza definitivamente inquietante del bibliotecario. Nosotros los lectores también. La conversación, que incluye una taza de té, concluye con un beso tímido entre Selin y el bibliotecario. Por supuesto, el beso es iniciativa de ella. El contacto físico no pasa de aquí. Selin, con la sensación de haber sido nuevamente rechazada, se acuesta, mientras el bibliotecario la arropa, diciéndole que ella debe descansar. Selin se queda sola en el apartamento del bibliotecario que conoció ese día, que asistió a su fracaso de fiesta, rodeada de muñecas, despreciada (según ella) por todo el género masculino (“unos cerdos”). La narración se apaga al tiempo que la conciencia de Selin, por fin dormida. Esto es posible porque la segunda parte, a diferencia de la primera que está en pasado, sucede en presente simple. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí puedo por lo menos enumerar algunas razones que explican el embrujo de la ficción en esta novela. La primera: los dos registros verbales (el del bibliotecario y el de Selin) están perfectamente separados por el lenguaje que le pertenece a cada uno, por sus opiniones fuertes y distintas, de tal suerte que esta novela puede pensarse como un diálogo inteligente entre las conciencias de estos dos personajes y sus personalidades poderosas e inquietantes (con el grado de incomunicación y afinidad que es posible en todo diálogo). Estos dos registros verbales construyen una estructura narrativa que siempre lleva hacia adelante la acción. Otros aciertos más generales: se muestra una capacidad impecable para mezclar los grandes temas (la soledad, el desamor, la historia alemana y judía) con la cotidianidad específica de los personajes; prevalece el desenfado del tono con el que en la misma historia sucede tanto lo mínimo (llegar a una fiesta) como lo inesperado (las muñecas del bibliotecario, las prácticas sexuales entre Selin y su ex novio); hay una insistencia en la contemporaneidad de los espacios, los atuendos, el código social de los personajes. Creo que en estos dos últimos aspectos se funda la experiencia renovadora o refrescante que ofrece esta novela. Pienso que en estos dos aspectos deberían detenerse los autores colombianos que hoy publican novelas, habida cuenta de la aletargada solemnidad que domina la arbitraria serie de buenas y malas novelas, mal llamadas tradición nacional. Fíjense que no digo imitar: detenerse, reflexionar, para usar  verbos imprecisos con los cuales señalar el ejercicio que subyace a toda buena narración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ariel Magnus nació en Buenos Aires en 1975. Estudió literatura y filosofía en Alemania entre 1999 y 2005. Aparte de los títulos mencionados, ha publicado la novela &lt;i&gt;Sandra &lt;/i&gt;(2005) y un híbrido entre la crónica, el ensayo y la biografía llamado&lt;i&gt; La abuela &lt;/i&gt;(2006), en el que un nieto cuenta la historia de su abuela judío alemana. En el 2010, apareció &lt;i&gt;El hombre sentado&lt;/i&gt;, de la que se pueden leer apartes en internet y que, según el autor, está inspirada en la película de Roy Andersson &lt;i&gt;Canciones del segundo piso.&lt;/i&gt; La novela &lt;i&gt;Muñecas&lt;/i&gt; no se consigue en librerías. En cambio está en el catálogo de la Biblioteca de la Universidad Nacional. Allí mismo pueden hallar la novela &lt;i&gt;Un chino en bicicleta&lt;/i&gt;, con la que, de nuevo en el 2007, Ariel Magnus ganó el aún más prestigioso (y jugoso) Premio de Novela &lt;i&gt;La Otra Orilla&lt;/i&gt;, entregado por el grupo editorial Norma y Proartes. O &lt;i&gt;Cartas a mi vecina de arriba&lt;/i&gt; que es de 2009. Estas dos últimas también están en la Biblioteca Luis Ángel Arango. De hecho, &lt;i&gt;Cartas a…&lt;/i&gt; puede conseguirse en librerías. Considero a Ariel Magnus uno de los más destacados novelistas argentinos contemporáneos. Es más: uno de los mejores novelistas de la actualidad, ya que usar el apelativo nacionalista a la larga no es más que una limitante, un ejercicio restrictivo para un género (la novela) tan ambicioso como egoísta en cuanto a lo que admite dentro de sus predios (la ficción, o en plural: la ficción, la ficción, la ficción).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1441802723850310227?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1441802723850310227/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1441802723850310227' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1441802723850310227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1441802723850310227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/razones-para-leer-una-excelente-novela.html' title='Razones para leer una excelente novela breve.'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ZlhFM4JlUxA/Tib40V_At0I/AAAAAAAADfo/2AlEEWdxso8/s72-c/Mu%25C3%25B1ecas+Ariel+Magnus%257D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-8953411994026773</id><published>2011-07-20T10:23:00.003-05:00</published><updated>2011-07-20T11:04:31.775-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ruido de las cosas al caer - Juan Gabriel Vásquez'/><title type='text'>Una novela que tenía muchas ganas de leer, pero...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-LP3bpSMVfJ8/TibyuOvDFjI/AAAAAAAADfk/g7Tv2QZ_VC4/s1600/LIBRO.El-ruido-de-las-cosas-al-caer-190x300.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-LP3bpSMVfJ8/TibyuOvDFjI/AAAAAAAADfk/g7Tv2QZ_VC4/s320/LIBRO.El-ruido-de-las-cosas-al-caer-190x300.jpg" width="202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Vásquez, Juan Gabriel. &lt;i&gt;El ruido de las cosas al caer.&lt;/i&gt; Bogotá: Alfaguara, 2011.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por Lorena Iglesias&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Un personaje conoce solo parte de una historia determinada y recurre a otro u otros personajes para armar el cuadro completo. Tal es el recurso de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;El ruido de las cosas al caer, &lt;/i&gt;la última novela de Juan Gabriel Vásquez, un recurso por lo demás efectivo para atrapar al lector, pues éste también querrá conocer lo que falta en la historia del protagonista. Es efectivo y es el mismo de &lt;i&gt;Los informantes&lt;/i&gt;, la primera novela reconocida de este escritor. Repetir una estrategia no es necesariamente un defecto, pero puede dejar una impresión negativa entre los lectores que, como yo, siguen a Vásquez y están atentos a sus publicaciones.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La muy conocida obsesión de Vásquez con la Historia aparece de nuevo en esta novela. Por un lado, figuran esos grandes sucesos históricos, esas cosas aparentemente sabidas y comprendidas por todos, y, por otro lado, la historia que de verdad importa, las vetas, las historias más pequeñas que salen a flote una vez se comienza a escarbar en esos grandes sucesos que, de lo manoseados, han perdido los rasgos definidos, como pasa con las estatuas de los santos con alto número de devotos. En el lanzamiento de la novela que se realizó en Bogotá, durante la 24ª Feria Internacional del Libro, Vásquez dijo que no piensa en un tema cuando va a escribir, sino que parte de imágenes o de los pedazos de una posible historia; dijo que nunca se imaginó qué iba a pasar realmente con Laverde ni que su historia iba a terminar siendo lo que fue. Más allá de lo cierto de esa afirmación, sí es verdad que el tema histórico aquí no se impone a la anécdota que Vásquez quiere contar: es la novela de Yammara y de Laverde y de Elena y de Maya; no es una novela del narcotráfico. Los lectores de Vásquez pueden volver sin prevenciones al tema del narcotráfico, a los años del miedo, de las bombas, los atentados, porque tienen la seguridad de que no les contarán la misma historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Luego de la muerte de Laverde, Antonio Yammara se ve casi obligado a reconstruir la historia de ese hombre a partir de los escasos datos que tiene. Su miedo inicial se ve reemplazado de pronto por la curiosidad, por las ganas de saber más de ese hombre por cuya causa pudo haber muerto. Y así es como se va desenvolviendo la novela, que es entretenida, enganchadora, tiene un narrador que funciona, en fin, se pueden decir muchas cosas positivas al respecto. Vásquez puede ponerle cara, familia e historia de amor a uno de esos personajes siniestros que en Colombia suelen simplemente tildarse de criminales, de perversos. Y eso es bueno, por supuesto. También tiene un tono como el de esos parientes viejos que hay en cada familia, que vivieron muchas aventuras y saben contarlas bien; esa es una de las virtudes de sus narradores.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Todo esto porque viene un “pero”. Hace día vengo usando una frasecita, un lema, para referirme a las cosas que me gustan más de las novelas que me gustan: digo que tienen (o carecen de) tripas. Me dediqué pues a intentar definir a qué me refiero y puedo concluir, entre otras cosas, que la novela &lt;i&gt;Alina suplicante&lt;/i&gt;, la segunda de Vásquez, que él ha marginado de todas las solapas y todas las reseñas de su vida y obra, sí las tiene (tiene muchas cosas reprochables, también). Puede que esté leyendo demasiado entre líneas. Tal vez se deba al Premio Alfaguara o a su columna de &lt;i&gt;El Espectador&lt;/i&gt;, el caso es que hay muchas maneras en que se puede leer u oír hablar a Vásquez. Y su yo que opina, su yo público, parece ser un tipo de convicciones fuertes. Un tipo de convicciones fuertes que quiere ser un narrador bien particular: un narrador que poco se permite las cursilerías, que va obsesivamente tras su historia y que parece desprendido, pero se muere de ganas por entrar a opinar, por que lo vean.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Yammara, el narrador, es frío, un tanto cínico, desprendido; en teoría, no se permite sentimentalismos vanos. Hablaba con una compañera de clases y ella me decía que esa frialdad puede leerse como producto de toda la situación, puede resultar necesaria dada la naturaleza de las cuestiones tratadas en la novela, y sí, es una forma de verlo. Pero cuando hablo de “las tripas” me refiero a otra cosa, a la falta de algo que busco siempre en los libros que leo, a una suerte de fuerza, de remezón que pueden transmitirle a uno las palabras, la historia. Y Vásquez lo tiene por momentos, pero&amp;nbsp; no lo puede sostener. Como supuestamente es un narrador concentrado en la historia, cuando quiere usar un registro diferente, más subjetivo, tal vez, los resultados no suelen ser muy afortunados, y a veces son incluso risibles. Los símiles que Vásquez pone aquí y allá a lo largo de la narración son por lo general insulsos: recuerdo, entre otros, que el cielo estaba gris como la panza de un burro o que a un tejado le faltaban algunas tejas y parecía la boca de una anciana. Uno de los pasajes más fuertes de toda la novela, si no el más fuerte, dice así: “...un ruido que no termina nunca, que sigue sonando en mi cabeza desde esa tarde y no da señales de querer irse, que está para siempre suspendido en mi memoria, colgado en ella como una toalla de su percha” (83). Esa última imagen es tan absolutamente desafortunada que me reí: el momento era terrible, pero a mí me sacó una sonrisa, impertinente, sí, pero pasó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Eso no quiere decir que la novela no enganche, que no se quiera leer, devorar. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La curiosidad de Yammara nos conduce a distintos escenarios de la Bogotá de mediados y finales de los noventa —La Candelaria, el Centro, sobre todo—, luego a La Dorada a casa de Maya, hija de Elena (Elaine) y Laverde, quien en últimas provee la mayor parte de la información, a las ruinas de la Hacienda Nápoles y finalmente de regreso a Bogotá. La historia de Laverde trae a cuento eventos que, para Vásquez, han marcado a la generación de los colombianos, y de los bogotanos en especial, nacidos en los setenta: los crímenes de Galán y Lara Bonilla y las bombas en el edificio del DAS y en el vuelo de Avianca en que viajaría César Gaviria. Vásquez procura caracterizar a esa generación marcada por el miedo y la angustia. Ellos son quienes por temor dejaron de encontrarse en las calles y después de cada atentado debían localizar el primer teléfono para avisar que estaban bien o para saber si los suyos lo estaban.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Vásquez es muy buen narrador; sabe, para usar la imagen a que él mismo recurrió en el lanzamiento de la novela, qué hilos ir agarrando para tejer la historia de la mejor manera. Su forma de anticipar los momentos claves de la historia es hábil, es efectiva, es precisa. Y quisiera agregar emocionante, pero no, algo falta para usar, también, ese adjetivo. Hay una especie de sustrato irracional, inexplicable, sobre el que descansa una novela. Puede uno llamarle la pregunta que la novela se hizo o la inquietud que le dio lugar. Vásquez mismo habla de estas cosas, dice que uno escribe novelas para comprender, para saber más. Eso leí en una de las entrevistas a propósito del premio. Pero en &lt;i&gt;El ruido de las cosas al caer&lt;/i&gt; falta eso inexplicable que trasciende la historia y toca otras fibras. En cambio, no queda muy claro cuál es la motivación real de Yammara como narrador (aparte de la mera curiosidad). Su propio drama no se resuelve en el curso de esa historia que recupera y en ese sentido la estrategia, tan efectiva en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Los informantes&lt;/i&gt;, no es suficiente para enlazar todos los hilos que se proponen al principio del libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; tab-stops: 28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;No resulta difícil ver por qué la novela obtuvo el premio de marras ni de dónde proviene el prestigio que Vásquez se ha agenciado como escritor. Y es precisamente a causa de su calidad probada que son más evidentes descuidos como los símiles desafortunados o detalles que no por cándidos son menos imperdonables: cumplido apenas el primer mes de embarazo, Yammara y su mujer asisten a una ecografía en la que extrañamente ya es posible conocer el sexo del bebé. Quizá estos descuidos tengan que ver con la prisa por publicar —por coincidir con las ferias del libro anuales—. Habrá que esperar si el premio le da la oportunidad de escribir con menos afanes, como lo repitió en numerosas ocasiones en las entrevistas de hace un par de meses. Como novelista, tiene el reto de seguir persiguiendo sus obsesiones y de evitar que sus estrategias narrativas se vuelvan simplemente fórmulas ganadoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-8953411994026773?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/8953411994026773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=8953411994026773' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/8953411994026773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/8953411994026773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/07/una-novela-que-tenia-muchas-ganas-de.html' title='Una novela que tenía muchas ganas de leer, pero...'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-LP3bpSMVfJ8/TibyuOvDFjI/AAAAAAAADfk/g7Tv2QZ_VC4/s72-c/LIBRO.El-ruido-de-las-cosas-al-caer-190x300.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-862239195357958746</id><published>2011-06-08T18:55:00.008-05:00</published><updated>2011-07-20T10:55:30.069-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pasión según G. H. - Clarice Lispector'/><title type='text'>Retorciendo la herramienta</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-aoS2ecBcD1Y/TfAIthXJO7I/AAAAAAAAARA/1tY36I_XRzQ/s1600/images+%25281%2529.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-aoS2ecBcD1Y/TfAIthXJO7I/AAAAAAAAARA/1tY36I_XRzQ/s1600/images+%25281%2529.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Lispector, Clarice. &lt;i&gt;La pasión según G. H.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;Muchnik Editores, Barcelona, 2000, 149 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;Por Andrés Roldán.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La obra de Clarice Lispector es ante todo una rigurosa reflexión metódica e introspectiva sobre el lenguaje y los limites de la palabra. Solo la palabra, sin fraccionamientos, sin más divisiones que las necesarias para caer en cuenta de la importancia del lenguaje con el cual nos entendemos a nosotros mismos, con el cual nos dividimos. La palabra de Clarice, vista a través de sus personajes sombríos e iluminados, es a la vez la palabra gastada con la cual nos han determinado y la palabra reinventada en la cual nos liberamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;G.H. es la protagonista y dueña de la palabra en las 149 páginas de la novela, solo ella habla (¿o escribe?)&amp;nbsp; y solo a través de ella entramos y permaneceos en la ficción, no habrá nadie más que pueda hablar o focalizar las acciones. Si bien solo hay un personaje, la novelas es completamente abierta, pues en ella entramos con el pleno sentimiento de la elección, tenemos la autonomía para alejarnos o aceptar los términos de la narradora. El argumento, si es que así se le puede llamar a lo que sucede en la obra, es mínimo y asistimos en él al encuentro entre G.H. y el objeto ínfimo en torno al cual operará la educación existencial: una cucaracha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;A través de un exasperante y entrecortado monologo interior, G. H. nos lleva a un viaje al interior del sujeto que ella misma representa y que dentro de la obra perderá y ganará identidad dependiendo el punto en el que estemos. Así, en un principio nos encontramos con un `personaje sufriendo por entenderse y por entender lo que le sucede “Estoy procurando, estoy procurando, estoy intentando entender”. El monologo interior intenta trascender sus propios limites creando una figura con la cual interactuar, un mano que sostendrá la suya ante la posibilidad del vacío “(Dar la mano a alguien siempre fue lo que espere de la alegría)” gracias a esta mano asistimos a la recreación de forma palpable, sintiéndonos como la mano cortada que acompaña el descenso a los infiernos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La información que tenemos de G. H. es obviamente un mar de sensaciones que es poco acompañado por coordenadas sociales, solo conocemos su profesión: escultora, así mismo sabemos que tiene relativo éxito y que es independiente y autosuficiente, que frecuenta círculos de arte y que vive sola en un ático. Pero esta información es totalmente intrascendental frente al hecho narrado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Un día cualquiera esta solitaria mujer decide ordenar su casa y enfrentarse al cuarto&amp;nbsp; de la empleada que considera en&amp;nbsp; principio desordenado, pero que, por el contrario resulta seco limpio y blanco, totalmente ajeno a la húmeda y acogedora G. H. existe en casa del personaje un lugar que le resulta totalmente extraño, un desierto intimo, ubicado en parte de su hogar, donde encuentra de pronto &amp;nbsp;y como una amenaza latente una cucaracha, horrorosa pero intrigante por ser forma primitiva y resistente de vida, por ser materia seca, “lo neutro vivo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La cucaracha es a G. H. el objeto mismo de la renuncia, del movimiento a través del cual la protagonista se desintegrara paso a paso, se de-construira. Después del encierro y una corta observación entre nuestras protagonistas, G. H. cierra la puerta del armario aprisionando a la cucaracha, durante horas una mujer se hipnotizara mirando a un insecto preso y medio desbaratado, en plena deconstrucción, que deja ver la materia blanca que riega fuera de sí por la acción opresiva, todo esta perdido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-vazF1408L4U/TfAKHFort0I/AAAAAAAAARM/eeSship9hos/s1600/clarice-lispector-1961-foto-claudia-andujar1.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;img border="0" height="262" src="http://2.bp.blogspot.com/-vazF1408L4U/TfAKHFort0I/AAAAAAAAARM/eeSship9hos/s400/clarice-lispector-1961-foto-claudia-andujar1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;La&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt; cucaracha con la materia blanca me miraba. No sé si me veía. No sé lo que ve una cucaracha. Pero ella y yo nos mirábamos y tampoco sé lo que una mujer ve. Pero si sus ojos no me veían su existencia me existía - en el mundo primario donde yo había entrado, los seres existen a los otros como forma de verse. Y en ese mundo que yo estaba conociendo, hay varias formas que significan ver: uno mira al otro sin verlo, uno posee al otro, uno come al otro, uno está sólo en un rincón y el otro está allí también: todo eso también significa ver. La cucaracha no me miraba con los ojos sino con el cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La introspección llega a su más alto nivel cuando asistimos, no a una mirada psicológica del personaje, sino a su enfrentamiento con sus más altas angustias y temores metafísicos: tiempo, espacio, inclusive lenguaje, son coordenadas que la mujer perderá. En medio de una tormenta de referencias bíblicas y místicas. G. H. aprenderá a dejar de ser “ser humano” para adentrarse con terror y tambaleante (aferrada a la mano que somos sus lectores) en la mayor experiencia mística posible: comer una cucaracha y renunciar con ello a la doctrina &lt;i&gt;eros &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;del culto a lo bello, tocar y ser el objeto nausea, elevarse accediendo a lo humilde y primitivo, a lo seco, némesis necesaria para la entrega del cuerpo al universo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;Por extraño que parezca Lispector lleva a su personaje a este final: la entrega a lo que desconoce, que no es otra cosa que aquello que está por fuera de la civilizadora estructura mental del sujeto, este artificio mayor es con lo que los “seres humanos” cuentan para ordenar y establecer una diferencia entre el “yo” y el “otro”, lo foráneo, es la diferencia básica entre mi hogar y lo que está&amp;nbsp; fuera o mejor entre mi húmeda cárcel y la sequedad que la fractura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La poca acción de esta novela no seria nada sin el preciosismo y el rigor necesarios para enfrentarlos en medio de la herramienta limitada que representa el lenguaje, esta herramienta incompleta no solo tiene la tarea de enfrentar lo indecible, también debe lograrlo con palabras viejas y gastadas, manoseadas por pesadas redes semióticas, cargadas de sentido, intimidantes y sosegadas, por eso es muy importante establecer dentro de una etimología común, (aunque en algunos momentos terriblemente metafísica) las bases de la comunicación desconfiada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El ejercicio narrativo consiste en buscar todas las formas posibles de adjetivación&amp;nbsp; (como la formulación socrática de que: el ser se dice de muchas formas) siendo así, que si miramos un adjetivo como “ciega” lo que obtenemos de Lispector es un retorcimiento de sentidos a través de la verbalización de dicho adjetivo, donde verbo, adjetivo y hasta sujeto, pierden el sentido gramatical y su peso semántico. Retorcer es la mejor definición de dicho proceso, por eso se invierte tanto tiempo en el rodear a los términos utilizados, porque se necesita que respondan al congelamiento de un instante preciso e indefinido, que cambie cosas más allá de sus propios &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: inherit; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;límites racionales y surjan todas las posibilidades del mundo sensorial y básico, y vivo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Palatino Linotype', serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-862239195357958746?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/862239195357958746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=862239195357958746' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/862239195357958746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/862239195357958746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/06/retorciendo-la-herramienta-lispector.html' title='Retorciendo la herramienta'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-aoS2ecBcD1Y/TfAIthXJO7I/AAAAAAAAARA/1tY36I_XRzQ/s72-c/images+%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-251541058364810211</id><published>2011-06-04T21:49:00.003-05:00</published><updated>2011-06-11T18:35:39.024-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El infinito en la palma de la mano - Gioconda Belli'/><title type='text'>El infinito e la palma de la mano</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;l&amp;nbsp;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-vnOwnZIxFUI/TergeCbBk_I/AAAAAAAAAQ4/Wsr0NXP70g4/s1600/978-84-322-1249-9.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-vnOwnZIxFUI/TergeCbBk_I/AAAAAAAAAQ4/Wsr0NXP70g4/s320/978-84-322-1249-9.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Belli, Gioconda, &lt;i&gt;El Infinito En La Palma De La Mano&lt;/i&gt;, Barcelona, Editorial Seix Barral, 2008, 237 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por: Andrés Roldán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ganadora del 50º premio Biblioteca Breve, parece ser bastante conocida a pesar de que yo no me había encontrado ninguna referencia suya ni mucho menos sus novelas, de hecho es presentada en las tapas&amp;nbsp; de su libro como: &lt;i&gt;autora de una obra poética de reconocido prestigio internacional…&lt;/i&gt;&amp;nbsp; Valga decir que la imparcialidad de una tapa de libro no es muy confiable, pero de igual modo cabe aclarar que mi lectura de su novela es el primer acercamiento que tengo a su obra. Estas dos aclaraciones son importantes porque si por un lado antecede a mi reseña lo que se ha difundido de esta autora (que parece ser importante), por otro estoy en una posición privilegiada, pues puedo ignorarlo todo de tajo, sólo me centraré en su novela. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con dedicatoria altruista y epígrafes sonoros entramos en el texto, pero la “Nota de la autora” es lo que marca el tono de asombro y descubrimiento que se siente en toda la novela. Según dicha nota, el argumento del libro nació de un encuentro fortuito de su autora con un volumen viejo, llamado &lt;i&gt;Grandes libros secretos,&lt;/i&gt; el cual contenía los libros apócrifos del Viejo y el Nuevo Testamento, que a pesar de ser escritos por la misma época que los libros que hoy componen la Biblia,&amp;nbsp; fueron excluidos del canon bíblico por diversas razones. El descubrimiento de este material lleva a la autora a centrarse en investigar sobre Adán y Eva y desconcertarse frente a lo ignorada que estaba esta historia en la Biblia (apenas cuarenta versículos) frente a lo diverso que resulta esta tradición en otros relatos arcaicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las referencias directas a material externo en la obra no paran ahí, la novela está envuelta, por así decirlo, de un lado por la "Nota de la autora" y por otro (al final) por una breve "Bibliografía" que referencia los textos en los cuales se basó una parte de la investigación. Por tanto tenemos una novela que pretende dar cuenta de manera muy poco humilde y en palabras de la autora de: la historia de cada uno de nosotros a través de la historia de la atrevida y valiente primera pareja humana. La narración de un texto así podría complicarse hasta el infinito, en un primer acercamiento es obvio que no sabemos qué referencias se hagan ódirectamente del relato bíblico u otros relatos, ni qué clase de lenguaje se usará, o lo que es peor, de que manera nueva se cuenta una historia tan vieja. La respuesta a todas estas preguntas es simple y en ello reside su grandeza; Belli no se complica, la historia es increíblemente llana y accesible, el lenguaje es el más común posible y la narración sencilla, las referencias nunca son dirigidas hacia fuera del relato, la historia es contada como si lo fuera por vez primera, sin complicados narradores o cambios sustanciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las anécdotas que se suceden en la obra son comúnmente conocidas, la trama de la historia es la misma de siempre, con algunos pequeños matices que no están en la Biblia pero que al parecer sí lo están en relatos alternativos; Adán y Eva son creados en el paraíso por Elokim (nombre dado a Dios), el relato se inicia con el instante cosmogónico en que Adán abre los ojos y sus sentidos son por primera vez afectados por las diferentes sensaciones, así mismo asistimos al nacimiento de Eva del interior de Adán y a sus primeras conversaciones, al descubrimiento del árbol prohibido, a la seducción de la serpiente, a la caída en tentación de Eva primero y de un Adán reticente después, a la expulsión del paraíso, a la vida fuera de él, al nacimiento de los hijos Caín, Luluwa, Abel y Aklia y al asesinato de Abel en manos de Caín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si la anécdota no es en esencia diferente, sí lo es la manera de narrarla, que a pesar de estar contada de forma sencilla, está llena de observaciones y pasajes sorprendentes. La sorpresa inicia con el punto de vista del narrador quien nos ubica en el descubrimiento lucido de Adán de saberse hombre y saberse observado, así como de saber observar y nombrar las cosas, todo es descubrimiento y duda para él y con la llegada de Eva las cosas se complican, pues apelando&amp;nbsp; al cliché de la mujer intuitiva e inquisidora, Eva se construye como un personaje lleno de dudas existenciales, quien no descansa en su afán de conocimiento, la pareja se enfrenta al cómo entender un mundo nuevo a cada momento. A partir de la expulsión inicia en la novela otro descubrimiento muy diferente, pues ya no están en un mundo que se pueda descubrir pasa a paso, sino que están inmersos en la supervivencia, en la humillación y el desencanto, las reflexiones morales son acertadas por parte de la autora, quien retrata las dificultades de sobrevivir y en un contexto más amplio, las posibles dudas de una primera pareja:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…Eva temblaba al alcanzar la risa más profunda. Para él, atrapar ese temblor de ella era respirar otra vez el aire del Paraíso. Se preguntó si ahora, por el contrario, recordaría el dolor que viera en su rostro, en su cuerpo sacudido y estrujado para sacar de adentro el fruto de una semilla que él mismo quizás había ayudado a crecer regándola con el liquido que salía de su pene. Pero ningún árbol lloraba al nacer. Las plantas surgían sin hacer ruido. En cambio la vida brotaba de ella como si se tratara de un cataclismo. Él no sangraba, a él no le había cambiado el cuerpo y nada le había dolido físicamente en aquel nacimiento. ¿Por qué a él no, y a ella sí?&amp;nbsp; ¿Qué significaba?” (Pág. 167 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la inocencia total que resulta el ser el primero en preguntarse y reflexionar, Adán nos revela la importancia de una reconstrucción narrativa de este tipo, sus preguntas ya no nos resultan tan naturales. Solo por recordar a Rolland Barthes y su diferenciación entre lo natural y lo cultural, cabe mencionar que para él la diferencia entre una cosa y otra radicaba en la ocultación del origen cultural de lo que suponíamos como natural, develar un mito consistía en preguntarse de manera renovada por su origen, por su significado, ser inquisitivo frente a la naturalización de las costumbres culturales, esa perspectiva está en un Adán inquisitivo quien no tiene porque aceptar como natural algo que sólo le ha sucedido a él y a su pareja, pero a la vez en él esta la aceptación de una suerte oscura, los acontecimientos de su vida no son necesariamente naturales pero obviamente tampoco culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los personajes de esta novela son fascinantes, un ejemplo brillante resulta la compañera y siempre extraña serpiente, quien es en cierta manera quien más juega con las interpretaciones sobre lo que les sucede a Adán y Eva, después de la muerte de Abel en manos de Caín y de la maldición del destino de éste, Eva habla con la serpiente en estos términos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…Oyó la voz de la serpiente antes de verla.&lt;br /&gt;--Mira la pequeña Aklia. El pasado y el futuro van corriendo con ella por la playa.&lt;br /&gt;--¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;--ha vuelto a la inocencia, Eva; una inocencia anterior al Paraíso, precursora del Paraíso. La Historia ha saltado de ti a ella ahora y un tiempo largo y lento está por empezar.&lt;br /&gt;--No sé si creerte. ¿Por qué Aklia? ¿Por qué no Caín y Luluwa? ¿Por qué no Adán y yo?&lt;br /&gt;-- Todos hemos cumplido nuestros designios, Eva. Así como tú has dibujado en las paredes de la cueva los código de tu pasado, Elokim ha dibujado en nosotros los símbolos con que la humanidad se entenderá a sí misma.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;--¿Volverán al Paraíso? ¿Y después qué? ¿Se preguntarán que hay más allá? ¿Se aburrirán? &lt;br /&gt;-- Quizás no. no sufrirán la ceguera de la inocencia, del anhelo de saber de la ignorancia. No necesitarían morder frutas prohibidas para conocer el Bien y el Mal. Lo llevarán con ellos. Sabrán que el único Paraíso donde es real la existencia es aquel donde posean la libertad y el conocimiento.&lt;br /&gt;--¿Crees que lleguen a ser verdaderamente libres? ¿Crees que Elokim se lo permita?&lt;br /&gt;--La existencia es un juego de Elokim. Si tu especie encuentra la armonía, Elokim se marchará. Pienso que secretamente desea que le concedan el don del olvido y lo liberen de la soledad de su poder. Así podrá marcharse a construir otros universos. (Págs. 234-235)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras de la serpiente resultan impactantes frente al silencio de Elokim quien, como los eventos sangrientos en las obras clásicas, sólo es conocido a través de las afirmaciones de otros. Frente a una larga tradición de caracterizaciones literarias del diablo, la serpiente resulta tan profunda y convincente como el ángel caído del Paraíso Perdido de John Milton, ambas caracterizaciones se acercan y admiran a los hombres, ambos le hablan en su propio lenguaje y los dos les explican su suerte y su importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gioconda Belli logra una novela tierna y sorprendente, llena de matices interesantes y propuestas interpretativas. Esta novela bien podría ser utilizada en públicos como colegios, para acercar a lectores no expertos a una larga tradición que hoy por hoy no resulta común. En cuanto a los descubrimientos y reflexiones existenciales de esta novela, sigo creyendo que no representan nada novedoso aunque como introducción a temas más profundos está bastante bien.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-251541058364810211?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/251541058364810211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=251541058364810211' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/251541058364810211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/251541058364810211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/06/el-infinito-en-la-palma-de-la-mano.html' title='El infinito e la palma de la mano'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-vnOwnZIxFUI/TergeCbBk_I/AAAAAAAAAQ4/Wsr0NXP70g4/s72-c/978-84-322-1249-9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7734303007626612504</id><published>2011-06-04T20:15:00.003-05:00</published><updated>2011-06-11T18:33:57.278-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Flaminio Rivera - Entrevista'/><title type='text'>Entrevista a Carlos Flaminio Rivera</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-gyPRYCE0B_s/TerS_fj54FI/AAAAAAAAAQs/P7K9oA61fqg/s1600/carlos+f.jpeg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="299" src="http://4.bp.blogspot.com/-gyPRYCE0B_s/TerS_fj54FI/AAAAAAAAAQs/P7K9oA61fqg/s400/carlos+f.jpeg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Carlos Rivera es autor del libro&lt;/i&gt; &lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-arbol-imaginado.html"&gt;El arbol imaginado&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp; reseñado en Mohan.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Hoy no hay almuerzo, corriendo salgo de mi trabajo y en la hora acordada voy hacia el stand del Líbano, pabellón 6 segundo piso. Esa mañana conocí a Don Carlos, ya lo había contactado a través de correo y amablemente quedamos en vernos en la 24ª Feria Internacional del Libro de Bogotá, pero esa mañana, él, llegó hasta el stand donde transcurrían mis días y me explicó que no había mucho tiempo para vernos, así que el día era ese.&amp;nbsp; Como pude conseguí una grabadora y repetí mentalmente las preguntas que de su libro El árbol imaginado me habían rondado durante días. Solo con un par de saludos, y una corta explicación acerca del contenido de la entrevista, iniciamos:&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Andrés Roldán: Su novela &lt;/i&gt;El árbol imaginado&lt;i&gt; fue publicada a través de la Biblioteca Libanense de Cultura (BLDC en adelante), que según entiendo es un proyecto editorial de carácter institucional y regional, ¿qué relación tiene usted con este proyecto?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Carlos Flaminio Rivera:&lt;/i&gt; Bueno, La BLDC es un proyecto que nació en el Líbano Tolima hace aproximadamente unos ocho años y cuyo fin inicial era promover, incentivar la producción literaria en el Líbano, promover su lectura y además difundir toda una serie de escritores muy reconocidos que tenia el Líbano y de intelectuales no solamente a nivel del municipio, ni de región, sino a nivel nacional, para tal efecto, entonces comenzamos a reconstruir una idea que teníamos desde hacia muchos días y complementarla con el hecho de participar en la Feria Internacional del Libro como único municipio de Colombia, y como única ciudad, porque actualmente, si usted se da cuenta, solamente participa Bogotá como ciudad y el Líbano, de resto es el departamento del Tolima, el departamento de Risaralda, el departamento de Caldas, no vienen ciudades y eso ha sido una norma que ha prevalecido en la feria, solo el municipio del Líbano participa como ciudad o como municipio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logramos que se hiciera un acuerdo con el consejo municipal. El Líbano tiene una tradición intelectual desde hace muchos años, desde su fundación, entonces ha sido un municipio en donde, por ejemplo, se realizó la primera emancipación socialista en América, que fue en 1929, para ello un historiador que hoy maneja el instituto de estudios políticos de la Nacional, Gonzalo Sánchez, escribió un libro que se llama Los bolcheviques del Líbano y ha desarrollado toda una serie de investigaciones a partir de ese hecho y es quizá uno de los municipios de Colombia más estudiados socioeconómica y culturalmente, este empuje de intelectuales nos forzó a crear la BLDC, hacer presencia en la Feria Internacional del Libro y a publicarlos, desde hace 7 años nosotros ya hacemos parte del evento ferial y desde hace 7 años nosotros tenemos 39 títulos que hemos lanzado en la BLDC, vienen de historia, de economía, tenemos tres colecciones hoy, la colección “Biblioteca Libanense de Cultura” que no es solamente para autores libanenses, sino para autores de talla mundial, hoy tenemos otra colección que se llama “Colección Musgonía Doble Fondo iv” que recopila poetas latinoamericanos y poetas colombianos, es una serie muy bonita que la iniciamos hace tres años con Juan Manuel Roca y Jorge Bocanegra de Argentina en el numero I, el numero II es Santiago Mutis Duran de Colombia y Marco Antonio Campos de México, el numero III es Juan Caseilla de Venezuela y Rómulo Bustos de Colombia, el numero IV, se lanza este año en la feria, es Kenia Cano, una poetiza mexicana y Nelson Romero Guzmán, esa es la colección Musgonía, también tenemos una colección que se llama “Cuadernos de” pero en donde manejamos ya la parte académica, tenemos tesis laureadas, investigaciones y de ahí hace parte este libro que vamos a lanzar en la feria, Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana, ensayistas contemporáneos son 21 ensayistas, entre los que se destacan, Fernando Cruz Kronfly, Cristo Rafael Figueroa, María Mercedes Jaramillo, Betty Osorio… es decir de todo el país se presentan autores en este libro. Al tener un respaldo oficial, que es un acuerdo del consejo, nosotros tenemos que estar en la feria y tenemos que editar libros, publicarlos, entonces nos obliga a que haya un trabajo continuo, la idea de la biblioteca surgió, yo la he venido desarrollando, soy el responsable de esta idea y estoy siempre en la feria en el stand del Líbano desde que empezamos a venir, yo soy el que manejo el stand y coordino todos estos eventos y manejo prácticamente la parte literaria de todo el proyecto cultural del Líbano, ya que soy director de la casa de cultura del municipio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R. : Si la biblioteca Libanense de cultura es un proyecto institucional ligado a procesos con dineros públicos, ¿cómo se desarrollan los procesos editoriales?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.:&lt;/i&gt; Bueno, en la BLDC, inicialmente los procesos editoriales parten de escritores libanenses, ya muy reconocidos, les publicamos obras inéditas, recuperamos algunos textos que se quedaron en primeras ediciones y son valiosos y posteriormente hacemos una selección, con un comité editorial, que esta aquí en Bogotá una parte y otra parte en el Líbano, es un comité editorial de lujo, para por ejemplo la colección Musgonía de ese comité editorial hacen parte Juan Manuel Roca, Santiago Mutis Duran, nuestros dos primero poetas que estuvieron en la publicación, Celedonio Orjuela Duarte y yo, para la parte de los autores de la región o locales, por supuesto entra el alcalde, el secretario de educación de turno, yo soy el director de la casa de la cultura Luis Flórez del Líbano, entonces hago parte del proyecto cultural de nuestro municipio y soy quien selecciona, digamos los textos, ya de escritores reconocidos porque los conozco dese hace mucho tiempo, yo soy escritor, tengo ya publicados siete libros, entonces eso me facilita la posibilidad de mirar textos y de escritores, mirar que sirve para publicar. Nuestros libros se editan en Bogotá el corrector de textos esta dentro de la editorial, buscamos dar una buena calidad de libros, como usted lo ve son libros muy buenos en diseño, diagramación, calidad del papel, todo, nuestro impresor, también esta aquí en Bogotá porque pensamos que es donde podemos garantizar una mejor calidad de libro, una mejor diagramación y hacemos nuestro trabajo aquí en Bogotá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: ¿Qué tal ha sido este año la participación en la Feria?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.: &lt;/i&gt;Estamos en el mismo sitio del año pasado, de los años anteriores, tenemos un stand doble, creo que esta feria… heee tiene que estar… las directivas de Coorferias deberían reconsiderar un poco lo que esta sucediendo en la feria, porque no es solamente con el stand del Líbano, sino con la Feria Internacional del Libro en general, tanto la Cámara Colombiana del Libro como Coorferias tienen que replantearse muchas cosas, hoy por ejemplo, usted puede ver, ya vamos mas de la mitad de la feria, aparentemente no ha despegado, muy poca gente, estamos en el pabellón seis segundo piso, es el pabellón de los olvidados, la mitad de este pabellón lo llenaron de fuerza publica, policía, no se había visto esto antes. Cuando nosotros empezamos a venir a la feria, se motivaba mucho a las regiones, había el día de todos los departamentos, hoy los departamentos ni participan porque no hay motivación, me parece que la literatura regional es fundamental, quizá más que la literatura comercial, se le ha dado mucho énfasis a las grandes editoriales, que son las que mantienen en el primer piso, a esos proyectos económicos antes que literarios, sacrificando los proyectos literarios colombianos como son los de las regiones, proyectos como el de nosotros y a los cuales nos mantienen olvidados los medios, la misma organización, entonces esto resulta triste, todos los escritores se quejan, en el stand del Líbano vienen los escritores, aquí se sientan, no hay un sitio de reunión de escritores, no hay un sitio donde se puedan juntar el de la provincia, el visitante, el de la ciudad, el bogotano a intercambiar, no hay un sitio donde conocerse con el gremio, además los escritores invitados a la feria son de media panela (llamémoslo así) no hay invitados que jalonen, que estén bien, que llamen la atención, cómo no pueden traer a un gran escritor, categoría mundial, para que motive la entrada a la feria, hay que bajarle el precio a la feria también, porque 8.000 pesos y los libros bien caros, me parece que es una cosa para reconsiderar. Pero en general nos ha ido bien, esto es un proyecto novedoso que tiene acogida, además nuestro propósito es difundir la BLDC, nuestro proyecto es de promoción antes que de venta, entonces en ese sentido nos ha ido muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Solo conozco su ultima novela&lt;/i&gt; El árbol imaginado &lt;i&gt;(y me gustó mucho) pero sé que hay mas libros suyos publicados. ¿Dónde y como se consiguen?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.: &lt;/i&gt;Mi obra se inicia precisamente en la Universidad Nacional, allí en extensión cultural yo estudiaba veterinaria y ahí mismo estaba Cesar Valencia Solanilla haciendo un taller de creación literaria, me inicie allí, posteriormente viaje a mi pueblo, el Líbano Tolima, y ahí comencé a hacer mi obra, empecé con unos cuentos, mi primer libro me lo publicó la cooperativa editorial Magisterio se llama&lt;i&gt; Sin puntos sobre las ies &lt;/i&gt;se consigue en cualquier librería de editorial magisterio, el segundo un libro también de cuentos breves, como el primero, que se llama &lt;i&gt;Cruentos y adioses&lt;/i&gt; también publicado por la editorial Magisterio, posteriormente Panamericana me publicó un libro de cuentos también, se llama &lt;i&gt;La mirada sumergida y otros cuentos&lt;/i&gt; en el tiempo luego ya vino una novela que hace parte, quizá, del primer capitulo de una novela mas extensa que creo puedo publicar el año entrante, esa novela se llamo &lt;i&gt;Las horas muertas&lt;/i&gt; y vino con otro libro de cuentos que se llamo &lt;i&gt;Sudor de sueños y otros textos&lt;/i&gt; publicado por corporación Úrica los que organizan el Festival Internacional de Poesía Ciudad de Bogotá, luego, dentro de la colección “50 Novelas Colombianas” que hizo Pijao Editores, ellos me publicaron una novela que se llama &lt;i&gt;La cita&lt;/i&gt; que es, digamos, el capitulo final de la novela que quiero publicar el año entrante, que recoge estas dos novelas breves mías y donde toco el tema del narcotráfico, pero así como sucede en el árbol imaginado, en&lt;i&gt; La cita&lt;/i&gt; también hay una intención de mirar de manera renovada la historia, de renovar el modo de contar, La cita hace parte de eso, no se apropia, digamos, de la jerga sicariesca, ni de lo escatológico, sino mas bien de un lenguaje un poco más poético para contar esta realidad colombiana sin, por supuesto, quitarle toda la crueldad que tiene ¿no? Entonces los invito a que lean esto y esas son mis obras antes de llegar a &lt;i&gt;El árbol imaginado&lt;/i&gt; que es mi primera novel histórica, llamémosla así,&amp;nbsp; que fue editada el año pasado 2010 por la BLDC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Menos mal me habla de novela histórica porque por ahí vamos a seguir, ya que su novela me pareció una increíble confluencia de muchas cosas, pero dentro de las cuales los hechos y personajes históricos son una de las más importantes, ¿Cómo realizo la investigación histórica, que creo necesaria, para una obra de estas características? ¿Se apego a la disciplina histórica o no? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.:&lt;/i&gt; Claro, había leído Historia y no me había gustado mucho lo que había leído, había leído, por ejemplo, los diarios de Mutis y me pareció que nadie rescataba el carácter erótico que se le podía sacar a cosas tan insulsas, había leído también sobre la ilustración y no sé que paso con la ilustración en Colombia, había leído sobre la ciencia nativa, no sé que había sucedido con eso,&amp;nbsp; había leído sobre historia de mi región y no había nada que tratara sobre lo precolombino, entonces, quise hacer, rescatar un poco todas estas cosas por las cuales me preocupaba y había encontrado muchos vacios, entonces al hacer la investigación todo partió de una imagen, de un árbol, un árbol que no es nativo, que es muy común aquí en Bogotá, que es el Urapan, que es chino, que bota sus hojas en julio, entonces quedan los chamizos, pero había una brómelia florecida ahí y ese contraste me llamo la atención, un árbol no nativo, una brómelia floreciendo hermosamente en un fondo azul claro y quise escribir eso, qué significaban los españoles aquí y lo que habían hecho, lo que no habían hecho, nuestra emancipación y de cómo se hubiera podido dar a partir del conocimiento y cómo habían otras formas de emancipación, como los folletos lascivos, como la emancipación de la carne para llegar a subvertir el orden y cómo hacerlo poético, que es un abordaje que me parece valido y pienso que hay muchos muchos escritores actuales, muy nombrados, que reescriben la Historia, es decir, cogen a Juan de Castellanos y hacen otra versión de Juan de Castellanos, cogen, por ejemplo, las crónicas de Robledo y reelaboran otra ves las crónicas de Robledo con su lenguaje, pero no aportan nada, lo mío pues lo que ha querido hacer es reescribir desde puntos desde los que no se había hecho e inventar cosas, mitos, el mito de Mineima es una reinvención… una invención no una reinvención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Hablando de reinvención y reescritura acerca de la disciplina Histórica, ¿es consiente del alto nivel irónico de su novela?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.: &lt;/i&gt;¡Claro! Además es una novela que obliga a pensar ciertas cosas desde la caratula, usted ve la caratula y es &lt;i&gt;El árbol imaginado&lt;/i&gt;, y hay tres hojas abajo y es blanca, es decir ahí prácticamente de entrada es poético y hay que imaginar el árbol y qué es el árbol y es, quizá, esa posible emancipación a través del conocimiento que no logramos y que nos podría haber llevado a otro sitio, a otras ramas, a dar otros frutos, pero sí, es todo eso, es coger la sensualidad, tocar el homosexualismo de una manera poética y no vulgar, hablar acerca de todos estos hombres que vinieron casi sin mujeres, escasos de mujeres aquí y por qué no, un español se puede enamorar de una nativo, bueno, todo este tipo de cosas… la novela esta llena de elementos, quizá hay demasiados, pero es eso, porque es que los españoles con eso se encontraron, una frondosidad de cosas que no supieron explicárselas, entonces la novela hace algo de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: En su novela se desarrolla una escena increíble en la que un español (uno de los protagonistas) mira con deseo a un nativo, a la vez que lee los diarios de Mutis, la confluencia de los pensamientos lascivos del español con los fragmentos descriptivos del herbolario crean una atmosfera erótica impresionante, ¿los fragmentos del diario de Mutis, son tomados del diario histórico?¿se encuentran esas descripciones tan sensuales en sus diarios?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.: &lt;/i&gt;¡Sí! Ahí esta el encomillado, el personaje recuerda eso y mire lo eróticos que son y Ud. lee un diario de Mutis y no ve eso, entonces es rescatar también ese tipo de escritura, ese tipo de diario, que para todo el mundo, dirán, que es jarto leerlo pero mire como tienen una carga erótica manifiesta y yo trato de rescatar eso y pues el personaje de la novela también.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-MF8NvOryxnI/TerTjOUTknI/AAAAAAAAAQw/uOhDqvuG3XA/s1600/Carlos-Flaminio-Rivera.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-MF8NvOryxnI/TerTjOUTknI/AAAAAAAAAQw/uOhDqvuG3XA/s320/Carlos-Flaminio-Rivera.jpg" width="272" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Palatino Linotype', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 12px; line-height: 14px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;A. R.: Saliéndonos del género de la novela histórica, hablemos de otros posibles géneros de su novela, por ejemplo del género de misterio por excelencia, el thriller. Ya que en su novela se desarrolla una trama de suspenso y ya que los personajes principales son herbolarios, ¿podríamos decir que su novela es un thriller de suspenso con una trama de herbolarios? ¿No le parece irónico? porque los thrillers se hacen normalmente sobre detectives u otra clase de personajes relacionados con el peligro. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.:&lt;/i&gt; Uno al abordar la creación de una novela tiene que apropiarse de muchos elementos, dentro de esos, en esta novela en particular, sí hay un suspenso, hay una media trama ahí que trata, intenta pues, de coger… de acoger al lector y transcurre, pero igual, no le doy mucho énfasis, la dejo ahí de una manera marcada, pero muy sutil, porque me parece, a mí, que había que darle más importancia a otras cosas, pero hay muchos elementos en esta novela que rescatar, uno es ese, esta el hecho de que algo va a pasar con Mutis y no se sabe si paso o no paso, realmente al lector le dejo la reconstrucción de la historia, que él ya la conoce, yo solamente, planteo ahí, algunos asuntos, la Historia ya se dio, ir a tratar de modificarla pues me parece que seria un despropósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Su novela no modifica la Historia de la emancipación colombiana, pero por otro lado, los mitos prehispánicos y las leyendas fundacionales del territorio del Líbano, sí me parecen que están modificados, ¿hay reelaboración de ese material mítico?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.:&lt;/i&gt; Pues no hay una reelaboración, porque realmente yo no los reescribo ni nada, ese mito me toco inventarlo a partir de las lecturas que hice, porque en la investigación me di cuenta que el imaginario del Tolima es un imaginario equivocado, errado, por ejemplo, en el Tolima, al sur y al centro, en Ibagué sobre todo, tienen, constituyen al Mohán, que no es un personaje mítico, sino de leyenda, al Mohán como un personaje de identidad y el Mohán es una deidad africana, ni siquiera es aborigen, entonces ha faltado un rigor en el departamento y en otros, porque el Mohán es una deidad casi que también del Huila, para aclarar eso. Se habla mucho de los Pijaos, cuando los Pijaos fueron, en la primera guerra de exterminio que hubo en este continente, exterminados completamente por los españoles y por dos tribus, en unas crónicas que narra Juan de Borja entre otros, los Natagaimas y Collaimas que se unieron a los españoles y los exterminaron, una guerra de arrasamiento que hubo en esta región, de quemas de cultivos, de mortandad de animales para evitar que ellos comieran, de descuartizamiento, de colgamientos y también de apropiación porque los Natagaimas y Collaimas de esas tierras que fueron, donde ya no había ningún Pijao y que fueron de los Pijaos, ellos se apropiaron de esas tierras, entonces pensar que somos descendientes de los Pijaos o que hay descendientes de los Pijaos, me parece que es errado, eso es un imaginario que no se debería tener y claro que esto es doloroso, porque han construido muchas cosas a partir de eso, como del Mohán, entonces, esos imaginarios errados, me parece a mí que había que reconstruir ciertas leyendas, sobre todo en el norte, que no se había visto nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Colimas tienen un mito muy bonito que se origina, precisamente, en la Sierra Nevada de Cartago, que es hoy el Nevado del Ruiz, y ahí es donde yo construyo, porque realmente el mito que manejo ahí no es una reelaboración sino que elaboro ese mito a partir de las leyendas que recogí de los Colimas, de los Muzos que están frente, al otro lado de la cordillera, en la cordillera central, o en la cordillera oriental pero en la vertiente occidental o sea la que mira hacia el Nevado del Ruiz, entonces hay un mito muy hermosos sobre los Colimas y sobre la creación del mundo que se origina ahí, en el Nevado del Ruiz, yo no lo toco pero me pareció fundamental para la novela construir un mito original y también recoger algo que, en la época de la Colonia, la iglesia había tratado de difundir en muchos clérigos, y era que el paraíso terrenal estaba en América, yo le hago una ubicación y explico porque y nombro a un cura Julián que fue uno de los que dijo eso, es decir, son historias perdidas que yo recojo y reconstruyo ahí sí reelaboro pero, muchas de las cosas, lo que no esta encomillado ahí, definitivamente, ha sido creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Don Carlos, su novela esta escrita en capítulos cortos de los cuales uno de cada tres es un poema, y la relación entre estos poemas cortos y las imágenes que se suceden en la novela poseen un evidente sentido poético, además que su escritura, su prosa, se nota muy cuidada, ¿por qué elegir, hoy en día, la prosa poética? ¿es parte de su estilo como escritor?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.: &lt;/i&gt;Lo que pasa es que a la literatura la están sinverguenciando, ya cualquiera que escribe con un estado emocional intenso, lo que le salga piensa que es poesía y además ahora como se puede publicar cualquier cosa y cualquier bolsillo ya publica cosas. Yo pienso que hay que marcar una diferencia entre la literatura y el resto de cosas escritas, la literatura no es para todo el mundo, la literatura hace parte de un estadio superior de la escritura, yo siempre he hecho la comparación entre el agua y el vino, el agua es inolora, incolora, insabora, todo el mundo la toma, todo el mundo la degusta, a todo el mundo le hace bien, pero ya cuando entra el vino hay un mediador cultural, y es que el vino tiene un color, un origen, una sepa, un sabor, una intensidad, una degustación, un conocimiento, la literatura necesita un mediador cultural para apreciarse, entonces ahora, estamos viendo muchos escritores, unos se acogen a la jerga sicariesca, al hiperrealismo para escribir y para fundamentar la literatura en eso, entonces me parece que la literatura es un proceso de creación, de elaboración y es un proceso sublime, eso no es de facilidad, se nota en la novela el trabajo y se nota que es poético, yo digo que no es poético, es literatura, es esa la diferencia, ahora quieren arrinconar a la literatura solo en la poesía, porque pues ya, desgraciadamente, el periodismo esta como abarcando ese… dando unas pisadas, adentrándose en el terreno de lo literario y los periodistas tienen, pues, mucha mas voz en los medios que los escritores, entonces ellos quieren ya darle la calidad de literatura a todo texto escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Esta novela la conocí en una biblioteca pública de aquí de Bogotá, y según entendí cuando charlamos ud. no tenía idea de que su libro estuviera en bibliotecas, don Carlos ¿tiene ud. noticias acerca del destino y de la recepción de su propia novela? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.&lt;/i&gt;: Para mi fue una sorpresa, estos son unas publicaciones apenas de quinientos ejemplares, aquí hay una red de bibliotecas que compra libros, en el stand del Líbano vienen y los compran, me parece entonces que es una labor fundamental, sobre todo porque pues, como ud. ve, esta novela no tiene la difusión en los medios como otras novelas y bueno ya ud. la valórala frente a esas otras novelas que los medios, o los proyectos editoriales, quieren llevar al publico, pero bueno, falta ver si tienen la calidad necesaria o el merito que se merecen, pero el trabajo que están haciendo la red de bibliotecas, el trabajo que están haciendo estas instituciones me parce fundamental y para la muestra un botón, cómo aquí en Bogotá conocen mi libro a través de una biblioteca, que seria el lugar natural para conocer los libros, y no las grandes estrategias editoriales, ni medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;A. R.: Bueno, muchas gracias don Carlos por la atención.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C. F. R.:&lt;/i&gt; Bueno, muchas gracias a usted, Andrés.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7734303007626612504?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7734303007626612504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7734303007626612504' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7734303007626612504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7734303007626612504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/06/entrevista-carlos-flaminio-rivera.html' title='Entrevista a Carlos Flaminio Rivera'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-gyPRYCE0B_s/TerS_fj54FI/AAAAAAAAAQs/P7K9oA61fqg/s72-c/carlos+f.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2981382089322302290</id><published>2011-05-31T22:34:00.002-05:00</published><updated>2011-07-20T11:35:07.094-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Julián Isaza - Entrevista'/><title type='text'>Entrevista a Julián Isaza</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-rcgVys-rXqA/TeWyedtCFcI/AAAAAAAAAQg/DtUOYCSX6cU/s1600/Juli%25C3%25A1n+Isaza+2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-rcgVys-rXqA/TeWyedtCFcI/AAAAAAAAAQg/DtUOYCSX6cU/s1600/Juli%25C3%25A1n+Isaza+2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Julián Isaza es el autor del libro de cuentos&lt;/i&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ondas-expansivas.html"&gt; Ondas Expansivas&lt;/a&gt;&lt;i&gt;, reseñado en Mohan&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;Julián Isaza: &lt;/i&gt;Comencé a escribir por mi carrera, yo soy periodista e hice una maestría en la Nacional después. Desde que comencé a dedicarme a medios escritos me he movido en géneros que tienen que ver con la literatura, que son el perfil y la crónica. En esos géneros he estado publicando constantemente acá dentro de la casa editorial &lt;i&gt;El Tiempo&lt;/i&gt;. En el 2009 me gané el premio Rey de España de periodismo por una crónica. Ahora soy editor de la revista &lt;i&gt;Carrusel &lt;/i&gt;y estoy escribiendo ficción desde hace unos cuatro años que fue cuando empecé a escribir &lt;i&gt;Ondas Expansivas&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a escribir el libro un año antes de empezar la maestría en escrituras creativas en la Universidad Nacional, más o menos en el 2008, en la maestría como que lo terminé de afinar, pulir lo que ya tenía, construir otras historias, muchas de ellas salieron en el libro otras se quedaron por fuera. El libro salió publicado en el 2010 en una editorial de Argentina llamada “El fin de la noche”, que es un proyecto bien novedoso y bien chévere porque ellos creen en la democratización de la lectura, es decir, en disponer todos los textos gratuitamente a los lectores y que el lector que lo lea completo y quiera comprarlo pues que lo compre, es decir que primero puedan tocar y probar el producto y que después ellos decidan sí lo compran o no. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Rafael Cely: ¿Esa es una dinámica que propone la editorial o ustedes deciden sí publican o no el libro en la Red?   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I:&lt;/i&gt; No, esa es una dinámica de la editorial con la que yo estoy de acuerdo. Me parece muy bueno eso de poner a disposición un libro sin cobrarlo y simplemente seducir al lector para que, sí a bien tiene, pague lo que cueste un libro me parece del carajo pues es una forma de llegarle  aun publico más grande y también de poner la literatura  disposición de todos, sobretodo sí uno es un autor nuevo.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Mónica Vilá: ¿Cómo cree que influye la labor del periodista en lo literario? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Yo intento hacer lo que hace mucha gente que es periodista y escribe, intento separar las dos cosas, la ficción y la no ficción. Tener dos voces. Es decir, cuando yo estoy escribiendo una crónica, estoy en un disposición distinta a cuando escribo un cuento, por supuesto porque las reglas de cada una son bien distintas y también porque el tono en el que cada uno está contado debe ser distinto.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Eso implica que usted se aleje un poco del realismo? El que usted esté en el ámbito del periodismo, ¿lo hace alejarse de contar las cosas tan directamente y tomar más el camino de la ciencia ficción? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Yo creo que sí, el objetivo de la ficción es totalmente ficción. Y eso es lo que me gusta también y es mi interés como lector, la ciencia ficción, mientras que con el periodismo uno está totalmente apegado a la realidad. La forma en que yo he conseguido, una por gusto y dos por practicidad, es encontrar en la ficción un poco más, digamos como más anabolizada y un poco más absurda, es como encontrar esa distinción entre los dos tipos de escritura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.V: Dentro de lo literario, ¿cuáles son tus intereses, qué es lo que más te llama la atención? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;A mí me gustan mucho los autores gringos. Me interesa mucho la ciencia ficción, pero no ciencia ficción, por ejemplo de Bradbury como en&lt;i&gt; Crónicas Marcianas&lt;/i&gt;. Me interesa más la de Kurt Vonnegut, que es como una ciencia ficción cercana, es decir, es lo que puede pasar en dos o cinco años. No te están hablando de planetas fuera de la galaxia, ni de naves extraterrestres, sino simplemente es una ciencia ficción cotidiana. K. Dick va un poco más allá, pero es también casi un historiador anticipado, con esos mundos un poco oscuros, que sí bien suceden en un futuro y el rollo se enmarca en el (no entiendo) lo que prevalece es la historia del personaje, la historia que es casi humana del libro, eso es lo que me interesa como lector. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.V: En el prólogo de &lt;/i&gt;Ondas Expansivas&lt;i&gt; leíamos algo que decías sobre que el mundo de las letras era muy snob. Queríamos que hablaras acerca de tu concepción del mundo de las letras y tu relación con los géneros que trabajas. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.I: &lt;/i&gt;El género policiaco, el género negro y la ciencia ficción son considerados como divertimentos y se ven con menosprecio y con sospecha. Me parece un poco injusto porque hay grandes autores de ciencia ficción y policiacos que son increíbles y que realmente su literatura es de la más alta calidad. Lo que decía de los autores jóvenes es una apreciación muy personal y, sin ánimo de ofender a nadie, es que me parece que ahora hacen literatura un poco más fácil y la engrandecen para que se vea más elevada de lo que realmente es. Puntualmente a lo que me refiero es que si uno coge a los autores colombianos, con contadas excepciones, lo que encuentra es un compendio de un poco de anécdotas, un poco de lo que pasa en el país, como recortes de prensa, como verlo en una novela. Esa es mi impresión. O cogen los cuentos y siempre está la parte clichesuda, que es la droga, la noche, la ciudad, el personaje extraño y un poco estrambótico que va y  se enrumba, y no sé qué, y al final nada pasa, como que simplemente es una anécdota y cierran la historia con esos finales abiertos que bien manejados pueden ser una cosa extraordinaria pero que cuando ya se vuelven un cliché no me satisfacen como lector. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Hay una intención por universalizarse un poco? Porque uno puede notarla al leer sus relatos, salvo contadas excepciones, como en “El policía y la víctima”, donde hay un juego con el lenguaje más coloquial. Pero los otros podrían estar situados casi en cualquier ciudad gringa o latinoamericana...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M.V: También tiene que ver con los nombres de los personajes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I:&lt;/i&gt; Eso es totalmente intencional y me lo planteé así desde el principio. Incluso, este libro también fue mi Tesis de grado de la maestría y cuando llego a los jurados, una de las preguntas era, “por qué no le pone a los personajes un nombre de acá, Mauricio, Juan o José”. Y lo que yo le respondía a la jurado era que, si yo le ponía un nombre como José, pongo en un contexto a un personaje y lo amarro a un lugar y a una atmósfera. Con solamente un nombre uno se imagina una cantidad de cosas y mi intención era hacerlo un poco más global, que pudiera pasar en cualquier parte del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Cómo ha sido el recibimiento internacional del libro, o incluso acá? ¿Cómo se mueve en el mercado? ¿Cómo ha sido la idea de ir con sus libros a abrirse espacio? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Al libro le ha ido bastante bien; teniendo la editorial lejos, a pesar de los inconvenientes de la distancia, ha sido bueno el resultado. En un principio, uno lo puede medir un poco por las notas que han salido en medios, en &lt;i&gt;El Tiempo&lt;/i&gt;, en la revista &lt;i&gt;Cambio,&lt;/i&gt; en una cantidad de publicaciones en donde le han hecho mención y ha tenido una buen acogida de las personas que lo han leído. Lo de Internet ha sido clave porque ahí uno se da cuenta de que entonces lo leen otras personas, no solamente en Colombia sino también en Argentina, en España, Ecuador, en Venezuela. Y eso para uno es invaluable, así uno no tenga una recompensa económica de la venta del libro, por lo menos sabe que a uno lo están leyendo en otras partes. Ahora también las universidades e instituciones culturales se han interesado por la dinámica con la editorial que ha sido un poco exitosa y llamativa y nos han invitado a seminarios y a ferias del libro, entonces han sido buenos los resultados &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.V: Con lo que tú decías ahora sobre el tipo de ficción en el que te querías inscribir, nos gustaría que hablaras un poco de eso, porque evidentemente veíamos que en el libro no hay la ficción de Bradbury sino algo más cotidiano, pero es curioso, porque hay cosas que uno puede decir que son inverosímiles. ¿Cómo es esa ficción que pretendes construir?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Primero, lo que yo intento con esas historias inverosímiles es poner las reglas claras desde el principio con el lector, como hacer unos acuerdos tácitos. A mí lo que  me interesa es que lo absurdo quede justificado, por ejemplo, el último cuento es de un man que le cae un tornillo en la cabeza y queda captando señales extraterrestres. Obviamente, eso no va a pasar nunca, Superman no existe pero cuando uno va a ver la película uno se la cree, porque desde el principio a uno le dijeron que el man venía de otro planeta; igual yo creo que pasa con los cuentos. Obviamente todo eso debe tener una lógica y tiene que ser coherente y esa es la intención básica en todos los cuentos. Realizar una coherencia para que el lector no tire el cuento a la mitad porque le están saliendo con una cosa que no (espero que eso se haya logrado, si no se logró habría una falla grande). La idea es contar estas historias absurdas con un final que justifique el absurdo y que, de principio a fin, guarde una coherencia y un ritmo adecuado con la historia. &lt;/div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-xjhN8UCcQkU/TeWynsrhzOI/AAAAAAAAAQk/pYGvkxqOdAg/s1600/Juli%25C3%25A1n+Isaza.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="194" src="http://2.bp.blogspot.com/-xjhN8UCcQkU/TeWynsrhzOI/AAAAAAAAAQk/pYGvkxqOdAg/s320/Juli%25C3%25A1n+Isaza.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;"De pronto la utilidad del escritor, así como global, puede &lt;br /&gt;ser una forma de reflejar nuestros tiempos a través&amp;nbsp;de &lt;br /&gt;ficciones y de fantasías. Creo que los escritores &lt;br /&gt;en buena medida hacen eso, hay otros que no lo hacen, &lt;br /&gt;que hacen cosas aún más interesantes. "&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Qué viene? ¿Qué está escribiendo Julián Isaza en este momento?&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Ahorita estoy escribiendo una novela, desde hace como un año más o menos. Mi proceso de escritura es bastante lento. Ahí voy. No sé cuándo la termine, creo que no voy ni por la tercera parte, entonces creo que se demora por ahí otro año u otros dos años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.V: También queríamos preguntar por eso, por el proceso de escritura, porque en el prólogo decías que el proceso de escritura de los cuentos había sido muy lento, excepto de uno…  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Sí, excepto de uno que creo que escribí en un día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Mónica: El de "Seducción". &amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Sí, de resto, todos los cuentos me tomaron varios meses. Porque la forma que yo tengo de escribir es que primero me pienso muy bien la historia y voy tomando nota en una agenda, y después de saber exactamente de dónde vengo y para dónde voy, y cómo va a terminar todo, me siento a escribir. Esa es más o menos la estrategia y lo que me ha funcionado. Sí me pongo a escribir directamente sobre el computador me parece que termino contando disparates y siendo incoherente y creo que no lo logro de esa forma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.V: Nos causaba curiosidad el título, ¿por qué llamar a toda una selección de cuentos con ese nombre, "Ondas expansivas"? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.I: &lt;/i&gt;El título fue lo último que le puse. El libro se iba a llamar &lt;i&gt;Tareas para perturbados&lt;/i&gt;. De hecho, cada cuento iba a tener solo una palabra de título: &lt;i&gt;Ruido… &lt;/i&gt;Después, hablando con la editora, nos pareció un poco inexacto, pues realmente no eran tareas, pero sí había algo que atravesaba todo el libro que era todo el asunto del cerebro y las perturbaciones y pues cuando uno tira una piedra a un charco produce ondas expansivas. Ella me lo sugirió, a mí me pareció bonito el título, aunque es muy críptico, nadie va a entenderlo pero me pareció más chévere llevarlo así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Yo también había percibido mucha influencia, cuando habló de Superman, del cómic...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.I: &lt;/i&gt;Sí, tal vez por lo que uno consume, el cómic me gusta pero no soy un fanático. Eso lo han percibido muchas personas. Tal vez sea una coincidencia, tal vez sea una cosa inconsciente, sobre todo por lo que decía Daniel Samper en la contraportada del libro, que decía que las onomatopeyas eran muy del cómic que, de acuerdo, me parece una buena lectura pero no había una intención explícita en ese sentido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Sin embargo, ¿sí hay una intención de brevedad? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.I: &lt;/i&gt;Sí, mucha. Es lo que yo me propuse y fue lo que fue saliendo cuando escribía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.V: ¿Cómo ves que es el papel del escritor dentro de la sociedad? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.C: Sí, ¿por qué escribe Julián Isaza? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.I:&lt;/i&gt; De pronto la utilidad del escritor, así como global, puede ser una forma de reflejar nuestros tiempos a través de ficciones y de fantasías. Creo que los escritores en buena medida hacen eso, hay otros que no lo hacen, que hacen cosas aún más interesantes. Y yo, ¿por qué escribo? Porque me gusta, obviamente, porque me interesa contar cosas y es un asunto con el que me divierto. No voy a decir que es una forma de escaparse pero sí es una manera de contar cosas que en otro contexto no puedes contar. &lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Aparajita, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Aparajita, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2981382089322302290?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2981382089322302290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2981382089322302290' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2981382089322302290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2981382089322302290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-julian-isaza.html' title='Entrevista a Julián Isaza'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-rcgVys-rXqA/TeWyedtCFcI/AAAAAAAAAQg/DtUOYCSX6cU/s72-c/Juli%25C3%25A1n+Isaza+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4542009868456223844</id><published>2011-05-31T21:33:00.003-05:00</published><updated>2011-06-08T15:36:13.192-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mohan X'/><title type='text'>[Entre-vistas]</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-A0idNNml5oY/TeWVjnPhqbI/AAAAAAAAAP8/1TuNe0Li63c/s1600/Alone.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-A0idNNml5oY/TeWVjnPhqbI/AAAAAAAAAP8/1TuNe0Li63c/s320/Alone.jpg" width="247" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;En esta nueva sección de Mohan incluimos entrevistas realizadas por estudiantes de la Universidad Nacional a algunos escritores colombianos que han publicado recientemente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-larry-mejia.html"&gt;Larry Mejía&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-larry-mejia.html"&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-tiempo-para-el-cuento.html"&gt;Julio Paredes&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-tiempo-para-el-cuento.html"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-danilo-moreno.html"&gt;Danilo Moreno&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-constanza-martinez.html"&gt;Constanza Martínez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-julian-isaza.html"&gt;Julián Isaza&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/06/entrevista-carlos-flaminio-rivera.html"&gt;Carlos Flaminio Rivera&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4542009868456223844?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4542009868456223844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4542009868456223844' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4542009868456223844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4542009868456223844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entre-vistas.html' title='[Entre-vistas]'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-A0idNNml5oY/TeWVjnPhqbI/AAAAAAAAAP8/1TuNe0Li63c/s72-c/Alone.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4662646123546061622</id><published>2011-05-31T21:29:00.003-05:00</published><updated>2011-05-31T22:38:48.780-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Constanza Martínez - Entrevista'/><title type='text'>Entrevista a Constanza Martínez</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Z8sgwktNHw8/TeWh0skHjxI/AAAAAAAAAQU/KidwX8wnDlI/s1600/Constanza+Mart%25C3%25ADnez.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-Z8sgwktNHw8/TeWh0skHjxI/AAAAAAAAAQU/KidwX8wnDlI/s320/Constanza+Mart%25C3%25ADnez.jpg" width="219" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Entrevista a la escritora colombiana Constanza Martínez Camacho, profesional en estudios literarios de la Universidad Nacional de Colombia y autora de la obra&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/james-no-esta-en-casa.html"&gt;James no está en casa&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;i&gt;ganadora del III Premio de Literatura infantil El Barco de Vapor – Biblioteca Luis Ángel Arango 2010.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Esta, su primera novela, está dirigida a un público no muy común en los últimos tiempos: los niños y los jóvenes. Con la narración que cuenta la historia de un mayordomo mágico que llega a la vida de un niño en una vieja lavadora,  busca contribuir a darle a la literatura infantil y juvenil un lugar importante dentro de las manifestaciones literarias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como seguramente esta no será su única novela, la presente entrevista permite una reflexión sobre distintos puntos de interés: el complejo trabajo del escritor, las características de un texto literario y las tendencias actuales en la literatura dirigida a niños y jóvenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Ivonne Alonso: ¿Qué condiciones la llevaron, de manera contundente, a elegir como grupo objetivo a un público no generalizado ni común como lo es el infantil y el juvenil? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Constanza Martínez: &lt;/i&gt;Hay tres hechos que me hicieron preferir la literatura infantil como objetivo de escritura: el primer evento, y el más importante, es la existencia de mi hijo como personaje principal de mi vida. El compartir los días con un niño al que le encantan los libros, y cuyas conversaciones giran siempre en torno a personajes de fantasía, motiva a una madre, que también ama los libros, a escribirle una novela. &lt;i&gt;James no está en casa&lt;/i&gt; es el legado que quise dejarle a él: la Literatura, un acto que no pierde valor como el dinero, ni vigencia como las modas, algo “eterno” que queda grabado en el corazón y en ele carácter de las personas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo hecho, relacionado con el origen de la novela, es el de haber trabajado en las aulas con niños y niñas de 3°, 4° y 5° de Primaria por más de diez años consecutivos. A medida que iba dictando mis clases, pensaba en la cantidad de literatura que hay para estas franjas de edad, y la poca que está escrita desde una conciencia literaria seria. A través de los años, leí con mis estudiantes novelas que tienen un tono pedagógico excesivo, en las que el narrador parece un profesor o padre de familia más. Solo encontré unos cuantos autores que le ofrecían algo más que consejos y doctrinas a los niños y con esos escritores construí, durante mucho tiempo, un corpus de lectura más cercano a la vida de mis alumnos, además de realizar actividades que involucraran el trabajo corporal y manual, de manera “mágica”. Considero que si no encantamos a los niños y niñas con la literatura, si su acercamiento es rutinario y aburrido, perderemos día a día lectores y escritores potenciales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer hecho corresponde a mi gran admiración por tres autores de la Literatura Infantil, quienes con sus obras quisieron darle a los niños y niñas del mundo (entre ellos, yo), de construir un nuevo mundo, de soñar una realidad distinta. Estos tres autores fueron Michael Ende, Roald Dahl y Antoine de Saint Exupéry. Estos tres autores padecieron guerras terribles, soportaron los dolores de la destrucción que deja la guerra, y contribuyeron a la reconstrucción de la fe en sus países de origen. Fueron criticados en su tiempo por “fantasiosos”, por “evadir su realidad con fantasías”, pero lo que realmente pasó es que se dieron cuenta que los niños y niñas sobrevivientes necesitaban esperanza. Eso fue lo que sembraron y por ello sus nombres persisten en nuestra memoria.  Si existe hoy una novela como &lt;i&gt;James&lt;/i&gt; es gracias a ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: Si tuviera que escoger un solo personaje de la literatura –bien sea fantástica, o no- de las historias que le leían y leía cuando niña y adolescente, ¿cuál sería?  ¿De qué manera ese personaje la une como escritora a la concepción y caracterización de James?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.M:&lt;/i&gt; Bueno,  el personaje de mi vida, indiscutiblemente, no es un personaje, es un creador de personajes maravillosos como Philleas Fogg, el maestro Julio Verne. Cuando era niña, mi primo mayor me contaba el contenido de las novelas que iba leyendo. Conocí al Capitán Nemo, a Picaporte, y a Philleas Fogg cuando tenía cinco años, gracias a estas narraciones, y quedé enamorada de esos personajes sobrios, inteligentes, divertidos y sutiles que creaba Verne. Él mostraba un tipo de intelectual con corazón que creo, es James también. Un humanista que ha vivido, ha recorrido el mundo, ha viajado, y sin embargo, es capaz de ponerse a la altura de un niño como el protagonista de &lt;i&gt;James&lt;/i&gt; y darle tanto su experiencia intelectual como su afecto. Ese equilibrio de los personajes de Verne, de Fogg enamorado de Auda, y a la vez atento a su viaje, hizo que naciera James. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: ¿Cómo cree usted que asumiría un lector adulto académico y uno no-académico la lectura de &lt;/i&gt;James no está en casa&lt;i&gt;? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Pues, el libro ha causado una impresión positiva, tanto en sus lectores infantiles como en adolescentes y adultos que lo han leído, tal vez porque el libro acude al espíritu de niños que todos llevamos dentro, cuenta las experiencias de vida de un hijo con su madre, cosa que hemos vivido la gran mayoría de los seres humanos. Cuenta experiencias universales, y al ocurrir ello, se conecta inmediatamente con la propia vivencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto al lector académico, pues, siempre ha sido desconfiado cuando se trata de literatura infantil, supongo que lo leerá inicialmente con pinzas para darse cuenta de las muchas influencias literarias que tiene: por una parte, es un homenaje a los cuentos de hadas, haciendo una alusión a &lt;i&gt;Aladino y la Lámpara Maravillosa,&lt;/i&gt; y al &lt;i&gt;Gato con Botas&lt;/i&gt;. En segunda instancia, hace un homenaje a Julio Verne. Las historias de Verne son contadas por James al niño, conectándolo con el pasado literario. En tercer lugar, la novela es un homenaje a Saint Exupéry, a lo que significó para mí cuando pequeña. Muestra autores anteriores de una manera fresca, cercana a los lectores de hoy.  El libro es una invitación a retomar estas lecturas, una puerta al pasado desde la mirada de un niño de hoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El narrador fue sugerido por una gran amiga mía, editora, y colega, Sandra Duque, pero realmente, no pensé tanto en la técnica. Me hubiera pasado como cuando canto: si pienso solo en la técnica, musicalmente sale bien, pero el personaje queda relegado a la precisión de las notas. Si solo pienso en el personaje, las notas no salen tan bien. Hay que estudiar mucho previamente para que, en el momento de escribir, solo fluya lo que debe fluir, la historia. El análisis a posteriori se los dejo a los expertos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: ¿Considera, entonces, que el concepto contemporáneo de lo fantástico y así mismo la actual forma de lo realista, condicionan y/o restringen la búsqueda y el interés por lecturas de literatura infantil y juvenil? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Ya lo había dicho antes el Principito, los adultos no ven lo realmente importante. Pensamos que los niños tienen que ver las miserias del mundo para crecer teniendo conciencia social. Lo que no pensamos es que ellos saben que el mundo está mal: ven noticieros con nosotros, pésimas novelas televisadas, programas y películas donde el despliegue bélico es enorme. Están saturados de hiperrealidades y a parte de todo, les damos literatura realista para que crezcan pensando, no solo que el mundo está mal, sino que ellos deben sentirse culpables de soñar porque nacieron tan mal como el mundo y no merecen sino un planeta en ruinas. Les cercenamos la capacidad de soñar nuevas realidades, o si no, pregúntenle a los adolescentes qué sueñan y la respuesta los va a dejar con un sinsabor. La fantasía no hace mentes evasivas ni fantasiosas, forma corazones humanos, capaces de comprender la realidad de existir desde muchas más perspectivas que lo real, abre la mente a diversas posibilidades de solución, estimula la creatividad. La decisión por evadirse la toman los seres que no aprendieron a soñar para buscarle soluciones fáciles a la vida, y miren cuántos jóvenes de hoy se hunden en las drogas. ¿Qué prefieren? ¿Un niño o niña que lee y que construye herramientas emocionales para enfrentar la vida o uno que evade la realidad con drogas que lo hacen “sentirse bien”? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: Además de su actividad como escritora de literatura infantil, usted tiene una larga trayectoria como docente coordinadora de experiencias de lectura y escritura para niños y adolescentes, desde esa perspectiva, ¿cree que la literatura infantil y juvenil sea un espacio desvalorizado, reconocido sólo en reducidos campos de desarrollo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;El problema de la literatura infantil, así como el de la infancia en general, somos los adultos. Queremos una literatura infantil que no haga daño a los niños, que no les enseñe comportamientos ni acciones moralmente incorrectas, y en ese afán, se sacrifica el lenguaje literario. Pensamos en “no, metáforas, no porque no las entienden”, o “tal vez si les cuento esto estoy siendo cursi, o banal, o…”, los adultos escribimos desde el imaginario que tenemos sobre los niños, pero no nos detenemos a charlar con los que van a ser nuestros lectores. Esto hace que las obras parezcan falsas para ellos. El tono moralizante, heredado del siglo XIX, sigue sintiéndose en las obras infantiles, y ese tono es el que precisamente, los niños detectan, y por lo tanto, desechan de su memoria, o lo que es peor, estamos enseñando a los niños que las moralejas son indispensables para la literatura, y cuando leen a Kafka, responden en los exámenes que es un escritor muy malo porque no deja moralejas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, hay un vicio peor y es el de los estudiosos de la literatura que piensan en el escritor de literatura infantil como ese que, como no pudo con la escritura para adultos, se dedicó a los niños. Hay un señalamiento al escritor de literatura infantil, se cree que los niños no exigen calidad y que se conforman con lo que les dan, pero eso es subestimar el ingenio de los niños. Los niños saben cuando una historia es buena, se meten en ella, la sueñan, la viven. También saben cuando es una tarea, y la sufren y la odian. Si los estudiosos de la literatura creen que ser escritor de novelas infantiles y juveniles es un arte menor, los invitaría a recordar los libros que los hicieron convertirse en Estudiosos de la Literatura, en el colegio, cuando no tenían un gran escritorio, sino un pupitre, piensen en qué los enamoró de los libros, y seguro hay al menos un cuento que recuerdan con una sonrisa en los labios. Después de todo Cortázar también fue niño, y leyó muchas cosas buenas y malas en su vida, pero el hecho de haberlas leído, de que alguien lo moviera hacia los libros, ya fuera por repulsión o por amor, lo hizo Cortázar, no? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: Desde su experiencia como docente y escritora, ¿cree que toda disciplina relacionada con arte, con un proceso creativo debe ser integral y transgredir incluso las limitaciones que llegan a imponerse en las escuelas y academias tradicionales? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Por supuesto. La escuela es un gran esfuerzo por darle a los niños y jóvenes la información básica para que cada uno, después, tome su rumbo profesional y vital. No podemos esperar que la escuela resuelva todas nuestras dudas, ni tampoco que nos dé las fórmulas mágicas para ser felices. Si nos quedamos con lo que nos dan, pues, vamos a ser buenos estudiantes, pero nunca artistas. El trabajo creativo siempre está en buscar llegar más allá, en hacer la filigrana perfecta, por ello es importante no conformarse, ni quedarse imitando modelos de por vida. Si por algo es vista una ópera en el mundo, a pesar de que cada año se repitan los mismos títulos, es por aquella transformación que el artista le da a los personajes. Qué tal cantara igual a… Hay miles de tenores en el mundo, pero recordamos a tres, quizás a cinco, ¿qué pasó con los demás? ¿No eran buenos en su trabajo? Tal vez se quedaron imitando a otros, o no tuvieron la suerte de ser carismáticos, o quizás pensaron para sus adentros en la comodidad de hacer las cosas simplemente bien. Siempre hay que hacerlas más que bien o si no, trabajar disciplinadamente, o mejor no ser artista. La creación es un trabajo en el que, en principio, nadie cree. De nosotros depende hacerlo valioso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: En su libro es posible leer millones de imágenes, a pesar de no ser un libro ilustrado, y permiten evocar voces con particulares tonos, sonoridades, y músicas que andan por ahí, asociar con otros libros, otras literaturas. ¿Con qué estímulos se nutre usted para crear esos universos como el de &lt;/i&gt;James&lt;i&gt;?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Estímulos importantes: el amor, las ocurrencias de mis estudiantes, las de mi hijo, los cuentos de mi papá, muchas conversaciones con amigos, la música, el patio de recreos de mi colegio, mis recuerdos… un día sin afanes; el cine es mi mayor amor; Después de los libros, claro está. Además, ¿quién dijo que la literatura son solo palabras? Si la literatura no puede evocarnos el aroma de un ser al que amamos, o el sonido de la lluvia de un día importante de nuestra vida, ¿para qué leemos? Si no nos transforma, si no nos toca la mente y el corazón, son solo palabras, y eso no es literatura. Mejor ir al cine, ver, escuchar la poética de Hollywood. Es menos trabajo para el cerebro, muchos expertos ya lo han dicho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: &lt;/i&gt;James no está en casa &lt;i&gt;está llena de referencias a la vida cotidiana, “a los problemas existenciales del hombre” –como diría un profesor del departamento de Literatura de la Universidad Nacional con quien usted vio algunas clases y que aún permanece allí como docente–, a las circunstancias del adolescente promedio, sin recurrir al golpe de efecto o a mensajes bien pensantes. ¿Cómo trabaja para volver literatura la realidad que nos rodea, los temas que la preocupan y más aún, exponerla en un tono justo para este tipo de literatura?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Pues, sigo la técnica que utilizaba mi padre cuando me contaba historias. Él hacía algo maravilloso y era explicar mis preguntas de niña con respuestas fantásticas. Creo que eso es lo que hago, doy soluciones fantásticas, maravillosas, a problemas cotidianos. ¿Qué problemas tiene un niño de hoy: tareas, compañeros irritantes, soledad, ausencia de sus padres? Respuesta a todos esos problemas: James, y más allá de James, ellos mismos. James, el personaje, es la excusa para que el niño protagonista encuentre su verdadero valor y se dé cuenta que lo maravilloso puede estar escondido en su propia casa, en la intimidad de su hogar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por cierto, el mencionado profesor de la pregunta es uno de los que, aún en la universidad, en ese mundo académico de seriedad intelectual, pudo enamorarme más de los libros. Gracias, maestro Diógenes Fajardo. Si escribiera algo sobre usted, diría que es un duende literario, por las gafas y la mirada aguda con que examina los libros y por la claridad con que los muestra luego. Usted le da el picante y la magia necesarios a las explicaciones de sus clases. Por ello, mil gracias.&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-UBCufQ0Dhx4/TeWh_pF-yKI/AAAAAAAAAQY/BLIEdyaBmzA/s1600/constanza+mart%25C3%25ADnez+%25281%2529.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://1.bp.blogspot.com/-UBCufQ0Dhx4/TeWh_pF-yKI/AAAAAAAAAQY/BLIEdyaBmzA/s320/constanza+mart%25C3%25ADnez+%25281%2529.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;"Pensamos que los niños tienen que ver las miserias del&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;mundo&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;para crecer&amp;nbsp;teniendo conciencia social.&amp;nbsp;La fantasía&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;no hace mentes&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;evasivas ni fantasiosas,&amp;nbsp;forma corazones humanos,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;capaces de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;comprender la realidad&amp;nbsp;de existir desde muchas más&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;perspectivas&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;que lo real, abre la mente&amp;nbsp;a diversas posibilidades&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;de solución,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;estimula la creatividad."&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;I.A: En torno a la literatura infantil y juvenil en general, y a la poesía dirigida a los niños existen muchos mitos y presupuestos. Viendo el panorama de la producción actual suya y de otros autores, ¿qué obras recientes destacaría como más experimentales o que han ido marcando rupturas? ¿Qué presupuestos cree que se fueron derribando?&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Sé que muchos odian a &lt;i&gt;Harry Potter &lt;/i&gt;porque las alusiones a la Literatura Medieval son inexactas, o porque no cita bien a Tolkien, etc. Sin embargo,&lt;i&gt; Harry Potter&lt;/i&gt; hizo que miles de niños y niñas en el mundo se sentaran a leer macro relatos, novelas de más de doscientas páginas, en un mundo en el que los niños se quejan por leer el prólogo de veinte páginas de una novela de cien. Hizo que muchos niños quisieran ser magos, y soñaran con pócimas mágicas, y sobre todo, mostró el mundo de los colegios de una manera nunca antes vista: más que ser una novela sobre un joven mago, es una novela en la que se retrata la vida de las escuelas, los sentimientos de maestros y estudiantes, las pugnas, las pasiones encontradas dentro de ese lugar maravilloso que es Howargts. Dio a conocer el corazón de los niños y niñas que asisten a las escuelas del mundo. Eso le dio su lugar en la historia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.K. Rowling hizo que millones de niños y niñas del mundo vieran con otros ojos el acto cotidiano de ir a la escuela. Si yo voy a aprender cómo se vence a Voldemort, seguro que, ir a la escuela, nunca más va a ser un acto banal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;I.A: Y, para terminar, ¿cuáles son sus proyectos en este momento?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C.M: &lt;/i&gt;Proyectos: escribí una novela para pequeños, para niños de 4 a 8 años, dedicada a mi abuela y a mis sobrinos, personajes mágicos también. Espero llevarla pronto a publicación, y está en ciernes otra, una historia de amor.  Si les cuento de que se trata, daño la historia, así que solo les puedo decir que está basada en la vida de mis estudiantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A largo plazo, una colección de cuentos, del cual existen dos. Cuando llegue a los 20 cuentos, les contaré.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4662646123546061622?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4662646123546061622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4662646123546061622' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4662646123546061622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4662646123546061622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-constanza-martinez.html' title='Entrevista a Constanza Martínez'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Z8sgwktNHw8/TeWh0skHjxI/AAAAAAAAAQU/KidwX8wnDlI/s72-c/Constanza+Mart%25C3%25ADnez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2669077145606086905</id><published>2011-05-31T21:01:00.000-05:00</published><updated>2011-05-31T21:01:34.945-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Danilo Moreno - Entrevista'/><title type='text'>Entrevista a Danilo Moreno</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-j3vSJZUjjpE/TeWcnnZNCLI/AAAAAAAAAQM/IOk_NycQ_98/s1600/fotodanilopagina1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-j3vSJZUjjpE/TeWcnnZNCLI/AAAAAAAAAQM/IOk_NycQ_98/s1600/fotodanilopagina1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Entrevista con el escritor Danilo Moreno, autor de la novela &lt;/i&gt;Bajo la piel de Channel&lt;i&gt;, reseñada en Mohan.&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César López: Danilo, leo en las solapas de tu novela que eres un académico, pero me gustaría que me dijeras quién es Danilo el escritor, el ser humano. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Danilo Moreno:&lt;/i&gt; Mi respuesta es breve, porque yo creo que uno no debe decir tanto quién es, pero yo creo que soy un vicioso de las letras. &lt;br /&gt;Las letras tienen varias formas en que uno va amándolas y queriéndolas… Una en los textos que más quiero, que amo y me han servido para ser lo que soy  y, por otro lado todos los días, sin parar escribir; en un intento de crear, en un intento de hablar con esos personajes que uno va creando y ya no suelta y creo que en eso me la paso…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: &lt;/i&gt;Bueno, y entonces, ¿por qué escribir? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;D.M: &lt;/i&gt;Mis palabras recogen muchas de las respuestas que he leído. Para mí, la escritura es más que una forma de vida, es decir, escribo porque si no escribiera no tendría sentido la vida… Yo escribo porque soy un convencido de que uno debe liberarse de todos esos demonios, sacarlos y ponerlos en la escritura, hacer catarsis… Sentir que un día uno ama su novela y sentir que  otro día es una mala novela, y creo que todas esas luchas tienen sentido porque se le encuentra gran sentido a la vida. Además vale la pena escribir porque atesoramos grades escritores  y vale la pena pensar que uno algún día puede escribir una línea digna de alguno de nuestros maestros. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escribir me libera, le dedico mucho tiempo en la vida y, como todos los vicios requieren terquedad, requiere disciplina y requiere mucha dedicación. Sobre todo en este género, esto de la novela es otra cosa, es un género que requiere de mucha disciplina, casi que tejer o coser. Yo sí creo en esto de la artesanía, es decir creo que esto es un arte-sano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: ¿Cuál fue su mayor influencia para optar por la escritura? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;D.M: &lt;/i&gt;Yo creo que escribir no se elige, no tengo un día en que allá tomado una decisión así. No me gusta hablar en pasado… Qué me influye hoy: ¡Rulfo! Me parece que es el escritor más importante del siglo pasado, es increíble… En cien años quedarán pocos nombres, pero el de Rulfo quedará intacto. En esas doscientas páginas, que leo y releo, me parece que hay demasiado, pero creo que, sin ser cerrado, alguien que quiera escribir tiene influencia de todos los escritores que le antecedieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: En este momento, si usted hace un balance, ¿la escritura realmente ha aportado algo a su vida? ¿Ha valido la pena? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D.M:&lt;/i&gt; ¡Sí! Mil veces, cada momento ha valido la pena… Esta mañana ha valido la pena. Esta mañana estuve metido en el oficio, yo me levanto muy temprano todos los días y estoy muy metido en la obra. Vale la pena, como en el poema de Constantino Petrou Cavafis: vale más el recorrido que la llegada, vale más el camino a Ítaca que Ítaca. Y en este caso, ha valido la pena porque se publicó una novela, es gratificante, es bueno, pero va más allá; vale la pena por el camino, todos los días aprendes de tu intento, te reconcilia por dentro, en muchos vacíos de mi vida mi única salvación es la escritura como un adicto que requiere de su objeto de adicción. Vale la pena por todo lo simbólico y lo que acontece alrededor del proceso de escritura, aunque nunca en términos económicos… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: Sumercé, ¿cómo escribe?  ¿Cuáles son sus hábitos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D.M: &lt;/i&gt;Primero, escribo de pie, escribo parado. Lo supe a partir de la anécdota que me contó un amigo de Hemingway escribiendo de pie. Aunque también escribo acostado, sentado. Mi momento ideal para escribir es de pie frente a la obra, frente al intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno arranca a escribir se comparte la necesidad del vicioso. Si no escribo no caliento mis manos, en mi vida nunca he parado, aunque no siempre escribo narrativa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada uno de los textos debo cuidar cada palabra, como en el caso de &lt;i&gt;Channel. &lt;/i&gt;Pero si yo me meto en un personaje, y convivo con el personaje durante nueve años, tengo el personaje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo a Rulfo por cómo suena, y en palabras de Guillermo Cabrera Infante, lo importante no es como está escrito, sino como suena. Toda mi escritura ha pasado por procesos de lectura en voz alta. Y esto pasó con &lt;i&gt;Channel &lt;/i&gt;muchas veces, pasó por la mano de muchas mujeres: mis primeras correctoras de estilo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuentos de Rulfo han sentenciado este proceso, en especial "Diles que no me maten", "No oyes ladrar los perros" y "Luvina". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: ¿Cómo escoges tus temas? ¿Cómo escoges tus personajes? ¿Cómo escoges los recursos que utilizas? ¿Cómo das forma a tu historia? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D.M: &lt;/i&gt;Bueno, hay una cosa que otros ya la han dicho… Yo creo que los temas lo van persiguiendo a uno. Se combina el deseo que se tiene con el gran tema: literatura y ciudad, o que podría llamar comunicación, arquitectura y ciudad, aunque no me gustan los géneros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que los temas van haciendo parte de la vida. Pero en mi caso, tiene que ver con el testimonio de época, yo creo en esa función del escritor. Yo creo que Rulfo es un gran cronista de su época y eso me lo podría refutar alguien y yo igual lo afirmaría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de &lt;i&gt;Channel&lt;/i&gt;, desde que empecé a recorrer lo que llaman el submundo, oscuro, lascivo y quizás sórdido de las putas, me parece que no tiene una historia, tiene mil historias, es decir, hay demasiadas historias, y en el caso de &lt;i&gt;Channel &lt;/i&gt;se trataba de no caer en el esquema de un tema tan tratado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: ¿Por qué te decides a plantear una novela tan intimista? Podrías haber usado la tercera persona para dar otro punto de vista a la historia de esta puta moza. ¿Por qué una novela en primera persona? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D.M: &lt;/i&gt;Ocurrieron cosas muy bellas. Yo nunca había escrito una novela, había escrito cuento y algunas obras académicas, pero esta fue mi primera novela. Algún día tuve un título, &lt;i&gt;Bajo la piel de Channel&lt;/i&gt;, y dije "esto no es un cuento, tiene que ser una novela". Luego de esto me llevó seis meses para tener el párrafo inicial. Y bueno, pasa por la vida,&lt;i&gt; Channel &lt;/i&gt;no existiría si no hubiesen pasado muchas cosas en mi vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tiene un título y un párrafo tienes dos cosas claves, y creo que el escritor siempre está dudando, pero cuando no duda sabe que tiene una novela. No dudé en meter otra voz y no dudé porque yo quería que ella, Channel, narrara toda la novela, que se tomara todo el escenario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez en un seminario con Gay Talese vi a esta mujer desnuda, frente al espejo, fumando en el escenario. Esta mujer que concebí reescribió toda la novela. Luego estuvo la cuestión del tiempo, tenía que ser una novela corta… en primera persona. Esta voz de mujer me pareció espectacular, como gime, como habla, como huele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;C.L: Yo creo que en los últimos años se ha acentuado un lugar común en la escritura de nuestros connacionales y es el tema de la violencia. Tú tenías la posibilidad con este personaje de caer en estos temas: una joven, provinciana, marihuanera, puta en el barrio Santafé, lo cual considero un bello gesto, y me preguntaba, ¿cómo surgió este trato narrativo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D.M: &lt;/i&gt;No quería una literatura periodística ni montada en lo espectacular de la realidad colombiana. Nunca me pareció que los escritores deban reflejar el tema de la violencia porque las industrias culturales lo demanden, existe por tanto una  pobreza estilística y temática… Lo otro que siempre me ha interesado es indagar en la psicología de los personajes, que permite ver un personaje redondo, recuerdo ahora &lt;i&gt;Crimen y castigo &lt;/i&gt;de Fiódor Dostoyevski, eso es meterse con el personaje. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-RGeOgKvgZu4/TeWbsDOGd9I/AAAAAAAAAQE/7ofznyngY5E/s1600/Danilo.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-RGeOgKvgZu4/TeWbsDOGd9I/AAAAAAAAAQE/7ofznyngY5E/s320/Danilo.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;"Yo escribo a partir de personajes. Para que&lt;br /&gt;&amp;nbsp;huela a Channel he tejido los olores de &lt;br /&gt;muchas mujeres.&amp;nbsp;Huele también a amor, a &lt;br /&gt;nostalgia;&amp;nbsp;tanto para Santiago como para &lt;br /&gt;mí es una mujer que&amp;nbsp;ya no está, que &lt;br /&gt;ahora es pública."&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por tanto, saliéndose de la representación esquemática de la prostituta que es violentada y no le gusta putiar, pues a Channel le gusta. Entonces se trataba de indagar en la psicología de una prostituta que le gusta su oficio y ser amada. Y si uno va al barrio Santafé hay más historias como estas, de putas que les gusta, más que como las que reflejan la literatura que ha tratado esquemáticamente el tema. Mi meta fue cruzar los mundos del psicoanalista con la puta del barrio Santafé y romper los dos estereotipos.  Las historias mínimas, yo creo mucho en eso…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;C.L: ¿Cómo se construye una voz y un personaje femenino? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;D.M: &lt;/i&gt;Con mucho trabajo. Con mucha vocación y convicción.  Creo que en ese primer párrafo estaba el tono, pero pudo haber sido una cuestión de suerte. Entonces requerí de muchas lecturas de mujeres, la leyeron en La Habana, la leyeron en el barrio Santafé, y cada lectura le agregó una voz, y Channel tiene tejidas muchas voces. A mí me encanta la idea de tejer con la escritura. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Construir un personaje femenino me costó mucho y, afortunadamente, hoy, un año después de su publicación, no he encontrado ni en las reseñas más críticas que duden del personaje.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;C.L: Bueno, Danilo, para terminar esta entrevista, dime ¿a qué huele bajo la piel de Channel? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;D.M: &lt;/i&gt;Huele a rico, diría ella.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo escribo a partir de personajes. Para que huela a Channel he tejido los olores de muchas mujeres. Huele también a amor, a nostalgia; tanto para Santiago como para mí es una mujer que ya no está, que ahora es pública.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2669077145606086905?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2669077145606086905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2669077145606086905' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2669077145606086905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2669077145606086905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-danilo-moreno.html' title='Entrevista a Danilo Moreno'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-j3vSJZUjjpE/TeWcnnZNCLI/AAAAAAAAAQM/IOk_NycQ_98/s72-c/fotodanilopagina1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1126812599313116414</id><published>2011-05-31T15:59:00.005-05:00</published><updated>2011-05-31T17:14:27.664-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeños crímenes de amor - Alfonso carvajal'/><title type='text'>Pequeños crímenes de amor</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-bWHGcO3W1bI/TeVer3MAkRI/AAAAAAAAANc/sheNaxrGYDg/s1600/peque%253Bos+crimenes+de+amor.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-bWHGcO3W1bI/TeVer3MAkRI/AAAAAAAAANc/sheNaxrGYDg/s1600/peque%253Bos+crimenes+de+amor.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;Carvajal. Alfonso.&lt;i&gt;Pequeños crímenes de amor&lt;/i&gt;. Bogotá: Ediciones B, 2010. 127 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Samary Tatiana Parra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Dicen que por amor el hombre ha construido casas en el aire, que por amor el hombre ha cruzado los sietes mares, por amor, alguien decidió morir en una cruz  hace más de dos mil años;  pero también, en nombre del amor, se han desatado grandes guerras. Sin embargo, Alfonso Carvajal, en su libro &lt;i&gt;Pequeños crímenes de amor&lt;/i&gt; nos muestra el amor como un sentimiento pasional, loco, doloroso, egoísta,  erótico  y destructivo. Sentimiento que lleva a los personajes a cometer, no pequeños, sino grandes crímenes, entendiendo crimen como una acción indebida o reprensible que, en la mayoría de las veces, incluye matar o herir  el otro  física o interiormente. Es entonces, a partir de estas ideas, que Carvajal desarrolla los dieciséis relatos que conforman este libro.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe anotar que, al leer este texto, el lector puede descubrir cierta similitud con &lt;i&gt;El libro de los amores ridículos&lt;/i&gt;  de Milan Kundera, puesto que en  ambos las historias  tienen como tema central “el amor”. Y si en Kundera las relaciones amorosas producen risa, por lo raro y extravagante de éstas, en Carvajal las relaciones y encuentros amorosos producen pavor, miedo, asco, frustración y desilusión; son perversas, tormentosas  y destructivas.  No obstante, se puede decir que, en Kundera, algunas escenas también son perversas, así como en Carvajal algunos relatos producen risa. O sea que, de alguna manera, estas obras  aunque de diferentes escritores, épocas, países y culturas comparten elementos de una misma temática. Es decir, que estos autores, de manera majestuosa, exploran cada uno de los mitos y elementos que giran en torno al amor y los exponen con cierta liberalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, centrando nuestra atención en &lt;i&gt;Pequeños crímenes de amor,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;podemos recopilar estos relatos en dos grandes temas: por un lado, tenemos&amp;nbsp;los que reflejan como contenido más visible la imposibilidad del amor, puesto que, si uno de los involucrados en la relación se enamora, el otro no, ya sea porque no quiere,  porque no debe, porque no puede o porque simplemente quiere solo jugar. Y esto, a su vez, se debe al compromiso adquirido con alguien más, a que tiene otras inclinaciones, al miedo o al hecho de estar enamorado de un tercero. Por otro lado, tenemos los relatos en los que se presenta con más fuerza el erotismo. Es decir, aquellos en el que ambas personas buscan solamente el placer sexual o la diversión. Así, todos  los amores de este libro terminan siendo amores que no pueden realizarse y que en su mayoría terminan con un final trágico y fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe anotar, además, que de estos dos grandes temas se pueden sacar varios subtemas que de alguna manera unen todos los relatos. En principio hablaremos de la cuestión del deseo, ya que cada historia se encuentra  inundada por el deseo excesivo de amar o de estar sexualmente con  alguien. Carvajal nos atosiga con escenas en las que el desorden sexual se hace notorio, en las que los placeres carnales brillan, donde lo prohibido es lo más anhelado. Aquí no solo son las relaciones las que destruyen: la droga, el alcohol, la venganza y la frustración rompen con el mundo mágico e ilusorio con el que se ha relacionado el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro se caracteriza por la pasión desbordante que siente el autor al narrarnos escenas explicitas de sexo entre los personajes, que casi siempre están bajo el efecto del alcohol y la droga. Podemos considerar, entonces, que estos alucinógenos funcionan como una forma de escapatoria de la realidad: sí, escapar de la realidad de acostarse con alguien mayor, con alguien del mismo sexo, con alguien que no se ama o, en su esencia, con alguien que sólo busca utilizar al otro para satisfacer sus deseos o apagar sus frustraciones amorosas.  Por eso es posible encontrar en este libro escenas grotescas, perversas e  inmorales, que a simple vista nada tienen que ver con el amor: son escenas lujuriosas que solo reflejan el placer carnal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo esto hay relatos que rescatan situaciones muy humanas. Relatos, en los que  el lector puede suspirar de ternura o llorar de compasión. Es el caso de relatos como “Amores eléctricos” (21), “Nunca termina la caída de las hojas” (80), “El ciego” (121), o "El ángel inmolado" (61). Relatos en los que hace presencia el verdadero amor: Es decir, el amor puro y sincero; el amor que va más allá de los deseos carnales. Cabe anotar que el libro permite al lector moverse en dos extremos de emociones: Por un lado, las escenas que enternecen y por el otro lado las escenas que  repugnan. Sin embargo, es esta ambigüedad la que hace de &lt;i&gt;Pequeños Crímenes de amo&lt;/i&gt;r un libro excepcional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero… ¿Por qué es excepcional?  Esto  podemos considerarlo más que por el  contenido, por la forma, ya que Carvajal combina de manera sorprendente diferentes narradores. En un relato nos habla en primera persona mostrando la intimidad pura del personaje; en otros nos habla en tercera persona, en los que se muestra como un gran testigo de los hechos. Sin embargo, lo más sorprendente es que Carvajal nos narra relatos desde el punto de vista masculino y luego desde el punto de vista femenino, con cada una de las cualidades que hacen diferentes estos tipos de escritura. Lo mejor de todo esto es que Carvajal le atribuye a  los relatos narrados desde el punto de vista de la mujer una gran fuerza, mostrando que la sexualidad y el erotismo de la mujer son muy complejos, y que, a diferencia de lo que nos ha mostrado la literatura a lo largo de la historia, la mujer es la que ahora tiene el dominio sobre el hombre, puede hacer con él lo que quiera y  lo que desea, puede manipularlo y  enloquecerlo a su antojo. La mujer aquí puede ser lo que ella quiere ser.&amp;nbsp;Tal vez este es un tema tratado por autoras, pero aquí lo que sorprende es que sea un hombre quien se ponga en los zapatos de la mujer y la libere de esa pequeña caja de sumisión, de dependencia y de falta de decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anteriormente mencionamos que todos estos relatos terminan con un final fatal, triste, frustrante y doloroso. Sin embargo, ese final trágico, ese crimen, esa herida que se produce sobre sí mismo o sobre el otro funciona siempre como una liberación  de los pesares. Ya sea la muerte literal, la muerte de un amor, el deshacerse de la persona que se ama o desea y  la ceguera (la falta de luz), le permiten al personaje descansar de lo que lo incomoda, de lo que lo hace sufrir, de lo que lo mantiene en un dilema, de la pasión que lo invita al crimen. “…En uno iba Vicent y en el otro Abelardo partiendo para siempre; estaba libre, suspiré hondo, sentí la proximidad de algo… Maté dos pájaros en la húmeda polvareda de mi cuerpo y había sobrevivido” (79);  “En la mesa de noche vio aterrada los ojos del ciego flotando en el gua avinada de un vaso de cristal. Don Álvaro estaba tranquilo, de mejor semblante. Ahora no quiere ver a nadie” (127).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final del texto, nos preguntamos, ¿qué desilusión amorosa tuvo el autor para descargar en sus relatos tanto odio, tanta frustración y  tanta carnalidad, contaminado así al lector con una visión tan negativa del amor y del placer? ¿Será que quiere enseñarnos algo o simplemente invitarnos a algo? ¿Quiere que reflexionemos sobre algunos de nuestros actos? Sea cual sea el motor  de este libro, las imágenes que allí se muestran, las frases que allí se nos presentan quedarán grabadas para siempre en la mente del lector ya sea para torturarlo, para motivarlo o para enternecerlo, dándole así una nueva visión y concepción del mundo y, por lo tanto, una nueva forma de vivir en él.&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: -49.65pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt;"&gt;&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1126812599313116414?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1126812599313116414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1126812599313116414' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1126812599313116414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1126812599313116414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/pequenos-crimenes-de-amor.html' title='Pequeños crímenes de amor'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-bWHGcO3W1bI/TeVer3MAkRI/AAAAAAAAANc/sheNaxrGYDg/s72-c/peque%253Bos+crimenes+de+amor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1710558697805417128</id><published>2011-05-31T15:27:00.002-05:00</published><updated>2011-05-31T17:29:07.733-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La condesa sangrienta - alejandra Pizarnik'/><title type='text'>La Condesa Sangrienta</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-j1l_wwsJEWU/TeVrD7hFKWI/AAAAAAAADdA/M7UnHob26vE/s1600/la-condesa-sangrienta-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="234" src="http://4.bp.blogspot.com/-j1l_wwsJEWU/TeVrD7hFKWI/AAAAAAAADdA/M7UnHob26vE/s320/la-condesa-sangrienta-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Ilustración de &lt;i&gt;La condesa sangrienta&lt;/i&gt; por Santiago&amp;nbsp;Caruso,&lt;br /&gt;de la edición de &amp;nbsp;Libros del Zorro rojo, 2009&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Pizarnik Alejandra. "La condesa sangrienta",&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;en&lt;i&gt;&amp;nbsp;Prosa completa&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Lumen, 2001, pág 150.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por&amp;nbsp;Samary Tatiana Parra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra Pizarnik es la única “espectadora silenciosa” de la ceremonia que aquí se nos cuenta. Solo ella puede comprender la triste realidad en la que se basa esta historia (&lt;i&gt;La condesa sangrienta&lt;/i&gt;), puesto que nadie más que ella sabe lo que es sentirse torturada por el silencio, por la soledad y por la frustración. Así  nos lo deja ver en cada uno de sus escritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe anotar que, al igual que su poesía, la prosa de la autora en mención está inundada de imágenes lóbregas y desérticas; de sentimientos oscuros y suicidas, de extrañeza y desespero. En ellos, Pizarnik rompe con las reglas del lenguaje y a través de esa rebelión nos muestra su necesidad de comunicar y  a la vez la imposibilidad del lenguaje. También hay búsqueda de identidad, de sentido y  de libertad poniendo  a prueba con cada  línea  la existencia humana.&amp;nbsp;&lt;i&gt;La condesa sangrient&lt;/i&gt;a hace parte de la prosa de Pizarnik. Por lo tanto está manchada de cada uno de los elementos descritos inicialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como reconoce Pizarnik al principio, este relato está  inspirado  en una recopilación que hace Valentine Penrose acerca de la vida y obra de la condesa Erzébeth Báthory. Un personaje que Pizarnik describe como real e insólito: real, porque alguna vez existió y vivió en el mundo de los humanos; insólito, por todas las locuras y desagravios a los que sometía a sus sirvientas. Pero sobre todo por la forma tan sorprendente en que ésta alcanzaba complacencia en el dolor ajeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Alejandra Pizarnik nos describe sin recelos una serie de acciones horrorosas, siniestras y dolorosas a las que eran sometidas, como se dijo anteriormente, las sirvientas de la condesa. De alguna manera, estos acontecimientos nos muestran una frialdad tremenda que no sabríamos a  quién atribuírsela: si a la condesa o  la misma autora por la forma como nos los describe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de lo dicho, nos surgen varias preguntas: ¿Qué es lo que le falta a esta condesa? ¿De qué cosas carece para buscar satisfacción y plenitud a través de  la tortura a otras mujeres? ¿Qué es lo que falta  y de qué carece Alejandra Pizarnik para torturar al lector con las imágenes y los acontecimientos que nos narra? ¿De que carece el lector para torturar su alma soportando esta lectura y continuar con ella a pesar de lo sádico que se nos está a contando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cada puñalada, con cada latigazo,  con cada medida severa y  con cada muerte  siniestra, se revela el terror y temor manifestado en un solo nombre: Erzébeth Báthory. Quien poniendo por encima sus propios intereses y deseos oprime y castiga bruscamente a quienes les sirven.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso mirar que después de tanto tiempo en que la mujer fue oprimida, relegada por parte de la sociedad y del género opuesto, en este relato  vemos a una mujer que es totalmente libre, pero que, como dice Pizarnik al final del relato, “es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible”. Puesto que en su libertad y en su certeza de tener derecho a hacer lo que quiera por ser una “mujer noble y de alto rango”, no solo daña la vida  de los que la rodean sino también su propia existencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De alguna manera, todas las atrocidades cometidas diseñan su final. Termina sola, encerrada, juzgada y odiada.  Y allí, en el silencio de su habitación, puede escuchar el eco  de sus gritos,  de sus maldades y de sus locuras.  Ahora es ella la torturada por la imposibilidad, por el desespero y por la soledad.  Sin embargo, no hay muestra de arrepentimiento; de alguna forma, esta mujer es mostrada como una diosa, merecedora de todos estos sacrificios, en los que las protagonistas son mujeres vírgenes e inocentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, Alejandra Pizarnik es una maestra del dolor y de la muerte: por eso   a través de sus escritos, (especialmente  en éste) suscita en el lector ciertas emociones como el terror, la compasión y el espanto, poniendo a consideración el enigma de la vida humana.  Por eso es imposible leer a Pizarnik sin sentir ninguna emoción  pasión,o sentimiento. Es precisamente de esto de lo que está cargada su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1710558697805417128?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1710558697805417128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1710558697805417128' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1710558697805417128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1710558697805417128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/la-condesa-sangrienta.html' title='La Condesa Sangrienta'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-j1l_wwsJEWU/TeVrD7hFKWI/AAAAAAAADdA/M7UnHob26vE/s72-c/la-condesa-sangrienta-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7464941166597886187</id><published>2011-05-31T11:50:00.001-05:00</published><updated>2011-05-31T12:49:08.741-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Larry Mejía - Entrevista'/><title type='text'>Entrevista a Larry Mejía</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-uBnjEhNYqxs/TeUP1DODeNI/AAAAAAAADc4/cNsOTIkLNpE/s1600/larry_mejia.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-uBnjEhNYqxs/TeUP1DODeNI/AAAAAAAADc4/cNsOTIkLNpE/s1600/larry_mejia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Larry Mejía es autor del libro&amp;nbsp;&lt;i&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-demoledor-de-babel.html"&gt;El demoledor de Babel&lt;/a&gt;, &lt;/i&gt;reseñado en Mohan.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Rafael Cely: ¿Por qué decide publicar en Venezuela su primera novela?, ¿quizás ésta rechina un poco con el patriotismo exacerbado que hay en Colombia? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Larry Mejía: &lt;/i&gt;Porque aquí eso no lo publican. Además nosotros no tenemos patriotismo. Empezando porque no tenemos país, no tenemos literatura. Nosotros no tenemos literatura. Usted sabe que los inicios de la literatura fueron estos padres cronistas, estos curas españoles que llegaron aquí a contar cómo era la India. Cagados de medio a medio porque no era la India, primero. Y después, ¿qué pasó con los frailes que llegaron a vivir a Tunja? Que querían escribir grandes odas semejando Grecia, la literatura griega, y luego ¿qué pasó? Que ya después en la ruta simbólica, nuestros poetas querían ser Baudelaire y nuestros filósofos querían ser Nietzsche, y nuestros músicos querían ser Wagner. Aquí no ha habido un movimiento real, salvo el Nadaísmo, que además es lo único. Por eso no puedo decir si es grande o pequeño. Movimientos grandes e intelectuales acá, el grupo de &lt;i&gt;Mito&lt;/i&gt;, eso es lo único que ha dado este país que valga la pena. Y claro, grandes nombres individuales. Pero yo considero que aquí no hay una literatura. Mire, el escritor más bello de este país, que es Álvaro Mutis, escribe de una forma que no es para nada colombiana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Ahora que habla del Nadaísmo, ¿cuál es la relación con el Negacionismo, (como llaman a la propuesta poética de la que usted hace parte)?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M:&lt;/i&gt; Lo de nosotros era muy fácil; el Nadaísmo era un movimiento de vanguardia y nosotros no, yo creo que ésa es la definición. El Nadaísmo era un movimiento que quería romperla y nosotros no. A nosotros no nos interesa ser irreverentes, a mí eso no me interesa. Bueno, tengo los tenis pero yo me visto como un viejito, yo leo viejitos. A mí no me interesa… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Pero su literatura, de por sí, en este medio sería irreverente, en Bogotá, en Colombia. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;Yo tengo la dificultad o el valor de escribir como hablo, no como leo, que ése si es un gran problema de la literatura. Que aquí la gente escribe como lee y no como habla. Entonces de alguna forma eso también respalda que la literatura colombiana sea un poco mentirosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: En &lt;/i&gt;El demoledor de Babel&lt;i&gt; se siente la influencia de Fernando Vallejo, ¿qué tanta puede reconocer y cómo se ha recibido su novela en Colombia?&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Larry: Yo no espero que pase nada con eso acá y con respecto a Vallejo le voy a ser muy honesto. Cuando yo me planteé empezar a escribir, yo tenía un personaje que venía de un barrio bajo, de unas condiciones difíciles, que tenía unas lecturas grandes, importantes, y unos contrastes increíbles, porque en su juventud había sido muy famoso y después había sido muy olvidado. Entonces ocurre que yo digo, quería empezar a escribir como este gran tipo o este señor, o este muchacho que salió de tal barrio, y cuando leo a Fernando Vallejo, él se plantea de una forma muy fuerte el Yo, entonces digo, hombre, pero entonces yo también debo decir "yo", porque este personaje es muy increíble, si es de ficción, pero si es de la vida real y si además soy yo, pues lo puedo sustentar. Entonces creo que a él le debo la verraquera de atreverme a decir Yo. Lo demás, no creo, puesto que a él no le gusta la poesía y yo si algo quisiera o si algo quisiera de mí, de una novela mía o de un texto largo mío, es que fuera un gran poema, un poema novelado, por decirlo de alguna manera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Respecto al &lt;/i&gt;Demoledor,&lt;i&gt; ¿qué tan autobiográfico puede ser? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;Es completamente autobiográfico. Como dice Aurelio Arturo, “no hay en mi obra una palabra que yo no haya vivido”. Antes yo sí escribía cosas que me inventaba, pero luego me empecé a dar cuenta de que lo que me pasaba era valioso, si lo podía contar bien, percibí que no había necesidad de inventar, que era mejor hablar de uno mismo. Que eso era más decente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: El personaje de su novela aconseja que nadie se quede en este país, aparentemente usted siempre está volviendo, ¿cómo afronta esa contradicción? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M:&lt;/i&gt; yo nunca me he ido. Cuando estaba en Venezuela, en Ecuador o en Perú, por ejemplo en Ecuador hay una calle que se llama la “Diez de Agosto”, entonces yo le decía a mis amigos: nos vemos ahí en la décima con 19, y la 19 era La Patria, o veníamos en el carro con una amiga por la circunvalar que es la Avenida Oriental y la Universidad Central de allá, que es la Nacional de aquí, y yo: “nos vemos en la Nacional”…nunca me fui. Claro, a la vez de que nunca me fui, nunca he estado aquí, porque mi patria eran mis amigos, como dice un poema de Jaime Jaramillo Escobar: “La patria son los amigos, no unas piedras”. Y claro, como mis amigos se fueron ya todos, mis primos, mis amigos con los que viví, con los que creo que me formé, como todos se fueron, entonces ya no siento una patria aquí. Me da lo mismo estar aquí que en La Paz o en Salt Lake City, o en Ambato, me da lo mismo. Claro, pero me encantaría estar en otro lado, sí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Bueno, y ¿cómo le va a su novela en el mercado? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M:&lt;/i&gt; Yo se la vendo a los amigos. En Venezuela se ha vendido mucho. En Venezuela se ha vendido mucho porque claro, es un tema maravilloso, a ellos les interesa muchísimo que alguien diga que este no es un gran país, entonces eso es como que les boté un gran hueso a los canes como dice Aquilino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Y ¿cuál es la perspectiva de aquí en adelante? ¿Con qué proyectos piensa continuar? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;Con una novela que se llama &lt;i&gt;Caracaos,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;que es como esta que usted leyó, pero se la devuelvo a Venezuela. Yo me fui de aquí porque supuestamente era muy de Izquierda y eso me sacó, y en Venezuela me echaron porque era muy de Derecha. Pero mire, lo que le estoy diciendo no es ninguna genialidad, eso lo dijo Jorge Gaitán Durán y se lo voy a leer exactamente, “ojalá sirva al menos la respuesta de los reaccionarios que me llaman comunistas, y a los comunistas que me llaman reaccionario. Apenas soy el testimonio, probablemente eficaz de un hombre que pretende ser libre”. Con eso espero haberle respondido la anterior pregunta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este, no, a mí me interesa escribir realmente porque yo quería hacer cine, pero el cine es muy costoso aquí. No es tan fácil como coger una cámara y hacerlo. Después quise hacer música pero la música también es muy costosa, y no tenía el billete. Y lo más fácil que podía hacer era sentarme a escribir, y entonces a través de la música trato de hacer cine, y trato de hacer, a través de la literatura trato de hacer cine y trato de hacer música. Hay párrafos míos, la novela que usted leyó es una novela muy mal escrita pero hay párrafos que tienen su musicalidad y su vaina y su juego. Es muy bonito cuando el escritor le habla y le cuenta una historia, sin pretensiones. Le dice, mire, esto, es lo que yo viví en uno o dos años de mi vida, eso me parece muy importante. Claro, para no cansar y aburrir a la gente, hay que usar ciertos recursos literarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Por qué escribe? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;realmente, porque no tengo nada mejor que hacer. Yo quería ser guitarrista de Fito Páez o una cosa así, maravillosa. Yo quería ser cronista de la &lt;i&gt;National Geographic&lt;/i&gt;. Quería ser cocinero, quería ser un montón de cosas, pero entonces resulta: le he nombrado a Fito Páez y él aparece en todo lo que yo escribo. Le hablé de gastronomía y yo sé que mis libros son recetas, recetas de cocteles terribles, horribles, feísimos. Creo que escribo para tratar de cumplir con esos objetivos que por una u otra razón en determinado momento no he podido lograr. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Nay una aforista llamado Alberto Aguirre que dice, “se escribe para olvidar”. En el libro&lt;/i&gt; El Demoledor de Babel,&amp;nbsp;&lt;i&gt;¿se reconstruyen y destruyen los recuerdos para olvidar? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;Es que la única forma de destruir de algo es demoliendo lo que está antes y limpiando los escombros. Mi libro no tendrá ningún valor ahorita, pero de pronto en ochenta años pueda tener su valor. No es que yo me crea un José Antonio Ramón Sucre, que escribió estas líneas maravillosas, algo así como, “yo seré entendido dentro de cuarenta años”. No es que yo quiera sentirme Ramón Sucre de que voy a ser entendido dentro de cuarenta años, pero si en este momento tenemos un terremoto mundial, un colapso o una vaina así, y lo que queda son los poemas de Germán Espinoza y hay una civilización, viene y los ve y ese es nuestro pasado, ahí no hay nada, y si viene y ve los poemas de William Ospina, ahí no hay nada. Y si eso es lo que refleja nuestra sociedad, ahí no hay nada. Cómo puede ser poeta alguien que escriba: “Amenazas”, “te devoraré dijo la pantera. Peor para ti respondió la espada”. Aquí no hay panteras que yo sepa. ¿Espadas? Hubo en la época de la Colonia, de la que él tanto ha escrito, ¿no? Pero eso no es Colombia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco creo en lo del olvido. Yo creía mucho en lo del olvido y creía que escribía para olvidar. Pero eso es mentira. Y no lo descubrí yo, lo descubrió Jorge Gaitán Durán que dice: “la poesía es una forma de violencia, sólo la poesía puede capturar el erotismo. Sólo ella embellece la siguiente paradoja, la inteligencia se afana por aferrarnos a los asombros, por no dejarnos fluir hacia el olvido de nosotros mismos, el cual es precisamente recuerdo de lo más hondo del ser”. Ahí descubrí que no podía escribir para olvidar, puesto que el olvido era el recuerdo de lo más hondo del ser. &lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3_inKcnAHzc/TeUWBlA8aXI/AAAAAAAADc8/QQb7UMFSTnE/s1600/Larry+Mejia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-3_inKcnAHzc/TeUWBlA8aXI/AAAAAAAADc8/QQb7UMFSTnE/s320/Larry+Mejia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;"Hay mucha gente buena, lo que espero es que dejen de&lt;br /&gt;rotularse&amp;nbsp;javerianos&amp;nbsp;o andinos, que dejen de sacar las &lt;br /&gt;credenciales&amp;nbsp;y que empiecen más a hablar de lo que pasa. Lo &lt;br /&gt;que nos toca.&amp;nbsp;Hay muchos poetas buenos aquí.&amp;nbsp;Nosotros &lt;br /&gt;hemos tenido grandes enunciadores, grandes &lt;br /&gt;detractores,&amp;nbsp;grandes maldicientes, &lt;br /&gt;grandes conjuradores."&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Respecto a su oficio de escritor, ¿cómo ha sido esa experiencia? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M:&lt;/i&gt; Antes yo estaba metido en todo. Si no era participando era yendo a las lecturas, a los festivales, a los encuentros, a todas esas cosas, pero me cansé porque parecía que nadie entendía, si yo hacía un blog y me dedicaba a escribir y a pulir un texto, que lo hacía porque quiero a la gente, porque me gusta mi país, porque me gusta la humanidad, porque siento que a pesar de tanta cosa terrible hay mucha cosa rescatable, parece que nadie lo entendiera y empezaron a criticarme de una forma muy fea. Nadie que escriba un poema, nadie lo hace con la intención de joder a alguien o de dañar la sociedad. No creo que haya seres tan cobardes para utilizar la literatura como un arma, que sí los hay, pero, creo que lo hacen como un arma de atraco, y atracan a la gente cobrando 40 mil pesos por un libro. Pero ya no, ahora estoy recluido acá. Llevo ya casi dos años metido acá en la casa. Pescando un libro, o más bien dejando que un libro me pesque, porque yo como le digo leo poco, pero a veces siento una atracción por este libro y es porque ese libro tiene algo que decirme. Entonces el trabajo narrativo mío ahorita está muy quieto porque no tengo nada que decir, porque no he viajado. Y como lo señalaba Pablo Estrada, el leitmotiv de mi escritura es el viaje. Claro, eso habla muy mal de mí, porque uno puede viajar alrededor de su cuarto. De hecho hay un libro muy bello que se llama &lt;i&gt;Viaje alrededor de mi cuarto. &lt;/i&gt;Fue uno de los primeros libros que me pasó mi papá. Yo no tengo tanta capacidad. A mi tienen que ocurrirme un montón de cosas trascendentales para terminar escribiendo una pendejada chiquita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: Bueno, y aparte de los autores que hemos citado que obviamente componen, influencian su obra, ¿de cuáles otros es consciente? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;El autor que más me gusta es Álvaro Mutis, es mi influencia, pero yo realmente no tengo la talla de un escritor así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Qué piensa de los nuevos escritores?, ¿cuáles son las perspectivas que se ven en la literatura colombiana? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M:&lt;/i&gt; Yo he descubierto gente maravillosa y preciosa. Un amigo mío de la Universidad Nacional que se llama Julián Molina, que si estuviera acá no me dejaría decir que él es un gran escritor. Pero yo le afirmo ya que es el mejor poeta colombiano que hay, y no jodo. Le voy a decir un versito de él que dice: “esta es la historia del lado sur del corazón, donde la sequía se hizo palabra”. Es lapidario, es maravilloso. Hay mucha gente buena, yo lo que espero es que dejen de rotularse javerianos o andinos y que dejen de sacar las credenciales y que empiecen mas a hablar de lo que pasa. Lo que nos toca. Hay muchos poetas buenos aquí. Nosotros hemos tenido grandes enunciadores, grandes detractores, grandes maldicientes, grandes conjuradores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no entiendo la maravilla de muchos escritores colombianos. Sí, son hábiles y tienen las herramientas, lo saben hacer, pero eso se vuelve una fórmula, y cuando el arte se convierte en una fórmula deja de ser arte y pasa a ser artesanía, ¿no? Mire por ejemplo a escritores tan buenos como Eduardo García Aguilar, no tienen resonancia aquí, él hizo este libro maravilloso:&amp;nbsp;&lt;i&gt;Escritos mexicanos sobre Porfirio Barba Jacob&lt;/i&gt;, él tiene una novela preciosa que se llama &lt;i&gt;Viaje triunfal.&lt;/i&gt; Aquí hay gente nueva y lo que pasa es que está en las sombras, y lo que pasa es que yo me he dado cuenta que a veces uno prefiere las sombras porque se da cuenta que lo que se llama la luz, o lo que llaman la luz, es una cosa cegadora, horrible, terrible, fanfarrona, insulsa, vacua, que no va para ningún lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Es un poco entrar en la dinámica editorial, además, que puede acabar con cualquier autor si se le da la gana? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;Es la de vender y vender. Y no estoy en desacuerdo con que se venda, lo que estoy en desacuerdo es en qué se vende. Vender una novela que habla sobre narcotráfico y este tipo de cosas, vender ese tipo de novelas de alguna forma y hablémoslo aquí, escuetamente, es como vender drogas, maestro. Yo he estado sentado, almorzando con mi novia en una pollería, donde hay un televisor prendido y sale “El Capo” y el niño de 7 años le dice al papá: mire papá “El Capo”, con tilde sobre la “e”, “El Capo”, ¿entonces? Y eso es lo que nos están vendiendo. Eso es casi como vender drogas, porque los niños en el colegio no juegan a bueno, no juegan a Romeo y Julieta, no estoy esperando que pase, que aburrido sería también ¿verdad?, pero juegan al capo, juegan a "Sin tetas no hay paraíso", las niñas de 7 años. Vender ese tipo de literatura es casi como vender drogas. Porque lo que están haciendo es hacerle creer a la gente que eso somos y que eso es lo que tenemos y que para allá es para donde vamos o que ahí es donde estamos. Hay muchas otras cosas que contar ahora, y ese digamos que sí es un valor de la novela mía. Bogotá no termina en la 19. De la 19 para atrás hay otro mundo. Hay un montón de cosas. O sea, las novelas de nosotros de ahora, de los muchachos, son mucha droga, mucha rumba, mucho homosexualismo, pero entonces casi que uno dice, esto es de la 72 para allá. Y quienes se atreven a una cosa diferente entonces somos señalados de marginales y de panfletarios. Bueno está bien. Funciona para mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R.C: ¿Qué nos puede decir respecto a su posición política? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;L.M: &lt;/i&gt;Yo no siento que nadie que quiera controlar a los demás pueda ser una persona buena, ni la misma entidad Iglesia o Dios como quiera. Dios es como que el gran presidente del mundo, y el diablo, ¿qué es?, ¿como Carlos Moreno de Caro?, el tipo que quiere quitar al otro para ser el presidente él. ¿Y quién es Petro? ¿El tipo bueno que quiere quitar al malo? y ¿quién es Manuel Rosales? ¿El diablo malo que quiere quitar al diablo rojo de Venezuela? ¿Gente que se cree buena? Uno no se puede creer bueno queriendo devengar un sueldo de 20, 25 millones, eso no tiene ningún sentido. Todo el que está en la política es porque ve en eso un buen negocio. Así que yo no puedo poner el destino de mi país o de mí mismo en manos de un negociante porque pues no me parece. Y nosotros sí que tenemos una recua de hijueputas de toda la vida, entonces yo no creo que haya un político bueno. Es que no puede ser bueno alguien que le quiera manejar la vida a otro. Entonces no te creas nada de lo que te dice nadie. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces no sé, me gustaría que hubiera un partido, a veces me entusiasmo. Ayer, en el lanzamiento del libro de Sigifredo López, me entusiasmé mucho con lo que dijo, me dolió mucho la guerrilla, me molestó la indiferencia del gobierno, pensé que el tipo podía hacer algo bueno, y luego salí y pensé que no, que también él quiere ser, que va a ser, alcalde de Cali. ¿Para qué? ¿Para que no vuelvan a secuestrar a nadie? Eso es mentira. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me gusta mucho una cosa que dice García Márquez que es “la labor política del escritor es escribir bien”. Ahí le redondeo toda la vaina. ¿Quién de nosotros escribe bien aquí? Hay muchos que son hábiles en la prosa y son deliciosos de leer, pero son políticamente correctos para vender, y se callan, y son convenientes para el sistema. Incluso son como parásitos del mismo sistema que ayudan a que éste se fortalezca, ¿no? Como la guerrilla, que es un gran invento de la derecha. A estas alturas, la guerrilla es un invento de la derecha, porque, si no hay guerrilla, ¿cómo no van a cobrar impuestos de guerra? Si la guerrilla se acabara le darían una bofetada muy bella a la Derecha, porque, ¿con qué cuento entonces nos van a seguir jodiendo y nos van a seguir cerrando las puertas? Eso no lo dice nadie, son muy pocos los escritores que han hablado aquí de las bombas de esa época y desde lo personal, no desde lo que salió en el noticiero para que yo lo pueda vender en España y ganarme un premio. Hay cosas mucho más valiosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es triste algo que dice &lt;i&gt;El demoledor de Babel&lt;/i&gt;, ahí vine a entender que el pueblo es el que le da el cuchillo al que le corta la cabeza. Y eso yo lo viví allá en esa obra de construcción. Ahí uno se da cuenta de cómo es el mismo pueblo el que escoge a esta gente terrible que nos gobierna. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7464941166597886187?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7464941166597886187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7464941166597886187' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7464941166597886187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7464941166597886187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/entrevista-larry-mejia.html' title='Entrevista a Larry Mejía'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-uBnjEhNYqxs/TeUP1DODeNI/AAAAAAAADc4/cNsOTIkLNpE/s72-c/larry_mejia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2520172694344805474</id><published>2011-05-31T00:46:00.003-05:00</published><updated>2011-05-31T19:37:10.751-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Julio Paredes - Entrevista'/><title type='text'>Un tiempo para el cuento</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-pOIlotE-_kU/TeR9xi-n_rI/AAAAAAAAANI/6FwNacFUADM/s1600/julio-paredes.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-pOIlotE-_kU/TeR9xi-n_rI/AAAAAAAAANI/6FwNacFUADM/s1600/julio-paredes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Julio Paredes mira directamente a los ojos cuando habla. Lo hace en voz baja y segura, expresando con fluidez sus ideas, sus convicciones. Emana magnetismo. Le gusta hablar de escritores nuevos o pocos leídos, de libros, de editoriales, al fin y al cabo la literatura es su mundo cotidiano, algo que se hace evidente en  su libro de relatos &lt;/i&gt;Artículos propios&lt;i&gt;,  publicado por Alfaguara y lanzado en el pasada Feria del Libro de Bogotá. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Manuel Osorio: Julio, ¿cuál fue el primer cuento que escribió para &lt;/i&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/articulos-propios.html"&gt;Artículos propios&lt;/a&gt;&lt;i&gt;? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Julio Paredes: &lt;/i&gt;La  verdad eran varios: "La pañoleta", "La cruz" y "El reloj", creo, eran esos tres. Pero "La pañoleta" fue la apertura, pues la voz, que en un inicio era la de un niño, al reformarlo y reescribirlo me di cuenta que esa voz era la de una mujer, la cual cuenta una historia, pero que esa historia esta ligada a un objeto, de ahí toda la carga emotiva. En &lt;i&gt;Artículos propios&lt;/i&gt; quería mostrar el objeto o el artículo como algo que tiene el poder de contarnos algo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: &amp;nbsp;¿Pero esos artículos siempre tienden a la evocación? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Sí, pero hay una cosa  allí. En &lt;i&gt;Artículos propios &lt;/i&gt;esa evocación no va sólo hacia  el pasado, también al futuro, como puede pasar en un cuento como "El reloj": allí  hay un futuro, una historia que pudo ser como lo que le pasa a uno, siempre hay un universo  paralelo donde las cosas pueden ser  mejores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Diferentes? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;No, mejores, más que diferentes. "Mejor" tiene una carga más emotiva… Uno sabe que no hay un universo, un mundo, mejor que éste, pero lo desea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: Al leer &lt;/i&gt;Artículos propios,&lt;i&gt; veo una influencia de Peter Stamm...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:&lt;/i&gt; De Peter Stamm me gustó la construcción que él hace de las mujeres, hay varias mujeres que me gustan en sus  libros, sobre todo  esas mujeres  que no tienen claro su papel y eso necesariamente no es una debilidad, que no son mujeres de acción, mujeres no necesariamente feministas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Qué pasa con el feminismo, Julio? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;No es nada en contra con el feminismo. Los personajes en Stamm, ya sean mujeres u hombres, son personajes cuya presencia o lugar en el mundo podría ser otra, pero ellos no hacen un proceso de constante reinterpretación de eso; que si sostienen una relación con una mujer o con un hombre, no es resultado de una conciencia, no toman como bandera el feminismo u otra posición política. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Cómo se vería eso en  &lt;/i&gt;Artículos propios&lt;i&gt;? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:&lt;/i&gt; Viéndolo en &lt;i&gt;Artículos propios&lt;/i&gt;, sería en un cuento como "La máquina de escribir", donde en un inicio la protagonista piensa que su vieja vecina la puede estar confundiendo con una hija o una sobrina; pero ella oye la historia de esa vecina,  una historia que a nadie más le importa, sino a esa mujer que narra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: Pero, ¿“La máquina de escribir” no es un cuento donde se narre la historia de esas mujeres? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:&lt;/i&gt; No, en "La máquina de escribir" se cuenta la historia de un hombre; ellas simplemente están para narrar esa historia, una la escucha, a esa otra mujer, narrar la historia de él, sin ningún plan dramático. Como autor, me metí en su intimidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M. O: ¿Cómo lo hace Stamm con sus personajes femeninos? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:&lt;/i&gt; Las mujeres narradas en Stamm hacen parte de un mundo en el cual son narradas en abstracto, no es el mundo de la mujer europea o la mujer suiza, es una mujer en un mundo donde ella cree puede estar la felicidad sin necesidad de ir a buscarla, un  mundo paralelo donde se pierde eso que ella es. Eso es lo que pasa con los personajes de Stamm, siempre están en esos mundos paralelos, lejos de ese mundo real y cruel, y ese es su encanto.       &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: En su cuento “El anillo”, usted hace referencia a Claire Keegan y Anne Sexton, ¿por qué? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:&lt;/i&gt; Hay un libro de cuentos de Keegan que se llama &lt;i&gt;Antártica,&lt;/i&gt; y, en el cuento que lleva ese nombre, ella describe la historia de una mujer que se va a buscar el amante, el cual ya se encuentra comprometido, pues tiene esposa e hijos. Pero más que la anécdota, lo que me interesa es lo que hace con ese personaje femenino, lo que se atreve a hacer con sus personajes. Es una autora que se enfrenta a un propósito de la escritura,  que se ve enfrentada  con esa historia que va narrando. Como también pasa en la novela de  David Vann, &lt;i&gt;Sukkwan Island&lt;/i&gt;, la cual está dividida en dos partes y toca lo autobiográfico: es la relación entre un padre y un hijo como en &lt;i&gt;La Carretera,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;de  Cormac McCarthy.&lt;br /&gt;Lo interesante allí es ver cómo hay un autor, que se enfrenta a una historia que cada vez es peor, un escritor que se ve en la encrucijada  de seguir narrando eso que se torna cada vez peor a medida que uno avanza en la historia. Allí hay una decisión de seguir narrando a pesar de todo, la cual la percibe el lector. En Vann y Keegan hay una búsqueda más allá de una escritura lineal, en ellos hay una historia siempre abajo, lo que llaman la "teoría del iceberg". A Anne Sexton la conozco desde los 80's, y es un homenaje a Paula Soler, que es un personaje que trae cosas que uno cree que no existían, un homenaje a esos escritores invisibles.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-C4_p49udrSY/TeR_mynYBfI/AAAAAAAAANM/rg5Yb0PNTuU/s1600/principal-julio-paredes_grande.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="228" src="http://2.bp.blogspot.com/-C4_p49udrSY/TeR_mynYBfI/AAAAAAAAANM/rg5Yb0PNTuU/s320/principal-julio-paredes_grande.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;"Ese síndrome de que todo esté cifrado con el premio es lo peor&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;para la escritura. (...)&amp;nbsp;Por ejemplo, en los talleres literarios,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;la gente apunta a escribir&amp;nbsp;para ganarse un premio o para ser&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;famosa,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;no están en la búsqueda de un proceso&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt; escritor, ni van a resolver una cosa que se plantea en su&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;escritura, ni mucho menos van a buscar esa&amp;nbsp;voz, ese proyecto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;de obra. Se lee y se escribe sin fundamento."&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Qué otra escritora poco conocida está en el libro? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Otra de esas escritoras es Annemarie Schwarzenbach, autora de&lt;i&gt; Muerte en Persia. &lt;/i&gt;Ella fue una mujer de acción, una mujer que en el periodo entreguerras viajó al África, Arabia, Afganistán, Irán, a lugares pocos comunes para las mujeres, inclusive hoy en día. Era una mujer en constante búsqueda de sí misma, y muere a los 32 años en un accidente de bicicleta. Pero ella escribe un libro que en su primera página nos dice: “En este libro usted se va encontrar todo menos felicidad”, y a uno, como lector, le quedan 180 páginas para saber qué hay en ese libro. Es impresionante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Y Katherine Mansfield? Al leer su libro es imposible no pensar en ella.                       &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;A ella le dedico un cuento, "La pulsera"; igual, está presente en otros cuentos como "La pañoleta", pero en "La pulsera" hay una mujer que siempre está buscando la felicidad en su casa y desea regresar allá, como diría Katherine Mansfield: "soy un árbol trasplantado". Más que ella como escritora, está ella como personaje, esa mujer que escribe para y por la escritura misma, que  poco le interesa ser publicada o conocida.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Y  Alice Munro?  &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Alice Munro  está presente, ella propone  una forma de narrar cuentos que para mí es muy  atractiva,   que es una anécdota y una cosa esencial,  que es como un sol que irradia y que atrae por su gravedad, esa cosa central que encanta e ilumina. Yo veo en Munro una luz central que es esa historia central, la cual ilumina esas otras historias narradas en ese cuento, historias que son importantes porque las veo bajo la luz de historia central, por eso la extensión de los cuentos en ella, y  que yo traté de  trabajar en &lt;i&gt;Artículos propios.   &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿También hay algo de Carson McCullers? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Un poco, no tanto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: Julio parece que tiene fijación  por las mujeres escritoras con muerte temprana o vida  complicada...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:(risas)&lt;/i&gt;&amp;nbsp;No, eso ya  cambió. Ahora son hombres blancos  vivos como Philip Roth. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: Como docente, editor,  escritor  y lector, ¿cómo ve la lectura y la escritura en Colombia? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Yo creo que seguimos en el nivel de lectura anecdótica, y como escritores, también. Hay dos síndromes en la lectura; uno, que ahora por lo general la gente está leyendo a sus contemporáneos de su mismo idioma; el otro tiene que ver con los premios, los premios como algo que se cree sinónimo de talento, de eso único para leer, por parte de los lectores. Ese síndrome de que todo esté cifrado con el premio es lo peor para la escritura. Por ejemplo, en los talleres literarios, la gente apunta a escribir para ganarse un premio o para ser famosa, no están en la búsqueda de un proceso escritor, ni van a resolver una cosa que se plantea en su escritura, ni mucho menos van a buscar esa voz, ese proyecto de obra. Se lee y se escribe sin fundamento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Qué pasa con un escritor como Philip Roth, tan premiado?            &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Yo no he leído toda la obra de Philip Roth, pero lo que me interesa de él es ver cómo desde sus primeras obras hay una propuesta a largo plazo, y los premios obedecen a su calidad, no a la novedad. Claro  que también hay temas mediáticos, pues él  habla del 11 de septiembre, allí hay un tema actual, mediático y él lo convierte en ficción, él no se está rasgando las vestiduras, hace una declaración sin ser testimonial. En una  novela como &lt;i&gt;La Conjura Contra América&lt;/i&gt;, Roth hace una historia partiendo de una interesante hipótesis: ¿qué hubiera sucedido si en las elecciones de 1940 Charles A. Lindbergh, famoso aviador estadounidense, hubiera arrebatado la presidencia a Roosevelt? Esto le sirve para poder cuestionar esa historia paralela a la novela, que es el gobierno Bush y la ultraderecha norteamericana, pero él allí tampoco es  testimonial. Puede ser testimonial un poco en las obras en las cuales está su pasado judío, pero es universal en el conjunto de toda su obra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: En Colombia, ¿quién puede salirse de ese elemento testimonial o ve un proyecto serio de escritura?  &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Más que testimonial, me gusta la propuesta de Evelio Rosero y de Tomás González, en ellos hay una propuesta de obra. Pero eso no debe ser una virtud, debe ser una realidad, lo natural.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Y en los escritores jóvenes? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P:&lt;/i&gt; Esas  definiciones no aplican para la literatura, creo yo. La literatura es otra cosa, mire usted el caso de Bufalino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: Como editor, ¿a quién publicaría usted en Colombia? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J.P: &lt;/i&gt;Yo con eso no tengo una idea fija.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Qué tipo de novela no lee? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela histórica. No me seduce,  me parece muy predeterminada y el autor está muy presente y eso me aburre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: ¿Qué está leyendo ahora? &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.P: Ahora estoy leyendo a escritoras japonesas y norteamericanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;M.O: Para terminar, &amp;nbsp;¿qué escritora usted recomendaría?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;J. P:&lt;/i&gt; Jhumpa Lahiri,  ella tiene algo que me gusta y es su trabajo con la memoria y la tradición sin ser  testimonial, creo ha pasado siempre desapercibida; y  Claire Keegan, creo ellas dos valen la pena ser tenidas en cuenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2520172694344805474?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2520172694344805474/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2520172694344805474' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2520172694344805474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2520172694344805474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-tiempo-para-el-cuento.html' title='Un tiempo para el cuento'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-pOIlotE-_kU/TeR9xi-n_rI/AAAAAAAAANI/6FwNacFUADM/s72-c/julio-paredes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-5633451950635115969</id><published>2011-05-30T19:39:00.001-05:00</published><updated>2011-05-31T19:34:15.419-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mohan IX'/><title type='text'>Narrativa brasilera contemporánea</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-6Bt9QoAIDcI/TeQB7_MmHTI/AAAAAAAAAMk/d-KHZduZ4k4/s1600/Tarsila.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="287" src="http://3.bp.blogspot.com/-6Bt9QoAIDcI/TeQB7_MmHTI/AAAAAAAAAMk/d-KHZduZ4k4/s320/Tarsila.jpg" t8="true" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Antropofagia&lt;/em&gt;, Tarsila Do Amaral&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;En esta entrega de Mohan publicamos reseñas sobre diferentes autores brasileros contemporáneos o poco conocidos en nuestro país.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/dom-casmurro.html"&gt;Dom Casmurro - Machado de Assis&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/bufo-spallanzani-novela-negra.html"&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani - Rubem Fonseca&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-hechizo-de-la-isla-del-pavo-real.html"&gt;El hechizo de la isla del pavo real -  João Ubaldo Ribeiro&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/diario-de-un-libertino.html"&gt;Diario de un libertino - Rubem Fonseca&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/estetica-de-la-contra-institucionalidad.html"&gt;Killer, Elogio de la mentira e Inferno - Patrícia Melo&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-5633451950635115969?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/5633451950635115969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=5633451950635115969' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5633451950635115969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5633451950635115969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/narrativa-brasilera-contemporanea.html' title='Narrativa brasilera contemporánea'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-6Bt9QoAIDcI/TeQB7_MmHTI/AAAAAAAAAMk/d-KHZduZ4k4/s72-c/Tarsila.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1775695670550040345</id><published>2011-05-30T19:37:00.001-05:00</published><updated>2011-05-30T19:38:22.704-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El hechizo de la isla del Pavo Real - Joao Ubaldo Ribeiro'/><title type='text'>El hechizo de la isla del Pavo Real</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-XXCj4-lZb_4/TeQ4CUCNPSI/AAAAAAAAANE/7mPZMRVTtRw/s1600/El+hechizo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-XXCj4-lZb_4/TeQ4CUCNPSI/AAAAAAAAANE/7mPZMRVTtRw/s320/El+hechizo.jpg" width="215" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ribeiro, João Ubaldo. &lt;i&gt;El hechizo de la isla del Pavo Real&lt;/i&gt; [1997]. Trad. Mario Merlino. Barcelona: Tusquets, 2001. 293 págs. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Paula Santos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;João Ubaldo Ribeiro (1941 - ) isleño de nacimiento, abogado de profesión, desarrolla su pasión por las letras desde 1958, inicialmente solo como columnista, editor de revistas y de periódicos culturales; luego, abandona las pequeñas ramas de aplicación del derecho para entregarse por completo a su apasionante ejercicio creativo: la escritura.&amp;nbsp;Nuestro autor, maestro de la sugestión, maneja con total pericia el lenguaje sensitivo y sugerente para sus lectores,. Esta característica, si bien atraviesa toda su obra, es mucho más notable en textos como &lt;i&gt;El hechizo&lt;/i&gt;.. y aparece en su máxima expresión en&lt;i&gt; La casa de los budas dichosos&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;i&gt;El hechizo…&lt;/i&gt; la preocupación de Ribeiro por la identificación de la mixtura racial que conforma el pueblo brasilero es evidente. De hecho, es a partir de la caracterización de los tipos raciales que se traza la construcción de  los personajes novelescos,  obviamente sin olvidar el fundamental ingrediente erótico. Cada personaje representa significativamente una figura de la “multiracialidad” brasilera: Hans Fussufer, el inmigrante europeo; Balduino Gallo Malo, el indígena brasilero; Crecencia, la “esclava” negra-africana y Ño Pepeu, el brasilero criollo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuarenta capítulos cortos, João relata una entretenida historia teñida por comicidad,  magia, erotismo y fantasía. Sobrevenida en una isla utópica, de misteriosa ubicación, Ribeiro dibuja dos hilos centrales de la historia. El primero, el hilo erótico de la narración, está condicionado por el incontrolable deseo de Ño Pepeu, esclavo de la obsesión por Crecencia. El segundo, aunque entremezcla muchos más detalles, se adereza principalmente con las aventuras de Balduino Gallo Malo, héroe y condimento cómico de la novela, en su empeño por reivindicarse como figura indígena dentro de la sociedad isleña. Los dos hilos narrativos urden la trama novelesca y con frecuencia se ven ampliamente entretejidos. Las hilazas de la ficción se rematan estupendamente con el triunfo mágico de la palabra: tanto Balduino como Crecencia obtendrán finalmente grandes satisfacciones gracias a su sagacidad y dominio de las palabras, “el poder retórico”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para un lector mojigato, es una lectura que estaría poco acorde con su naturaleza. El vocabulario que en muchas ocasiones encontrará (a pesar de ser traducción), probablemente solo alterará su escrupulosidad, pero qué mejor texto para empezar a enfrentar sus prejuicios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para un lector intrépido, es un texto que, sin duda alguna, generará múltiples tipos de sonrisas. Probablemente lo único que le recomiendo es hacer la lectura con una compañía agradable —preferiblemente igual de intrépida— (podrá ser más pertinente para unos capítulos que para otros, pero aún así pertinente). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;A la lectura de &lt;i&gt;El hechizo...&lt;/i&gt; se debe simplemente ir&amp;nbsp;&lt;i&gt;¡a ella sin pena!&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1775695670550040345?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1775695670550040345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1775695670550040345' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1775695670550040345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1775695670550040345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-hechizo-de-la-isla-del-pavo-real.html' title='El hechizo de la isla del Pavo Real'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-XXCj4-lZb_4/TeQ4CUCNPSI/AAAAAAAAANE/7mPZMRVTtRw/s72-c/El+hechizo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1855167774683783070</id><published>2011-05-30T19:13:00.000-05:00</published><updated>2011-05-30T19:13:35.564-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Patricia Melo'/><title type='text'>Estética de la contra-institucionalidad en tres novelas de Patrícia Melo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Vn9dAlxK8dM/TeQxrkjVOOI/AAAAAAAAAM4/ag66d6khf28/s1600/elogiodelamentira+melo.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-Vn9dAlxK8dM/TeQxrkjVOOI/AAAAAAAAAM4/ag66d6khf28/s200/elogiodelamentira+melo.JPG" width="135" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-mVkpUzd4ey4/TeQxwgTOq6I/AAAAAAAAAM8/gFljUTErI_0/s1600/Inferno+Melo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-mVkpUzd4ey4/TeQxwgTOq6I/AAAAAAAAAM8/gFljUTErI_0/s200/Inferno+Melo.jpg" width="127" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-xYqRwNrqdcg/TeQxyh8xXgI/AAAAAAAAANA/Lu2Cn9ZnAQ4/s1600/Killer+Melo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-xYqRwNrqdcg/TeQxyh8xXgI/AAAAAAAAANA/Lu2Cn9ZnAQ4/s200/Killer+Melo.jpg" width="132" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Melo, Patrícia. (1997) &lt;i&gt;Killer&lt;/i&gt;. Barcelona: Ediciones Grupo Zeta. 221 págs. &lt;br /&gt;___________.  (2000) &lt;i&gt;Elogio de la mentira&lt;/i&gt;. Barcelona: Grijalbo Mondadori. 205 págs. &lt;br /&gt;___________.  (2003)&lt;i&gt; Infierno&lt;/i&gt;. Barcelona: Editorial Lumen. 408 págs. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Fabián Díaz Consuegra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patrícia Melo (1962), quizás junto a Luiz Ruffato, es una de las figuras más importantes de la literatura brasilera contemporánea. Considerada por &lt;i&gt;Times&lt;/i&gt; entre los “50 líderes latinoamericanos para el nuevo milenio”, la narradora, dramaturga, guionista de cine y series de televisión carioca, ha ganado los premios Jabuti de Literatura en su país, el Prix Deux Océans en Francia y el Deutscher Krimi Preis en Alemania. Sin embargo, su obra es casi desconocida en Colombia y aún no ha sido editada en América Latina; &lt;i&gt;Killer &lt;/i&gt;(1997), &lt;i&gt;Elogio de la mentira &lt;/i&gt;(2000) e &lt;i&gt;Infierno &lt;/i&gt;(2003), son las tres novelas disponibles por editoriales catalanas para el lector en español. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Killer&lt;/i&gt;, su novela más representativa –traducida al inglés, francés, noruego, español, alemán e italiano, y adaptada al cine por Rubem Fonseca bajo el titulo de&lt;i&gt; O Homem do Ano&lt;/i&gt; (2003)–, cuenta la historia de Máiquel, habitante de la periferia de San Pablo, quien luego de perder una apuesta en un juego de fútbol debe pintar su cabello de color rubio; su transformación física interviene en su personalidad y el joven se involucra en una cadena de fatalidades que lo convierten en un criminal brutal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Infierno&lt;/i&gt;, cuya historia transcurre en las favelas de Rio de Janeiro, narra la carrera delincuencial de un adolescente llamado Reizinho quien en medio de intrigas y traiciones se apodera del tráfico de drogas en los “morros”; sin embargo, debe huir hacia el norte de Brasil y meses más adelante, en su retorno a la favela, asiste a la peor derrota que puede experimentar un traficante: su organización ha sido desarticulada, su gobierno del morro derrocado, y su presencia en las calles del “Berimbaú” es inadvertida por sus habitantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Elogio de la mentira, &lt;/i&gt;cuya temática se distancia de la marginación social en torno a la favela brasilera, es una novela que ha sido identificada, con cierta ligereza, con la tradición literaria de la novela negra. José Guber, su protagonista principal, es un escritor de “romance policial”; su nueva novela requiere información sobre las serpientes venenosas y es así como conoce y se enamora de Fulvia Melissa –empleada del  Instituto Sueroterápico Municipal–, mujer seductora que lo involucra en el crimen de su esposo. Sin embargo, la ficción va más allá de los laberintos pasionales de la novela policial y realiza una crítica mordaz del mundo editorial de nuestros días ya que narra el tortuoso camino que recorre José Guber para obtener la publicación de su obra literaria.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien es cierto que las novelas citadas tienen algunas características tanto de la novela urbana y de violencia  (&lt;i&gt;Killer&lt;/i&gt; e &lt;i&gt;Infierno&lt;/i&gt;)  como de la novela negra (&lt;i&gt;Elogio de la mentira&lt;/i&gt;), lo cierto es que la narrativa de Patrícia Melo supera notablemente la estrechez de tales categorizaciones. Más allá de las historias de asesinos, favelas y marginación social, de intrigas amorosas, infidelidades y crímenes perfectos, su novela ofrece al lector, en una narrativa vibrante, una prosa ágil y sobria, sin decoro ni ornamentaciones, un entramado sistema de valores que confronta por un lado la institucionalidad de una sociedad organizada y por otro lado la complejidad de sus fronteras marginales y porosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como en la favela de Rio de Janeiro, en &lt;i&gt;Infierno&lt;/i&gt;, opera una forma de contra-institucionalidad que se sostiene en autónomas y eficaces valoraciones morales, sociales, políticas y religiosas, invisibles e incomprendidas por parte de la caricaturizada institucionalidad brasilera; en &lt;i&gt;Killer&lt;/i&gt;, entendemos la raíz de la violencia urbana a través de un régimen que, desde la ilegalidad, ha construido una sólida estructura delincuencial cuya legitimidad proviene principalmente de las altas esferas de la sociedad brasilera; en &lt;i&gt;Elogio de la mentira&lt;/i&gt;, las relaciones sentimentales que giran en torno a manifestaciones tradicionales tales como la monogamia, la familia y la fidelidad, son rebajadas y reemplazadas por una consuetudinaria valoración del libertinaje y el desarraigo; además, encontramos la forma como aquel mundo literario atrapado en convencionalismos retóricos y misticismos tradicionales desaparece ante la expectativa dictatorial de los editores quienes imponen al oficio literario, por medio de criterios del mercado, ficciones vacuas, superficiales y previsibles que despojan al escritor de cualquier tipo de iniciativa creadora: la literatura de superación personal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela de Patrícia Melo –su estilo, su contenido, la sorprendente claridad sobre la realidad actual, la ausencia de un tratamiento obsceno de la sangre–, nos ofrece una interesante perspectiva sobre el presente de una literatura que, como la brasilera, se ha consolidado con plena soberanía en el ámbito de la literatura universal. Sus planteamientos sobre la sociedad contemporánea quiebran cualquier tipo de fronteras localistas e incluso regionales; la dramática situación de los “morros”, de las favelas de Rio de Janeiro, interpretan la fatalidad latinoamericana de la actualidad: grandes ciudades latinoamericanas de México, Argentina, Venezuela o Colombia en cuya periferia prospera campante el conflicto social como una auto-negación de la modernidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Patrícia Melo es una escritora universal porque explora la pasmosa naturalidad en la forma como opera la violencia urbana y sus métodos para-estatales, realidad que puede ubicarse de igual forma que en San Pablo, en Moscú, Los Ángeles o Madrid; la decadencia moral del sistema de valores judeocristiano –evidente a través de la deficiente interpretación que las religiones realizan de la sociedad actual–, que se puede rastrear con facilidad en cualquier lugar de la cultura occidental. Finalmente, la obra de Melo nos ofrece una mirada a la difícil situación que experimenta el genio artístico en tiempos de la industria cultural, que lo convierten en un sujeto subordinado por un mercado editorial opresivo y un público enajenado por la euforia colectiva no de un país, región o continente, sino de la globalización. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos rasgos, evidentes en &lt;i&gt;Killer, Infierno &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;Elogio de la mentira&lt;/i&gt;, ubican a Patrícia Melo entre las figuras más importantes de la literatura ya no brasilera o latinoamericana sino universal, razón suficiente para acercarse a su producción literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1855167774683783070?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1855167774683783070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1855167774683783070' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1855167774683783070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1855167774683783070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/estetica-de-la-contra-institucionalidad.html' title='Estética de la contra-institucionalidad en tres novelas de Patrícia Melo'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Vn9dAlxK8dM/TeQxrkjVOOI/AAAAAAAAAM4/ag66d6khf28/s72-c/elogiodelamentira+melo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-5025840144784133176</id><published>2011-05-30T18:54:00.000-05:00</published><updated>2011-05-30T18:54:27.337-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de un libertino - Rubem Fonseca'/><title type='text'>Diario de un libertino</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-aIMOSMtykmo/TeQuHlWyfkI/AAAAAAAAAM0/WfEDdVBSpeU/s1600/Diario+de+un+libertino.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-aIMOSMtykmo/TeQuHlWyfkI/AAAAAAAAAM0/WfEDdVBSpeU/s1600/Diario+de+un+libertino.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Fonseca, Rubem. &lt;i&gt;Diario de un libertino&lt;/i&gt;. 2da edición. Traducción Elkin Obregón. Bogotá: Norma, 2006. 191 páginas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Rafael Cely &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interés por la literatura brasileña en Latinoamérica era más bien escaso hasta hace unos pocos años. Las letras brasileñas todavía constituyen un amplio espectro de obras que son poco estudiadas en el ámbito de nuestros países. Este hecho se debe quizás al mermado interés que ha suscitado hasta ahora el estudio de la cultura del Brasil desde nuestra interpretación. Sin embargo, el autor que nos convoca en esta oportunidad se ha ido consolidado durante los últimos años como un referente obligado de la literatura contemporánea del Brasil en los países de habla hispana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;i&gt;Diario de un libertino&lt;/i&gt; es un libro de principios de siglo XXI que pretende hacer hincapié en la cotidianidad pero desde una compleja elaboración estilística. El género que el autor define de entrada, con el título, deja abierta la pregunta por si, además de diario, se puede considerar también una novela, al pretender contar otras historias aparte de las del mismo protagonista, el escritor del diario, quien obviamente marca el ritmo de los sucesos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficio de escritor y las peripecias de un mujeriego empedernido dan el ambiente para que se desarrolle una estructura basada en el lenguaje cotidiano. El narrador y protagonista del diario es un escritor que pretende contarnos los recuerdos, reconstruidos a partir de su experiencia vital, pero anotando   que está todo el tiempo en una disertación continua sobre la manera de desarrollar su técnica literaria. Unas veces comenta, “me estoy ensayando en el discurso indirecto flaubertiano” (27), otras veces dice que la forma más óptima de comunicar es la del diálogo. Desde las primeras páginas del libro señala que va a utilizar la forma dialógica para configurar su diario. En esta medida, después pregunta: “¿Debo olvidarme de los diálogos y escribir mi diario usando una stream-of-consiousness technique para impresionar a los ingenuos?” (73). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo es una reflexión sobre la forma, tiene también otro componente fundamental y es la contraposición ficción-realidad. El protagonista dice: “si no uso mi imaginación, como en este instante, y hablo sólo de la realidad, estoy siendo apenas el redactor de un diario” (119). Este hecho pone de manifiesto la pretensión ficcional del &lt;i&gt;Diario de un libertino&lt;/i&gt;; así como tiene en cuenta la ficcionalización de los sucesos vividos, se tiene conciencia de que se cuenta el recuerdo y así se le hace el quite a un tipo de obra más realista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conflicto ficción-realidad es también esbozado en el llamado “síndrome de Zuckerberg”, el cual hace que el escritor sea juzgado por los lectores según lo que haya dicho en los libros. Es decir, el lector pretende que el escritor se haga responsable del decir y el actuar de sus personajes. El “síndrome” sobre el que teoriza “Rufus”, como se llama el escritor del diario, va a ser una constante en la relación del mismo protagonista con los otros personajes, especialmente con las mujeres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por citar un ejemplo, la lectura, casi obsesiva, que hace Lucia (una de las primeras amantes que presenta Rufus) de los libros del protagonista, se convierte en un arma de doble filo para él, quién a veces pareciera no tener a la mano frases que no hayan sido citadas antes en alguna de sus novelas. El conflicto autor-obra es puesto en evidencia y hace que el protagonista le diga a su amante: “nada tengo que ver con las cosas que dicen en mis libros” (55), para después hacer una reflexión y recordar: “esa frase, ahora lo recuerdo, la dice un personaje afectado y ridículo” (55). Esta dualidad, que estará presente durante el transcurso del diario, pone de manifiesto la contradicción entre ficción y realidad, sustentada sobre todo en la intertextualidad de protagonista y de sus amantes con los otros textos novelados que él ha escrito anteriormente. Lo que él dice en sus libros pareciera jugar en su contra cuando se enfrenta a asiduas lectoras de sus textos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El síndrome de Zuckerberg afecta en gran medida al protagonista quien es juzgado por sus amantes debido a lo que ha dicho en sus libros; como si lo que hubiera escrito se convirtiera en una frase de cajón que lo deja en situaciones embarazosas frente a sus amantes al ellas descubrir que ya han sido utilizadas con antelación. Y es que Rufus cuenta: “lo más aconsejable, pues, es tener una mujer después de otra, sea casada o soltera. Pero yo no lo logro, siempre tengo dos” (38). Las mujeres y la infidelidad serán entonces otros hilos conductores importantes. Las mujeres que son, para el libertino, elementales en su concepción de vida, son también las que comparten la mayoría del protagonismo junto al personaje principal. Primero será Henriette, con quién convive, luego Lucia, Luego Clorinda, después Virna, en fin, hasta mezclarlas a todas en tramas de distinto tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estructura del diario constantemente toma rasgos de la novela policíaca que fortalecen la intriga. La búsqueda de Leandro, un misterioso hombre, padre de Clorinda, y el juicio que se le adelantará al protagonista dan referencia a estos modelos narrativos del género policíaco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diario está escrito desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de un año indeterminado, pero ubicado transitoriamente en la contemporaneidad. Los hechos que desarrolla tienen que ver principalmente con el avance de las conquistas amorosas en una actualización del libertino a nuestros tiempos. Entre las referencias que sobresalen en el libro, se encuentran las influencias señaladas del Marqués de Sade y Molière, entre otros. El diario que funciona como pretexto para contar un año de vida, explorando diferentes formas de creación, también da cuenta todo el tiempo de una novela que el autor nunca logra escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro de Rubem Fonseca que hoy presento se lee rápidamente y de forma divertida. Los conflictos amorosos que se desprenden de la infidelidad y la forma liviana de asumir la vida por parte del libertino contemporáneo hacen que las páginas del libro pase apresuradamente porque el lector quiere enterarse de la próxima peripecia del protagonista. Es además un texto liviano y fácil de leer que sin embargo nutre al lector con buenas referencias bibliográficas las cuales podrían servir para seguir explorando la creación artística del escritor brasileño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-5025840144784133176?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/5025840144784133176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=5025840144784133176' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5025840144784133176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5025840144784133176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/diario-de-un-libertino.html' title='Diario de un libertino'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-aIMOSMtykmo/TeQuHlWyfkI/AAAAAAAAAM0/WfEDdVBSpeU/s72-c/Diario+de+un+libertino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-8644540140738318902</id><published>2011-05-30T18:15:00.000-05:00</published><updated>2011-05-30T18:15:01.520-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bufo y Spallanzani - Rubem Fonseca'/><title type='text'>Bufo &amp; Spallanzani: Novela negra</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-8H4GgZYf32M/TeQkvzKY81I/AAAAAAAADc0/y0IMcfiS0mk/s1600/Bufo+y+Spallanazi.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-8H4GgZYf32M/TeQkvzKY81I/AAAAAAAADc0/y0IMcfiS0mk/s320/Bufo+y+Spallanazi.jpg" width="187" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Fonseca, Rubem. &lt;em&gt;Pasado Negro&lt;/em&gt;. Título original: &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt;. Trad. Basilio Losada. Seix Barral, Colección Biblioteca de Bolsillo, 1985.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Boris Iván Portilla Solarte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicada por primera vez en el año 1985, su título original es &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt;. Fue traducida al castellano como &lt;em&gt;Pasado Negro&lt;/em&gt; y sin embargo es importante retomar su nombre original porque recoge la clave que el lector deberá buscar para descifrar el humor de Rubem Fonseca. Esta novela ha sido reconocida entre la crítica como una novela negra, pero, además, en ella hay matices biológicos que suscitan una reflexión humana. La complejidad de un organismo vivo guarda cierta correspondencia con su capacidad para sobrevivir y resistir. Entre más simple y primitivo sea, tendrá mayor resistencia para su conservación; por el contrario, entre más complejo, será menor su capacidad de supervivencia. Con esta reflexión biológica inmersa en el universo de &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt;, se desarrolla una trama policíaca y una búsqueda del placer humano. Dos elementos que caminan paralelamente, se entrecruzan, y finalmente logran dar forma a la novela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estilo de la narración es fluido, con tintes humorísticos –y sarcásticos- que poco a poco sumergen al lector en el entramado laberíntico propio de la novela negra. El asesinato de una mujer joven, bella y elegante, de la alta sociedad, va a ser el hecho que moverá el hilo narrativo de sus dos personajes principales: el escritor Gustavo Flavio y el inspector Guedes. El interés por aclarar el misterio del asesinato por un lado, y la búsqueda del escritor -el narrador en la novela- entre sus dos pasiones, las mujeres y la escritura de una novela llamada &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt; por otro lado, van a configurar las dos constantes narrativas de la obra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo policial de la novela logra retomar los elementos principales de la novela negra y crear la atmósfera de lo que Raymond Chandler va a denominar “el mundo profesional del crimen”. El inspector Guedes es un personaje con cierta carga de nihilismo hacia todo lo que no sea de su oficio: es desaseado, sudoroso, decadente, casi no duerme, no le interesan tanto las vidas que se pierden y ni las que están en riesgo, más que para lograr su cometido, descubrir la verdad. Su ética es incorruptible, su capacidad de análisis y su conciencia del mundo son precisas: “creía que todo hombre fue siempre y sigue siendo un animal, violento, matador, por placer, de su semejante y de otras criaturas vivas”. Pero el hombre se encuentra inmerso en un mundo de desigualdades sociales y económicas, lo cual potencializa aún más su capacidad depredadora. Su experiencia le muestra que el trato igualitario solo se da en la funeraria. Por lo demás, su ética de la verdad, su fin último, tiene un choque frontal contra la corrupción institucionalizada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado de la novela, Gustavo Flavio es un escritor que se encuentra involucrado en ese mundo corrupto. Tiene un pasado negro que puede delatarle y teme, pero su interés oscila entre la pasión por las mujeres y la escritura de una novela que él llama &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt;. Y en última instancia, las dos serán una misma pasión: vivir. Su dilema es ¿placer o dolor?, ¿puede el placer de un orgasmo superar el dolor de un mundo perseverantemente corroído? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta obra de Rubem Fonseca también tiene otros aspectos que resultan interesantes y se encuentran articulados dentro de la trama. En &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt; se lleva a cabo una reflexión sobre la escritura de novelas, el narrador-personaje Gustavo Flavio (cuyo nombre es un tributo a Gustave Flaubert) la va a denominar la “maldición de la novela”. Y en efecto, el desenlace al que se llega va a ser el más adecuado para encarnar la reflexión –o la maldición-. En otro pasaje, van a ser varios personajes los que se van a dar la tarea de un ejercicio de escritura. En éste, las dificultades para crear se ponen de relieve, así como las ínfulas de los escritores, comenzando por el mismo Gustavo Flavio, el cual es caracterizado dentro de la novela como un escritor pedante. Allí están presentes las problemáticas del escritor, y en particular, cómo se piensa una novela desde sí misma, tal y como lo han hecho dentro de esta tradición autores como Diderot, Sterne y Kundera. En esta perspectiva apunta cierto sentido del humor, que toma distancia frente a la escritura para hablar de lo que va a ocurrir: &lt;em&gt;Toda novela sufre una maldición, una principal, entre otras: la de terminar siempre de mala manera.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Todos estos elementos: lo policíaco, lo humano, la reflexión sobre la novela en su misma escritura, son características de &lt;em&gt;Bufo &amp;amp; Spallanzani&lt;/em&gt; que gravitan su narrativa y confluyen en una estructura magistral. La articulación de estos elementos muestra el trabajo meticuloso y la maestría de Rubem Fonseca como novelista. Todos estos ingredientes son tratados con un sentido del humor que no rebaja el sarcasmo ni la socarronería, resultando ácidos en algunos pasajes, así como en otros termina moviendo a la risa. Es particularmente curioso el desenlace, pues la confluencia de estos elementos logra cierta carga de ironía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, hay que presentar al autor, aunque tal vez sobre su mención. Brevemente, se puede decir que Rubem Fonseca es uno de los mejores escritores contemporáneos de la literatura latinoamericana y de la lengua portuguesa. En alguna época de su vida trabajó en una comisaría de policía (¡acaso haya encontrado allí muchos motivos para sus obras!), y su literatura se asienta en el “bajo mundo” brasilero, desde el cual lanza miradas sarcásticas al voluptuoso mundo de la élite.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-8644540140738318902?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/8644540140738318902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=8644540140738318902' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/8644540140738318902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/8644540140738318902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/bufo-spallanzani-novela-negra.html' title='Bufo &amp; Spallanzani: Novela negra'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-8H4GgZYf32M/TeQkvzKY81I/AAAAAAAADc0/y0IMcfiS0mk/s72-c/Bufo+y+Spallanazi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-926193507248733998</id><published>2011-05-29T18:04:00.000-05:00</published><updated>2011-05-29T18:04:45.678-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los vigilantes - Diamela Eltit'/><title type='text'>Los vigilantes</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-KFa4JNayL7k/TeLQ5-SuoDI/AAAAAAAADco/Ugz1-w7i2oY/s1600/Los+vigilantes.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-KFa4JNayL7k/TeLQ5-SuoDI/AAAAAAAADco/Ugz1-w7i2oY/s320/Los+vigilantes.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Eltit, Diamela. &lt;i&gt;Los vigilantes.&lt;/i&gt; Ed. Sudamericana Chilena. 2da edición, 1999 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Laura Acero Polanía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lector se acerca sospechoso a la narración de un hijo que vive el encierro en casa, con su madre y con un padre ausente. El lector acecha más adelante la cotidianidad de esta curiosa pareja que, día a día, siente el acoso de unos vecinos que opinan sobre su forma de vida, y sólo le es posible comprender alguna compleja realidad desde las cartas de la mujer al padre de su hijo. El lector se aproxima finalmente al colapso de la vida de la madre y la por fin revelación del niño, “la criatura”, que intenta de todas las formas salvar a su ton ton ton tonta madre de la pérdida de ejes, principios, ideas… cualquier forma de pensamiento a medias racional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese lector no dejará de sentirse un vigilante más. De hecho, la novela de Eltit puede leerse no sólo desde el punto de vista sociológico, que ubica la crítica tan marcada al sistema de valores occidentales de los que la narradora-escritora habla tan explícitamente, sino también como una gran simbología de la escritura. Desde esa perspectiva, hablar de &lt;i&gt;Los vigilantes &lt;/i&gt;es hablar de los lectores mismos que actúan como inquisidores de la escritura eltitiana. Cada personaje, también, toma la forma de uno de esos lugares que en la Literatura pueden tener la ideología, la palabra, el poder, la forma, el lector y el escritor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hijo, aquello que es-contado, inicia la narración en su lenguaje tan dificultoso para la lectura. Su comportamiento, apenas descrito, conduce a la idea de un bebé incomprensible. Golpes, llanto, correr, risas como estallidos, hacen del hijo una escritura difícil e imposible de entender para el lector. En ese sentido, comienza la ruta de este último para hallar la razón o intentar al menos comprender un poco el carácter o personalidad de este niño, que está todo el tiempo intentando separar a su madre de “esas páginas” que no le permiten estar con él. Como si el niño fuera aquello inalcanzable para las palabras… El hijo es la escritura tonta y la madre es la que ¡por fin!, se desprende de esa escritura para dejarla de llamar “tu hijo” y referirse a ella como “la criatura”. El hijo tiene un padre que realmente nunca ha existido… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre ausente. Cuando el narrador es la mujer, se dirige constantemente a un padre que puede verse como el orden, el canon, aquello que además bordea y ordena la palabra. Si detrás se planea ver lo explícito de las cartas de la mujer-narradora, nos encontramos con el padre como el dueño de los valores y el que condena la labor-escritura-crianza de la madre con su hijo. Pero el padre es una figura que desaparece. Si la narradora cree dirigirse al padre, termina por descubrir que jamás se ha dirigido a él, porque “ni siquiera sé si existas”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suegra, esa supuesta abuela preocupada, es la enviada del Poder, la mujer embajadora y acusadora de sus iguales en género. El hijo se apropia por completo del espíritu y pensamiento de la madre, supuesta escritora, hasta dejarla inerme, tan autista como la escritura misma, con su risa bum bum bum, y de repente todo se va hacia el final, hacia el silencio, porque la escritura-hijo deja la oscuridad y, al salir a la calle, “habla” por sí misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vigilantes somos nosotros, lectores de todo lo que creemos saber, casi malos-lectores, perseguimos a la mujer a través de las páginas para despojarla de su escritura y estamos de parte del padre, inexistente, o quizás, más bien, inencotrable, ausente (como cualquier padre de la escritura, a veces tan huérfana…), aquél a quien nunca se ha dirigido la que sólo finalizando la novela es capaz de darse un nombre, “Margarita”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como tantas reflexiones, esta escritura de lo que no puede escribirse, esta imposibilidad de hablar si no es de parte de un poder escurridizo, ese “al nombrarte te pierdo” de la experiencia, la novela se encamina en balbuceos, grotescas risotadas y lenguajes no verbales hacia su fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La criatura, “tu hijo”, la escritura, es autista. Y la escritora, afásica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-926193507248733998?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/926193507248733998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=926193507248733998' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/926193507248733998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/926193507248733998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/los-vigilantes.html' title='Los vigilantes'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-KFa4JNayL7k/TeLQ5-SuoDI/AAAAAAAADco/Ugz1-w7i2oY/s72-c/Los+vigilantes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-3992805707466805985</id><published>2011-05-29T17:38:00.001-05:00</published><updated>2011-05-29T17:39:07.878-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relanzamiento Mohan'/><title type='text'>Relanzamiento Mohan</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-jRBgpFhTjP0/TeLK1QkN1sI/AAAAAAAADck/hGK788cPO9A/s1600/Afiche+Moh%25C3%25A1n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="170" src="http://4.bp.blogspot.com/-jRBgpFhTjP0/TeLK1QkN1sI/AAAAAAAADck/hGK788cPO9A/s640/Afiche+Moh%25C3%25A1n.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-3992805707466805985?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/3992805707466805985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=3992805707466805985' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3992805707466805985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3992805707466805985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/relanzamiento-mohan.html' title='Relanzamiento Mohan'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-jRBgpFhTjP0/TeLK1QkN1sI/AAAAAAAADck/hGK788cPO9A/s72-c/Afiche+Moh%25C3%25A1n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2040767684429742282</id><published>2011-05-29T17:19:00.000-05:00</published><updated>2011-05-29T17:19:28.769-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prosa completa - Alejandra Pizarnik'/><title type='text'>Prosa completa. Pizarnik</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-TIvOVWweKiI/TeLGKXwP-yI/AAAAAAAAAMU/QK0PXiWkz5I/s1600/pizarnik-prosacompleta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-TIvOVWweKiI/TeLGKXwP-yI/AAAAAAAAAMU/QK0PXiWkz5I/s320/pizarnik-prosacompleta.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Pizarnik, Alejandra. &lt;i&gt;Prosa completa.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Lumen, 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Laura Acero Polanía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escritora es como la niña que se busca en el jardín que son las palabras, que tiene prohibida la entrada, por cierto –ella bien trabajó y explicó la relación que la Alicia de Carroll tiene con su escritura–. La frase, “sólo vine a ver el jardín”, es una de las que más le obsesiona: “Para Alice y para mí, el jardín sería el lugar de la cita o, dicho con las palabras de Mircea Eliade, el centro del mundo (…) del recuerdo-sueño, perdido en un más allá del pasado verdadero.” Alejandra tiene miedo y juega a subvertir las lilas del recuerdo y convertirlas en olvido, apenas nombrado. Leer su prosa es entrar en la violencia escrita con primoroso cuidado. A veces, he de reconocer que me gusta más su prosa que su poesía, aunque en las dos habita la reflexión sobre la palabra que me cautivó desde que comencé a leerla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra-mujer-artista es capaz de la sencillez y la claridad, es contundente en sus críticas, en sus ensayos y artículos, posee un conocimiento literario enorme y lo traduce con un dominio de la palabra que le hace el contrapeso a la queja por su imposibilidad que se traduce tantas veces en su poesía. Los lugares de la ausencia, el barco, el puerto, el “algo”, en su prosa se convierten en palabras capaces, poseedoras de una clarividencia mayor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, la escritora golpea, también, con prosas creativas en las que las imágenes son inagotables y agotadoras para el lector en cierto sentido, en las que juega con el absurdo, y en las que también se perciben los ecos de su diario íntimo, pero trabajados al extremo: crudeza deliciosa, provocación pura, belleza de encarnar –carne, cuerpo, sensación– sus lecturas, y así recrear, rehacer. La identificación. Subjetividad plena en la que el lector se identifica. Lugares pizarnikianos que aparecen y desaparecen, vuelven, regresan y juegan al intertexto, imágenes superpuestas que son los niños, la noche, el puerto, que nunca son marcadas como algo indefinido. No se trata de una niña, es&lt;i&gt; la&lt;/i&gt; niña, &lt;i&gt;ella&lt;/i&gt;. Los poseídos, no es una lila, es &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; lila, ella en todos lados, amando, llorando, desesperando, analizando, atacando, vengando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escritura de Pizárnik vuelve sobre el conflicto de cómo nombrarse para luego aproximarse a otro problema: ¿Qué puede el nombre, la palabra? “…me oculto &lt;i&gt;del&lt;/i&gt; lenguaje &lt;i&gt;dentro &lt;/i&gt;del lenguaje. Cuando algo –incluso la nada– tiene un nombre, parece menos hostil. &lt;i&gt;Sin embargo, existe en mí una sospecha de que lo esencial es indecible&lt;/i&gt;”, dice en alguna de sus prosas. A partir de esta sospecha, que es, podría decirse, el manifiesto de la obra pizarnikiana, ese problema de la incomunicación, esa certeza de lo mentiroso del lenguaje –por lo menos si se busca para nombrar la esencia– es que surge la postura de transgresión que permite entender, en ella, el lenguaje como juego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña que juega con la escritura, en su poesía desespera porque el lenguaje no le alcanza y en su prosa, no obstante, hace con él lo que le viene en gana, lo domina, en su teatro las palabras se dislocan, Beckett, Ionesco tantas veces, como revocación de los sentidos de las palabras, diversión que termina doliendo, criticando, oponiéndose. &lt;i&gt;Conocer el volcánvelorio de una lengua equivale a ponerla en erección, o más exactamente, en erupción. La lengua revela lo que el corazón ignora, lo que el culo esconde. El vicariolabio traiciona las sobras interiores de los dulces decidores –dijo el Dr. Flor de Edipo Chú. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pizárnik tiene una gran capacidad de insertar en su prosa referencias palimpsésticas de numerosos autores; vemos en su escritura a Shakespeare, Yeats, Cortázar, el &lt;i&gt;Maldoror &lt;/i&gt;de Lautreamont, Freud, Kafka, Ionesco, y a otros miles de escritores que leyó y con quienes sin duda conversó en su obra. Sin embargo, una de las perífrasis más interesantes es la de Carroll, sobre todo porque comprende dos aspectos distintos a lo hecho por el autor: por un lado, la reflexión que podríamos denominar «temática» del ser, de la existencia y el nombre de Alice, y, por otra parte, la adopción «estilística» del absurdo en textos como los de "La Bucanera de Pernambuco" o "Hilda la polígrafa", donde las transgresiones lingüísticas alteran el sentido de todo lo dicho, a la manera del retorcido poema «Jabberwocky» –en español «Galimatazo»–, aparecido en &lt;i&gt;Alicia a través del espejo&lt;/i&gt; y que le ganó gran fama a Carroll. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña también juega con la muerte y con el silencio. Por ello, la duda, al leer la prosa pizarnikiana, es inevitable. Alejandra sabe que las palabras desestabilizan y que lo que dice hace al lector dudar, temer, complacerse y escandalizarse al mismo tiempo… El lector es como Alicia en un país donde todos condenan y silencian, donde el sujeto se pierde y la infancia juega con la muerte… El lector, con ella, busca la manera de hacerse al jardín, donde se subvierten los sentidos y se pueden sentar a tomar el té. Y esto ocurre así porque en la escritura no se es. En ella se nombra todo lo que no se es y, a veces, se nombra tanto que se teme no ser nada. Se trata de amor y ausencias, por eso para Pizarnik toda palabra nombra una ausencia que, expresada, se hace tangible, pero no desaparece, sólo es traída a un primer plano. El problema de la vida y la escritura permea toda su obra. La experiencia que se hace letra y por tanto no es eso sino otra cosa, pero ya no importa, no tiene por qué serlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra que afirma y luego da un viro hacia la inestabilidad, desmorona las palabras y dice: el lenguaje es otra cosa. Silencio. “Te escribo para no nombrarte jamás”, pareciera decirnos… Ella y el discurso de la ausencia. La escritura, las palabras salvan o condenan. Ella lucha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2040767684429742282?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2040767684429742282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2040767684429742282' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2040767684429742282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2040767684429742282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/prosa-completa-pizarnik.html' title='Prosa completa. Pizarnik'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-TIvOVWweKiI/TeLGKXwP-yI/AAAAAAAAAMU/QK0PXiWkz5I/s72-c/pizarnik-prosacompleta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-3988811916394221264</id><published>2011-05-29T17:02:00.000-05:00</published><updated>2011-05-29T17:02:07.670-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Andariegas - Albalucía Ángel'/><title type='text'>Las Andariegas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vTP8KaiCMzs/TeLCPSwhYhI/AAAAAAAAAMQ/yYgefQEQYnM/s1600/Las+andariegas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-vTP8KaiCMzs/TeLCPSwhYhI/AAAAAAAAAMQ/yYgefQEQYnM/s320/Las+andariegas.jpg" width="212" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ángel, Albalucía. &lt;i&gt;Las Andariegas&lt;/i&gt;. Barcelona: Editorial Argos y Vergara, 1984. 138 págs&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Rafael Cely&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Ellas dicen que lo que deben mencionar, ante todo, es su fuerza y coraje.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Monique Wittig&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De Albalucía Ángel llama la atención, como sucede particularmente con muchos escritores, su biografía, fuera de lo común. Ésta da el ejemplo de una escritora que ha decidido, en consecuencia con su obra, empezar a vivir a partir de la práctica, relegando la escritura, quizás, a un segundo plano. No por ello he de decir que la obra de Albalucía es exigua, pero parece ser de aquellas escritoras o aquellos escritores, que de repente paran de escribir por una circunstancia vital o disminuyen su producción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Albalucía es autora de cinco novelas, una de ellas la reconocida novela de la violencia, cuyos hechos acontecen después de la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, &lt;i&gt;Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón&lt;/i&gt; (1975), obra con un marcado tinte realista y que contrasta con la novela a la que haremos acercamiento en este texto, escrita casi una década después y con un estilo totalmente diferente, que explora, más allá del realismo, una percepción sensorial, atemporal, en varias ocasiones, y des-espacializada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además de lo anterior, el libro de Albalucía es también una nueva lectura de la historia, una contextualización diferente, un destapar el cofre de los acontecimientos y encararlo con otra luz. El foco que utilizará la narradora de &lt;i&gt;Las Andariegas &lt;/i&gt;tiene además de una pretensión abarcadora, la observación precisa de los hechos desde los personajes femeninos, quienes son las principales protagonistas del ajetreado paso de los cuerpos sangrados y lascivos a través de la historia, por su parte, testigos van a ser las andariegas, volando de un lado a otro de los espacios y los tiempos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Las Andariegas&lt;/i&gt;, fiel a su nombre, va a ser un viaje incesante por la historia y la geografía de la humanidad. Desde Oriente hasta cubrir gran parte de Occidente, el libro de Albalucía dibuja matices de la cultura, el arte, la guerra, de la moral de la civilización, articulados desde personajes del antiguo Egipto como Nefertiti y diosas como Isis, hasta divinidades aztecas como Cihuacóatl o mujeres fundamentales de esta misma cultura, como Tecuichpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en medio de nombres y mitologías, de realeza y miseria, de guerras y sepulturas, se encuentra una forma poética de construir la historia que obvia muchas veces la cronología para dar precisiones sobre el ser humano, percepciones universales que no tienen necesariamente que ver con determinado momento histórico: “somos de agua y de roca” (20), “no sé qué hacer, tengo dos almas” (49). Ese sentido de dualidad del ser humano es esbozado como una provocación que sobresale incluso por encima del mismo género, el cual es uno de los temas principales que se pueden deducir del libro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La femineidad no será excusa para explicar una visión cálida o desabrida del mundo establecido: la mujer en el contexto de &lt;i&gt;Las Andariegas&lt;/i&gt; está conscientemente sublevada contra un mundo establecido que siempre ha tomado por vanas sus luchas. Y la lucha más grande tal vez consiste en esa resistencia a la guerra que va dejando sólo “el viento en los árboles desnudos / el callar de los muertos” (54); a estos tiempos parecieran oponerse siempre tercamente las mujeres, por encima de la opresión, con su canto de viento y de agua; esto, al saberse ellas “las pastoras las olvidadas de los dioses las celebrantes las amantes las sin victorias ni derrotas” (45). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría leerse el libro de Albalucía únicamente teniendo en cuenta la fuerte propuesta de reivindicación feminista que propone, sin embargo, creo que hay, más allá de este contenido, una reconstrucción de la memoria, un nuevo desafío al olvido, al silencio que Albalucía después, y sobre todo en estos tiempos, parece haberse querido imponer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo llamativo del libro de Albalucía consiste en que también es una protesta a los “tiempos desvertebrados” (72), desde una condensación de épocas muchas veces transcurrida apenas en una página, como cuando señala cómo los hombres cargaban “picas, arcabuces (…) espadas, puñaletas (…) arcos y flechas y granadas, fusiles y pistolas” (53). Hay en &lt;i&gt;Las Andariegas &lt;/i&gt;un grito contra la censura y contra la injusticia que siempre se ha posado acusando a la otredad, a la diferencia, es un discurso de vuelta contra la multitud enfurecida que quiere quemar al sabio gritando que “¡no es cierto que la tierra sea redonda!” (77) o un recuerdo de la crueldad histórica contra las mujeres que, unas veces lapidadas, desmembradas o quemadas en plazas públicas, tuvieron que sentir el embate cruento de las épocas, unas tras otras, de los tiempos circulares por los que transcurren las andariegas que, como llegan, se van. Se termina la historia pero el mundo parece un gran círculo de fuego en el que se repiten los días y los espacios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa circularidad va a ser representada por cuatro caligramas realizados con nombres de mujeres importantes a través de la historia, especialmente sublevadas en su época, o diosas con características universales, y en las que se encierran las virtudes más sobresalientes de lo femenino. En otro de los capítulos se hace un poema en el que se relaciona a las mujeres con características, por decirlo de algún modo, profanas: “JEANNE pseudo profeta (…) JEANETTE malpensante de la fe católica (…) JOANA desprovista de vergüenza (…) GIOVANNA seductora de príncipes y pueblos…” (96). Los caligramas unidos a las bellas ilustraciones de Lucy Tejada hace que la lectura de la novela sea cálida, no por ello desatendida, hay que detenerse a cada paso de la lectura de &lt;i&gt;Las Andariegas&lt;/i&gt; porque a veces más que una novela parece un inmenso poema, en el que la escritora omite en la puntuación las mayúsculas como desafiando un tipo de jerarquía en el lenguaje y en el que se toma varias libertades en la forma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prosa de&lt;i&gt; Las Andariegas&lt;/i&gt; es para leer con calma, con cuidado, pero tampoco con vasta rigurosidad. Las divinidades puestas en juego, junto con las mujeres ejemplares que Albalucía seleccionó, dan un decorado no sólo de una fuerza arrolladora, sino además de una belleza guerrera singular: una representación del espíritu emancipado que todas las mujeres llevan en sí, pero que pocas en la historia se atrevieron a mostrar debido a lo apabullante de las épocas. Ahora pareciera cambiar un poco el transcurrir de los tiempos, pero no por ello las injusticias que señala Albalucía han dejado de tener vigencia, aún hoy y no sólo contra las mujeres, la violencia es ejercida flagrantemente y el mundo sigue en su circularidad repitiendo los mismos escenarios.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El libro de Albalucía está bien pensado y bien documentado, sólo tendría de reparo aquella idealización, a veces forzada, de ciertos personajes o culturas. Por lo demás, es una obra interesante que merece ser leída con calma para poder desentrañar todo el contenido poético que encierra majestuosamente entre paisajes arrolladores, mujeres guerreras y hermosas, hombres poderosos y guerras calcadas con métodos distintos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-3988811916394221264?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/3988811916394221264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=3988811916394221264' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3988811916394221264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3988811916394221264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/las-andariegas.html' title='Las Andariegas'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vTP8KaiCMzs/TeLCPSwhYhI/AAAAAAAAAMQ/yYgefQEQYnM/s72-c/Las+andariegas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7766567167683950895</id><published>2011-05-29T16:36:00.002-05:00</published><updated>2011-05-29T16:43:18.994-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lumpérica - Diamela Eltit'/><title type='text'>Lumpérica</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-NtD5fvdlVlw/TeK6yDrY1nI/AAAAAAAAAMM/ujJ0ocmx8r0/s1600/Lump%25C3%25A9rica.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-NtD5fvdlVlw/TeK6yDrY1nI/AAAAAAAAAMM/ujJ0ocmx8r0/s320/Lump%25C3%25A9rica.jpg" width="197" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Eltit, Diamela. &lt;i&gt;Lumpérica.&lt;/i&gt; 1983. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Laura Acero Polanía&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Ella deja oír restos de lenguaje, retazos de signos. Socavada por tierra y pasto. Nutrida de savia.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Se observa a sí misma como si su nombre le otorgara rasgos diferentes. Se toca la piel en el mismo momento en que se curva más aún sobre el pasto, hasta que la cabeza cae sobre la tierra reblandecida.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;En actitud de descanso.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La mujer sobre la silla fría de la plaza iluminada con una farola blanca. La mujer cerca al fuego, intentando hacerse una sola cosa con él. No sólo la imagen: al pensarla, hacer conciencia de que es una imagen, en muchos sentidos estática, también. Algo así es la petición que bordea &lt;i&gt;Lumpérica&lt;/i&gt;, obra de Diamela Eltit. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lumpérica es el espacio que habitan los desarrapados y, por tanto, es ellos mismos. La novela que lleva este nombre es el texto que se construye y reconstruye, que se destruye y rectifica, que expone sus motivos y explica su propia forma de hacerse y deshacerse. Es la autocrítica del arte como aquello que puede, o no, nombrar la realidad. En este sentido, la palabra aparece como único postulado válido que dice, precisamente, que sólo es imagen y todo es apariencia, sin temor a que lo sea. Es la certeza e incertidumbre, a la vez, de que en el momento en que la escritura sabe que sólo por ella se es, y fuera del discurso no hay nada, opta por seguir nombrando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la plaza central de la ciudad que es otra en las noches, se desarrolla el rito del lumpen con L. Iluminada como protagonista, en una relación que está interminablemente enlazada con su cuerpo y el espacio que ocupa, hasta hacerse una sola cosa. Las farolas blancas, el frío, la resequedad, transmiten la crudeza y crueldad de un mundo en el que apenas puede decirse que se sobrevive. Se trata casi de una situación interminable, las acciones –pocas, pero brutales– son condensadas por la narración en visiones precisas de los ocupantes de la plaza y la mujer en su actitud siempre reflexiva y siempre corporal. La crítica social es contundente, pero, sobre todo, es imposible de desligar de una labor complejísima de creación y reflexión en torno al problema de la escritura misma, de la construcción, y de las posibilidades infinitas del lenguaje como único lugar de subsistencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L. Iluminada, la mujer que, dentro del lumpen de la plaza de Santiago de Chile, vive la representación –la presenta, por decirlo de algún modo–, es desplazada de sí misma para ser únicamente en lo que se nombra. La conciencia de la representación golpea en cada uno de los apartes de este texto, en donde todas las palabras nombran su artificialidad y a la vez su necesidad: sin ellas no habría realidad. Es por eso que a la exposición de las “escenas” se suceden las preguntas por lo que motivó esas mismas escenas, así como se rectifican las palabras usadas, las acciones de los personajes, los conceptos que ya no se tienen… &lt;i&gt;Cayó en constantes equívocos, desconectando los diálogos, rescatando el tiempo en escenografías poco importantes. Se propició el desvarío en el lenguaje para alejar así la solución de la belleza y que no se sostuviera en ninguno de sus rasgos característicos. Se embaló en este indefectible placer, reconociéndolo tan efímero como su imaginación. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta de Eltit hace que el lenguaje sea el protagonista de la historia. La contundencia de las imágenes –en las que habita siempre un elaborado trabajo escritural– viene acompañada del recordatorio de que son, precisamente, imágenes. La palabra –la escritura– es &lt;i&gt;proclama, desatino, ficción, seducción, engranaje, sentencia, refrote, evasión, objetivo, iluminación, burla, abandono, erosión&lt;/i&gt;, dicen los grafitis de los muros. Lo interesante, por lo mismo, es saberlo y optar no por el silencio o la desesperanza de un intento que no logra nombrar la realidad, sino por la escritura como aquella labor que construye la identidad, poco a poco, en ese instante “…cuando ya no era ella misma, sino lo que el espacio había construido a partir de su permanencia”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata, en todo caso, de una ligazón fundamental entre ese ser en la palabra y una ruptura que trasciende las búsquedas estéticas y las hace existenciales –cosa que para muchos de nosotros es lo mismo–. Irrumpir en &lt;i&gt;Lumpéric&lt;/i&gt;a es chocar en todo momento con las discusiones más complejas de lo que ha dejado el siglo xx en lo que podría denominarse el campo de la literatura y las humanidades. No es una lectura convencional en ningún sentido, los paradigmas de lo que se entiende por escritura femenina y por novela –el concepto de tiempo, los conceptos de narratividad, la relación con el cuerpo, por ejemplo– son destrozados recién inicia este texto, que, para mí, sobrepasa la característica de lo experimental en la narrativa. Se trata de la conciencia plena del lenguaje, tras el derrumbamiento de otros mitos. Creo que allí radica gran parte de su valor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Traspasada de imagen en palabra, mediante trucos técnicos acude a torcer el lenguaje, montándolo sentimentalmente. Rehace, corrige las matrices listas ya para la reproducción.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal;"&gt;&lt;i&gt;Se imprimirá con erratas conscientes y buscadas en las grietas de los pastelones de la plaza que contienen la trizadura de cada escena. La lectura de la marca de pisadas en la sutil diferencia de colores que sólo la lluvia logra evidenciar…&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7766567167683950895?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7766567167683950895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7766567167683950895' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7766567167683950895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7766567167683950895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/lumperica.html' title='Lumpérica'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-NtD5fvdlVlw/TeK6yDrY1nI/AAAAAAAAAMM/ujJ0ocmx8r0/s72-c/Lump%25C3%25A9rica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4152107183380741254</id><published>2011-05-29T16:25:00.001-05:00</published><updated>2011-05-29T16:39:16.474-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lumpérica - Diamela Eltit'/><title type='text'>El espectáculo Iluminado de la palabra</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eltit, Diamela. &lt;i&gt;Lumpérica.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Chile: Ediciones Ornitorrinco, 1985. 187 págs&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por Pablo Rátiva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Ya qué más quieren si todo lumperío&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal;"&gt;&lt;i&gt;refulge.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Se trata de cualquier forma de una novela, de una novela, ni más ni menos. Pero en ésta, leer y entender, y tener una historia frente a las propias narices con sus personajes y puentes y duelos es lo de menos. Seguir una línea, comprender las razones de los personajes para su actuar  y para su desidia se convierte explícitamente en un poner y crear del lector, pues las páginas que frente a él se ponen sólo sugieren, pero no disponen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;L. Iluminada se presenta, no es representada, no asemeja algo que antes haya estado y haya sido re-clamado, forrado, estilizado, fotografiado, o lo que sea. L. se presenta y el acontecimiento es deslumbrante por sí mismo pues nunca nada pudo haber sido parecido. L. no imita ni señala más que a sí misma que es todo lo que es por ser como es. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de la presentación y la representación  es el tema crucial del arte desde el principio del siglo pasado y lo seguirá siendo por un buen trecho.  De la forma en que se abarca este problema, de la forma en que se desmorona lo que se pone en verdad sobre la mesa y aparece lo que no quería ponerse ahí pero que ahí estaba irremediablemente depende el valor que frente a este problema diametral del arte tiene la obra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-cLWDNoVnO_k/TeK3b5gPpaI/AAAAAAAAAME/A2-V8oQy1v4/s1600/les-larmes_man-ray_comp.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="291" src="http://2.bp.blogspot.com/-cLWDNoVnO_k/TeK3b5gPpaI/AAAAAAAAAME/A2-V8oQy1v4/s320/les-larmes_man-ray_comp.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;Es más la fotografía por ser fotografía que lo que ésta quiso representar. &lt;br /&gt;Por encima de la realidad la fotografía se construye para ser valorada&lt;br /&gt;&amp;nbsp;por sí&amp;nbsp;e independizarse de las ganas de imitar que la crearon.&lt;br /&gt;Así mismo, la palabra se pone como objeto&lt;br /&gt;&amp;nbsp;por encima del significado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div&gt;¿Qué quiere decir todo esto? La palabra en específico fue inventada como método de representación, para señalar algo que estaba por fuera de ella, y a través de ella clasificarlo  y ponerle unas cualidades y meterlo en el baúl de lo recordado. Pero cuando el mundo llega a la era tecnológica, en la que es más fácil representar con ceros y unos, la palabra, como herramienta útil para decir cómo son las cosas, pierde su sentido inicial, pero  toma todo su sentido de objeto, de ser en sí. Ese valor de objeto tiene que ser trabajado: no por ser objeto la palabra pierde su potencial de representación, sino que ese potencial se ve trastocado, y la palabra se señala a sí misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿&lt;i&gt;Se representa en sí mismo el corte en la propia fotografía? Más bien se lo fija como tal. La representación se da en la medida que se actúe sobre él. Por ejemplo el trazado del corte es un surco  sobre el que se opera evidenciándolo de ese modo como una señal. (…) Como surco está hundido bajo una superficie que ha sido penetrada. Si se lo devuelve fotográficamente se lo aplana en el rigor de una nueva superficie, que solamente será rota por el ojo que corta allí su mirada.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Es más la fotografía por ser fotografía que lo que ésta quiso representar.  Por encima de la realidad la fotografía se construye para ser valorada por sí e independizarse de las ganas de imitar que la crearon.&amp;nbsp;Así mismo, la palabra se pone como objeto por encima del significado.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La palabras, querido lector, no se quedan quietas, se mueven, se acuestan y se recuestan. A veces valen más por su sonoridad como crepúsculo ósculo rampante, a veces  por lo que han significado para la vida de todo ser humano, como amor y odio, y a veces por lo que pasa a su alrededor, como Terrorismo o Seguridad Democrática. El juego entre estas posibilidades define la función de la palabra y del objeto que con ellas se fabrica, define la función y la vista de la obra dentro de la astrología del signo inmenso, y la hace calva cabeza moviéndose frente a un Luminoso que la señala y la oscurece o pone en penumbra abisal, haciéndole pues violencia, haciéndole pues vida. Y contra ese señalamiento y ese oscurecimiento, es la palabra y el narrador los que tienen que cambiar. Así sucede cuando la violencia y el señalamiento obligan a buscar una forma de decir sin que los organismos horribles del poder se den cuenta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El cambio de esa palabra, esa transformación es venida de la violencia del Luminoso que señala sólo lo que señala, una y otra vez, y que necesita que algo se mueva dentro de su luz. Ese Luminoso que exige que algo se mueva para él y le haga una función ahí mientras él sólo observa. Y la función tiene que hacerse. Esa función es la novela de Diamela Eltit: un baile redentor y burlón frente a las cámaras de toda dictadura, también la dictadura del conocimiento; un enfrentamiento entre la palabra y usted y la palabra. Un espectáculo. Y el espectáculo de los habitantes del vigilio, no dormir cinematográfico, se hace real y se pone en primer plano y se hace material y visible, tanto como ninguna otra novela latinoamericana que hubiera leído antes.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4152107183380741254?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4152107183380741254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4152107183380741254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4152107183380741254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4152107183380741254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-espectaculo-iluminado-de-la-palabra.html' title='El espectáculo Iluminado de la palabra'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-cLWDNoVnO_k/TeK3b5gPpaI/AAAAAAAAAME/A2-V8oQy1v4/s72-c/les-larmes_man-ray_comp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-5784969552145400521</id><published>2011-05-29T14:33:00.000-05:00</published><updated>2011-05-29T14:33:19.810-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un soplo de vida (pulsaciones) - Clarice Lispector'/><title type='text'>Un soplo de vida</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DRnTfwFCw1k/TeKfYezoocI/AAAAAAAAAMA/KT9s-Gdj0zA/s1600/Un+soplo+de+vida.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-DRnTfwFCw1k/TeKfYezoocI/AAAAAAAAAMA/KT9s-Gdj0zA/s320/Un+soplo+de+vida.jpg" width="211" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Lispector,&amp;nbsp;Clarice. &lt;i&gt;Un soplo de vida (Pulsaciones).&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Trad. Mario Merlino. Madrid: Siruela, 1999. 160 págs&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Edwin Cubides&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La obra narrativa de la brasilera Clarice Lispector es sin duda una de las más importantes en la literatura latinoamericana del siglo XX. Mientras la preocupación general del continente es tratar de proveer de una identidad que cohesione las diferentes manifestaciones culturales de cada una de las regiones, Clarice Lispector entra en la existencia del ser humano, en sus problemas y búsquedas; la obra de Lispector no le apuesta a lo colectivo sino al individuo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Un soplo de vida (pulsaciones) &lt;/i&gt;es la última obra de Clarice Lispector, publicada post-mortem, en donde el lector se sumerge en un mundo lleno de incertidumbres y preguntas que no llevan a respuestas sino a un cierto tipo de límites que, aunque no reconocería como suyos a primera vista, logran convertirse en espejos un poco distorsionados de la existencia humana. A través de toda su indagación literaria, Clarice Lispector va buscando un mundo que se le impone como una necesidad en la palabra; esa búsqueda es también el descubrimiento del tiempo avasallador, de lo cotidiano, de la precariedad del lenguaje, de lo epifánico y del reconocimiento del cuerpo como anclaje a la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Un soplo de vida&lt;/i&gt; es una obra que se construye a través de un diálogo interrumpido, casi como un monólogo, entre Ángela Pralini y un “autor”, personaje de la obra de Clarice. La forma del diálogo le sirve a la escritora para plantear uno de los problemas que va a estar presente en toda su obra narrativa: la problemática de la escritura y de la imposibilidad el lenguaje. A medida que se construye el personaje a través de las palabras de ese “autor” (personaje de ficción), Clarice va revelando cómo las palabras no alcanzan para expresar esa sensación de impotencia y desmesura que siente el creador de Ángela Pralini, mientras ésta se le sale de las manos, como ese barro pensativo  se deshace en el lenguaje del “autor”, mientras toma forma con el soplo vital de la palabra propia, del pensamiento. Ángela, "a medida que habla va quitándose el velo hasta dejar el rostro desnudo" (25) nos dice su personaje “autor”, mientras avanza la narración, y Ángela va tomando vuelo propio, casi como dejándose llevar por el aire y el soplo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través del lenguaje único de Clarice Lispector, su personaje “autor” y Ángela Pralini van recorriendo un camino en el que los acontecimientos dejan de ser importantes, para entrar en el universo interior e introspectivo de cada uno de ellos, en donde los grandes problemas de la existencia humana se convierten en la narración misma. ¿Cómo sentir? ¿Cómo escribir? ¿Cómo pensar? ¿Cómo conocer? ¿Cómo vivir? Todas estas son preguntas que terminan en la respuesta inefable del silencio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa intención dialógica que se plantea inocentemente en el relato, como intento de entrar en esas grandes preguntas, termina siendo un diálogo-monólogo, en donde la creación del autor, ese personaje nombrado Ángela Pralini, es más el modelo a seguir del creador. Imitarla, porque es más fuerte que yo: "yo soy producto de un pensamiento, ella no. Ella es toda ella. Ha roto mi sistema" (128). El mundo del personaje, como el del autor, se deshace en la palabra y en lenguaje. Uno de los principales problemas que atraviesa la obra de la escritora brasilera es la indagación frecuente por la escritura y por el lenguaje. Clarice Lispector sabe que el lenguaje es uno de los elementos más importantes del ser humano, aunque también es consciente de la imposibilidad de éste de poder dar una expresión fiel de lo subterráneo, lo prohibido, del pecado original que tal vez pueda ser la imitación de Dios desde la escritura: "Siento en mí una violencia subterránea, violencia que sólo viene a la superficie en el acto de escribir" (53).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces, el acto de la escritura en esta obra póstuma de Clarice se convierte casi que en un juego de espejos que no reflejan rostros sino espaldas. El autor crea a Ángela Pralini, quien a su vez, está escribiendo un libro: &lt;i&gt;Historia de las cosas,&lt;/i&gt; declarando en él la fascinación por el objeto: la escritura se duplica, se refleja a sí misma en las dos voces de la narración. Ángela habla, nos comenta sus libros anteriores: &lt;i&gt;La ciudad sitiada &lt;/i&gt;o &lt;i&gt;El huevo y la gallina,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;y deja así al lector sumergido en un mundo en donde no sabe quién es el creador y quien la criatura creada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Un soplo de vida &lt;/i&gt;es una indagación constante sobre el ser humano. A través del sueño, de la escritura, de la pregunta por el objeto y por la cosa, de la búsqueda de ese Dios que se escapa, a través del lenguaje, de la vida y de la muerte, Clarice Lispector no solo está poniendo en escena la estructura de un diálogo incompleto del “autor” con su creación, sino que también dialoga con nosotros, lectores de su escritura, y nos invita a reflexionar y a revaluar los conceptos preestablecidos y tradicionales de nuestras sociedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de una intensa conversación del personaje “autor” con su creación, a través de ese fallido diálogo que se transforma gracias a la escritura en dos monólogos que se imitan el uno al otro, Clarice Lispector nos va introduciendo en ese mundo especial y extraño que logra crear a través de la palabra, en donde la percepción de las cosas y de la existencia por medio de los sentidos juega el papel más importante y  ese pensar-sentir se convierte en una búsqueda, una búsqueda también fallida y sin conclusiones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Un soplo de vida &lt;/i&gt;es la última indagación de Clarice Lispector de todos los problemas que recorren su obra y su planteamiento ontológico y epistemológico: la imposibilidad del lenguaje, la búsqueda perpetua de sentido, la problemática de la escritura… Estos y otros problemas más están presentes en esta última obra de la escritora brasileña,  en donde parece que las palabras nos van llegan a los ojos intentando entrar por los oídos o por la piel, casi como llevadas por un soplo de vida que intenta re-crearnos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-5784969552145400521?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/5784969552145400521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=5784969552145400521' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5784969552145400521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/5784969552145400521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-soplo-de-vida.html' title='Un soplo de vida'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-DRnTfwFCw1k/TeKfYezoocI/AAAAAAAAAMA/KT9s-Gdj0zA/s72-c/Un+soplo+de+vida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-3603934966508871696</id><published>2011-05-29T13:27:00.007-05:00</published><updated>2011-06-08T19:05:50.338-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mohan VIII'/><title type='text'>Cuatro escritoras latinoamericanas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-XvslPvcPEcE/TeLJZ3mrI2I/AAAAAAAAAMY/RGzOKdSZaZ4/s1600/las+tres+edades+de+la+mujer+1908+oleo+sobre+lienzo+180+x+180+cm%255B1%255D.galeria+nacional+de+arte+moderno.+roma.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-XvslPvcPEcE/TeLJZ3mrI2I/AAAAAAAAAMY/RGzOKdSZaZ4/s320/las+tres+edades+de+la+mujer+1908+oleo+sobre+lienzo+180+x+180+cm%255B1%255D.galeria+nacional+de+arte+moderno.+roma.jpg" width="316" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;En esta entrega de Mohan nos dedicamos a la obra de cuatro escritoras latinoamericanas: Albalucía Ángel (Colombia), Diamela Eltit (Chile), Alejandra Pizarnik (Argentina) y Clarice Lispector (Brasil).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/oh-jubilo-inmortal.html"&gt;¡Oh gloria inmarcesible! - Albalucía Ángel&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/una-novela-un-pais.html"&gt;Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón - Albalucía Ángel&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/search/label/Lump%C3%A9rica%20-%20Diamela%20Eltit"&gt;Lumpérica - Diamela Eltit&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/poesia-completa-pizarnik.html"&gt;Poesía completa - Alejandra Pizarnik&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/prosa-completa-pizarnik.html"&gt;Prosa completa - Alejandra Pizarnik&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-soplo-de-vida.html"&gt;Un soplo de vida (Pulsaciones) - Clarice Lispector&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/las-andariegas.html"&gt;Las Andariegas - Albalucía Ángel&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/los-vigilantes.html"&gt;Los vigilantes - Diamela Eltit&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/la-condesa-sangrienta.html"&gt;La condesa sangrienta - Alejandra Pizarnik&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/06/retorciendo-la-herramienta-lispector.html"&gt;La&amp;nbsp;pasión&amp;nbsp;según&amp;nbsp;G. H.&amp;nbsp;- Clarice Lispector&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span id="goog_310832333"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_310832334"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-3603934966508871696?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/3603934966508871696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=3603934966508871696' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3603934966508871696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3603934966508871696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/cuatro-mujeres-latinoamericanas.html' title='Cuatro escritoras latinoamericanas'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-XvslPvcPEcE/TeLJZ3mrI2I/AAAAAAAAAMY/RGzOKdSZaZ4/s72-c/las+tres+edades+de+la+mujer+1908+oleo+sobre+lienzo+180+x+180+cm%255B1%255D.galeria+nacional+de+arte+moderno.+roma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4044475225949818521</id><published>2011-05-29T13:18:00.000-05:00</published><updated>2011-05-29T13:18:57.249-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Oh gloria inmarcesible - Albalucía Ángel'/><title type='text'>¡Oh júbilo inmortal!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-kd-xbLSthyo/TeKN1F2QhNI/AAAAAAAAAL8/oB22vDPAxh8/s1600/alba-lucia-angel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-kd-xbLSthyo/TeKN1F2QhNI/AAAAAAAAAL8/oB22vDPAxh8/s1600/alba-lucia-angel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ángel, Albalucía.&lt;i&gt; ¡Oh gloria inmarcesible! &lt;/i&gt;Bogotá: Instituto colombiano de cultura. 1979. 186 págs &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Edwin Cubides&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales de los 70´s, la escritora pereirana Albalucía Ángel publica su primer libro de cuentos cortos titulado &lt;i&gt;¡Oh gloria inmarcesible!&lt;/i&gt;, que juega desde el título, en primer lugar, con el verso que abre el himno nacional de Colombia, y en segundo lugar, con la identidad de un país que se ha caracterizado por ocultar sus diversas formas de violencia con emblemáticas y acogedoras oraciones.&lt;i&gt;  ¡Oh gloria inmarcesible!&lt;/i&gt;, así como &lt;i&gt;Colombia es pasión,&lt;/i&gt; son frases que  ya hacen parte de la infinita retórica que ha dotado de identidad a esta nación. Habría que escudriñar con cuidado a que &lt;i&gt;Gloria&lt;/i&gt; y a que &lt;i&gt;Pasión&lt;/i&gt; es a la que se hace referencia realmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de pequeños relatos cortos, Albalucía Ángel juega con el lenguaje, con la retórica, con el sarcasmo, para ponernos un espejo delante de nuestros ojos y, a través de las palabras, construir una pequeña imagen de lo que Colombia fue, es, y probablemente seguirá siendo. Existe en los cuentos una mezcla entre la violencia, el dolor y el erotismo que deja al lector esa sensación de estar flotando sobre un aire caliente y bochornoso producido por el cansancio que tal vez sea del sexo, de la muerte o de la huida. Cuentos como "Sound bay", "Paisaje del Otún", y "El guerrillero" muestran, no sólo la habilidad narrativa de la escritora pereirana, sino esa mezcla extraña entre sudor, sangre, amor, miedo y muerte que construyen un pequeño universo narrativo que claramente puede identificarse con el gran sancocho que es Colombia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuento que da título a la obra no hace referencia a la gloria inmarcesible del himno colombiano. A la gloria que la escritora hace referencia no es la de la exaltación de los héroes de la patria, sino la del buque Gloria, que en Julio de 1976 fue encontrado con 28 kilos de cocaína, escondida en tarros de café.  La narración se construye a través de recortes de periódicos en donde la autora refleja, con exactitud y gran audacia, la realidad de un país conflictivo y violento. La innovación narrativa se mezcla con la necesidad de mostrarle al lector una cara distinta de Colombia. Nada más paradójico y sarcástico que sea en tarros de café colombiano, el mejor del mundo y símbolo de la productividad colombiana, en donde los narcotraficantes camuflan la cocaína que iba a ser “exportada” en el buque Gloria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;¡Oh gloria inmarcesible! &lt;/i&gt;es un texto que, a pesar de ser escrito hace 30 años, tiene una vigencia sorprendente. Le da al lector un júbilo inmortal. Júbilo por su habilidad narrativa que logra sumergir al lector en una realidad de muchas caras, matices, encuentros y desencuentros con la realidad colombiana. E inmortal porque, de una u otra forma, la realidad que muestra Albalucía, esa realidad de pasiones, amores, odios y violencias, es la que se inmortaliza, con sus pocos aciertos y sus múltiples fracasos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4044475225949818521?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4044475225949818521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4044475225949818521' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4044475225949818521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4044475225949818521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/oh-jubilo-inmortal.html' title='¡Oh júbilo inmortal!'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-kd-xbLSthyo/TeKN1F2QhNI/AAAAAAAAAL8/oB22vDPAxh8/s72-c/alba-lucia-angel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2948916041027339966</id><published>2011-05-29T13:02:00.003-05:00</published><updated>2011-05-29T13:03:55.951-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón - Albalucía Ángel'/><title type='text'>Una novela, un país</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-K1Y2hP2gX4g/TeKKLqJ1A4I/AAAAAAAAAL4/leXrwbZkr1s/s1600/Albaluc%25C3%25ADa+%25C3%2581ngel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-K1Y2hP2gX4g/TeKKLqJ1A4I/AAAAAAAAAL4/leXrwbZkr1s/s320/Albaluc%25C3%25ADa+%25C3%2581ngel.jpg" width="207" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ángel, Albalucía. &lt;i&gt;Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón&lt;/i&gt;. Bogotá: Instituto colombiano de cultura, 1975. 396 pág. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Laura Martínez&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el límite entre la literatura y el panfleto? ¿Hablar de realidad social, cuestionar y reescribir la historia, es necesariamente comprometerse? ¿En un país como Colombia, es posible no comprometerse? Este tipo de preguntas se cuelan constantemente en nuestra lectura, sobre todo si se trata de una novela como la de Albalucía Ángel, de un país como el nuestro, de una historia dolorosa, de un conflicto social y armado... de una mujer que lo vive. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la construcción personal hay hechos y situaciones determinantes, hay condiciones tanto materiales como históricas que definen necesariamente la forma como nos desenvolvemos en el mundo, como lo miramos; quienes nos rodean, cómo se relacionan con nosotras, qué espacio habitamos, qué educación recibimos, quiénes la imparten, cómo se nos permite intervenir o no en el mundo, si se nos niega la palabra, etc;  nuestra perspectiva  se va transformando de acuerdo con las relaciones que tejemos, los nuevos espacios, las experiencias vividas, los afectos. Y cada una de estas preocupaciones se manifiesta en nuestra historia vital, la de cada una. ¿Cómo contarla? ¿A quién darle voz? ¿Por qué hacerlo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la narración de &lt;i&gt;Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón&lt;/i&gt; las voces se  van intercalando, se oyen las de quienes probablemente nunca habían sido escuchados (criadas, mujeres, militantes, etc), y las voces oficiales (periódicos, dirigentes políticos), están presentes las narraciones personales (los descubrimiento sexuales, los amores, las preocupaciones sociales y la niñez) y las narraciones históricas, construyendo entonces una manera de contar que implique complejizar las realidades, entenderlas como reflejo de las miradas que se ponen sobre ellas, evocar al sujeto en las versiones posibles, recordarnos que es precisamente éste el que define el lente a través del cual nos transmite la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si las voces son heterogéneas lo son también las formas narrativas; las incursiones en la novela experimental, la fragmentación del texto, las voces que se entrecruzan, los tiempos no lineales, son la proyección de una nueva forma de construcción de la narración, no solamente en cuanto a lo escrito se refiere sino también a la Historia, a las crónicas, a la oralidad, a la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la realidad de un país como el nuestro podría plasmarse en una novela que no se aleje de hechos que han marcado el rumbo de nuestra historia política, que pueda mostrar nuestras severas contradicciones y decidirse a  contar la tensión constante entre unas y otras clases, que no invisibilice la decisión de las personas que hacen parte de la insurgencia, ni deje de contarnos del padre Camilo, de asesinatos macabros, de torturas y afectos, de apuestas en este contexto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una novela que al menos reconozca que han existido historias no contadas, que las versiones oficiales han dejado por fuera las otras voces y que hablar del país no es una opción sino una responsabilidad vital; una novela que toque las fibras de la piel, que nos recuerde la necesidad de sentir como nuestras cada una de las historias, de sabernos parte, es una novela que vale la pena leer, no solamente por lo iluminadora que pueda sernos en nuestra ubicación en el mundo sino porque permite que proyectemos en ella las angustias, los cuestionamientos y los miedos que nos recorren en las noches cuando nos vemos reflejadas en sus páginas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2948916041027339966?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2948916041027339966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2948916041027339966' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2948916041027339966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2948916041027339966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/una-novela-un-pais.html' title='Una novela, un país'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-K1Y2hP2gX4g/TeKKLqJ1A4I/AAAAAAAAAL4/leXrwbZkr1s/s72-c/Albaluc%25C3%25ADa+%25C3%2581ngel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7127630670361072661</id><published>2011-05-29T12:22:00.000-05:00</published><updated>2011-05-29T12:22:13.598-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía completa - Alejandra Pizárnik'/><title type='text'>Poesía Completa. Pizárnik</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-GIb8mdFYbwY/TeKAXCfX9-I/AAAAAAAAAL0/mZRqtkfds9M/s1600/Poes%25C3%25ADa+completa+Pizarnik.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-GIb8mdFYbwY/TeKAXCfX9-I/AAAAAAAAAL0/mZRqtkfds9M/s1600/Poes%25C3%25ADa+completa+Pizarnik.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pizarnik, Alejandra. &lt;i&gt;Poesía completa.&lt;/i&gt; Barcelona:&amp;nbsp;Lumen, 2001.&amp;nbsp;470 págs&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Por Manuel Osorio&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;La vida es un lapso del aprendizaje musical del silencio&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;A. Pizarnik&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Alejandra Pizarnik escribió una obra íntima, dolorosa, y a veces, casi enigmática. Tan misteriosa como su vida misma. Pero ella no se limitó a redibujar su vivencias, al contrario, ella pintó de matices claroscuros su mundo personal y único, habitado sólo por ella y su inseparable sombra. Es así  como  la editorial Lumen publica toda su obra poética en un solo libro, un libro que revela la evolución de su poesía y su lenguaje desgarrado.       &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyendo &lt;i&gt;Poesía completa&lt;/i&gt; uno puede sentir la evolución literaria que implicó la evolución de la vida de Alejandra Pizarnik. Tras la ferviente experimentación formal de la primera juventud, siguió un período durante el cual Pizarnik descubrió lo que era el sentimiento amoroso, probablemente no correspondido, matriz seguro de sus celos, que regaló a sus versos la ternura y el ensoñamiento transitorios del amor, para luego volver a zambullirse en las aguas de la angustia y la amargura, los nervios desquiciados, y la desesperanza escondida. A partir de entonces la autora sería succionada poco a poco por el encanto de la muerte, del viaje que se emprende pero del que nunca se regresa, de esa fusión absoluta, tal vez redentora, de una niñez demasiado lejana. La muerte entendida como el nacimiento de su escritura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muerte y escritura se entretejen en Alejandra Pizarnik, muerte entendida como vida: &lt;i&gt;Tal vez la noche sea la ida y el sol la muerte.&lt;/i&gt; Y  es que resulta casi imposible leer su poesía sin que se haga referencia a su intimidad, escritora y persona son una misma. Una escritora que es capaz de verse a sí misma sin necesidad de ninguna máscara: c&lt;i&gt;uando vea los ojos que tengo en los míos  tatuados&lt;/i&gt;. Sin lugar a dudas, la  lectura de Pizarnik resulta inquietante y desoladora.&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Su obra puede ser entendida como la búsqueda del silencio: &lt;i&gt;La vida es un lapso del aprendizaje musical del silencio&lt;/i&gt;, su escritura nos empuja a sus obsesiones, en las que reiteradamente se refugia y proteje de la desolación, la frustración del amor, la imposibilidad expresiva, angustias que durante toda su vida la persiguieron. La escritura como el medio de confesión, a modo de diario, en el plasma su trabajo como poeta, para sugerir al lector una identificación entre lo que le cuenta y  lo que expresa  en silencio su voz interior. Sin duda alguna, la lectura de Pizarnik es la lectura del silencio, su escritura es como los romances compuestos por Clara Schumann, delirantes,  simples pero contundentes. Obras para amantes del  callado vacío, l&lt;i&gt;luvia sola  en mi silencio de fiebres tú me desatas los ojos&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su escritura, Alejandra se adelanta a su suicidio, &lt;i&gt;el suicidio pronto, prontísimo&lt;/i&gt;,  alcanzando así el paroxismo de la tragedia; poco importa si su muerte fue accidental o intencionada, en la obra todo presupone esto último y es imposible despegarse de esa sombra: &lt;i&gt;La  que murió de su vestido azul está cantando. Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad. Adentro  de su canción  hay un vestido azul, hay un caballo blanco, hay un corazón  verde tatuado con los ecos de los latidos de su corazón muerto. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Pizarnik la escritura también es una búsqueda de la expresión plena, esa  necesidad por una verdad poética, que en muchos casos la llevó a manifestar su extrañeza ante las palabras, esas que como objetos no acababan de pertenecerle y ante los que se sentía  ajena, distante, e intimidada, &lt;i&gt;ella tiene miedo de no saber nombrar lo que no existe&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pizarnik intentó alcanzar el sentido a través de la imagen poética o de diálogos que expresan lo absurdo, pero luego comprendió que  las palabras para  ella  eran una transición hacia otro mundo, otra realidad… El vacío mismo, para ello se dejó tentar por el silencio, e&lt;i&gt;n mí el lenguaje es siempre un pretexto para el silencio,&lt;/i&gt; que ella decía que era un útero, la muerte… La escritura de Pizarnik se parece a esos tonos de azules en &lt;i&gt;Ice Cav &lt;/i&gt;de Georgia O'Keefe, azules que nos transportan a su oscuro mundo intimo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor que podemos decir de la escritura de Pizarnik, es que ella siempre buscó nuevas alternativas para su escritura, caminos que la llevaron por rutas expresivas inexploradas  todo en busca de hallar la  voz inicial… su voz. Una arquitecta de la palabra, una artesana del lenguaje… una escritora que buscó someter la escritura a la incógnita de expresar lo indescriptible: &lt;i&gt;Me embriaga la luz. No nombro más que la luz. Quiero verla. Quiero ver en vez de nombrar&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escribir sobre Alejandra Pizarnik, me obliga traer a la memoria a Sylvia Plath, Anne Sexton, Marina Tsvietáieva, mujeres que rompieron moldes y de aventuran por los senderos de expresión y autoafirmación, mujeres que se antecedieron a su muerte. Poetas descarnadas de penetrante dulzura, que interpretaron la escritura como una solicitud o súplica en un mundo incapaz de atender a esas razones.  Y ante  ello su desdén por vivido, el gesto último, última palabra… silencio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7127630670361072661?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7127630670361072661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7127630670361072661' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7127630670361072661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7127630670361072661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/poesia-completa-pizarnik.html' title='Poesía Completa. Pizárnik'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-GIb8mdFYbwY/TeKAXCfX9-I/AAAAAAAAAL0/mZRqtkfds9M/s72-c/Poes%25C3%25ADa+completa+Pizarnik.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4945181531768852062</id><published>2011-05-25T20:35:00.000-05:00</published><updated>2011-05-25T20:35:42.752-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Traiciones de la memoria - Héctor Abad Faciolince'/><title type='text'>Traiciones de la memoria</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2va6B3RbDSY/Td2uYyw5L3I/AAAAAAAADcg/2pgpwFXetEE/s1600/portada-traiciones-memoria_grande.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-2va6B3RbDSY/Td2uYyw5L3I/AAAAAAAADcg/2pgpwFXetEE/s320/portada-traiciones-memoria_grande.jpg" width="224" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Abad Faciolince, Héctor. &lt;i&gt;Traiciones de la Memoria.&lt;/i&gt; Bogotá: Alfaguara, 2009. 265 págs. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Ivonne Andrea Alonso M. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el tema del recuerdo y la memoria se encuentran entre mi caja de gustos personales, después de terminar el libro me he visto en la mal saboreada situación de tener que volver al comienzo, y aún así no encuentro la razón de por qué existe en Faciolince la urgente necesidad por hacer de &lt;i&gt;Traiciones de la Memoria&lt;/i&gt; una escritura mixta poco elocuente y más bien rei-te-ra-ti-va-men-te repetitiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro contiene alrededor de 60 fotografías  -la mayoría bien logradas- y tres historias en 265 páginas, que podrían haber sido contadas en 100 sí, por un lado, la edición no evidenciara que gran parte de su preocupación era dejar la letra grande y espaciada, y por otro, no le hubiera dado al reverso del libro la ventaja  o  desventaja –ya cada quien juzgará– de resumirlo y anticiparse a cualquier curioso que al menos se hubiera sentido intrigado por el título: “Después de la lectura de estos textos –un híbrido de cuento, ensayo y autobiografía– nos queda la extraña sensación de que lo que fue y lo que vendrá no se completa nunca del todo, salvo en las palabras que intentan apresarlo.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor dejó que se le anticiparán a su escritura y él mismo desde el prólogo se anticipa a sus historias. No parece haber interés en dejar que la narración del hallazgo de un poema en el bolsillo de un muerto conduzca al lector a la inquietud, a la curiosidad o a la duda. Ese es el primero y más extenso de lo tres textos que contiene el libro. Empieza en Alemania y, pasando por Finlandia y Argentina, resulta, sin más ni más, aterrizando la historia de un poema aparentemente anónimo en el libro de Héctor Abad; así que como cuento policiaco resulta aburrido, y como autobiografía, ya anticipada en prólogo y reverso, contiene un significativo peso sentimental pero un muy escaso valor literario, ya que antes de la mitad de la historia se sabe que efectivamente el poema era de Borges y que el resto es carreta.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de este laxo intento, el segundo no resulta mejor. Como nueva historia aparecen las aventuras de un exiliado en Turín, las cuales tampoco encuentran cabida en el tema de la memoria, pues todo parece ser una jocosa historia con alma de cuento más que cualquier otra cosa. Y aunque en este hay móviles interesantes, como el sentimiento de miseria que habita en el contexto de un exiliado, el relato es comido por una estructura perdida donde todo empieza con la venta de un reloj y termina en las tetas de Lorenza, un italiana por la cual nos quedan debiendo la mitad de la historia, pues no se sabe que fue del reloj “que por tantos años acompaño a los Faciolince” y que les permitió ver una película de Woody Allen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y valga anotar que en "Un camino equivocado", título que recibe esta segunda narración, a Lorenza también le quedan debiendo su parte, porque al parecer fue también equivocado el camino que toma  este autor para tocar el tema del erotismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas son dos historias cómodas, eso es, propicias para todos aquellos que en un idilio de sus lecturas personales no buscan inquietarse con un mínimo de verdad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, y qué pasa con la tercera historia, se estará preguntando usted, apreciadísimo lector. Pues, &lt;i&gt;¡¡voilá!!&lt;/i&gt;, "Ex  futuros", contada en tan sólo 24 páginas, sí que resulta hacer valer el bien logrado título del libro, pues arrancando con un despacioso y aparentemente vacuo párrafo acerca de la pasión literaria, une el ensayo y el cuento para poner sobre la mesa el tema del pasado que pudo ser pero no fue, generando, ahí sí oportunamente desde Borges y Unamuno, la pregunta de si será que el arte de escribir se olvida o de si “cuando uno sufre de esa forma tan peculiar de la brutalidad de la memoria, el pasado tiene una consistencia casi tan irreal como el futuro”… y esa última frase también está en el reverso del libro, así que cada quién vera si le cree al libro o a un lector.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4945181531768852062?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4945181531768852062/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4945181531768852062' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4945181531768852062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4945181531768852062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/traiciones-de-la-memoria.html' title='Traiciones de la memoria'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-2va6B3RbDSY/Td2uYyw5L3I/AAAAAAAADcg/2pgpwFXetEE/s72-c/portada-traiciones-memoria_grande.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4061775990663816898</id><published>2011-05-25T16:53:00.001-05:00</published><updated>2011-05-25T19:54:08.616-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='James no está en casa - Constanza Martínez'/><title type='text'>James no está en casa</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Y8X6sYdS-Qg/Td16J1AQTVI/AAAAAAAAALw/GWPW5AHRvqs/s1600/James-no-esta-en-casa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-Y8X6sYdS-Qg/Td16J1AQTVI/AAAAAAAAALw/GWPW5AHRvqs/s320/James-no-esta-en-casa.jpg" width="199" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Martínez Camacho, Constanza.&lt;i&gt; James no está en casa&lt;/i&gt;. Banco de la República, Colección El Barco de Vapor (2010). 77 págs &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Ivonne Andrea Alonso &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la serie naranja que tiene la colección Barco de Vapor del Banco de la República, tan conocida por los extintos  amantes de la literatura infantil y juvenil, apareció en 2010 un libro de 13 capítulos que cuenta, sin caer en el cliché, una historia  oníricamente contemporánea, basada, podría decirse, en los siempre anhelados tres deseos de la  lámpara de Aladino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para este caso, el personaje mágico sí tiene nombre: “James”, un mayordomo extraído impecablemente de la literatura inglesa de hace tan sólo un par de siglos atrás. En este personaje, Constanza  Martínez aprehende una realidad que siempre está sujeta a la imaginación, traspasando aún el límite de si el mundo mediático nos condiciona o no la capacidad de soñar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada capítulo se ve un humor inocente, en el cual se mezclan el realismo y la fantasía de esta escritora que pareciera haber echado mano de  su historia personal como literata y docente, y la de su hijo, para recrear la historia de Gabriel, un adolescente que, junto a su madre, recibe un día en su casa una lavadora. Este aparato resulta convertirse en el móvil de todas las acciones que despertarán e hilarán lo mágico-maravilloso de esta historia, pues de ella y casi de la Nada –evocando la moraleja siempre bien recordada de  Michael Ende– surge James, quien, desde la sutileza del relato, brinda historias y aventuras a nuestro joven protagonista que descubrirá en el porte de la imaginación la mejor ventana para ver la bondad aún existente en las personas que lo rodean. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;James no está en casa &lt;/i&gt;es una historia original, que con el pretexto de un mágico y “queridísimo” mayordomo, una madre soltera y su hijo, expone ante los lectores un lenguaje urbano y a la vez tierno, que en la frescura de cada palabra dispone a la imaginación  y los sueños como los más grandes ayudantes a la hora de arreglar todos los problemas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, lindando por problemas familiares, existenciales, culturales y sociales, la autora de este libro  utiliza de manera concreta a todos sus personajes: profesores de matemáticas, alumnos despistados, ex esposos brillantes y psicorrigidos, para llegar  a cada lector, quien deberá descubrir que sólo en sí mismo reside la valentía para no dejar perder la inocencia y la imaginación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es sólo uno de los tantos aciertos que pueden encontrarse si dejamos que James esté en casa, pues con su paso por las letras ha justificado de bondadosa manera y con creatividad, que ha sido buen merecedor del III Premio de Literatura Infantil - El Barco de Vapor otorgado por la Fundación SM y la Biblioteca Luis Ángel Arango.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4061775990663816898?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4061775990663816898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4061775990663816898' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4061775990663816898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4061775990663816898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/james-no-esta-en-casa.html' title='James no está en casa'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Y8X6sYdS-Qg/Td16J1AQTVI/AAAAAAAAALw/GWPW5AHRvqs/s72-c/James-no-esta-en-casa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7296952488814221077</id><published>2011-05-24T19:39:00.000-05:00</published><updated>2011-05-24T19:39:53.110-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos propios - Julio Paredes'/><title type='text'>Artículos propios</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-zVqoK3lrnPA/TdxO37tIBQI/AAAAAAAAALo/dwmv2mnJA0c/s1600/Art%25C3%25ADculos+propios.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-zVqoK3lrnPA/TdxO37tIBQI/AAAAAAAAALo/dwmv2mnJA0c/s1600/Art%25C3%25ADculos+propios.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Un bisturí que nos desnuda la extrañeza del mundo femenino&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Paredes, Julio.&lt;i&gt;&amp;nbsp;Artículos propios&lt;/i&gt;. Bogotá: Alfaguara, 2011.&amp;nbsp;216 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Manuel Osorio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué historias pueden estar detrás de aquellos objetos cotidianos y nada trascendentes? ¿Cómo algunos objetos que nos son irrelevantes pueden resumir la vida de otros? ¿Cuál sería ese objeto que narraría su vida o la vida que quiso tener?  Todo esto puede hallarse en &lt;i&gt;Artículos propios,&lt;/i&gt; el último libro de Julio Paredes, escritor ya familiarizado con el género del cuento, del que hacen parte los libros S&lt;i&gt;alón Júpiter y otros cuentos &lt;/i&gt;(1994), &lt;i&gt;Guía para extraviados &lt;/i&gt;(1997), &lt;i&gt;Asuntos familiares&lt;/i&gt; (2000) y&amp;nbsp;&lt;i&gt;Escenas de un bosque &lt;/i&gt;(2011). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pañoleta nos lleva a recordar la infancia, una máquina de escribir puede contar una historia que no es  nuestra, una botella que es testigo de una inusual espera, un reloj que es testigo de un amor perdido y prohibido, una linterna que puede llevarnos a la angustia, un acordeón que nos evoca un pudo ser, una pulsera que nos muestra ese deseo de no ser, un anillo que nos lleva a esa nueva búsqueda de todo ser, un televisor que nos hace cómplice de una amistad, un encendedor como el pretexto de un abnegado amor, una cruz que nos señala una  condena, un andamio que nos permite ver ese recuerdo ya perdido y una foto que es el motivo de todas estas  historias…Objetos que nos permiten ver a nosotros mismos, nuestro deseos más íntimos  contados  con lo más cercano y cotidiano.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dichos objetos sirven de pretexto para que trece mujeres narren sus historias cargadas de amor, soledad, complicidad, y miedo. Cada una de ellas se relaciona de manera íntima con esos objetos, los cuales se hacen relevantes en momentos cruciales de sus vidas, objetos que  hacen  que el lector sea testigo de esas historias…objetos que son tan habituales pero a la vez inalcanzables pues pertenecen a ellas.&amp;nbsp;En&lt;i&gt; Artículos propios&lt;/i&gt; Julio Paredes muestra con maestría la capacidad de sugerir sin caer en los clichés del feminismo panfletario o mercantil. Esta es una colección de relatos en los cuales las voces de las diferentes mujeres aparecen cuidadosamente para tocar e insinuar sutilmente al lector, como lo harían en sus novelas Sandor Marai o Estefan Zweig.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda alguna, Paredes se alimenta del mundo femenino. Es imposible terminar de leer su libro sin pensar en escritoras como Anne Sexton, Alda Merini, Clarie Keegan, Virginia Hamilton Adar, Katherine Ann Porter, Victoria Nelson, Simona Vinci, Adriana Lunardi, Yoko Agawa, Dorothy Parker,  Carson McCullers y  Katherine Mansfield, algunas de ellas mencionadas en los relatos. Julio Paredes mueve las palabras como fichas de ajedrez en el tablero de cada relato, que es un nuevo juego. Paredes no tiene prisa por narrar, todo está ahí debidamente y delicadamente puesto;  sus relatos  están creados dentro de una atmósfera sencilla que logra sin duda alguna la empatía con el lector.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Artículos propios &lt;/i&gt;es un  libro de cuentos sólido y delicado, que consigue un preciso desarrollo lírico en cada una de los relatos, trabajados con auténtica maestría, y una suerte de emocionada y ambivalente complicidad hacia el destino de sus mujeres. Mujeres que impregnan de amor, recuerdo, extrañeza, ausencia, vacío y soledad el espacio vital del libro: la lectura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7296952488814221077?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7296952488814221077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7296952488814221077' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7296952488814221077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7296952488814221077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/articulos-propios.html' title='Artículos propios'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zVqoK3lrnPA/TdxO37tIBQI/AAAAAAAAALo/dwmv2mnJA0c/s72-c/Art%25C3%25ADculos+propios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4977278155762704090</id><published>2011-05-24T19:15:00.004-05:00</published><updated>2011-05-25T20:41:30.358-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario 1968-1971 - Elisa Mújica'/><title type='text'>Elisa Mújica: Diario 1968-1971</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-yGmg8HueB40/TdxJ0WkXvDI/AAAAAAAAALk/tdZr9q2KtyY/s1600/Elisa+Mujica+%2528BNC%2529.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-yGmg8HueB40/TdxJ0WkXvDI/AAAAAAAAALk/tdZr9q2KtyY/s320/Elisa+Mujica+%2528BNC%2529.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Mújica, Elisa. &lt;i&gt;Diario 1968-1971&lt;/i&gt;. Introducción, selección y notas de Jerónimo Carranza. Bogotá: Planeta, 2008. 218págs. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Laura Acero Polanía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Sin embargo, persevero en agarrarme al hilo de la esperanza. Ahí está mi último libro de cuentos…&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;–Elisa Mújica, 9 de agosto de 1970&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la tienda de imágenes surge una mujer ya mayor con bolsas y más bolsas en sus manos, en las que lleva libros, antigüedades, comida y juguetes para los hijos de cuanta mujer desconocida aparezca en su camino. Esa mujer, ignorada por muchos de sus contemporáneos —aunque apreciada por algunos otros—, se encierra en su casa del barrio de la Candelaria, en Bogotá, a escribir. La escritura es aquello a lo que se dedica cuando roba tiempo al trabajo en la oficina, que le absorbe de ocho a cuatro de la tarde, y también es su razón de vida, aquello la tiene sola y le hace disfrutar de esa soledad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una vida dedicada a las letras, Elisa Mújica muere en el año 2003 dejando en el tiempo novelas, libros de cuentos, libros infantiles y una vasta producción crítica que —para una mujer que vivió 85 años— abarca desde finales de la Primera Guerra Mundial hasta comienzos del siglo XXI, con todos sus temores, catástrofes y esperanzas. Lo que resulta increíble es que una escritora como Elisa, incansable y, sobre todo, diáfana y limpia en su estilo, haya tenido tan poco eco por su producción creativa. Ya Montserrat Ordóñez, en un breve estudio sobre la escritora y crítica, publicado en el volumen &lt;i&gt;Narradoras Hispanoamericanas&lt;/i&gt; de la editorial Siglo xxi, mencionaba la pobre acogida de sus obras. No obstante, y la publicación que me interesa presentar es un ejemplo de esto, hay quienes, años después de su muerte, comienzan a hablar de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jerónimo Carranza, hábil editor, ha seleccionado, para aquellos interesados en la obra de Mújica, cuatro años clave de su vida y que ella registró en su diario personal. De 1968 a 1971, Elisa anota, con la distensión propia de quien lleva un diario íntimo, sucesos que van desde la angustia económica diaria, las reparaciones cotidianas de un caserón viejo del centro de Bogotá, hasta los conflictos históricos propios de la época de la revolución sexual y los protagonistas de la vida cultural colombiana. Entre sus páginas habitan personajes como Camilo Torres, Marta Traba, Eduardo Carranza, Beatriz Daza, Maruja Vieira y Maria Mercedes Carranza, entre otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años de muertes, noticias, izquierdismo —siempre naciente y siempre moribundo— y explosiones culturales, comentados por una mujer con contradicciones, como un equilibrista entre tendencias políticas, religiosas, sociales, existenciales y —lo que para ella era lo mismo— artísticas. Elisa, quien ya en sus cuentos y novelas trataba estos temas con la propiedad de una excelente escritora, relata en su diario íntimo, de otra manera, la transición entre dos generaciones de mujeres en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como diría Klee, un diario no es un producto artístico, sino un producto del tiempo. No obstante, en la recopilación de Carranza habitan cuatro años especialmente comentados. La lectura del &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt; de Elisa, y de esos años especialmente, permite acercarse también a las reflexiones de una mujer que escribió constantemente sobre los problemas políticos e ideológicos de Colombia y que, dedicada por completo a la literatura, vivió el conflicto de la escritura, el amor, el odio y la dispendiosa tarea de las letras enfrentándose a la vida. En su escritura habita una mujer que, además, se examina implacablemente y no justifica su manera de pensar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Reflejo del temple de su autora, el &lt;i&gt;Diario &lt;/i&gt;es un libro que vale la pena, del que pueden desprenderse numerosas discusiones y, sobre todo, que permite acercarse de nuevas maneras a la producción artística de Mújica, la mujer sola, la oficinista, la escritora. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4977278155762704090?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4977278155762704090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4977278155762704090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4977278155762704090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4977278155762704090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/elisa-mujica-diario-1968-1971.html' title='Elisa Mújica: Diario 1968-1971'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-yGmg8HueB40/TdxJ0WkXvDI/AAAAAAAAALk/tdZr9q2KtyY/s72-c/Elisa+Mujica+%2528BNC%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-7613481886166852319</id><published>2011-05-24T18:44:00.001-05:00</published><updated>2011-05-29T11:46:55.889-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alfabeto de infancia - Lucía Donadío'/><title type='text'>Un viaje a nuestra memoria</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-yDv4xYXWtzI/TdxC0UlXmzI/AAAAAAAAALg/GZeVgmXE0_I/s1600/Alfabeto+de+infancia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-yDv4xYXWtzI/TdxC0UlXmzI/AAAAAAAAALg/GZeVgmXE0_I/s320/Alfabeto+de+infancia.jpg" width="233" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Donadío, Lucía. &lt;i&gt;Alfabeto de infancia&lt;/i&gt;. Medellín: Sílaba editores, 2009. 103 págs. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por Laura Martínez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que vemos la palabra infancia parece traernos a la mente rondas, sílabas y juegos, parece resonar en nuestro interior ese ideal de infancia, ese estereotipo construído en el que caben solamente los momentos felices, los encuentros con la naturaleza, los juguetes y amistades infinitas basadas en lo cotidiano, en lo sencillo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá con este libro  pueda escucharse el eco de esa voz, de esa historia, desde la perspectiva de una niña, oyéndola. Pero las otras voces, las que aparecen solamente al ser interpeladas por la pequeña Irene, ponen en escena fragmentos que han sido borrados, invisibles al no ser considerados dignos del recuerdo, trozos de la memoria en que los miedos, las envidias, las opresiones y las diferencias de clase tienen también un lugar, un lugar que se va trazando a partir de la historia de vida de una familia colombiana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué apostarle a un formato aparentemente infantil cuando sabemos que su público es más bien juvenil o adulto? ¿Por qué Donadío decide escribir sobre una niña, descubrir su vida? La historia que nos cuenta la autora podría haber sido contada por un anciano, una madre o un vecino de la familia; sin embargo, las voces que se intercalan son solamente dos: Irene, una hija más de las que aparecen en el relato de familia, una adolescente despertando al mundo, descubriéndolo, lamentando haber sido desplazada por los otros bebés, pero deseando a veces seguir siendo invisible para quienes la rodean, denunciando el lugar de silencio en que se la ubica: por ser desobediente, por ser mujer, por ser niña, por ser ella; reconociendo su cuerpo, sus particularidades, mostrándonos la forma en que se van tejiendo las diferencias en cada ser.  Y esa otra voz, la del ama de llaves, la de la mujer que ha estado alrededor de la familia toda su vida pero desde el lugar de subordinación, desde el trabajo doméstico que debe realizar, desde la caridad con que es tratada, desde el ser la otra, la distinta, en un hogar pudiente como éste. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos voces que nos comparten sus percepciones, sus historias, su mirada del mundo y de cada escenario en que se encuentran juntas, que nos recuerdan que el lugar desde el que observamos y las condiciones materiales de nuestra existencia, definen en gran medida nuestro relato del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por ello que comprendemos las razones que se hallan en el libro, los personajes, los epígrafes, los lugares comunes convertidos en reflexiones, las metáforas que parten del oso de peluche, del barco, de la madera, son la forma particular en que Lucía Donadío configura una mirada del mundo, una complejidad de lo observado, una serie de voces que dialogan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tiene sentido entonces que nosotras, personas adultas, recorramos su relato &lt;i&gt;Alfabeto de infancia&lt;/i&gt;? Quizá sigan resonando con gran fuerza las voces ajenas en que la infancia es deleite, risa y ternura, quizá tengamos que aceptar que pocas veces nos sentamos a pensar en esa etapa como fuente de reflexiones, de pensamientos, como responsable de lo que hoy día somos. Pero leer este libro puede ser un camino que nos permita ponernos en el lugar de quien observa, participar de  la reconstrucción de otra forma diferente de lo que ha sido, para encontrarnos de repente siendo observadas por nuestros propios ojos, cuestionando el lugar desde el que hablamos, las palabras que usamos, las expresiones olvidadas, la comodidad de ese poder que ser adultos y padres nos confiere, deconstruyendo finalmente nuestra propia voz.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-7613481886166852319?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/7613481886166852319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=7613481886166852319' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7613481886166852319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/7613481886166852319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-viaje-nuestra-memoria.html' title='Un viaje a nuestra memoria'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-yDv4xYXWtzI/TdxC0UlXmzI/AAAAAAAAALg/GZeVgmXE0_I/s72-c/Alfabeto+de+infancia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4460376093166822396</id><published>2011-05-24T00:27:00.004-05:00</published><updated>2011-06-08T17:19:59.678-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El árbol imaginado - Carlos Flaminio Rivera'/><title type='text'>El árbol imaginado</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-qCEmB4huUyA/TdtBUKu5GrI/AAAAAAAAALc/VmaPYMouG-E/s1600/El+%25C3%25A1rbol+imaginado.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-qCEmB4huUyA/TdtBUKu5GrI/AAAAAAAAALc/VmaPYMouG-E/s320/El+%25C3%25A1rbol+imaginado.JPG" width="236" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Rivera,&amp;nbsp;Carlos Flaminio. &lt;i&gt;El árbol imaginado.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Biblioteca Libanense de Cultura, 2010. 193págs.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por Andrés Roldán&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro llegó a mis manos por pura casualidad en una biblioteca pública distrital y lo primero que llamó mi atención, por su nombre y el de la biblioteca de la que hace parte, fue la idea de una novela exótica venida desde el lejano país de El Líbano. Al darle la vuelta y mirarla más de cerca me encontré con un esmerado esfuerzo editorial regional. Entonces, entre mis manos tenía el resultado de un proceso que hasta el momento desconocía, ¿cómo se está editando en las regiones de Colombia? Pensando en esto inicio la inspección: calidad del papel: buena; encuadernación: buena; diseño: muy bueno; asuntos legales de la publicación: bien, esto empezaba a gustarme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El árbol imaginado &lt;/i&gt;es una novela preciosa, hecha con la más elegante y hermosa posibilidad del lenguaje: la prosa poética. Ese hijo de difícil caracterización entre la prosa y la poesía se presta en esta novela para la ficcionalización de una historia llena de esencia, de aromas y de personajes históricos e inventados. Los capítulos se entrelazan entre pedazos de narración, poesías y recopilaciones de material histórico (como el diario de viaje) así como de leyendas narradas para españoles por criollos americanos. Carlos Flaminio Rivera se muestra en esta novela como un autor de envergadura, que es capaz de retomar material histórico y presentarlo de manera elaborada, interesante y lo más difícil para este desgastado material, de manera fresca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reseñar una historia que atraviesa por tantos caminos es toda una temeridad. ¿Por dónde comenzar? Veamos: Don Emilio del Alto es un herbolario español, protagonista de la novela, que llega al Virreinato de la Nueva Granada en una fecha inexacta (aunque por los acontecimientos narrados debe ser al final del siglo XVIII o a principios del XIX) engañado por su primo Don Baltasar Maldonado y Arteaga con la promesa del descubrimiento de una nueva especie de vainilla (mejor, más fina y más grande que la invaluable fuente de esencia de la Nueva España, por ese entonces la clave del comercio de especias). Don Baltasar, el primo, es un criollo de ascendencia española, dueño de la flota de carga de pasajeros del río Magdalena, que está involucrado en la lucha de independencia y quien mantiene una comunicación secreta con Antonio Nariño. El verdadero motivo de la visita de don Emilio tiene más que ver con la lucha criolla que con plantas y esencias.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con este argumento (que puede pensarse como un thriller de suspenso con herbolarios) se inicia la novela, que se ve atravesada por la mirada del español protagonista, homosexual soterrado, quien retrata en su voz y en su diario, entre otros acontecimientos: su deseo por los nativos; su pasión por la botánica; su extrañeza ante la América indomable; su entrevista con Mutis; sus experiencias alucinógenas con brebajes nativos; sus sospechas de conspiración y sus agudas observaciones sobre las costumbres nativas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz homoerótica del protagonista es todo un logro, se cuela entre las notas más altas de la poesía descriptiva y se entrecruza con descripciones científicas de plantas (habría que averiguar si son notas de los escritos verdaderos de Mutis, pues en la novela Don Emilio, quien lee, asegura que sí).&amp;nbsp;Estas descripciones sensuales se cruzan con la lectura de los herbolarios del sabio Mutis y narran la mirada del herbolario puesta sobre un nativo que barre. De manera magistral vemos la escena de un español homosexual, que mientras mira con deseo a un nativo, resignifica el pasado histórico de un discurso ilustrado que nada tenía que ver con el homoerotismo, pero que se ve rescatado en su capacidad expresiva, en sus detalles y en su hermosura. La voz homoerótica no es la única que existe en esta novela, una voz histórica también nos muestra  un Nariño joven y sabio, quien espera la llegada de &lt;i&gt;Los Derechos del Hombre y del Ciudadano&lt;/i&gt;&amp;nbsp;mientras piensa que hacer y como llamar a su nuevo juguete: la imprenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sin duda la voz más importante de la novela es una fuerte pero delicada voz poética, que siendo narradora nos entera de muchos de los vericuetos de la historia. En esta novela no hay muchas acciones y esto no es problema para la fluidez de la misma, pues una tras otra se dan las imágenes de lo íntimo de los personajes, de sus pensamientos, sus emociones, es entonces cuando la voz poética de la narración se hace tangible. Esto no es precisamente lo que le interesaría contar a la disciplina histórica; así, en el discurso histórico Flaminio Rivera logra meter sus manos y contar una novela que se enlaza con las dos grandes figuras de la ilustración criolla, Mutis y Nariño, sin perder los estribos de su propia narración, sin dejar nunca de contar la historia de Don Baltasar y su homosexual primo Don Emilio.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos capítulos son poesía pero se combinan con las sensaciones y aportan, a manera de bellísimas metáforas, un puente entre lo que narra un capitulo y el siguiente. Aún así pueden leerse por sí mismos y conservan una unidad que demuestra la vena poética del autor, quien ya había publicado algunos títulos, entre cuentos y novelas cortas. La poesía de la novela muestra una practica poética rigurosa, una capacidad emotiva de referir las cosas, una intención juguetona que palpa y organiza las palabras de forma creativa. Es ameno encontrarse en medio de cada tres capítulos con uno que sea una poesía y que remita en un tono diferente a sensaciones que se encuentran en los diferentes puntos de la lectura. Creo que es posible desarrollar todo un trabajo indexical de lectura a partir de estas formas de comunicación entre capítulos, que mantienen un nivel narrativo de casi ensoñación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro aspecto de la novela esta en la interacción de Don Emilio del Alto con los herbolarios que trabajan para Mutis. En esta comunicación los conocimientos de los herbolarios son puestos en escena de acuerdo a la fascinación que le producen al español. Leyendas, mitos, tradiciones y sabiduría son rescatados de manera acertada, insertándolos en las acciones de la novela. En sus conversaciones con estos conocimientos el español se deja seducir por las formas narrativas y corporales de los nativos, quienes le muestran sus formas de vida, así como sus curiosidades con respecto a la cosmogonía cristiana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La región del Valle cercano al nevado del Ruiz, región del Tolima donde queda el Líbano, es insertada en la novela a través de un mito acerca del paraíso cristiano, que según el entendimiento de un curita, personaje de la novela, es el mismísimo paraíso en la tierra. Así, asistimos a la puesta en escena de un mito fundacional, esta vez de la región de los Mineimas, según el cual estas tierras poseen una historia ancestral, tan vieja e importante como la fundación de la mixta patria, cristiana y mitológica, que es Colombia. ¿Acaso esta novela peca por exaltación de regionalismo? Para mí no, en su narración este hecho es sólo incidental para la historia, se registra de manera ajustada, se reelabora de manera poética y se integra en la historia a través de la comunicación con la sabiduría nativa, sin perder de vista la intención de contar, de narrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de las tradiciones literarias que se me ocurre mencionar, la novela atraviesa la novela de la tierra, la nueva novela histórica, la narración o historia mítica fundacional, la literatura homoerótica, el thriller de suspenso, la sátira política... Todo en una novela corta y bien elaborada, que no se deja agotar por estas temáticas, ni se atora con todo este material. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4460376093166822396?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4460376093166822396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4460376093166822396' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4460376093166822396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4460376093166822396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-arbol-imaginado.html' title='El árbol imaginado'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-qCEmB4huUyA/TdtBUKu5GrI/AAAAAAAAALc/VmaPYMouG-E/s72-c/El+%25C3%25A1rbol+imaginado.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2108343010082180637</id><published>2011-05-24T00:06:00.002-05:00</published><updated>2011-05-24T19:42:26.641-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ella que todo lo tuvo - Ángela Becerra'/><title type='text'>Ella que todo lo tuvo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-voEdh8iGZiI/Tds8rc3NyVI/AAAAAAAAALY/mJ9m9HzVgKI/s1600/Ella+que+todo+lo+tuvo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-voEdh8iGZiI/Tds8rc3NyVI/AAAAAAAAALY/mJ9m9HzVgKI/s320/Ella+que+todo+lo+tuvo.jpg" width="209" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Becerra, Ángela. &lt;i&gt;Ella que todo lo tuvo. &lt;/i&gt;Bogotá: Planeta, 2009.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por&amp;nbsp;Julia Wessel &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amor, sufrimiento, dolor, pérdida, soledad: grandes temas de la literatura. La materia de la que se forman las historias, sentimientos y experiencias que nos conmueven... Ángela Becerra los toma y nos los presenta en su novela &lt;i&gt;Ella que todo lo tuvo. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Ella,&lt;/i&gt; mujer destrozada y depresiva, anda perdida y sin ganas de seguir viviendo después de un terrible y enigmático accidente de tráfico en  el que desaparecen los cuerpos de su esposo y su hija. Sin poder estar totalmente segura de la muerte de los dos, &lt;i&gt;Ella &lt;/i&gt;es incapaz de retomar su vida. A &lt;i&gt;Ella&lt;/i&gt;, aficionada de la literatura y escritora, el incidente le ha quitado su capacidad de escribir. En un viaje solitario a Firenze, ciudad donde conoció a su esposo, intenta reencontrarse consigo misma y revelar el secreto de una historia relacionada con el pasado de su familia. Pasa sus días restaurando libros antiguos, buscando huellas de su familia y por las noches visita la librería de Lívido, un hombre tan solitario como ella. Despacio se acercan esas dos almas perdidas para buscar salvación en el otro. Pero hay algo que pone en peligro su relación: una amenaza oculta, algo que ambos deben enfrentar para poder alcanzar la felicidad que tanto desean. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ángela Becerra actualmente es la autora colombiana más leída, después de Gabriel García Márquez. Sus libros se han traducido a más de dieciséis idiomas.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 Quien lee a Ángela Becerra va a encontrarse con mundos que exploran los límites del lenguaje, palabras que van más allá de su uso normal. Con su estilo del “idealismo mágico” crea sabores, matices, colores, sentimientos que nos muestran qué tan bella puede ser la literatura. Eso también nos espera en esta, su novela más reciente. Su libro es una declaración de amor a la literatura, a la escritura, a la magia de libros antiguos y de esa relación tan especial que sólo se puede crear entre los que aman a la literatura. Ese hilo que une a los que saben apreciar la belleza de las palabras escritas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que Ángela Becerra sabe escribir. Domina su oficio. Lo que hace de una historia no sólo una historia bonita sino excelente no únicamente es el lenguaje que se emplea, es la fantasía, la creatividad, el sentido por lo curioso, esa mirada a lo normal y el saber de convertirlo en especial. Y sobre todo el talento de poder unir los distintos hilos y tramas en un todo al final. Lo ùltimo es lo que falta un poco a esta novela:&amp;nbsp;Becerra nos presenta una obra bien escrita, bonita y los puntos de partida de la novela son buenos: la historia de la hija y del esposo, desaparecido después del accidente,  suena interesante. También el tema del amor a la literatura. &lt;i&gt;Ella que todo lo tuvo&lt;/i&gt; es uno de esos libros que quieren seducir al lector porque hablan sobre la literatura. Buen punto si uno quiere convencer a los amantes de libros. La novela parece prometedora al empezar con ella.  El único problema que nos presenta el libro es que no pueda cumplir lo que nos promete al principio, que, al terminar, Becerra no desarrolle bien lo que nos presenta en sus primeros capítulos. La historia del esposo y la hija se pierde sin haberse resuelto suficientemente en un final que está bien pensado pero no nos coge desprevenidos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El problema es que toda la novela se dirija hacia ese fin aparentemente sorprendente, que, ¡sorpresa!, finalmente no resulta nada sorprendente. El lector ya ha intuido hace mucho lo que parece ser la gran revelación de la novela en sus últimas páginas.  Esa es la pequeña decepción que se lleva el lector al final de esa novela y que tampoco puede salvar el lenguaje bonito que se emplea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aparte de eso Ángela Becerra nos presenta un libro entretenido. De pronto no es su mejor novela. Y tal vez no debemos esperar gran literatura. Pero no todas las novelas necesitan ser de las mejores. Y no todos los libros necesitan ser comparadas a los grandes de nuestra historia literaria.&lt;i&gt; Ella que todo lo tuvo&lt;/i&gt; es un libro que se puede leer en momentos de ocio, sin cansarse demasiado. Un libro que se deja leer tranquilo, un libro que tal vez no se convierte en novela favorita, pero no todos los libros necesitan convertirse en favoritos.  El lenguaje salva algunas inconsistencias en la trama y nos deja olvidar su final un tanto decepcionante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le atribuyo a Ángela Becerra el talento que debe tener una buena escritora. Presenta un libro interesante. La novela es buena, sólo la faltan unos detalles. Se deja concluir que &lt;i&gt;Ella que todo lo tuvo&lt;/i&gt; parece que no lo tiene todo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2108343010082180637?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2108343010082180637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2108343010082180637' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2108343010082180637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2108343010082180637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ella-que-todo-lo-tuvo.html' title='Ella que todo lo tuvo'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-voEdh8iGZiI/Tds8rc3NyVI/AAAAAAAAALY/mJ9m9HzVgKI/s72-c/Ella+que+todo+lo+tuvo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-141014637400118571</id><published>2011-05-23T23:52:00.001-05:00</published><updated>2011-05-23T23:53:15.098-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Demasiados héroes - Laura Restrepo'/><title type='text'>Demasiados héroes</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-68Uh1Sf-yJQ/Tds5fOZm_ZI/AAAAAAAAALU/fmZ718Nwl5I/s1600/Demasiados+h%25C3%25A9roes.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-68Uh1Sf-yJQ/Tds5fOZm_ZI/AAAAAAAAALU/fmZ718Nwl5I/s320/Demasiados+h%25C3%25A9roes.jpg" width="198" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Restrepo, Laura.&lt;i&gt; Demasiados héroes.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Bogotá: Alfaguara, 2009. 260 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Edwin Cubides&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta novela de la escritora colombiana Laura Restrepo intenta reconstruir, a través del diálogo y los recuerdos, la historia de una joven colombiana que se encuentra militando en los grupos en contra de la dictadura argentina de Videla, así como construir la identidad de un joven adolescente que se dirige a Buenos Aires en busca de un padre que ha sido la figura de un fantasma, de una voz que se ha construido a través de otras voces. La novela lo intenta pero no lo logra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenza y Mateo son los personajes que establecen un diálogo intenso, hilarante y cotidiano, en donde la voz de Lorenza sobresale por ser la madre de Mateo y quien le va narrando a su hijo adolescente los acontecimientos que sucedían en la Argentina a finales de los 70`s, en los que ella fue protagonista. Lorenza le va construyendo a su hijo Mateo el escenario en donde conoció, vivió y se enamoró de su padre, un hombre que es como un fantasma, que abandonó a su hijo a los dos años de edad, después de lo que se denomina en la narración el “episodio oscuro”: el aparente secuestro de Mateo por parte del padre a los dos años de edad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras páginas de la obra de Laura Restrepo abren el enigma del “episodio oscuro”, y abren también el diálogo de Lorenza y Mateo que es el que da estructura a la obra. Al principio, el diálogo permite una interesante búsqueda que va más allá de la de Mateo por su padre y que puede transformarse en la búsqueda de una identidad, que se construye a través de los recuerdos, aunque ajenos. &lt;i&gt;Los recuerdos que tenía de su padre en realidad no los tenía él, sino que los tenía su madre, y tener que estar preguntándole a ella era peor que andar pidiendo prestado el cepillo de dientes. &lt;/i&gt;(41) Pero esa búsqueda se pierde en los remembranzas de Lorenza y en su necesidad  de realizar una catarsis a través de la escritura, de contarle (a Mateo, al lector, a un psicoanalista) a un receptor la historia personal de su vida en la militancia en contra de la dictadura argentina. La voz de Mateo, hijo de Lorenza, se pierde en reclamos casi que automáticos provocados por las sugerencias de su madre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diálogo le permite a la escritora bogotana establecer una serie de relaciones y contradicciones que podrían resumirse en un problema generacional. Dos voces construyen la obra, la de Mateo, el adolescente arquetípico del siglo XXI al que no le interesa ni la historia latinoamericana, ni las ideologías, ni las revoluciones sino que está interesado únicamente por el Play Station, esquiar, y por los Rolling Stones. Lorenza, en cambio, centra todo su discurso en una inútil y constante reprimenda hacia su hijo y el recuerdo de su vida revolucionaria. A pesar de ello, la voz de Mateo nunca sobresale, y toda la obra podría resumirse en el recuerdo nostálgico de una ex – revolucionaria, escritora exitosa, y su paso por la militancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela es un intento de doscientas  sesenta   páginas por involucrar al lector con un pasado, en donde una voz monolítica cuenta sus aventura y desventuras. Es una narración que entretiene, que distrae y atrapa al lector por la facilidad de su lenguaje, pero que deja muchas expectativas que tal vez no se cumplen. Algunos aspectos que podrían ser interesantes, como la búsqueda y la construcción de la identidad a través de un collage de voces ajenas, la relación y el conflicto con la realidad de dos distintas generaciones o la barrera comunicativa de una madre con su hijo, se quedan vacíos y opacados por el tema que abarca toda la obra, y terminan siendo tan solo intentos...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-141014637400118571?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/141014637400118571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=141014637400118571' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/141014637400118571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/141014637400118571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/demasiados-heroes.html' title='Demasiados héroes'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-68Uh1Sf-yJQ/Tds5fOZm_ZI/AAAAAAAAALU/fmZ718Nwl5I/s72-c/Demasiados+h%25C3%25A9roes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-8321778832837462580</id><published>2011-05-23T23:32:00.007-05:00</published><updated>2011-05-31T18:36:26.380-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mohan VII'/><title type='text'>Narrativa colombiana reciente</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-XGhMQA4OtjQ/TdsnQn7DZcI/AAAAAAAAALA/4W4gZ9Ij-fQ/s1600/89083_escritor.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-XGhMQA4OtjQ/TdsnQn7DZcI/AAAAAAAAALA/4W4gZ9Ij-fQ/s320/89083_escritor.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Nuestro séptimo número de Mohan está dedicado a hombres y mujeres colombianos que han publicado en los últimos años.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/un-viaje-nuestra-memoria.html"&gt;Alfabeto de infancia - Lucía Donadío&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/demasiados-heroes.html"&gt;Demasiados héroes - Laura Restrepo&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/articulos-propios.html"&gt;Artículos propios - Julio Paredes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ella-que-todo-lo-tuvo.html"&gt;Ella que todo lo tuvo - Ángela Becerra&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ella-que-todo-lo-tuvo.html"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ondas-expansivas.html"&gt;Ondas expansivas - Julián Isaza&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-demoledor-de-babel.html"&gt;El demoledor de Babel - Larry Mejía&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/sombra-de-nubes-rojas-y-otros-escritos.html"&gt;Sombra de nubes rojas y otros escritos divagantes - Alexander Díaz Gómez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/elisa-mujica-diario-1968-1971.html"&gt;Diario - Elisa Mújica&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/traiciones-de-la-memoria.html"&gt;Traiciones de la memoria - Héctor Abad Faciolince&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ese-silencio.html"&gt;Ese silencio - Roberto Burgos Cantor&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/pequenos-crimenes-de-amor.html"&gt;Pequeños crímenes de amor - Alfonso Carvajal&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/noticias-de-la-niebla.html"&gt;Noticias de la niebla - Triunfo Arciniegas&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/la-cancion-de-la-luna.html"&gt;La canción de la luna - Juan Carlos Garay&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/antologia-de-viaje.html"&gt;Cuentan: relatos de escritoras colombianas contemporáneas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ponque-y-otros-cuentos.html"&gt;Ponqué y otros cuentos - Carolina Sanín&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-arbol-imaginado.html"&gt;El árbol imaginado - Carlos Flaminio Rivera&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/james-no-esta-en-casa.html"&gt;James no está en casa - Constanza Martínez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-8321778832837462580?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/8321778832837462580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=8321778832837462580' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/8321778832837462580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/8321778832837462580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/mohan-vii-escritores-colombianos.html' title='Narrativa colombiana reciente'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-XGhMQA4OtjQ/TdsnQn7DZcI/AAAAAAAAALA/4W4gZ9Ij-fQ/s72-c/89083_escritor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4509464988308245914</id><published>2011-05-23T23:31:00.000-05:00</published><updated>2011-05-23T23:31:31.136-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La canción de la luna - Juan Carlos Garay'/><title type='text'>La canción de la luna.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ZesPRaiiyTY/Tds0SonTT2I/AAAAAAAAALI/ndlexN7ynUE/s1600/La+canci%25C3%25B3n+de+la+luna.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-ZesPRaiiyTY/Tds0SonTT2I/AAAAAAAAALI/ndlexN7ynUE/s320/La+canci%25C3%25B3n+de+la+luna.jpg" width="203" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Garay, Juan Carlos.&lt;i&gt; La canción de la luna.&lt;/i&gt; Ícono: Bogotá, 2011&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por Julia Wessel &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Con &lt;i&gt;La canción de la luna,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Juan Carlos Garay acaba de lanzar su segunda novela. Este nuevo libro del autor y periodista no sólo nos muestra su amor a la música sino que nos secuestra al mundo enigmático de la luna. En su primer libro,&lt;i&gt; La nostalgia del melómano,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Garay nos pegó la adicción a la música; en su nueva novela lo mezcla con un lunatismo inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Don’t the moon look lonesome &lt;br /&gt;shining through the tree &lt;br /&gt;Don’t your house look lonesome &lt;br /&gt;when your baby packs up to leave &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esa canción, escrita por el cantante Jimmy Rushing en el año 1938, empieza el viaje novelístico–musical  de una historia llena de protagonistas cautivadas por la magia de la luna: un monje fugitivo, que escapa en una noche de luna llena de un monasterio para encontrarse con un lobo aullador y mordedor; un dueño de una tienda de discos, que toca la guitarra famosa del cantante “Charly Patton” en conciertos de noches de luna llena; un misterioso grupo de poetas llamados “Los Cazadores de la Luna” que se reunen para escribir odas a ese cuerpo celeste; un hombre con corazón roto y una mujer bella que se aman bajo la pálida luz de la luna; un poeta que se infiltra como astronauta a la Administración Nacional Aeroespacial para emprender un viaje sin regreso al cosmos. Esto mezclado con una buena ración de &lt;i&gt;blues&lt;/i&gt;, un camión lleno de veinticuatro mil fresas; una misteriosa formula matemática que provoca reacciones orgásmicas; cinco vacunas antirrábicas; padres que quieren mostrarle a su hijo el mundo, recorriéndolo en bicicleta;  y ... &lt;i&gt;voilá:&lt;/i&gt; el lector se encuentra no menos hechizado por la luna que por los personajes curiosos de Juan Carlos Garay. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos periodistas, tarde o temprano, sienten la necesidad de publicar un libro. Algunos con éxito, otros no. Pero Juan Carlos Garay nos ha demostrado una vez más que dentro de muchos periodistas se esconden grandes escritores. Garay&amp;nbsp;escribe ya desde hace diez años la columna de música de la revista  Semana y también trabaja para la edición argentina de &lt;i&gt;Rolling Stone.&lt;/i&gt; La influencia y el impacto que tiene la música en la vida y el trabajo periodístico del escritor se hacen ver tanto en su primer como en su segundo libro. La canción de la luna no sólo es una declaración de amor a la luna sino sobre todo a la música. La pasión que siente el autor por la música se refleja en sus protagonistas y las anécdotas sobre las biografias de músicos, que llenan su nueva novela.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero es más: Juan Carlos Garay no sólo sabe de música. También sabe de literatura. Con un sentido infalible para los pequeños detalles, el autor logra llenar su libro con una serie de curiosos personajes y situaciones, que parecen todos unidos en su pasión por la luna, la poesía y a la vez en búsqueda del amor y del sentido de la vida. Lo bonito de su novela es esto: que al parecer todo se repite y reencuentra. Así, por ejemplo, el camión de veinticuatro mil fresas que lleva al monje perdido al hospital tras un mordisco de un lobo. El mismo camión de veinticuatro mil fresas que luego en la novela reaparece transportando a un cantante olvidado y entrado en días. El mismo cantante que compuso la canción de la luna que canta el monje antes de su encuentro con el lobo. O la canción de los Beatles: “Strawberry Fields”, que,  al igual que la luna o la poesía, parece extenderse como un leitmotiv en toda la novela.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta red de motivos y situaciones repetidas crean un mundo sonámbulo y soñador. Una historia que parece realidad y sueño a la vez, en la que se pierden tanto los personajes como el lector. Así concluye también Jerry, el dueño de la tienda de discos: “Y cómo estás seguro de cuál es la realidad? ¿Quién te dice que no estamos soñando?” (76) Sueño y realidad: un tema poco innovador pero raras veces tan bien realizado como en esta novela. &lt;i&gt;La canción de la luna&lt;/i&gt; es una pieza literaria tranquila, que empieza despacio y que poco a poco revela su grandeza  al lector hasta que al final uno se da cuenta de la red que relaciona todos los pequeños episodios de los que se alimenta el libro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos Garay tiene un talento eminente: sabe combinar las dos grandiosas disciplinas del arte: La literatura y la música. Logra lo que parece casi imposible: hacernos escuchar la belleza de la música, envolviéndola en letras. Así, Héctor Buitrago dice con toda la razón: “Garay es un astronauta cosmopoético que nos lleva en un viaje desde las moléculas hasta la luna y nos devuelve iluminados. Una bella oda lunática.” &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4509464988308245914?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4509464988308245914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4509464988308245914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4509464988308245914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4509464988308245914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/la-cancion-de-la-luna.html' title='La canción de la luna.'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ZesPRaiiyTY/Tds0SonTT2I/AAAAAAAAALI/ndlexN7ynUE/s72-c/La+canci%25C3%25B3n+de+la+luna.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-3792178226156194065</id><published>2011-05-23T23:16:00.001-05:00</published><updated>2011-05-25T08:35:41.897-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias de la Niebla - Triunfo Arciniegas'/><title type='text'>Noticias de la Niebla</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-FWRnizRq2z0/TdsxDS-SbiI/AAAAAAAAALE/isw0jQ2w60M/s1600/Noticias+de+la+niebla.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-FWRnizRq2z0/TdsxDS-SbiI/AAAAAAAAALE/isw0jQ2w60M/s320/Noticias+de+la+niebla.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Arciniegas, Triunfo. &lt;i&gt;Noticias de la Niebla&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Fotografías de Erik Johansen, Luis Beltrán y otros.&amp;nbsp;Bogotá: Gato Negro, 2010. 82 págs (disponible en la web).&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por Laura Acero Polanía &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Triunfo hace parte de una generación de escritores infantiles que, aunque nacidos en distinta época, han llegado a niños que ahora tenemos entre 20 y 25 años. Así, muchas veces, pensar en su obra es relacionarlo con Celso Román, Luis Darío Bernal, Jairo Aníbal Niño, Gonzalo España o Evelio Rosero Diago, cuyos libros leímos en el colegio y en gran medida estimularon la primera parte de nuestros procesos lectores. De sus libros para niños, muchos han sido premios nacionales de literatura infantil, como &lt;i&gt;Las batallas de Rosalino&lt;/i&gt; (Premio Enka 1989) o &lt;i&gt;La muchacha de Transilvania&lt;/i&gt; (Premio Nacional Colcultura, 1993), además de ser recordado por &lt;i&gt;Los casibandidos que casi roban el sol, Caperucita Roja y otras historias perversas, Yo, Claudia, El Superburro y otros héroes&lt;/i&gt; y el hermoso libro &lt;i&gt;El árbol triste&lt;/i&gt;, que trata temas tan duros como la guerra y el conflicto armado. Sin embargo, hasta hace muy poco tuve la oportunidad de conocer al Triunfo Arciniegas de &lt;i&gt;El jardín del unicornio y otros lugares para hombres solos&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Mujeres muertas de amor&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Cuerpo de amor herido&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Noticias de la niebla&lt;/i&gt;, obra de la que hoy quiero hablar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro, en una reedición de lo publicado por la Universidad de Antioquia en 2002 y cuyos cuentos se pueden encontrar dispersos en la web, en distintas páginas que incluyen el blog del autor –quien ha difundido por este medio gran parte de su obra “para adultos”, además de un espacio dedicado a biografías, traducciones y recopilación de los mejores cuentos breves–, consta de cinco partes y numerosos cuentos cortos. Esta es una de las primeras y mejores cualidades que encuentro en él: el mismo Triunfo, de seguro, denominaría su escritura, en este punto, un “mester de brevería”, esa capacidad para contar mucho en poco espacio. Su mester no es solamente el manejo de la brevedad, sino lo contundente y recargado de sus líneas: &lt;i&gt;Bailo y me retuerzo para dicha de todos, cuento chistes y hago bromas, y al llegar a casa, me quito la pierna y me tiendo en la cama con mi espantosa vida,&lt;/i&gt; es todo lo que dice en “El alma de las fiestas”, uno de los cuentos de la primera parte del libro, llamada “Los hombres solos”. Así, la brevedad logra golpes rotundos y, sobre todo, muestra otra dimensión de su escritura que, aunque con la característica ironía y el conocido humor del escritor para niños, no deja de producir dolor, impacto y perturbación en la lectura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás a cuento venga, para entender la perturbación que logran las prosas cortas de Triunfo, mencionar que el epígrafe con que &lt;i&gt;Noticias de la niebla&lt;/i&gt; inicia es de Alejandra Pizarnik. Una mujer bebiéndose a sí misma en la dolorosa sed de la madrugada. Pizarnik, especialmente inclinada a la prosa poética, parece así una de las influencias de Arciniegas, aunque lo cierto es que el escritor logra otras cosas distintas en su libro, pues incorpora, además de la pesadez y crudeza de la prosa pizarnikiana, el trabajo con lo fantástico y lo cotidiano: los bares, el uso de Messenger, Facebook, el Sísifo moderno convertido en el enterrador eterno de su esposa… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los cuentos de Arciniegas lo extraordinario se vuelve real. Habitan sus historias hombres que se convierten en perros unas líneas adelante en el mismo cuento. &lt;i&gt;Los hombres, en cuatro patas, ladraban a la luna mientras los perros le escribían poemas. Sobra agregar que ni los perros entendían los ladridos ni los hombres los poemas. Batían la cola ante el papel que el amo les sacudía como un trozo de carne, corrían alrededor y acezaban, sumisos, felices e ignorantes...&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Los objetos, también, adquieren voz propia para hablar de un humano que pasa cuestionarse a sí mismo sobre lo que lo hace distinto de las cosas. Otro tema es la ridiculización del amor: su tratamiento irónico, pero que no por ello deja de ser doloroso, lo convierte casi en cuento de hadas en el que el hijo de la princesita no es hijo de príncipe sino de endriago… En “La agonía de las vírgenes”, tercera parte del libro, algunos de los temas son el sexo, la desilusión, las vírgenes –historias de monjas, de solteronas, de viudas tempranas– y lo imposible del amor en tantas ocasiones… Mujeres inalcanzables que exhiben sus atributos pero se quedan allí, intocables, muertas en el deseo y enlazándolo con la mística y lo sagrado: las visitas nocturnas de sus amantes sobrenaturales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Las mujeres perdidas”, los cuentos tratan de las defraudadas en el matrimonio, los hombres casados y su infidelidad, solos, arrepentidos; los niños y su despertar sexual, el miedo… Los cuentos de Triunfo perturban pero gustan, son provocadores, casi crónicas por su manera de ser contados, que evita cualquier tipo de juicio, como quien prefiere observar y relatar, casi a la manera de lo más filoso de Kundera. La cuarta parte, “Zona de candela”, trata del erotismo de las relaciones humanas y así se relaciona con el resto del libro. Escenas sexuales que ocurren en distintos lugares de la ciudad y se mezclan con la temática de la muerte, del irremediable fin, el hijo muerto mientras sus padres hacen el amor, los ciegos amantes, la vejez… Todos los temas golpean contundentemente y plantean sin intermitencia interrogantes. Es una lectura fascinante. Desestabiliza pero encanta, atrapa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la avidez con que, hace unos años, me acercaba a leer los cuentos de Triunfo, creo que hoy me queda una sensación que, a pesar de personal, quiero compartir en este texto. Se trata de sentir que un escritor crece con uno y que, de repente, conforme hubo cambios en la vida, hay una escritura que logra gustar porque también está contando de los cambios que hubo en la manera de pensar. Su tratamiento del lenguaje me recuerda un poco el de la Ana Matute de &lt;i&gt;Los niños tontos&lt;/i&gt;, donde las situaciones que se plantean son incómodas e incluso crueles, y que además contrasta con sus otros cuentos para niños. Pero esa característica es primordial. “De otras orillas”, última parte del libro de Triunfo, puede explicar un poco el &lt;i&gt;modus loquendi&lt;/i&gt; de los temas en su obra: se trata de una forma de contar que no puede darle nada “masticado” a sus lectores. Los lectores de la obra de Triunfo, de todas las edades, sabemos que en sus cuentos hay siempre una invitación a la reflexión: los finales felices se evitan, las historias siempre, por más incursión de elementos fantásticos que tengan, tienen un final realista, sincero. Sin ninguna duda, recomendado, este libro del señor don Triunfo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-3792178226156194065?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/3792178226156194065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=3792178226156194065' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3792178226156194065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/3792178226156194065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/noticias-de-la-niebla.html' title='Noticias de la Niebla'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-FWRnizRq2z0/TdsxDS-SbiI/AAAAAAAAALE/isw0jQ2w60M/s72-c/Noticias+de+la+niebla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4242075128651183773</id><published>2011-05-23T22:28:00.000-05:00</published><updated>2011-05-23T22:28:10.181-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ondas Expansivas - Julián Isaza'/><title type='text'>Ondas expansivas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VepfejObxRM/TdsliSOsNCI/AAAAAAAAAK8/LWB9GxqfJcE/s1600/Ondas+expansivas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-VepfejObxRM/TdsliSOsNCI/AAAAAAAAAK8/LWB9GxqfJcE/s320/Ondas+expansivas.jpg" width="208" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Isaza, Julián. &lt;i&gt;Ondas expansivas&lt;/i&gt;. Buenos Aires: El fin de la noche, 2010. 74 págs. Disponible en línea: &lt;a href="http://elfindelanoche.com.ar/archives/1222"&gt;http://elfindelanoche.com.ar/archives/1222&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Rafael Cely&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro de Isaza es un corto y agradable texto de cuentos. Los ocho relatos que el autor colombiano trae en su primer libro imprimen un estilo cinematográfico emparentado con la estética expresiva de Tarantino o con la de los cómics de Marvel. Desde las técnicas narrativas propias del género policíaco, Isaza retrata crímenes de estos días a partir de temáticas contemporáneas que consolida más en unos cuentos que en otros. Debido a que en algunos los personajes son predecibles, en otros las temáticas son demasiado cercanas a la televisión y al cine gringo, sin aportar nada en términos literarios, ni pasar de ser divertimento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de resaltar, sin embargo, la interesante fuerza expresiva que logra en “Tic-Tac”, aprovechándose de un mito de nuestros tiempos: el apocalipsis señalado en las profecías mayas y similares. Al final del relato dice: “El cielo se pone rojo, un zumbido comienza a crecer, la gente grita y los rostros se desencajan” (40). Este asesino que se nos presenta como un vidente del futuro presiente el fin del mundo, el lector juzgará si es su propio fin o si en verdad es un fin generalizado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Clarividencia”, por su parte, presenta a un profeta de estos tiempos: un loco misterioso de aquellos que se creen mesías, éste vaticina la muerte de la gente. Así se van insertando los personajes del libro de Isaza: proféticos, heroicos al estilo cómic, triviales en el modo televisivo; parecen gente normal, pero pronto las historias dan un giro, dos, y después se quedan ante un dilema que muchas veces es más bien cliché, como en el relato final cuando habla desde un&lt;i&gt; zoom out&lt;/i&gt;, en el que un extraterrestre “contrae sus tentáculos (que en términos terrestres sería como encoger los hombros)” (66); parece más una escena de &lt;i&gt;The Simpsons&lt;/i&gt;, al estilo caricatura, que una imagen literaria que explore alguna circunstancia conmovedora de la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro del autor colombiano se ubica en una dimensión bien diferente a la tan acostumbrada, realista y ligada a la historia del país. También toma distancia del simple intento por una literatura urbana con tintes naturalistas. Sin explorar en mayor medida la psicología de los personajes, fija su atención en determinados hechos que desencadenan su proceder criminal. El hilo principal del libro lo van a dar los coincidentes crímenes en cada uno de los cuentos. Quizás el único que se aleje un poco de ese esquema sea el titulado “Seducción”, en el que un veterano hace pasar apuros a las domiciliarias que entregan pizza en su edificio, valga decir que hay un hecho que desenlaza el cuento, el cual, me imagino, puede haber lectores que lo tomarán como un atentado a algún tipo de integridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rutina después de tanta sangre se convierte en sed de más acción violenta. El lector tiende a sentirse ávido del momento en el que el asesino va a impactar la cabeza de su víctima o va a accionar el arma debajo del abrigo. Pero esta sensación de incertidumbre que cautiva al lector desaparece en algunas piezas. Por ejemplo, el relato con el que abre el libro, “Tiempo muerto”, habla de un asesino retirado que quiere volver a las andadas. Pasa de la cotidianidad al recuerdo, a la acción, suelta de repente la frase cliché de “todo tiempo pasado fue mejor”, la convierte en, “todo tiempo pasado es presente” (14), y, hasta allí, bien. El relato pierde fuerza al final. En mi concepto, tiene un final predecible: inserta a otro personaje con el que el autor no logra consolidar un cierre que no se presuma en qué va a terminar. Es importante decir que la historia da un giro interesante, pero demasiado predecible y quizás clásico en términos literarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es recurrente por su parte la relación con el cómic. Las onomatopeyas, “plac”, “plop”, “bang”, etc., se unen a los continuos americanismos, hay una pretensión de desgeograficación, al hacer notar que estos hechos no se dan en un lugar determinado. Por los ambientes urbanos, abigarrados, podría decirse que cualquier ciudad aplica, a pesar de breves referencias que pretenderían una ciudad colombiana, como cuando dice en “Ruido”: “el infierno se reconstruyó bajo la figura de un enorme costeño amante del vallenato en vivo de jueves a sábado”, hay aquí una breve referencia de colombianismo, que es más una pincelada que algo fundamental en el relato. Por otro lado, está la intención de ubicar una voz siempre en un presente inmediato, en el hoy, en el día a día. Recurre a las horas, pero muy poco a las fechas, quiere ser un autor de la época. De allí sus referencias constantes a la televisión, a la Internet, a la música contemporánea, en general, a las maneras de nuestros días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer libro de Isaza no pasa quizás de ser un divertimento, de estos que reciclan lo que los medios y el mundo globalizado ha producido. Esa parece ser una de las nuevas tendencias de la narrativa contemporánea; y no sé si en ese intento se corra el riesgo de rayar con el amarillismo mediático. En mi concepto, es interesante la fusión de las formas clásicas con las nuevas tendencias desarrolladas a partir de la técnica, el problema está en si la literatura, cuando toma las ideas de sus familiares, el cine, el cómic, el &lt;i&gt;performance&lt;/i&gt;, no está relegando su naturaleza. Allí, entonces, yo pensaría que hay textos como algunos de los presentados por Isaza que se entenderían mejor en formato de cine, de pronto, de cortometraje de Youtube. De todas maneras hay unos buenos intentos por sacar la literatura colombiana de las casillas de la novela histórica. Esto no quiere decir que yo esté desdeñando la novela histórica que está bien construída (pocos ejemplares contemporáneos en este país), es ponderable y hasta necesario, pero debemos tener cuidado de no caer en los clichés de otras escuelas que no están aportando mucho en términos literarios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4242075128651183773?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4242075128651183773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4242075128651183773' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4242075128651183773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4242075128651183773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ondas-expansivas.html' title='Ondas expansivas'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VepfejObxRM/TdsliSOsNCI/AAAAAAAAAK8/LWB9GxqfJcE/s72-c/Ondas+expansivas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2337138251630365329</id><published>2011-05-23T22:14:00.001-05:00</published><updated>2011-05-23T22:15:01.511-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El demoledor de Babel - Larry Mejía'/><title type='text'>El demoledor de Babel</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-q3O_xEfJVJM/TdsiX0ieplI/AAAAAAAAAK4/cVBjzMU_ox4/s1600/El-demoledor-de-Babel.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-q3O_xEfJVJM/TdsiX0ieplI/AAAAAAAAAK4/cVBjzMU_ox4/s320/El-demoledor-de-Babel.png" width="208" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Mejía, Larry Guillermo.&lt;i&gt; El demoledor de Babel. &lt;/i&gt;Caracas: Editorial El perro y la rana, 2010. 119págs.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por Rafael Cely&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;La ciudad es siempre la misma. Otra no busques -no la hay-&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;-Kavafis&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Nacido en 1983, Larry Mejía es de aquellos escritores germinales, de la generación más reciente, quien con su primera obra ha sentado una voz en las letras colombianas. He de resaltar la juventud del autor y que llama la atención que el libro sea editado en Venezuela. Larry decide publicar en el país vecino debido a las dificultades editoriales que existen en Colombia y, al igual que muchos otros escritores colombianos que publican en Venezuela, México o Argentina, su obra es más conocida en los países de publicación que en Colombia, su país de origen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El demoledor de Babel&lt;/i&gt; es un documento de la inconformidad, pero además es un ejemplo del escepticismo del narrador. Contado en primera persona y con un fuerte contenido autobiográfico       &lt;i&gt;El demoledor&lt;/i&gt; se desarrolla en la ciudad de Bogotá, en donde la construcción de un hospital, ubicado en el sur de la ciudad, permite acceder al mundo de la cotidianidad colombiana, la cotidianidad del humilde, del desposeído, del obrero, pero también la del corrupto, del delincuente y la de un joven escritor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es la desesperanza que esboza el narrador? La de una repetición cíclica, tal vez, la de una repetición espacial, quizás: &lt;i&gt;cualquier lugar con hombres es el infierno&lt;/i&gt; (13).  Más allá de eso, la motivación del narrador pareciera ser una lucha contra la memoria, un desafío al olvido, una reconstrucción de recuerdos, después de ser acaloradamente meditados, a pesar que &lt;i&gt;nunca, recordar está bien &lt;/i&gt;(12). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como trabajador de la bodega en la construcción, el protagonista va a estar entre las aguas de los tecnicismos, los números y el trabajo mecánico, y la isla que le proporciona la literatura, pues mientras está digitando números en el “Pitágoras” (como llama al computador de la empresa), el protagonista-narrador también está escribiendo su novela aprovechándose del papel y la tinta de la empresa, haciendo parte del mismo juego de corrupción que ejercen los contratistas y algunos empleados del hospital, es por eso que el protagonista señala: &lt;i&gt;ellos desfalcaban para la obra de construcción y yo para la obra de literatura&lt;/i&gt; (41).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este transcurso, del inicio al fin de la construcción del hospital, se desarrolla el tiempo de la narración. Los monólogos de &lt;i&gt;El demoledor&lt;/i&gt; sugieren una técnica narrativa cercana al “transcurrir de conciencia”, sin embargo, ese estilo no es consistente. Podría asegurar, en este sentido, que la unidad de la obra está dada más por la actitud del narrador frente al mundo que por una unidad estilística concisa. &lt;i&gt;Aquí seguimos a pesar de estar muertos, condenados, seguimos entre los incisivos de la bestia&lt;/i&gt;; este encierro entre los dientes del monstruo va a ser una constante en la obra de Larry, y &lt;i&gt;la bestia&lt;/i&gt; es esa Bogotá conmovida que lo único que ofrece es una &lt;i&gt;comida mal hecha&lt;/i&gt;&amp;nbsp;(20) con papas vidriosas, jugo de frutas viejas y arroz pastoso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrentarse a&lt;i&gt; El demoledor&lt;/i&gt;, en casi todo su transcurrir, es confrontar al absurdo hasta llegar al hastío. El libro produce la impresión del poema de “La ciudad” de Kavafis, en el sentido de que siempre se camina por lugares idénticos, y el narrador es consciente de que en ningún lugar hallará algo distinto, inevitablemente, va a terminar decepcionado “porque todo es siempre igual”. Sin embargo, si algo tiene claro el protagonista, es que tiene que irse de Colombia. Ese sentimiento, por decir de algún modo, antipatriótico, denota una influencia marcada en la literatura de Mejía de las creaciones de Fernando Vallejo, tan famosas por su posición crítica frente al país y las bases que lo constituyen. Quizás la fijación de Mejía no tiene el tinte directo, sarcástico y siempre preciso de Vallejo, pero está construido en esa vía y, me atrevería a decir, que con una intención similar a la del consagrado escritor colombiano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, es de destacar la fijación del autor por el rock en español. Su prosa va a estar entremezclada con referencias o citas a la música de Andrés Calamaro, especialmente a su disco &lt;i&gt;La lengua popular,&lt;/i&gt; como también referencias constantes a Fito Páez. Este hecho da a la narración un tinte innovador, que proporciona frescura al texto. Vamos a presenciar a las melodías urbanas desarrolladas en Buenos Aires, Rosario o cualquier otra ciudad, coladas en el decorado de Bogotá y conviviendo especialmente con los obreros que construyen el hospital. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hallar concreción en &lt;i&gt;El demoledor&lt;/i&gt; es quizás uno de los principales problemas que deduzco de la lectura, no hay un hilo definido y por momentos se quiere parar de leer por la densidad de nombres, lugares e imágenes simultáneas: la historia es una vasta exposición de temas que nos llegan por casualidad, por inercia o por costumbre, a veces cercana a un cuadro de tradiciones, desde la experiencia del narrador, pero siempre mostrando la fogosidad de un observador activo. Ahora bien, esta exposición superpuesta de temáticas podría tener que ver con una pretensión de oralidad o de cotidianidad subjetiva, por parte del escritor, sin embargo,  a veces parece más una retahíla de hechos inconexos, o una búsqueda de motivos para desencantarse. &lt;i&gt;El demoledor de Babel &lt;/i&gt;hay que leerlo con sus matices y, para que no sea tedioso, yo sugeriría tomárselo con calma y, en ocasiones, no tan en serio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ver una cara de Bogotá, de la Bogotá de sudor y sed, la cotidiana, la del obrero, la del transeúnte, se debería leer a Larry Mejía, también porque se sale de lo acostumbrado en la literatura colombiana. Si bien a veces me parece muy cercano a Fernando Vallejo, pienso que Mejía irá encontrando su voz, e irá tomando distancias y consolidando su propio estilo. Siempre se siente bien reseñar un autor joven que, en mi concepto, podría llegar a patentar una forma de contar conmovedora y enriquecedora en las letras colombianas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2337138251630365329?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2337138251630365329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2337138251630365329' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2337138251630365329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2337138251630365329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/el-demoledor-de-babel.html' title='El demoledor de Babel'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-q3O_xEfJVJM/TdsiX0ieplI/AAAAAAAAAK4/cVBjzMU_ox4/s72-c/El-demoledor-de-Babel.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2635258689107757510</id><published>2011-05-23T21:58:00.001-05:00</published><updated>2011-05-23T22:54:27.822-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sombra de nubes rojas y otros escritos divagantes - Alexander Gómez Díaz'/><title type='text'>Sombra de nubes rojas y otros escritos divagantes.</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-B4FfRytOyng/TdsezboddiI/AAAAAAAAAK0/MImr0py8H2w/s1600/Sombra+de+nubes+rojas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-B4FfRytOyng/TdsezboddiI/AAAAAAAAAK0/MImr0py8H2w/s320/Sombra+de+nubes+rojas.jpg" width="219" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;"Llave y candado"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Gómez Díaz "Mateo", Alexander. &lt;i&gt;Sombra de nubes rojas y otros escritos divagantes.&lt;/i&gt; (Sic) Editorial, Bucaramanga, 2008. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por Pablo Rátiva&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La lluvia se siente caer por los ventanales de los tiempos. El tiempo en tanto escribe sus historias de amor y de desamor por los dedos de Alexander Díaz Gómez” Mateo”. Las aventuras que el tiempo y los paraguas le cuentan han sido puestas en órbita por él en un libro llamado &lt;i&gt;Sombras de nubes rojas y otros escritos divagantes.&lt;/i&gt; En él, el autor explora las conexiones perdidas entre los yos, que atraviesan la ciudad y el cyber-campo, sin saberse si dejan o no las huellas que sus sentimientos piden. Alrededor de las huellas y de los caminos que no se sabe si se desconocen o han sido recorridos tantas veces que se han perdido el escritor construye un libro que utiliza variados géneros para dar voz a sus personajes: pequeños cuentos, prosas poéticas, poemas y diálogos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí a Mateo contando cuentos en &lt;i&gt;La Perola &lt;/i&gt;(espacio de Narración Oral de la Universidad Nacional sede Bogotá). De no haber sido así igual me hubiera enterado de su quehacer con la palabra oral pues en los agradecimientos el escritor nos deja en claro la proveniencia de su actividad con la palabra. Cuando lo escuché por primera vez contaba una historia medieval y yo me asombraba de cómo construía a través de su gesto y su palabra el ambiente en el que la historia ocurría manteniendo a sus espectadores colgados de la palabra. Esto es quizá lo más interesante en este libro pue,s en él, un trabajador de la palabra oral juega con la palabra escrita y las formas en las cuales las dos se encuentran, y consigue hacer pasar un poco de la rítmica y de la intención de la oralidad al territorio de lo escrito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor había publicado en 2005 un libro llamado &lt;i&gt;Divagabundia &lt;/i&gt;con la misma editorial, y el texto aquí reseñado es, de alguna forma, una continuación de este libro. Esta relación es mencionada en el título, y es justo señalarla pues, aún con distintas obsesiones, un estilo y una forma de  nombrar acompañan a los dos libros, sin hablar de que comparten estructuras y vías de experimentación con el lenguaje. Algunos ejemplos de ello son los significados de las palabras con los que el autor juega, la forma en que ellas se resignifican cuando aparecen divididas por un guioncito como fue-ego, o cuando son nombres de personajes como Mono y Logos. A partir de estos juegos se impulsa un ir por las palabras que en ocasiones se decide más por el objeto rítmico que por el sentido y en ocasiones busca  solamente generar un ambiente o una sensación (como en todos los libros y en todos los lectores, esto a veces se logra y a veces no).&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hay una raigambre cultural intensamente puesta en escena en &lt;i&gt;Sombra de nubes rojas&lt;/i&gt;, y ésta es probablemente su mayor fortaleza, el ambiente citadino del quehacer de la cotidianidad se siente desde la primera página, desde los agradecimientos, desde la llamada clave de acceso (especie rara e ignota de introducción) que cuenta una hazaña cómica del autor típica de un conjunto cerrado. Los relatos y disertaciones incluidas en el libro son hechos por personajes que viven la Bogotá actual y que se piensan su lugar en el mundo (también en el mundo de las palabras) desde una perspectiva urbana y actual, pero que la poetizan sin buscar los lugares comunes de la oralidad cotidiana, eludiendo incluso, de manera evidente, la imitación y el realismo y más bien  entrando en una especie de conciencia desde la cual su estar en el mundo se ve confrontado en la palabra. Desde esta conciencia, la palabra toma un lugar preponderante y el lenguaje, muchas veces barroco, se pone en primer plano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos elementos simbólicos aparecen continuamente en el libro: la llave y el candado. Con ellos el escritor pone al lector en ocasión de entrar o no, de participar o no (incluso llega a dejarle la misión de completar el relato que le da título al libro). La invitación está hecha, estimado, usted verá si entra o no.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2635258689107757510?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2635258689107757510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2635258689107757510' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2635258689107757510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2635258689107757510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/sombra-de-nubes-rojas-y-otros-escritos.html' title='Sombra de nubes rojas y otros escritos divagantes.'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-B4FfRytOyng/TdsezboddiI/AAAAAAAAAK0/MImr0py8H2w/s72-c/Sombra+de+nubes+rojas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-2528749077838776966</id><published>2011-05-23T21:44:00.002-05:00</published><updated>2011-05-30T19:34:03.525-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentan: relatos de escritoras contemporáneas - Luz Mary Giraldo'/><title type='text'>Antología de viaje</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Ykf8OkiJY_Q/Tdsbybw6hsI/AAAAAAAAAKw/khckfMZW8ps/s1600/lanzalibro.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-Ykf8OkiJY_Q/Tdsbybw6hsI/AAAAAAAAAKw/khckfMZW8ps/s200/lanzalibro.jpg" width="138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Giraldo, Luz Mary (antóloga), &lt;i&gt;Cuentan: relatos de escritoras colombianas contemporáneas.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Medellín: Sílaba Editores, 2010. 218págs.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Por Pablo Rátiva&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Los libros que me son hermosos me llevan por campos adornados por mil soles distintos. Me toman entre brazos torneados, a veces, y un momento después, fuertes como hierro y piedra volcánica y maciza: me abrazan y abrasan, sin soltarme. Más fuerte es la impresión y el viaje si el libro es de cuentos: cada vez que uno de sus cuentos se acaba, es como perder un poco el oxígeno, y tengo que cerrar los ojos y dejarme caer de las alturas sintiendo el vértigo completo antes de poder abrirlos de nuevo, dar vuelta a la página y tomar el cuerpo de la palabra como asidero para otro viaje. El goce, así, se expande por todo el cuerpo letrado y evidente, y leer no es escapar sino sentir. Mi yo sentado adquiere sentido (sentido leve como un fuego fatuo).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Las mujeres nunca han dejado de sorprenderme, de emocionarme, de excitarme (no piense solamente en lo sexual, lector, pero tiene también todo el derecho de pensarlo así si quiere) de correrme la silla cada vez que encuentro algún reposo, de ponerme la silla cuando estoy muy cansado y más lo necesito. Eso no tiene nada que ver con que el libro sea bueno o malo, ni siquiera con que me haya gustado o no; pero es una antología de mujeres y si no hablo de ellas se pondrán bravas, y a mí me entra terrible miedo. Entonces sí, son mujeres las que escribieron, mujeres de muchas edades, de manos gruesas y venosas algunas, y largas, delgadas y amantes las otras. Fuertes y débiles. Algunas con rostros más o menos imaginables, la mayoría con rostros sin importancia para el lector embebido en sus letras. Mujeres contadoras de historias, tan bellas en su arte de contar que se esforzaron en que se nos olvidaran sus presencias maternales y escucháramos sólo su voz con su historia&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Y así, entre los brazos de fuertes voces acuñadoras, las historias se van  sucediendo, una tras otra, variadas, distintas. Entramos a sombríos hospitales blancos de pobredumbre para salir y ver el sol quemante del desierto y las largas praderas africanas que parecen mares con sus mareas, como el que riega el Chocó. Allí se hablan historias con el ritmo en los ojos, ojos abiertos y lozanos, ojos hermosos de amargura, ojos repletos de estrellas en la plenitud de un cielo colonial en Santa Fe. Una mujer acostada en esos suelos de piedra, sintiendo su cuerpo que desea y que lleva un hijo adentro, la mujer y sus niñas hermosas esperando una visita de otra  mujer hermosa. Visitas que se trastocan, visitas de la muerte en forma de teléfono, de la vida en forma de caricia, del deseo en forma de muñeca inflable, de la caridad en forma de deseo. Visitas a hoteles y a parques, a cementerios y a salas de conciertos. Visitas llevadas por voces como brazos que en el libro nos abrazan y no nos sueltan hasta no haber terminado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Un libro cercano al oído, con historias de un lenguaje que fluye de manera cadenciosa por cada estilo, por cada nuevo precipicio. Libro amo del volar de las cabezas, libro como los que a mí se me hermosean. Se trata de las historias, no del género de las personas que las escribieron, y eso está bien porque ya basta de gemidos y protestas lastimeras. No se trata de que sea una antología de mujeres, sino de la belleza de las &lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;historias, sin embargo fíjate lector que no he dejado de hablar de ellas: las que cuentan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-2528749077838776966?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/2528749077838776966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=2528749077838776966' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2528749077838776966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/2528749077838776966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/antologia-de-viaje.html' title='Antología de viaje'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Ykf8OkiJY_Q/Tdsbybw6hsI/AAAAAAAAAKw/khckfMZW8ps/s72-c/lanzalibro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4329359470835177460</id><published>2011-05-23T21:21:00.003-05:00</published><updated>2011-05-29T11:53:46.855-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ponqué y otros cuentos - Carolina Sanín'/><title type='text'>Ponqué y otros cuentos.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-RaAxWkGzuEA/TdsV48IX7jI/AAAAAAAAAKs/IVS9SG8NFJs/s1600/Ponqu%25C3%25A9+y+otros+cuentos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="220" src="http://2.bp.blogspot.com/-RaAxWkGzuEA/TdsV48IX7jI/AAAAAAAAAKs/IVS9SG8NFJs/s320/Ponqu%25C3%25A9+y+otros+cuentos.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Sanín, Carolina. &lt;i&gt;Ponqué y otros cuentos&lt;/i&gt;. Bogotá: Norma, 2010. 126págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Manuel Osorio &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Nunca seré una persona que escriba hermosos sonetos musicales.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;Eso no va a pasar, así que tengo que hacer otra cosa.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Anne Carson&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una mujer llamada Miriam que desea ser judía como su nombre; una radioescucha que no soporta que la locutora se ría sin que ella sepa de qué; una mujer que reflexiona sobre la teoría del microcosmos en un colectivo que, se cree, va hacia el mar; una pareja que viaja en tren hacia Armero y cuya travesía es  circular y sin destino; una mujer que bate su propio récord de vida el día de su cumpleaños número veinticinco; un hombre gay a quien su amante le pisa el tercer dedo del pie derecho con sus zapatos de madera en señal de venganza; una extraña forma duelo por la muerte de una prima que dura el día entero; una mujer ve, sin poder evitarlo, cómo su enamorado se fija en otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos podrían ser, a grandes rasgos, los argumentos de los ocho cuentos que componen &lt;i&gt;Ponqué y otros cuentos&lt;/i&gt; de Carolina Sanín, pero la verdad es que esta colección de relatos es más que eso. Es la búsqueda por narrar de otra forma, lejos de las descripciones detalladas, de espacios y tiempos definidos, de personajes reducidos a sensaciones.&amp;nbsp;En estos cuentos el lector se encontrará con personajes -casi todos mujeres- que siempre están en lugares equivocados y deben adaptarse a las circunstancias impuestas. Muchas veces los resultados no son los imaginados. En cada página Carolina Sanín sorprende al lector, quien es llevado en su lectura por una especie de laberinto del cual sólo se conoce el comienzo y el final.&amp;nbsp;Se puede decir que son cuentos emparentados con el ensayo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sí, &lt;i&gt;Ponqué y otros cuentos &lt;/i&gt; se puede entender como un ejercicio narrativo en el cual Sanín deja claro su deseo de explorar lo autobiográfico en una forma diferente a la testimonial. En sus relatos, la acción es lo menos importante, ella centra la atención del lector en los pensamientos y recuerdos de sus personajes, en las preguntas  que como escritora se está haciendo frente a la literatura, ¿qué escribir? ¿Por qué escribir? ¿Cómo narrar? ¿Cómo leer? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en "Ponqué",&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;donde el protagonista explica el oficio del escritor: e&lt;i&gt;scribir era dar respuestas mientras Dios aún no parecía mostrar ninguna (…)&amp;nbsp;Entonces ella le pidió que le pidiera que explicara de otro modo por qué decía que escribía por ser bella. Él así lo hizo, y ella dijo que entraba en la escritura como José había entrado en la cárcel donde empezó a interpretar sueños en lugar de soñar con que lo amaban&amp;nbsp;&lt;/i&gt;(124,125); o&amp;nbsp;cómo también, en otro cuento, se cuestiona el papel de lectora, &lt;i&gt;cuando no terminaban en que los personajes se morían, las historias que yo me sabía terminaban en que dos quedaban juntos. Las historias decían que los dos vivían felices para siempre y, si estaban escritas, mostraban  en la última página la palabra fin&amp;nbsp;&lt;/i&gt;(27).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Ponqué y otros cuentos&lt;/i&gt; puede ser apreciado como un libro de ensayos de la palabra que celebran lo jamás no dicho, en esa medida -guardando las proporciones- pueden ser apreciados por la vía del proyecto poético de Anne Carson en &lt;i&gt;Hombres en sus horas libres&lt;/i&gt;, o a las búsquedas por el  silencio del sonido  en Bjork con &lt;i&gt;Medúlla &lt;/i&gt;y PJ Harvey conn &lt;i&gt;White Chalk&lt;/i&gt;, o las exploraciones de las imágenes del cine de Narcisa Hirsch&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos cuentos, sin duda, causarán antipatía y rechazo al lector tradicional, que espera encontrar historias con argumentos sólidos y una unidad en las narraciones que le permitan ver y entender que se trata de un libro de cuentos. Estos son cuentos que no pretenden entretener. &lt;i&gt;Ponqué y otros cuentos&lt;/i&gt; está concebido para un lector que desea experimentar y arriesgar en su lectura… Que desea ser cuestionado. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4329359470835177460?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4329359470835177460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4329359470835177460' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4329359470835177460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4329359470835177460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ponque-y-otros-cuentos.html' title='Ponqué y otros cuentos.'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-RaAxWkGzuEA/TdsV48IX7jI/AAAAAAAAAKs/IVS9SG8NFJs/s72-c/Ponqu%25C3%25A9+y+otros+cuentos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-1082576526281975847</id><published>2011-05-23T21:00:00.001-05:00</published><updated>2011-05-23T21:02:02.538-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ese silencio - Roberto Burgos Cantor'/><title type='text'>Ese silencio.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-QerzFlJkBlQ/TdsRMIDfwBI/AAAAAAAAAKo/iY_Ps_iW1Pw/s1600/Ese+silencio.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-QerzFlJkBlQ/TdsRMIDfwBI/AAAAAAAAAKo/iY_Ps_iW1Pw/s320/Ese+silencio.jpg" width="218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Burgos Cantor, Roberto.&lt;i&gt;&amp;nbsp;Ese silencio&lt;/i&gt;. Bogotá: Planeta, 2010. 161págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Edwin Cubides Serrano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que la desgracia y el des-amor son dos modos de la existencia humana que, en la narrativa de Roberto Burgos Cantor, van siempre entrelazados en un roce imperfecto y revelador. La última novela del escritor cartagenero,&lt;i&gt; Ese silencio&lt;/i&gt;, es una demostración de la gran destreza y habilidad que tiene Roberto Burgos para ahondar en el ser humano, en sus voces, percepciones, decepciones y carencias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de muchas voces, de muchos narradores y de muchos silencios, el lenguaje de Roberto Burgos va llevando al lector por un camino de sensaciones e intentos de recuerdos, en donde el amor atraviesa constantemente la reflexión de los personajes, y no sólo la reflexión, sino también la encarnación de la efervescencia corporal del enamoramiento, de la iniciación sexual, de ese primer encuentro con el otro cuerpo, casi inocente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra se divide en diez capítulos en los cuales, a través de fragmentos y de distintas voces, se construye la narración: la historia de Puerto Escondido, de María de los Ángeles, de su madre Encarnación, del Médico y de otros personajes, son relatadas en un lenguaje que entra en la realidad de cada uno de ellos, realidad de carencias en donde los recuerdos, los dolores y, sobre todo, los largos silencios son protagonistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de María de los Ángeles es la de una mujer, niña y madre, que encuentra el amor en una noche en que las cantadoras mezclan la melodía del amor con la novedad del cuerpo del hombre, con el descuido de un roce suave y la voz del Médico en su oído virgen. Tal vez esa música es la única que llena el silencio del pasado, del presente y de los olvidos de su memoria. María de los Ángeles, protagonista del relato, recuerda: &lt;i&gt;Esos recuerdos que se anudan unos con otros construyen una realidad benigna o menos soportable pero resistida por la vida que ahora contempla, resignada, y juega con las conjeturas de si pudo ser distinto, si se omitió una intuición, un acto, una palabra dicha a tiempo, o no dicha con inoportunidad&amp;nbsp;&lt;/i&gt;(80), y entre esas evocaciones del pasado se entreteje la historia de una niña que conoce el amor con un hombre mucho mayor que ella, un Médico con un aura de misterio que la envuelve en ese juego del amor, aunque también la envuelva en esa ausencia-presente en la que se convierte ese cuerpo desconocido, esa figura del hombre que busca, que persigue lo intangible e inefable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Médico, también protagonista del relato, es un Sísifo moderno en una constante búsqueda, un donjuán que busca en cada cuerpo el absoluto, algo interminable que se le escapa de las manos, y se va a posar entre los muslos de sus amantes, en ese olor particular, en ese sabor de la madre y la mujer, en ese sabor de la existencia. &lt;i&gt;Pensaba que él buscaba algo con lealtad en ese peregrinaje por los sentimientos de mujeres que compartían con él una casa, un saludo, los entusiasmos del enamoramiento al comienzo encanto… &lt;/i&gt;(94) Él y María de los Ángeles son los que construyen un relato cifrado en una indagación a la memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de estos dos personajes se mezcla con las voces de los demás sujetos que están presentes en el relato y que, a través de su propio discurso, crean una forma de ver su realidad y enfrentarse a ella. Los personajes de &lt;i&gt;Ese silencio&lt;/i&gt; son hombre y mujeres que buscan, tanto en el pasado como en el presente. Esa búsqueda es también la espera intermitente de una respuesta que no llega con el lenguaje, porque &lt;i&gt;las palabras son como las monedas: mientras más se usan menos valen y nadie sabe qué nombran, qué quieren decir &lt;/i&gt;(94); y tal vez por esto, es que la espera y la indagación permanente son características irreconciliables de la realidad que viven los personajes y que es necesario recordar para que no se escape. Recordar es construir, (re)vivir el presente y así poder enfrentarse con el largo silencio de todas las palabras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Burgos Cantor crea una interesante historia mezcla de voces y recuerdos a la que vale la pena acercarse por su habilidad narrativa y su facilidad de entrar en el alma humana y, desde allí, contarnos sus aciertos, carencias, decepciones y silencios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-1082576526281975847?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/1082576526281975847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=1082576526281975847' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1082576526281975847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/1082576526281975847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/ese-silencio.html' title='Ese silencio.'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-QerzFlJkBlQ/TdsRMIDfwBI/AAAAAAAAAKo/iY_Ps_iW1Pw/s72-c/Ese+silencio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-462959605215849743</id><published>2011-05-01T23:46:00.000-05:00</published><updated>2011-05-01T23:46:48.785-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pétalos y otras historias incómodas - Guadalupe Nettel'/><title type='text'>Pétalos y otras historias incómodas.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JuVKEexZtLw/Tb41NEFZC_I/AAAAAAAADbQ/9arQpSiq5-I/s1600/IMG-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-JuVKEexZtLw/Tb41NEFZC_I/AAAAAAAADbQ/9arQpSiq5-I/s320/IMG-2.jpg" width="209" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Nettel, Guadalupe. &lt;i&gt;Pétalos y otras historias incómodas.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;México: Anagrama, 2008.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por Manuel Osorio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En 141 páginas y seis cuentos, la  escritora mexica Guadalupe Nettel presenta seis personajes que evitan, creativamente, mantener una relación con otro. Personajes solitarios, entonces, que exhiben mundos que transcurren dentro de una pecera; de allí viene lo que se podría considerar como extraño en el mundo creado en la ficción de Guadalupe Nettel: nuestras cartas de presentación a los otros no incluyen lo incómodo que hay en nosotros mismos –para ellos, para los demás–, no incluyen el olor de la mañana, el mal genio por lo ocioso, los pequeños placeres “inconfesables” en público. Los personajes de los cuentos de Nettel son como peces. Viven en su pecera y el lector los observa a través de un vidrio no libre de algas… Lo extraño, lo incómodo, se convierte para el lector en una historia despojada de juicios; aquí se ha eliminado la tercera persona, aquí es el personaje quien enuncia su historia, quien puede, mejor que ninguna otra voz, hablar de los colores que él mezcla en su mundo, de lo que permanece oculto a los ojos indiferentes de la cotidianidad aprendida, habituada hasta el aburrimiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Nettel asistimos a la narración de la intimidad de personajes que no se pueden mentir a sí mismos, personajes que no encuentran excusas para intentar ser de otra manera; sus vicios, sus filias, los definen, marcan su relación con el mundo y no les permiten traicionarse. Así, los personajes asumen todas las consecuencias de sus actos y llevan la soledad como una marca de autenticidad. El encuentro con el otro, con un otro, es una prueba para el sí mismo, y de ella, los personajes salen no transformados, sino ratificados en lo que son, aún cuando encuentren a sus iguales, aún cuando el encuentro sea como hallar a alguien con quien no hacen falta las mentiras, aún cuando el otro también sea un solitario, alguien que tampoco aprendió a mentirse a sí mismo. A uno y otro lado del Atlántico, en Occidente y en Oriente (los escenarios globales de los cuentos de Nettel), los encuentros son efímeros, van detrás de una imagen de perfección que ya no se busca en sí mismo; los defectos se aceptan en soledad, pero se repudian en compañía… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Ptosis”, un hombre busca los párpados perfectos, un hombre huye de los párpados en serie que reconstruye un cirujano; un hombre huye de la mujer perfecta, de la mujer que quiere desaparecer su belleza singular. Un hombre que ahora besa con infinito placer unos párpados imperfectos: “Le besé los párpados una y otra vez y, cuando me cansé de hacerlo, le pedía que no cerrara los ojos para seguir disfrutando de esos tres milímetros suplementarios de párpado, esos tres milímetros de voluptuosidad desquiciante” (Ptosis, 23). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Transpersiana”, una mujer espía a su vecino desde su ventana, sigue con atención la elección de su vecino, su elección de quedarse solo. Ella observa obnubilada a ese hombre que se hace el amor a sí mismo y a una mujer despreciada que ya no se quitará su vestido en toda la noche: “Me sorprendió que fuera oscuro, del mismo color que tus ojeras. Abajo, los calzoncillos sobre los zapatos. Arriba, tu boca entreabierta” (Transpersiana, 30). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Bonsái”, un hombre descubre que él y su esposa pertenecen a naturalezas distintas, incompatibles, mientras visita el jardín botánico de Aoyama. Él  pertenece  a la naturaleza del cactus: “Fue como una liberación. En ese momento dejé de preocuparme por cosas que antes me pesaban y me causaban angustia, como el hecho de no saber bailar. […] También por esas fechas dejé de propinar sonrisas hipócritas a los colegas que encontraba en el restaurante de la empresa, como había hecho durante tantos años” (Bonsái, 49) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “El otro lado del muelle”, una muchacha busca la verdadera soledad en un paraje lejano, alejada de toda presencia humana; la verdadera soledad es una niña acompañando a morir a su madre en una casa inmensa, en medio de una tormenta sin pausas. Ella ofrece su pecho para ahuyentar el miedo de lo inhóspito: “No encontré nada que decir, pero no quería que interpretara mi silencio como otras veces, cuando me negaba a responderle en el techo de la casa, por eso abrí la parte de la bata que cubría mi pecho izquierdo, mi seno puntiagudo de perra flaca, y dejé que se acercara. Lo tomó con la boca, una boca delgada y fría, una boca de pez, como si intentara succionar de ahí toda la fuerza necesaria para quitarse el miedo” (El otro lado del muelle, 79). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Pétalos”, un hombre busca baños públicos para sentir el olor de las mujeres, de sus excreciones, de sus secreciones, de sus desechos; entre las manchas, entre las huellas olvidadas, negadas, hay particularidades, hay detalles que las hacen únicas, y el hombre perseguirá estas huellas, irá detrás de su destrucción lenta. Él se enamora de una Flor nunca vista y rastrea en los baños sus formas posibles: “Mientras más observaba el salpicadero, el desorden se iba apoderando de los rastros y armando con ellos un caleidoscopio enloquecido. En la segunda lectura, la Flor tenía varios cuerpos posibles. Dudé del tamaño de su boca y los tonos de su orina me provocaron incluso asco, la certeza de que toda ella había empezado a pudrirse” (Pétalos, 94). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en “Bezoar”, hay una mujer que busca la receta de la calma perfecta, una mujer que atiende únicamente sus actos involuntarios, una mujer que deja pelos a su alrededor en cada lugar en el que haya estado, una ansiedad que sólo se calma arrancando uno a uno los hilos del manto rojo que cubre su cabeza; en una clínica, cerca de un acantilado, ella espera tener, por fin, su “piedra bezoar”. Ella escribe un diario para su psiquiatra, para explicarse a sí misma sus manías, desprovistas de toda causalidad fácil, y la tragedia de haber encontrado a su igual: “Ver nuestros propios defectos reflejados en el ser con quien compartimos la vida es una experiencia insoportable. ¿Se imagina usted viviendo con una enfermera sádica y pilosa que le recordara su propio aspecto de morsa? Seguramente tampoco lo resistiría” (Bezoar, 131). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como seres que ofrecen lo más preciado de sí mismos, así, también, estos seres cuentan sus historias; los cuentos de Nettel se leen despacio, pausadamente. Aquí no se buscan intrigas, no se persiguen acciones truculentas; los movimientos son de lo sentido. La sutileza y el tacto del lenguaje no persiguen un rebuscado “realismo sucio”, no se aprovechan para resaltar las bajezas humanas, la degradación del ser; &lt;i&gt;Pétalos y otras historias incómodas &lt;/i&gt;se acerca al personaje con la empatía y la inocencia suficientes para narrar sin prejuicios y sin juicios lo que estos seres dan: una imagen de lo humano, de sus ínfimas –pero no menos importantes– trascendencias, en un tiempo que, cada vez más, tiende a carecer de ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas historias se ofrecen como “pétalos”, como tesoros frágiles que una mano desprende del cálido centro de la ficción y que llegan a un lector que mira en ellos el mundo con un caleidoscopio demasiado humano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-462959605215849743?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/462959605215849743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=462959605215849743' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/462959605215849743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/462959605215849743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2011/05/petalos-y-otras-historias-incomodas.html' title='Pétalos y otras historias incómodas.'/><author><name>Laura Gabriel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00079499251209410126</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-KfWmsHhZSas/TbH8TibJU1I/AAAAAAAADZU/cPloOcV1Sv0/s220/196797_10150100430301572_518886571_6808451_3691308_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-JuVKEexZtLw/Tb41NEFZC_I/AAAAAAAADbQ/9arQpSiq5-I/s72-c/IMG-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-697696953071423529</id><published>2010-12-10T10:52:00.008-05:00</published><updated>2011-04-30T20:13:47.926-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Esposa fugada y otros cuentos - Helena Araújo'/><title type='text'>Esposa fugada y otros cuentos viajeros.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TQJNTqD47gI/AAAAAAAAAIY/3yfTw9-vtig/s1600/Esposa%2Bfugada-car%25C3%25A1tula.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 210px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TQJNTqD47gI/AAAAAAAAAIY/3yfTw9-vtig/s320/Esposa%2Bfugada-car%25C3%25A1tula.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5549082690977328642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left; "&gt;Araújo, Helena.&lt;i&gt; Esposa fugada y otros cuentos viajeros. &lt;/i&gt;Medellín, Hombre nuevo Editores, 2009.&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Por: Liz Moreno Chuquén&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Este conjunto de cuentos se define como el intento de construir cierto universo femenino en el cual un grupo de mujeres se enfrentan a diversas experiencias que complejizan la perspectiva “tradicional” en cuestiones como el amor, la vida en pareja, la realización individual y las convenciones sociales. Las distintas situaciones parecen referirse, en su conjunto, a los conflictos propios de unas mujeres que gozan de independencia económica, social e intelectual: todas las protagonistas se encuentran fuera de su país de nacimiento, ya sea de viaje, de descanso o en el desempeño de funciones diplomáticas, artísticas o académicas. De allí, posiblemente, lo de “cuentos viajeros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Por ejemplo, en “Esposa fugada”, resulta interesante el movimiento de Emilia —que vive durante los años sesenta— hacia su realización individual: estudiar Lenguas en Pensilvania. Sin embargo, esto significa el rechazo de su esposo y la distancia con sus hijos que se quedan en Bogotá. En contraste, en “El tratamiento”, uno de los relatos mejor logrados, Nora se encuentra en una clínica de reposo, lejos de su casa, inducida por un doctor a unos estados delirantes. Su conciencia se revela lúcida pero sometida a un entorno opresor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Otra mujer, en “Peor es amor que fiebre alta”, Zoila, colombiana, se encuentra de viaje de descanso en Occitania con su pareja y quien parece ser un amigo. Al final, luego de algunos comentarios sobre el significado del amor, descubre que “amor es protestar y quejarse” (…) “sollozar y velar”. (p.18) Alonso, su pareja, y Samuel, el amigo, están sosteniendo una relación sexual, “la pieza huele a sudor y Zoila ahí quieta, en lo oscuro, siente de pronto ese sabor en la boca, ese gusto a piel salada. ¿Por qué la respiración se le adensa? ¿Por qué oye un jadeo alternado con otro jadeo alternado con un roce de manos y piernas frotándose y entrelazándose? ¿Por qué oye esas voces?” (p.18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;En ese sentido, estos tres relatos parecen apuntar a un aspecto que también se explora en otros relatos: la relación infructuosa entre el hombre y la mujer. Aunque esta afirmación parece muy amplia y general, las mujeres de la obra de Araújo, a través de experiencias cotidianas, no encuentran en el amor y en la vida en pareja algún tipo de realización. Esto sucede en los cuentos referidos anteriormente: si bien Emilia, Zoila y Nora sostienen un vínculo “amoroso” con sus parejas, éstas se muestran en una relación de incomunicación, incomprensión y desamor con ellas. Por su parte, en “Leidenschaft” y “Catoctin”, Cecilia, segunda secretaria en la delegación colombiana de la ONU en Ginebra, y Olga, profesora mejicana que trabaja en Texas, al intentar establecer un tipo de relación más ligera con Ernst y Jacob, respectivamente, fracasan ya sea por el cansancio, la incomprensión o el trabajo de ellos. Un descubrimiento, al final, las hace huir, partir. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt; En esta exploración sobre las relaciones (problemáticas) de la mujer contemporánea con el amor, la vida en pareja y los hombres, “Los tres nogales” ofrece la perspectiva más “novedosa” y de alguna manera contestataria hacia los órdenes sociales y culturales: la liberación sexual y sentimental de la mujer, tal como lo decide Rosario cuando ella y su pareja sentimental y laboral visitan una extraña comuna en Suiza para hacer un reportaje. Luego de unas horas en ese lugar, conocer a Clavel y pasar la noche con él, “Rosario había cambiado de piel. Sí, ya no quería regresarse a Barcelona, prefería quedarse una temporada en Los tres nogales, naturalmente con él —sí bien lo quería—­­­­ y también con un chico llamado Clavel, que no sólo tenía nombre de flor sino ojos color agua de mar. Andrés la escuchó sin responder poniéndose de más en más pálido y la frente otra vez húmeda de sudor. De pronto le dio un acceso de tos y entornando los ojos empezó a arquearse con espasmos. Apenas tuvieron tiempo de alcanzarle el platón para que continuara arrojando bilis” (p. 140).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Para el lector es casi imposible no relacionar esta reacción física de Andrés con el significado de la decisión de Rosario, lo que revela una profunda paradoja: durante la cena, mientras consumían comida cruda, una de las prácticas de la comuna, y Andrés entrevistaba a Ettiene sobre la aldea, sus costumbres y prácticas sexuales, el entrevistado manifiesta la importancia de practicar “relaciones triangulares” con el objetivo de superar las relaciones vividas con el padre y la madre. Por eso, en su comunidad, hombres y mujeres hacen un uso libre de su cuerpo. Andrés, entusiasmado con la discusión, no se da cuenta del choque y rechazo que produce el contenido de la conversación en Rosario y, posteriormente, su huida con Clavel a su cuarto. Al final, los papeles se cambian.   En mi opinión, este relato plantea no sólo la paradoja entre las ideas y la práctica, sino también la cuestión del dominio corporal y sentimental en las relaciones heterosexuales, particularmente. Esta se muestra como una convención social y cultural que condiciona y limita a hombres y mujeres. Sin embargo, parece peligroso liberar estas prácticas, pues si bien la comunidad recibía cierta aceptación social, una vez son conocidas sus prácticas sexuales se inicia un proceso judicial en contra de su líder. Éste es el motivo por el cual Rosario y Andrés viajan a hacer la entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Resulta interesante explorar, a través de la lectura de estos relatos, la manera en que Araújo construye un micro-cosmos para cada personaje femenino y su situación particular a través del uso de un lenguaje cotidiano y la alternancia entre el narrador en tercera persona y, algunas veces, en primera. El movimiento hacia la interioridad de estas mujeres es sutil y sólo basta un gesto, una expresión o una sencilla revelación para que las tensiones, las aspiraciones, los deseos, las frustraciones y los conflictos de cada una emerjan con fuerza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="line-height: 150%; " lang="ES-CO"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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display: block; height: 320px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 209px;" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Sborovsky, Carolina. &lt;i&gt;El bienestar.&lt;/i&gt; Buenos Aires, Editorial El fin de la noche, 2010. 120 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Nathalia Cruz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La construcción narrativa de esta novela está basada en la forma del diario; a través de los días contados, accedemos a la caracterización de los personajes que circundan la vida de quien lo escribe; los diálogos y las situaciones que tiene relación con la escritora del diario serán el contenido principal de esta obra corta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque mi experiencia lectora no resultó tan agradable como creí que lo sería cuando me acerqué a la novela de Sborovsky, quiero rescatar y subrayar lo consistente de su estilo narrativo. Asistimos a  la presencia un narrador omnisciente que se funde con el personaje central de la obra (una mujer de clase media argentina, que está atravesando una ruptura amorosa), señalando tanto los sucesos que acontecen como los estados de ánimo por los que atraviesa el personaje.  La escritura tiende hacía lo fragmentario, la brevedad y el uso de imágenes concretas que nos refieren el sentido general de lo que está pasando en cada día narrado. Si bien lo fragmentario no se apoya en la profundidad poética de corte ‘pizarnikiano’, sí consigue ilustrar tanto los estados psíquicos como los anímicos del personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el paso de los días de la vida de la protagonista, veremos como tema anecdótico el proceso de ‘resiliencia’ que sigue a una ruptura amorosa. El personaje estará detallando desde sus citas con el psiquiatra, las conversaciones con sus amigas y amigos más cercanos, los esporádicos encuentros con su ex novio, los avatares de su perro, las citas médicas con su ginecólogo, hasta lo que le ‘augura’ el horóscopo.   La frivolidad del desarrollo de la historia se convierte en lugar común de la lectura que hacemos de la obra; los sucesos narrados son tan pueriles que es muy probable que después de la mitad (tal vez antes) de la novela, queramos salir corriendo en busca de algún autor canónico o de calmantes. Sin embargo, hay que considerar que es esa frivolidad la que garantiza que la novela tenga un contenido crítico dentro del ámbito social y cultural en el que se inscribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autora misma ha señalado que el tema central de la obra y cómo ésta se va desenvolviendo  tiene que ver, no con la incapacidad de plantear problemas realmente conflictivos que anuden al lector con la obra, sino que es resultado de una compresión crítica del vivir de la clase media hoy. Los temas son tan superficiales, porque superficiales tienden a ser las preocupaciones del joven adulto de la sociedad ‘posmoderna’ latinoamericana que pertenece a la clase media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Citas con el psiquiatra, consumo reiterado de fármacos antidepresivos; lecturas masivas de libros de autoayuda; dependencia al mundo virtual; búsqueda por cualquier mecanismo de compañía y evasión constante de la soledad, son muchos de los síntomas de la sociedad de consumo a la que estamos asistiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste ha sido en el fondo el tema que a Sborovsky le ha interesado retratar, y es una mirada interesante sobre dicho mundo,  pero hay que tomar distancia de la narración misma de la obra, pues es muy fácil perder de vista el contenido que asumimos crítico de la novela, cayendo fácilmente en la lectura de una larga lista de antidepresivos y remembranzas de una relación que ha concluido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela puede ser leída no sólo por medio impreso sino también desde la web, pueden consultar en:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 21px; line-height: 24px;"&gt;&lt;a href="http://elfindelanoche.com.ar/archives/1584"&gt;http://elfindelanoche.com.ar/archives/1584&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4730083873950136316?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4730083873950136316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4730083873950136316' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4730083873950136316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4730083873950136316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2010/12/el-bienestar.html' title='El bienestar'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TPpsnQV1_9I/AAAAAAAAAIQ/8oRCjYrmcBY/s72-c/portada%2Bel%2Bbienestar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-4137515753122281623</id><published>2010-12-03T23:30:00.005-05:00</published><updated>2011-03-22T21:53:10.852-05:00</updated><title type='text'>Orejas de pescado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TPnD_FcK8lI/AAAAAAAAAII/acAaDye9C3c/s1600/orejas_de_pescado.JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 222px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TPnD_FcK8lI/AAAAAAAAAII/acAaDye9C3c/s320/orejas_de_pescado.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5546679904642986578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 51, 0);font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;  Orrantia, Marta. &lt;i&gt;Orejas de Pescado&lt;/i&gt;. Bogotá: Planeta, 2009. 206 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por Ivonne Andrea Alonso M.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Desde no hace mucho, he estado leyendo literatura de escritoras latinoamericanas que, entre los años treinta y ochenta, generaron una producción literaria significativa en cuanto a su sentir de lo social, lo íntimo y lo femenino. Con este mismo interés me acerqué a Marta Orrantia, esperando toparme con una mujer que lograra hacerme oír una voz propia, un sentido particular y una visión de mundo, por qué no decirlo, original y contemporánea. Pero me he encontrado con que entre la fundación de la revista Rolling Stone y la creación de Jet Set y Gatopardo,  esta periodista aún no sabe si escribir para ella o para la sociedad mediática en la que se ha movido toda su vida.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Orejas de Pescado&lt;/i&gt; es su primera novela y por eso mismo no me intereso en presentar un juicio categórico ante su forma de escritura o su interés por evidenciar —en una voz muy común para mi gusto— la fragmentación y la decadencia de esta sociedad que ya no distingue la mierda de la mantequilla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ésta resulta ser una historia marcada por el sexo, la música y la muerte; un hombre de treinta años, David, que al suicidarse abre puertas que se creían cerradas para un grupo de viejos amigos que desde hace muchos años buscan desligarse de esa amistad, y a su vez de ese mundo en común que los lleva a ser lo que son: hombres y mujeres normales, tan normales que se hacen poco interesantes ante el lector. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, en una búsqueda de naturalidad,  Marta Orrantia raya el sentido de la cotidianidad; entre monólogos interiores, diálogos, situaciones nuevamente normales, esta escritora parece negarse a todo sentido de agilidad narrativa. Todo lo cuenta en apartes que tienen los nombres de los personajes, mencionando una y otra vez sus situaciones a la vez que no se salen de los lugares comunes, que en esta novela no aportan nada, y de las imágenes obvias.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A pesar de la estrecha relación del protagonista con el alcohol, la rumba y las drogas, no sé en qué punto algún lector pueda responder a esta novela; yo no lo hice, de hecho me sentí lejos de esa sensación de persuasión que me han producido otras novelas de la última década, también escritas por mujeres latinoamericanas.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Orejas de pescado&lt;/i&gt; resulta tener un tono juvenil, donde temas como el sexo se enuncian desde una voz poco madura… definitivamente así es, pesadamente juvenil.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de dejar la opinión de esta lectura desde mi perspectiva, llego al punto donde  reconoceré  que entre todo y los tropiezos que tuve como lectora, sí, encontré dos aciertos en esas 206 páginas: el primero está entre el ritmo de algunas frases y los “capítulos–personaje” tan cortos, la lectura resulta ser rápida, y hace que el pasar de las páginas se haga igualmente con bastante fluidez; pero, de ahí en adelante, no más. Esto no hace de Orrantia una buena novelista, ni su estilo algo único, y mucho menos hace de su obra una buena novela para recomendar.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  De esta última aseveración nace el segundo acierto de la novela: Marta Orrantia pone al lector crítico, en la difícil tarea de tratar de explicar por qué algo no le gusta. Por esto, y aún con la mezcla ingenua de bohemia modernista, hay que dejar abierto un espacio para los que no han leído el libro; tal vez entre tanto lector rockero contemporáneo alguno sí disfrute la lectura, las eternas descripciones en cursiva, los baratos tragos amargos de los personajes y hasta la portada, que si no es por el&lt;i&gt; bourbon liqueur&lt;/i&gt;, parecería la de un libro pirateado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle" style="margin-right: 3.55pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 150%; font-family: trebuchet ms; color: rgb(102, 51, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6575448191774889479-4137515753122281623?l=criticamohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://criticamohan.blogspot.com/feeds/4137515753122281623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6575448191774889479&amp;postID=4137515753122281623' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4137515753122281623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6575448191774889479/posts/default/4137515753122281623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://criticamohan.blogspot.com/2010/12/orejas-de-pescado.html' title='Orejas de pescado'/><author><name>DivulgaciónCrítica</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='9' src='http://3.bp.blogspot.com/-3MJXbOapi34/TeV5Q9RcriI/AAAAAAAAANk/bg-YGUmMaDQ/s220/mohan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TPnD_FcK8lI/AAAAAAAAAII/acAaDye9C3c/s72-c/orejas_de_pescado.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6575448191774889479.post-5518271916682136138</id><published>2010-12-03T13:02:00.003-05:00</published><updated>2011-04-30T20:15:40.422-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Duermevela - Melba Escobar'/><title type='text'>Duermevela</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TPkvz-eUbuI/AAAAAAAAAH4/yl4g70o9kKc/s1600/Duermevela%2Bcar%252B%25C3%25ADtula.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 174px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_eh8Pllz6nAo/TPkvz-eUbuI/AAAAAAAAAH4/yl4g70o9kKc/s320/Duermevela%2Bcar%252B%25C3%25ADtula.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5546516986073476834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Escobar, Melba. &lt;i&gt;Duermevela&lt;/i&gt;. Bogotá: Planeta, 2010. 168págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Rafael Eduardo Cely&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La duermevela es un estado que hace que la realidad se matice con una especie de niebla y que  permite la observación del mundo desde una extraña tergiversación. Esta primera novela de Melba Escobar ambiciona, cuando quiere proponer una visión de la muerte desde la tergiversación del estado de duermevela, sin conseguir lo deseado, pues nunca es consistente en su argumento y termina recurriendo de forma sistemática al lugar común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El hilo conductor del relato se desenvuelve alrededor de la muerte del padre de la protagonista, hecho en el cual confluye su familia y desde el que se expone la historia. El duelo entonces va a estar presente en la forma del fantasma del padre muerto, quien es la medida de todas las cosas para la narradora-protagonista. De esta manera, las remembranzas de los pasajes infantiles, o su peregrinaje por los recuerdos familiares, siempre van a estar marcadas por la portentosa figura del padre, el cual va a mostrarse como un ser ejemplar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Al entrar y avanzar por las páginas de &lt;i&gt;Duermevela&lt;/i&gt;, el trasfondo se queda en superficialidades hollywoodenses, y el gran hombre que trata de mostrársenos como un sabio e incomprendido filántropo termina difuminándose tras la carga moralista que, en últimas, tiene el libro.   De este modo, en los capítulos numerados empezamos a encontrar contrastes para acentuar la percepción de las características que se quieren mostrar, bien sea entre personajes, lugares o momentos.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Avanzando por los momentos del velorio del padre, la protagonista va a experimentar diferentes saltos temporales, desde la infancia hacia la adolescencia, desde su estadía en Barcelona hasta la historia de sus padres, para después narrar un encuentro erótico. La novela intenta da cuenta de una vasta cantidad de información que en ocasiones pone en entredicho el argumento central. Eso, aumentado por el hecho de usar lugares comunes al mercado de masas, hace que esta novela tenga lo que podría gustar a un director de cine a la manera de Rosario Tijeras, pero con un estilo adaptado para ser proyectado en Cataluña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El sentido argumentativo que se presenta desde la entrada en la novela dista de una muestra de comprensión profunda del mundo. La novela de Escobar, más bien, emerge desde la trivialidad pero ubicada en una clase social determinada, en la que lo trivial se condensa con lo superficial.  Tal como la narradora lo expresa en el capítulo 30, hay otra gente que sería la que se puede llamar “gente de verdad”, aquellos “que odian al presidente Uribe y tienen una estampita de Fernando Vallejo al pie de la cama”. La narradora, obviamente, nunca calificará dentro de esta gente X, es más, nunca podrá llegar a ser “gente de verdad”; ella, en su lugar, es totalmente consciente de pertenecer al grupo de “los asépticos burgueses nacidos en la generación teletubbie”. Creo que con esta afirmación se puede el lector hacer una idea clara de desde dónde está escrita la novela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa asepsia que quiere significar neutralidad o indiferencia termina ratificando el mundo establecido.  En este orden de ideas, la protagonista nunca tiene un conflicto real en el que se pueda profundizar en la comprensión del ser humano o en el que dé cuenta de situaciones que pongan al lector ante algún dilema. Al contrario, parece situarse más en el marco de la indiferencia que termina en celebración del sistema actual de consumo.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es 
