Atmósferas y fragmentariedad en Lo bello y lo triste de Yasurani Kawabata Por: Edison Andrey Rojas Olaya “Cuando se separó de Oki, pensó que nunca se casaría. El dolor la había dejado exhausta; apenas si podía trazar planes para el día siguiente. ¿Cómo pensar entonces en un futuro lejano?” Kawabata ( Lo bello y lo triste ) A medida que avanza la narración de Lo bello y lo triste , nos vamos enterando del profundo amor que existió entre Oki Toshio y Otoko Ueno. También, somos testigos del sufrimiento que vivió la muchacha. Con tan solo dieciséis años, tuvo que enfrentar dos grandes pérdidas frente a las cuales, tal vez, ninguna mujer se siente preparada. El desgano, el desencantamiento por la vida, rozar la línea entre la cordura y la locura son las marcas que quedaron en Otoko luego de estos eventos traumáticos, que le llegan fragmentariamente al lector con un profundo eco emocional, haciéndolo tal vez detenerse en la lectura y, quizá empatizar con el personaje.