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Mostrando las entradas con la etiqueta Hiromi Kawakami
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El vacío de El cielo es azul y la tierra blanca Por: Paola Andrea Rodriguez Arevalo Vacío, es la palabra clave que deja la obra, es un vacío oriental, ese que a simple vista no dice nada, pero que al acercarse, explota y diversas sensaciones salen a la luz, estas sensaciones se mueven en la obra como una ola gigante que envuelve a los personajes y que de  telón de fondo se basa en unas detalladas descripciones del paso de las estaciones. Dando colores específicos a las situaciones y marcando un rápido paso del tiempo,  Hiromi Kawakami escribe el cielo es azul y la tierra blanca , ésta novela es traducida al castellano en 2009 y es ganadora de varios premios en su país. La obra cuenta la historia de dos personajes, la  primera es  Tsukiko, una mujer de 38 años, ella es la que nos cuenta la historia y es el punto desde el que la escritora nos dejará ver todo lo que sucede, Tsukiko es un mujer que a lo largo de su vida ha creado un escudo con la excusa d...
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El cielo es azul latierra blanca : una lectura recomendada Por: Edison Andrey Rojas Olaya “Cuando tienes un gran amor, debes cuidarlo como si fuera una planta. Debes abonarlo y protegerlo de la nieve. Es muy importante tratarlo con esmero. Si el amor es pequeño, deja que se marchite hasta que muera” Hiromi Kawakami (El cielo es azul, la tierra blanca) ¿Te has percatado del momento preciso en que sientes que te estás enamorando? ¿Te has preguntado, cómo es que te das cuenta? Leyendo El cielo es azul, la tierra blanca de Hiromi Kawakami me fue inevitable hacerme estas preguntas. Durante la novela sentí cómo iba germinando lentamente la relación entre Tsukiko y su antiguo maestro de escuela. Luego de su reencuentro casual, muchos años después del colegio, estos dos personajes inician una historia de amor ajena a los ojos de cualquier occidental. No hay sexo en la primera cita, no hay caricias constantes ni cumplidos que van y vienen. Lo que sí hay es una complicidad orq...
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La magia del encuentro Por: Sergio Gutiérrez Ordóñez Al hablar de amor surgen muchas posturas y variedad de visiones, se pueden llegar a hacer tratados enteros sobre el tema y dirigir la discusión a los niveles más abstractos o conceptuales con respecto a qué es el amor y sus manifestaciones. Cómo entonces se pueden concentrar todas esas posibilidades alrededor de una única palabra. Al decir “amor”, entonces, a qué nos estamos refiriendo. Quizás la respuesta está en la experiencia individual, quizás sólo a partir del encuentro singular pueda describirse ese sentimiento y es a esa propuesta a la que la escritora japonesa Hiromi Kawakami invita en su novela El cielo es azul, la tierra blanca . En una narración en la que la protagonista y narradora, Tsukiko, una mujer cercana a los cuarenta años, se reencuentra con uno de sus antiguos maestros del instituto, Harutsuna Matsumoto, y experimenta un profundo enamoramiento que en ningún momento se conceptualiza, se construye ú...
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Anatomía de un anhelo Por: L Koryna Chacón González Una copa de sake, dos sorbos de cerveza, un jersey colorado, un futón con la forma del cuerpo de una mujer solitaria, un anciano tranquilo y comelón construyen en El cielo es azul, la tierra blanca, los ingredientes precisos para la inusual historia de amor de Hiromi Kawakami. La sutileza de las emociones en esta obra nos introduce a un mundo donde la casualidad y el silencio van a delinear finamente, la cercanía de dos soledades que coinciden entre el miedo y la oportunidad. Tsukiko una mujer joven y fuerte se reencuentra con su viejo Maestro de japonés en la taberna de Sotoru. Unas palabras, unas miradas, la compañía al comer todo tipo de manjares de la cultura nipona, son el escenario de una extraña e impredecible amistad que va a encontrar su cauce en una pasión inusitada.
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Letargo: crítica de El cielo es azul, la tierra blanca Por: Jairo Ramírez Bohórquez     Personajes principales: El maestro y Tsukiko Omachi El cielo es Azul, la tierra blanca, la novela de Hiromi Kawakami, está hecha a la medida de sus personajes protagonistas, esto es, a la justa medida del amor entre un anciano parco y una mujer simplona. Es, en efecto, una historia de amor que no despierta mayores pasiones y que, por lo tanto, se desarrolla en una monotonía exasperante. Hay demasiados circunloquios entre el viejo maestro y su antigua alumna, para decidirse al disfrute pleno de la atracción que sienten mutuamente. Después del reencuentro casual en una taberna, tras largos años sin verse, los protagonistas dilatan de tal manera una declaración de amor hasta el punto de parecer si acaso unos tiernos amigos. Tanto el profesor como su alumna Tsukiko, se gastan decenas de encuentros, paseos de campo, comidas suculentas y borracheras desmedidas en un bar, para al...
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¿Y qué es lo que come un soltero? Por: Juan Mauricio Piñeros A veces aprovecho algún un espacio en la mitad de mi día laboral, para ir por la casa de mis tías que queda cerca de la Universidad Nacional, generalmente paso para ayudarles a resolver un problema con la computadora o la impresora, y como en la mayoría de las ocasiones el inconveniente solo se reduce a una de esas confusiones informáticas tan comunes en las personas de su generación; me queda tiempo para la tarea que más me gusta hacer cuando las visito: Comer. Pocas veces desprecio un almuerzo en esa casa, y la mayoría de veces mientras disfruto con evidente placer la sabrosa comida casera -cosa que no es de todos los días para mi- una de mis tías me mira con curiosidad y luego aprovecha para hacerme la misma pregunta de siempre: Juan Mauricio… ¿Y qué es lo que come un soltero? Pregunta que es seguida automáticamente por una de mi otra tía: ¿Y usted cocina cuando está solo en su casa?  Inquietud ante l...
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La antítesis del Haikú Por: Camilo Alejando González Rivera El amor puede ser una búsqueda constante e infructuosa, o al menos eso es lo que intenta demostrar Hiromi Kawakami en su libro, El cielo es azul, la tierra blanca . Como escritora japonesa de comienzos de siglo, su trabajo fue reconocido por la crítica japonesa como un nuevo auge poético y estético dentro de las narrativas contemporáneas. A causa de su fascinación por las ciencias naturales, su obra se ve impregnada de descripciones minuciosas y entornos muy diferenciables entre sí que destacan dentro del campo narrativo de la autora. Lo urbano y lo rural juegan, entonces, un papel muy importante dentro del texto al igual que los pensamientos internos y las sensaciones que la protagonista va teniendo con su entorno.     En su literatura cabe destacar una completa modernización de Japón, su ambiente mítico ha sido totalmente remplazado por el ambiente cotidiano, citadino, de las grandes ciudades. Los ...
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El cielo es azul, el enamoramiento vacío Por: María Alejandra Gómez Una historia de amor entre el profesor Harutsuma Matsumoto y su ex alumna Tsukiko Omachi empieza a surgir desde el primer capítulo de El cielo es azul, la tierra blanca , cuando después de muchos años, los dos personajes coinciden en un bar y ordenan al cantinero los mismos aperitivos.  Ella con 36 años de edad y él, unos treinta años mayor, entablan una conversación en la que las respuestas de su protagonista, la misma narradora, Omachi, son tan secas como el vermut. Pero lo que al parecer puede no tener ningún tipo de trascendencia, resulta forjándose como una relación distante pero entrañable, en la que Omachi y Matsumoto se reconocen, se aman, desaparecen, no hablan, discuten y se reconcilian. Así la obra se desarrolla a partir del comportamiento infantil e inexplicable de Omachi, que más que parecer una mujer madura, cercana a los cuarenta años, se enfrenta al dilema constante de negar el amor que r...
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El vacío:  El cielo es azul, la tierra blanca   Por: Génesis Natalia Tobón Becerra “En su interior no hay nada, solo un vacío que se extiende” (Kawakami, 2000) En un intento de aviso pos mortem, el libro finaliza con esta frase que, de haber sido el epígrafe, lo hubiera resumido perfectamente. Vacío, vacío es lo que te deja un libro como este. Un libreto no tan extenso, carente de toda emoción y riqueza literaria, donde se siente una fuerte intimidad con la mujer que nos cuenta su historia de vida cuando entra en ella un hombre mayor. Sin embargo, es un intimar con un personaje adolescente que no tiene nada claro ni seguro. Sin lugar a dudas, no se trata de la voz de una mujer que va llegando a los cuarenta, sino de una niña insegura. Narración poco profunda donde lo más destacado suele ser la gastronomía nipona y la vestimenta de los personajes. Teniendo en cuenta que se trata de una escritora que carga sobre sus hombros el peso de una larga e ininterrumpida tra...
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  Dicen que nunca falta un roto para un descosido Por: Paula Andrea Rojas Cifuentes La  soledad de una mujer que a sus 38 años no cuenta con esposo o hijos, cuya relación con sus familiares es débil y no cuenta con amistades estables es el punto de partida de esta novela. Tsukiko, una oficinista independiente, indecisa y obsesiva, enfrenta la soledad cantando o con su gusto por la comida y el alcohol. En la taberna frente a la estación, con un pedido “Atún con soja fermentada, raíz de loto salteada y chalota salada” encontrará al unísono una voz que pide lo mismo pero al revés: “Chalota salada, raíz de loto salteada y atún con soja fermentada.” Se trata de su profesor de japonés en la escuela, Harutsuna Matsumoto, el maestro. Es un hombre que la dobla en edad, incluso tiene un hijo mayor que ella, pero es con él con quien Tsukiko logrará sentirse más completa. Las diferencias entre estos dos personajes son abismales. Él encuentra su deber ser en la disposición ad...
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Fugacidad y alcohol: acerca de El cielo es azul, la tierra es blanca Por:  Rigoberto Jaimez Olarte Lo primero que llama la atención al leer la novela de Hiromi Kawakami, es el título, El cielo es azul, la tierra blanca, es en realidad un verso presente en la narración. El título original de la novela es El maletín del profesor (Sensei no Kaban) el cual cobra más sentido al final de la narración. La trama narra cómo surge una relación entre una mujer solitaria, Tsukiko con 38 años y quien fue su profesor de japonés, Matsumoto quien ronda los 70. Un encuentro casual y las coincidencias en sus gustos harán que los dos, vayan abandonando su soledad para encontrarse en el amor. Tsukiko es un personaje con una personalidad plagada de caprichos, quien en momentos parece comportarse como una niña. Ante esto Matsumoto, con quien compartió un momento de su pasado, se encuentra en la actualidad tan solitario como ella. Las peleas, los distanciamientos temporales que aparece...
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El jardín rocoso Sobre la novela El cielo es azul, la tierra es blanca , de la escritora Hiromi Kawakami Por: Jose Gabriel Dávila Harakiri leo y leo este libro no sé si lo estoy leyendo o me le estoy enterrando Bertoni, C., Dicho sea de paso , 2006, p.p. 49. —¿Sabes qué es el karma, Tsukiko? —me preguntó. —¿Una especie de destino que te une a otra persona? —aventuré, tras reflexionar detenidamente. El maestro sacudió la cabeza con expresión de disgusto. Kawakami, H., El cielo es azul, la tierra es blanca, 2001, p.p. 249. El karma es una posesión, en dos sentidos. Lo poseemos y ordenamos nuestra siguiente vida, o nos posee y nos determina. Imaginemos un par de átomos en un mismo coágulo de materia, justo en el momento del Big Bang, juntos, constituyéndose mutuamente, pero que, durante la explosión vivificadora del mundo, se separan y toman cada uno un rumbo en la velocidad indistinta del vacío. De ahí en adelante cada átomo tomará un curso difere...
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El cielo es azul, la tierra blanca de Hiromi Kawakami (Reseña) Por: Diego Alejandro Ramírez Fonseca El cielo es azul, la tierra blanca es la novela ganadora del premio Tanazaki en 2001 sumando así un reconocimiento más para su autora, Hiromi Kawakami. Aunque su formación profesional está orientada en las ciencias e incluso habiendo sido profesora de Biología, su trabajo se ha enfocado en el terreno literario, donde se le ha reconocido como una de las escritoras japonesas más importantes del momento. Su cuarta novela, El cielo es azul, la tierra blanca , es la historia de una mujer de treinta y ocho años que ha vivido en soledad, concentrada en su trabajo y que un día en un bar se encuentra con un antiguo profesor. Kawakami nos muestra el desarrollo de la relación entre estos dos personajes, que aunque estén distanciados por la edad y por sus propias formas de ser, encuentran la manera de quebrar sus soledades.
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El cielo es azul, la tierra blanca : La combinación del amor con el sake es pura armonía y embriaguez Por: Johanna Carolina Espinosa Guerrero El cielo es azul, la tierra blanca es una novela que retrata de una manera sencilla y a la vez sublime cómo se puede amar bajo la sujeción de la casualidad, cómo dos vidas distantes y diferentes acuden al llamado de un hilo rojo compuesto  de haikus y recuerdos. Hiromi Kawakami escribió esta pequeña novela en el año 2001 y su publicación la hizo merecedora de numerosos reconocimientos, incluido el premio Tanizaki (conmemoración a los mejores representantes literarios en las obras de ficción) bastante valioso en su patria. Narra la historia de una mujer adulta llamada Tsukiko, algo esnob y refinada y, en apariencia, fría e inalcanzable. Solitaria, pero amante de los vicios de la soledad, un día cualquiera se encuentra con su viejo maestro de escuela cuyo nombre ni siquiera recuerda. Este anciano conservador, sabio y de espalda re...

Buscar el dolor

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Kawakami, Hiromi. (2011). Abandonarse a la pasión. Barcelona: Acantilado, 123 págs. Por: Alejandra Parra   Estos “ocho relatos de amor y desamor” invitan a ser leídos de una sola sentada. Son independientes entre ellos, pero en su conjunto mantienen una tensión que atrapa, se enreda en el lector y hace que este se pregunte hasta dónde irán los límites de sus personajes en cada nueva historia. Al hablar del amor, Kawakami deja totalmente de lado la cursilería y explora el erotismo sin asomo de vulgaridad. El momento presente se entrelaza de manera inesperada con pasados borrosos y recuerdos traumáticos para mostrar el alcance y la potencia con que el amor somete a sus protagonistas. femme fatal , símbolos eróticos de otros tiempos. Tampoco se trata de estereotipos de pureza e inocencia conducidos a un mundo de goce desenfrenado y perverso para satisfacer un morbo un poco más convencional. En varios casos, como en “Pobrecita”, la sumisión significa felicidad: “...