¿Ale..xandra o Ale..jandra?. Una reseña de El mundo alucinante: una novela de aventuras
Por Jonathan Mossos Nada más fugaz, sincero, espontaneo, que el amor en el trasporte público. De pie, en el acordeón, me hice a su lado. Rápidamente empezamos a jugar. Yo jugaba a no mirarla y ella jugaba a que yo no existía. Constantemente ella ganaba. Ella no era bonita ni linda ni hermosa, era bella, era la Belleza hecha mujer, ¿cómo no contemplar la Belleza? Después de perder varias veces le propuse cambiar de juego y se negó, eso cero. Como ya había perdido me dedique a descubrir su nombre mientras la miraba de reojo. Sus ojos me decían que su nombre empezaba por “A”, eran abiertos y algo comunes. Su nariz me dedique continuaba la “L” por su fina hipotenusa. Su boca era especial, tenía una sonrisa espontanea, efusiva, era clara que seguía la “E”. De repente, cuando buscaba la siguiente letra, contesto una llamada. Vi en su lengua que era mexicana. No pude determinar bien la siguiente letra “J” o “X”. ¿Se llamara ¿Ale..xandra o Ale..jandra? Eso m...