Reseña 35 muertos
Por Sebastián Giraldo Medina * El apodo de El Chumi se remonta a la época en la que andaba como loco en una de esas motos que les gustan a los sicarios. Esas calimatic que resuenan a toda hora en las faldas de Manizales y que los muchachos manejan como kamikazes japoneses. De tanto en tanto uno ve que a algún agüevado le gana una curva y termina estampillado contra la pared de una casa o sale disparado por un voladero. A El Chumi le decimos así porque su cara tiene cierto parecido con la de Michael Schumacher… y porque por andar picando la moto en el barrio Tres Esquinas se dio contra un taxi y quedó cuadripléjico. Como el lenguaje es cambiante y ese cambio obedece a la eficiencia de la comunicación, con el tiempo Schumacher pasó a ser El Chumi, que es más corto y fácil de recordar. La inmovilidad lo convirtió en un crítico literario sin que él mismo lo hubiera advertido. Un día me dijo: —Pai, estoy aburrido de tanta serie y tanta película. Vos que sos el ...