El bienestar


Sborovsky, Carolina. El bienestar. Buenos Aires, Editorial El fin de la noche, 2010. 120 págs.


Por Nathalia Cruz


La construcción narrativa de esta novela está basada en la forma del diario; a través de los días contados, accedemos a la caracterización de los personajes que circundan la vida de quien lo escribe; los diálogos y las situaciones que tiene relación con la escritora del diario serán el contenido principal de esta obra corta.

Aunque mi experiencia lectora no resultó tan agradable como creí que lo sería cuando me acerqué a la novela de Sborovsky, quiero rescatar y subrayar lo consistente de su estilo narrativo. Asistimos a la presencia un narrador omnisciente que se funde con el personaje central de la obra (una mujer de clase media argentina, que está atravesando una ruptura amorosa), señalando tanto los sucesos que acontecen como los estados de ánimo por los que atraviesa el personaje. La escritura tiende hacía lo fragmentario, la brevedad y el uso de imágenes concretas que nos refieren el sentido general de lo que está pasando en cada día narrado. Si bien lo fragmentario no se apoya en la profundidad poética de corte ‘pizarnikiano’, sí consigue ilustrar tanto los estados psíquicos como los anímicos del personaje.

Con el paso de los días de la vida de la protagonista, veremos como tema anecdótico el proceso de ‘resiliencia’ que sigue a una ruptura amorosa. El personaje estará detallando desde sus citas con el psiquiatra, las conversaciones con sus amigas y amigos más cercanos, los esporádicos encuentros con su ex novio, los avatares de su perro, las citas médicas con su ginecólogo, hasta lo que le ‘augura’ el horóscopo. La frivolidad del desarrollo de la historia se convierte en lugar común de la lectura que hacemos de la obra; los sucesos narrados son tan pueriles que es muy probable que después de la mitad (tal vez antes) de la novela, queramos salir corriendo en busca de algún autor canónico o de calmantes. Sin embargo, hay que considerar que es esa frivolidad la que garantiza que la novela tenga un contenido crítico dentro del ámbito social y cultural en el que se inscribe.

La autora misma ha señalado que el tema central de la obra y cómo ésta se va desenvolviendo tiene que ver, no con la incapacidad de plantear problemas realmente conflictivos que anuden al lector con la obra, sino que es resultado de una compresión crítica del vivir de la clase media hoy. Los temas son tan superficiales, porque superficiales tienden a ser las preocupaciones del joven adulto de la sociedad ‘posmoderna’ latinoamericana que pertenece a la clase media.

Citas con el psiquiatra, consumo reiterado de fármacos antidepresivos; lecturas masivas de libros de autoayuda; dependencia al mundo virtual; búsqueda por cualquier mecanismo de compañía y evasión constante de la soledad, son muchos de los síntomas de la sociedad de consumo a la que estamos asistiendo.

Éste ha sido en el fondo el tema que a Sborovsky le ha interesado retratar, y es una mirada interesante sobre dicho mundo, pero hay que tomar distancia de la narración misma de la obra, pues es muy fácil perder de vista el contenido que asumimos crítico de la novela, cayendo fácilmente en la lectura de una larga lista de antidepresivos y remembranzas de una relación que ha concluido.

La novela puede ser leída no sólo por medio impreso sino también desde la web, pueden consultar en:

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