Reseña Jalisco pierde en Cali
Por Angie Paola Vargas Arévalo* “¡Los tombos se tomaron la universidad!”, este fue el mensaje que fluyó por las calles de Cali en febrero de 1971. El impacto de movilizaciones estudiantiles, como la ocupación de la rectoría de la Universidad del Valle y la ‘toma sin bolillo’ de la Plaza de Cayzedo, se celebraba en las voces de sus participantes: parecían inminentes la renuncia del rector y un cambio en el modelo colonial que, solapado en las inversiones de la fundación Kellog y el BID, regía la universidad. Sin embargo, en la madrugada del 26, con el apoyo de las fuerzas militares y el aval del rector, la policía decidió cercar la Univalle para presionar el desalojo de los estudiantes. Este escenario es el punto de partida de Jalisco pierde en Cali , una novela que explora desde los conflictos más íntimos de sus personajes las asonadas que siguieron al intento de recuperación del campus. Con una experiencia más contemplativa que militante, creí que avanzaría en la lectura d...