Cincuenta buenos momentos

Reseña de:
"Cincuenta agujeros negros" de Roberto Rubiano.
Por:
Farides Lugo.

Si está buscando un buen libro que cumpla con las últimas exigencias postmodernas de lectura le recomiendo de una, sin introducciones laudatorias, sin mayor presentación “Cincuenta Agujeros Negros” de Roberto Rubiano. Si ya ha tenido la dicha de leer a este escritor colombiano podrá suponer un poco, todo lo bueno que le espera: fluidez, dinámica; lenguaje sencillo y coloquial, historias sumamente interesantes, bien trabajadas y con un agradable ambiente y tono moderno que las vuelve nuestras, las pone muy cerca de nosotros.

Y es que no hay dicha comparable que leer un cuento de Roberto, son en pocas palabras buenos, el tipo realmente sabe lo que hace: no son completamente cerrados, maquinados vilmente, por el contrario se dejan recorrer rápido pero sin prisa, con delicia. De esta talla son la mayoría de los relatos que conforman este libro, “Cincuenta Agujeros Negros”. Resulta sorprendente que en cuentos tan breves (la mayoría de página y media) se pueda hacer crítica social, religiosa, política, etc. al tiempo en que se nos narra una buena anécdota, ésta última bien contadita, bien interesante, genuina, capaz de sacarnos así sea por un momento de cualquiera de los agujeros negros en los que nos encontremos sumergidos en el momento previo a la lectura. En la jaula de nuestra casa, en el hueco de nuestra oficina...cualquier lugar es bueno para dejarnos atrapar por ese otro agujero negro que es el libro y dejarnos robar una sonrisa por la ironía y el absurdo con que Rubiano logra poner ante nuestros ojos lo irrisorio que a veces suele ser nuestra realidad existencial.

En realidad, este libro, además, responde de antemano a las exigencias de gusto de cualquier lector, es decir hay materia sobre todo para los interesados en lo cotidiano, en lo histórico, en lo meramente fantástico, en el absurdo, en la crítica social, etc. Cualquier funcionario público se puede totear de la risa leyendo el cuento Útiles de Oficina, cualquier lector general se puede conmover ante Paciente, cualquier estudioso se puede sonreír ante Reseña de un Libro, cualquier...

Es una difícil tarea, la verdad, dar cuenta en buena parte de un libro de cuentos, sería mucho más fácil darle mucho palo a una novela o por el contrario elogiarla. Sin embargo, he hecho el intento de convencerlo en estas pocas líneas del gran agujero negro que tendrá en su lista de lecturas pendientes si no anota ya esta obra de Roberto Rubiano. Además, le sumo el último punto a favor: la puede leer muy rápido, sin tener que fatigarse mucho, cada cuento se deja leer, el libro se deja recorrer sin molestias; es tal y como lo necesita para poder seguir dedicándose a sus actividades cotidianas que le absorben la mayor parte del tiempo. Léalo y sabrá de qué le estoy hablando.

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