Reseñas Imposibles


Boullosa, Carmen. Llanto

Por Johnatan Marín


¿Cómo reseñar algo que no se puede definir, que hasta la escritora decide subtitular como “novelas imposibles”? ¿Será entonces que esta reseña está condenada a ser imposible?... Lo primero es hablar sobre la vuelta a la novela histórica que, muy modernamente (hablo del siglo XXI) se está retomando por los escritores y escritoras, especialmente hispanoamericanos, lo que parece dilucidar la existencia de una necesidad por recontar el pasado, para apropiarnos de una versión propia de la historia. El estilo de la obra y el formato rompe con los parámetros clásicos de la novela y hace de su obra una meta-narrativa, pues la novela es al tiempo, un manifiesto literario, un arte poética y una teoría sobre la imposibilidad de la construcción de una verdad história. Lo anterior ya sugiere que el intento de una lectura de Llanto, como si se tratase de cualquier novela, es un craso error en el que el lector será victima de su propio invento, para leer esta novela el lector ha de cambiarse los lentes y estar preparado para una obra que toma conciencia de su propia escritura, discute con la forma y confronta verdades.

En cuanto al tema de la novela, podría decirse que es la reelaboración y puesta en duda de las posibles muertes de Moctezuma, una revisión de las versiones, cuestionando principalmente la versión oficial, que finalmente es la versión europea y más concretamente española. Esta reelaboración se hace mediada por una propuesta de encontrar dos mundos, dos universos, que a su vez son dos espacios que han sido diferentes, pero comparten el mismo territorio, divididos por un espacio de tiempo. Los dos mundos: Tenochtitlán donde era emperador el gran Moctezuma II y la Gran Ciudad de México de la actualidad que hoy le rinde tributo a sus antepasados, pero que es otro imperio regido en otras lógicas. Moctezuma ha despertado de su largo sueño (¿500 años?) en parque hundido, para encontrarse con lo que se ha convertido su imperio y encontrarse con un grupo de chicas, que harán la conexión entre los dos mundos, sin llegar el uno a poder comprender completamente el otro. 

La resurrección de Moctezuma en la modernidad es la necesidad de explicar su muerte, de revisar la oficialidad, no para dejar verdades, sino para crear desacuerdos, para entender que la historia es una versión y para el caso, la versión de Boullosa, que les aseguro es alucinada. Ningún sujeto puede entender al otro, ni Moctezuma puede entender a estas chicas y este nuevo ambiente, ni ellas pueden entender a ese sujeto que viste como Moctezuma, actúa como un loco y dice ser Moctezuma II. Lo peor es que ellas mismas no pueden entenderse a sí mismas, viven en el mundo encantado por la tecnología y cuando deben responder para explicar su espacio comprenden que ni su propio cosmos les es comprensible.

Toda la obra es una reflexión sobre los dos mundos que pueden compartir bastantes características: la necesidad ambiciosa por el oro, la incomprensión del otro y la incomprensión del mundo; todas la incomprensiones se evidencian en la imposibilidad de la escritura que está denunciando la autora. La obra es memoria, es la necesidad de México y de Hispanoamérica de hacer memoria y de reconstruir un mundo que fue borrado por los españoles. En la recuperación de ese universo radica la salvación de la realidad actual.
“El que no tiene memoria es un asesino y puede matar, y mata…” (66)

Por eso Moctezuma llora, puede y debe llorar, ha entendido que su muerte significó, no sólo la muerte de un hombre, no sólo la desaparición de un imperio, sino el fin de un mundo, la incomprensión eterna de su historia. Su muerte es su desgracia, pero aún queda esperanza, hay un lugar que pueden compartir estos mundos imposibles, en donde el encuentro es posible: En la intimidad, en la pasión, en el sexo, dos personajes de dos mundos logran por fin entenderse, gracias a ese lenguaje universal y eterno del sexo, común a todas nuestras historias a todas las versiones, el deseo del otro cuerpo, esa necesidad del otro para entendernos, ese punto de encuentro en el cuerpo, en el centro del universo, parece al final congeniar los dos mundos imposibles… Y todo se disuelve y ellos se disuelven, queda lo material y la necesidad de replantear los inicios. Y queda la pregunta ¿Acaso ha sido imposible esta reseña?

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